¿Qué son las Hierbas de Tláloc y por qué su uso sigue siendo tan preciado?

En especial dos plantas forman parte de las “Hierbas de Tláloc”, que luego de 500 años de la conquista siguen honrando a este dios.

Por: Ana Paula de la Torre Diaz
diciembre 04, 2016

 

Y como el culto a Tláloc sobrevivía, así también sobrevivía el uso del iztauhyatl y el yauhtli entre el pueblo.

Bernardo Ortíz de Montellano

Como sabemos, para los antiguos mesoamericanos el maíz fue prácticamente el eje de su cultura. En torno a este generoso cereal domesticado (hoy el más consumido del mundo) surgió gran parte de la mitología, religión, arte. Por supuesto, quizá el dios más asociado al honrado maíz, fue el de la lluvia.

La lluvia como parte indispensable del ciclo agrícola, fue invocada y venerada, de manera fundamental, según algunos autores desde culturas tan antiguas como los olmecas (con su representación como el dios Jaguar), siendo quizá el precedente más antiguo de Tláloc. Por su parte, existe evidencia de que en Teotihuacán existió propiamente un culto a Tláloc. En Tenochtitlán, por su parte, los aztecas le dieron un lugar primordial en la cima del Templo Mayor, incluso al lado de Huitzilopochtli.

Ahora, como parte del culto a la lluvia, existieron dos plantas esenciales, que, luego de 500 años de la conquista, continúan empleándose en muchos casos en su correspondencia inicial con Tláloc y la lluvia.

En su artículo Las Hierbas de Tláloc, Bernardo Ortíz de Montellano, desglosa minuciosamente cómo es que las plantas vinculadas a este dios han permanecido en el uso del mexicano, ¿Cómo no sería así cuando el ciclo agrícola sigue siendo tan imprescindible?

¿Cuáles son las Hierbas de Tláloc?

Iztauhyatl (Artemisia ludoviciana)

Es tan popular en México que es conocida de numerosas maneras como artemisia mexicana, ajenjo, estafiate o istafiate. Para algunas etnias indígenas como la huichola, se le conoce como tumusali; para los zapotecas, guía laga –zaa y curcumin para los tarascos.

 

Yauhtli (Tagetes lucida):

Más conocida como pericónSanta María, o  yerbanís. Tiene propiedades antibióticas, nace luego de la temporada de lluvia y es, de hecho, símbolo de la culminación del ciclo agrícola aún hoy en muchas partes de México.

 

¿Por qué se les dice las Hierbas de Tláloc?

Antes de la llegada de los españoles, ambas hierbas, estaban enormemente asociadas a la lluvia. Fueron usadas como parte intrínseca en los rituales ofrecidos a Tláloc, también formaron parte de la medicina mesoamericana para tratar enfermedades relacionadas al frío; al agua.

 

Ejemplos

 

Ortíz de Montellano documentó eventos en que las Hierbas de Tláloc fueron empleadas, según documentación como los Códices, o el registro de algunos cronistas. Como ejemplos, los siguientes:

Atlcahualo (cesación de aguas), primera fiesta del año:

La fiesta de Chalchiuhtlicue, diosa del agua, se llevaba a cabo en este mes, y el sacerdote esparcía yauhtli a sus pies. 

Tecuilhuitontli (pequeña fiesta de los señores), séptima fiesta del año:

Esta fiesta se celebraba en honor de Huixtocihuatl, supuesta hermana mayor de los dioses de la lluvia (tlaloque). ” … De su bastón de carrizo colgaba papel salpicado de hule; tenía hule. En tres lugares tenía flores en forma de florero, y había en las copas de las flores, incienso [yiauhtltl .

 

Las Hierbas de Tláloc en la actualidad

Son empleadas sobre todo para curar distintas enfermedades. En el caso de yauhtli (pericón, flor de santa María), como infusión para curar el malestar estomacal; también tiene propiedades antibióticas. En el caso de la iztauhyatl (estafiate) en el tratamiento del dolor de estómago: retortijones, cólicos estomacales o intestinales, jibas, dolor e inflamación en la boca del estómago, etc.

Y aunque han pasado más de 500 años, y como Tláloc es esencial en el imaginario colectivo (aunque quizá no lo sepamos), aún hoy estas hierbas son usadas en rituales vinculados a la lluvia:

Otro ritual que utiliza el yauhtli puede ser explicado por la asociación de la hierba con l1áloc. El día de la Fiesta del Pericón se celebra en varias partes de México del 28-29 de septiembre.

El 28 de septiembre, día de San Miguel, los rancheros llevan cruces hechas de pericón [yauhtl,], que han sido bendecidas por el sacerdote, y las colocan en los cuatro lados de la milpa para protegerla contra los ventarrones que soplan con frecuencia en ese tiempo. Es una vieja creencia que si los vientos soplan fuerte y dañan el maíz es porque los danzantes que representan al Te~ pozteco en la fiesta del 8 de septiembre no han desempeñado t.ien su papel. .. Cruces semejantes se colocan en las casas, por~ que se cree que en esa noche los demonios andan sueltos, y que los aires malévolos soplan fuerte ..

 

*Imagen:zonacentronoticias.com

Autor: Ana Paula de la Torre Diaz
Editora en jefe de +DeMx. Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional. ( https://www.saatchiart.com/account/artworks/744930 )
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