Verdaderas flores: estos son los piropos más amorosos e ingeniosos de la tradición mexicana

Los piropos, en un contexto adecuado, también pueden practicarse con respeto, elegancia, ingenio y muchísimo amor; sólo tienes que elegir el adecuado. En México hemos compuesto con palabras algunas de las mejores flores.

octubre 13, 2017

El piropo carga consigo una extensa historia de halagos, poética popular y noble romanticismoSe desconoce su origen, pero la etimología griega del concepto sugiere que así se le llamaba a los rubíes por su semejanza al fuego. Se rumora que estas preciosas piedras rojas, eran ofrecidas como regalo a una persona amada; pero si uno no podía regalarlas, estas eran sustituidas por palabras bien ensambladas. Así, el piropo es palabra encendida, que viene del fuego enrojecido y se regala a quien provoca un amor muy profundo.

De este pasado borroso, el piropo conserva aún muchas cosas, especialmente su carácter ingenioso y espontáneo, lo que puede, en ciertos contextos, darle un toque poético. En México el piropo es tradicional —como el albur—, pero también, se ha empleado como nefasta herramienta para encausar el machismo y una nociva idea de que el hombre tiene derecho a invadir la intimidad, incluso a pasar sobre ella, de una mujer. De hecho, su uso grotesco, atrevido y hasta cierto punto más oportunista que oportuno (por ejemplo, gritarlos en las calles), lo han convertido en un ejercicio tachado por muchos y alejado de lo que bien podría ser una flor.

Nacho lopez fotografia-piropos-mexicanos

Afortunadamente, nuestra tradición conserva bellos piropos populares, de una construcción semántica excepcional y que —valiéndose del ingenio mexicano—, como buena poesía, rompen convencionalismos técnicos, buscando ritmos cadenciosos que, al ser enunciados, denoten, tal vez cualidades eróticas o estéticas, pero sobre todo, muchísimo amor. El piropo es una pequeña joya, que se escapa desde el interior; es más parecido a una flor que a una piedra y se deposita cuidadosamente. Y sí, es inspiración del momento, respuesta a un deleitoso contexto; pero si es ofensivo, no es piropo y, si no es ingenioso, que no se moleste en ser pronunciado.

Esta lista de piropos pretende ser un llamado a erradicar las múltiples formas vulgares e ínfimas de dirigirse a una mujer hoy en día, que convierten su calidad de “halago” en acoso, y a retomar un medio lingüístico tradicional que, pronunciado con respeto y sin imprudencia, bien podría calificar como poesía mexicana. Recordemos que el piropo descontextualizado, es decir sin consentimiento o simplemente invasivo, es una práctica denigrante, aún cuando este impregnado de desbordante ternura. Así que elige bien el contexto, o terminarás alimentando una de las facetas más despreciables del imaginario mexicano, en lugar de cultivar verdaderas flores.

Aquí algunos de los piropos mexicanos más amorosos:

“¡Ahora resulta que las flores caminan!”

“Si Adán por Eva se comió una manzana, yo por ti me comería una frutería.”

“Hagamos un trío… tu, yo, y toda la vida.”

“Si quererte es un delito estoy ¡condenado a cadena perpetua!”

“Si la belleza fuera un instante, tú serías la eternidad.”

“Se están cayendo ángeles del cielo.”

*Y su ingeniosa variante: “¿Te dolió?… cuando te caíste del cielo, angelito?

“Si el sol pudiera mirarte, nunca sería de noche.”

“Si la belleza es pecado tú no entrarás al cielo.”

“Yo te quiero más que a mis ojos, pero quiero más a mis ojos porque mis ojos te vieron”

“Quién fuera bizco para verte dos veces.”

 

 

*Fotografía: Nacho López ©

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