La relatividad del tiempo, un rasgo muy mexicano

Desde el “ahorita” que puede ser una eternidad, hasta la llegada a eventos una hora y media después. Los mexicanos tienen una manera única de relacionarse con el tiempo.

diciembre 31, 2017

En 1905, Albert Einstein sacó un articulo en Annalen der Physik. La importancia de este trabajo iba a ser única. Pondría en crisis la Física Clásica y propondría que el concepto tiempo, como un valor único, era un mito.  Y, sobre todo,  daría la oportunidad de explicar la  relatividad del tiempo en el mexicano.

Los mexicanos siempre han sido caracterizados por su creatividad y manera única de ver el mundo. El tiempo no sería una excepción. De acuerdo a la idiosincracia del mexicano, el tiempo siempre ha sido relativo. Lamentablemente, fue Einstein quien se hizo mundialmente reconocido por esto.

Ahorita no, joven…

La relatividad del tiempo en el mexicano está en muchos ejemplos. Desde el famoso “ahorita”,  “espéreme unos minutitos” o el “ya casi está listo”. Cada una de estas expresiones encierra un significado más complejo: una rebelión nata, tan profunda que no es consciente, contra la linealidad del tiempo.

Al decir cada una de estas expresiones, el mexicano no sólo evidencia el deseo de que un cliente, amigo o familiar lo espere. Enarbola algo más: evidencia el “tiempo propio” para un observador y “la dilatación del tiempo” respecto a otro observador. Esto explica el porqué cuando una persona va a llegar a una reunión dice el famoso “ahorita llego”, el cual evidencia una inmediatez que el observador en un movimiento uniforme vive de manera real; pero la tardanza con la que el que espera es distinta: demostrando que el tiempo que mide alguien en reposo es más lento.

Lo mismo sucedió con Einstein, que al querer explicar la relatividad del tiempo, realizó el famosísimo ejemplo de “este tren llega a las siete en punto”. De acuerdo al científico, cuando alguien utiliza una expresión de esta manera, quiere decir que el momento en que el reloj dé las siete, el tren también llegará. Por lo cual, se estaría hablando de dos sucesos simultáneos. Pero, ¿realmente es así? Einstein no lo creía.

Él llegó a la conclusión de que cuando uno trabaja con relojes y sucesos separados en el espacio, o moviéndose de un lado a otro, se debe tener cuidado al preguntarse el específico momento del suceso. De acuerdo a Einstein, no puede existir simultaneidad si el proceso se produce a cierta distancia del reloj o si el suceso se produce mientras el reloj está en movimiento.

Dicho fenómeno también ocurre cuando una persona dice “ahorita”. Para los extranjeros, esta palabra significaría un “right now” el cual aludiría a que justo en ese momento sucede algo, pero para los mexicanos no. La académica de la UNAM, la Dr. Concepción Company, tiene esto muy claro:

Cuando un mexicano dice ‘ahorita’, podría significar mañana, una hora, cinco años, o nunca”. 

El hecho de que en el vocabulario del mexicano exista una palabra que pueda conllevar la idea de la relatividad del tiempo es fascinante. También explica el porqué muchas personas no llegan a la hora acordada o la razón por la que se inician eventos después del horario pactado.

La particularidad con la que se vive el tiempo, una relatividad bastante propia, revela que México es un lugar periférico al racionalismo occidental e, incluso, a las reglas de lo establecido. La manera en que sus habitantes viven el paso de los años o las horas así lo sugiere.

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