El arte neo prehispánico se había incorporado como alusión a diversos motivos plásticos desde la independencia y después de la revolución. Actualmente, una nueva ola está incorporando la gráfica prehispánica, y su mitología, a una práctica originalmente tribal y también artística: los tatuajes.
Estos han dejado de ser una moda de contracultura, paulatinamente van incorporándose en la sociedad como un ornamento significativo. Los motivos prehispánicos son cada vez mayores en la práctica del tatuaje, mucho porque es evidente que cada vez más está revalorándose la cultura prístina.
A continuación te compartimos algunos de los trabajos más loables que encontramos de este tipo de gráfica. Meticulosos trabajos que bien llegan a tener un importante valor artístico.
Xochipilli, “príncipe de las flores”, dios del amor, de la estética y de la intoxicación sagrada / Imagen: static.wixstatic.com
Piedra del Sol (calendario azteca) / Imagen:creemmagazine.com
Piedra del Sol (calendario azteca). Una de las piezas prehispánicas más reconocidas y bastante recurrente en la gráfica de los tatuajes.
Piedra del Sol (calendario azteca). Este calendario realmente era el calendario de Venus no del Sol.
Además de la Piedra del Sol aparece Quetzalcóatl y la pirámide de Kukulkán en Chichén Itzá / Imagen: tattoobite.com
Distintas representaciones de deidades y mandatarios (Pakal, Tláloc, dios de la muerte, etc.)
Personaje maya cargando un glifo sobre su espalda.
Representación de Ehécatl y Tezcatlipoca.
Motivo alusivo a Huhuetéotl, dios del fuego / Imagen: tattoosbygoethe
Símbolo de Hunab Kú, deidad maya, el dios solitario.
Coatlicue diosa mexica de la fertilidad, patrona de la vida y de la muerte.