Cuando una mujer guapísima paseaba en los 50`s por México: fotos de Nacho López

En 1953 este fotógrafo documentó la reacción de las personas en la calle cuando una mujer hermosísima y elegante las recorría altiva y sencilla a la vez.

Un mexicano interactúa mucho con otros mexicanos inevitablemente, no solo por la circunstancias, también por su carácter. La experiencia en las calles es una en la que la conversación puede nacer en cualquier momento; los mexicanos tienen mucho de espontáneos y existe una cierta confianza entendida que, quizá, hace que los unos se encuentren más cerca de los otros.

Esta misma cercanía de carácter es manifiesta en muchísimas y diversas maneras, una de ellas es en el modo en que el mexicano interactúa con algo que llama la atención en el espacio público. Y en este sentido, una mujer extremadamente guapa es un caso digno de estudio respecto a las múltiples reacciones del “público”.

Si bien el acoso y la intromisión figuran una línea delgada (que hay que cuidar) entre el reconocimiento de la belleza, es también una realidad que una mujer extraordinariamente guapa siempre será un foco en la calle… Sobre este tema, el fotoperiodista mexicano Nacho López fraguó una serie en 1953 llamada “Cuando una mujer guapa parte plaza por Madero”.

Este fotógrafo centró su atención (a diferencia de los fotógrafos de su época) en las personas comunes de las calles, sobre todo de la Ciudad de México. Fue el primer fotógrafo mexicano en consagrarse también a una veta más conceptual al ser pionero en crear series fotográficas con temas específicos, “foto ensayos” como él les llamaba.

En una ocasión paseó un maniquí por numerosos sitios de la ciudad de México, y uno de estos experimentos enfocados sobre todo en las reacciones de las personas (de ahí también su talante quizá antropológico) es Cuando una mujer guapa parte plaza por Madero”: una modelo contratada pasea hermosa, voluptuosa, elegante, y digna, por las calles del centro histórico…

Acá el resultado.

 

 

 

 

Ana Paula de la Torre Diaz
Autor: Ana Paula de la Torre Diaz
Editora en jefe de +DeMx. Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional ( http://bit.ly/2jkE8lD )

Las maestras del textil: bordados y tejidos prodigiosos de México (FOTOS)

Sus explosiones coloridas son solo el inicio de una complejidad fascinante para descifrar en cada diseño étnico.

Cada día, afortunadamente aún hoy, en México son habladas 68 lenguas indígenas. Lo anterior nos habla de la existencia de al menos, como mínimo, el mismo número de etnias indígenas con una propia cultura que ha pervivido a más de 500 años luego de la conquista.

Naturalmente, en cada cosmogonía de estas etnias, su arte es impresdindible. En este rubro los diseños textiles son como lienzos donde se despliega su forma de ver el mundo. Con algunos de los patrones más coloridos y hermosos del mundo,  y además de mostrar su exquisito gusto, las distintas culturas indígenas de México nos embriagan de mensajes en cada símbolo, que ahí plasmado con una diligencia asombrosa, cuentan siglos, quizá milenios de conocimiento y espiritualidad.

Hoy te presentamos una serie de tejedoras y bordadoras tomadas y seleccionadas por la fotógrafa implacable de los colores de México, Ana Paula Fuentes.

Puedes encontrar más imágenes de Ana Paula Fuentes acá.

Su Instagram: anadelcamino

Bob Schalkwijk captura esencia de los rarámuris en ‘Tarahumara’ (Agenda)

El fotógrafo de origen holandés muestra el entorno del pueblo y lo expone en el Museo Nacional de Culturas Populares

La exposición “Tarahumara” del fotógrafo Bob Schalkwijk cuenta con 35 fotografías y 15 piezas de acervo procedentes de este pueblo indígena. 

El entorno del pueblo rarámuri, sus costumbres, vida laboral y gastronomía, fue capturado por el fotógrafo de origen holandés Bob Schalkwijk (1933) en la exposición “Tarahumara”, que se inauguró el pasado 3 de marzo  en el Museo Nacional de Culturas Populares. 

Bob Schalkwijk nació́ en 1933 en Rotterdam, Holanda y llegó a México en 1958, donde se forjó una profesión como fotógrafo y formó a su familia. Su trabajo profesional ha estado estrechamente ligado al campo de la edición de libros de arte y catálogos, así como a la divulgación del patrimonio cultural mexicano, a lo largo de una carrera de más de 50 años, su trabajo se ha publicado en más de 53 libros, catálogos y cd-roms, así́ como en numerosas revistas. Como autor, ha tenido siete exhibiciones individuales, presentadas en Suiza, México y Venezuela. 

La primera vez que Bob Schalkwijk  piso México mencionó: 

México no es un país plano, Holanda es plano, con una montaña de 300 metros de altura solamente. México tiene varios países dentro de un país, tiene muchas montañas, tiene una variedad increíble de culturas, paisajes y de gente, no puedes comparar el maya de Yucatán con un norteño. A mi juicio son diferentes naciones en un país. 

Me gustó la vista, la gente, me trataron muy bien, muy amables, me encantó el estar aquí, me sentí bienvenido y eso no lo esperaba. En gringolandia hablaba mal inglés, el español no lo conocía, lo estudié. 

Durante la inauguración de la muestra, que permanecerá hasta 1 de mayo en la Sala Cristina Payan del recinto capitalino, Schalkwijk rememoró que siguió visitando la Sierra Tarahumara en por lo menos 14 ocasiones más, la última de ellas, para entregar un libro que contiene fotografías seleccionadas entre los casi siete mil imágenes que ha tomado del lugar. 

La muestra está conformada por imágenes que muestran las interacciones de los rarámuris con la naturaleza, a través de 35 fotografías que dialogan con 15 piezas pertenecientes al acervo del Museo Nacional de Culturas Populares procedentes de este pueblo indígenas como máscaras y objetos en madera. 

Destacan “Reunión en el templo”, “Sembrando con wika”, “93 años y trabajando”, “Almacenando maíz”, “Sembradío nevado”, “Labores de pastoreo”, “Valle”, “Caballo y río cerca” y “Cañadas”, entre otras.

 

Las 2 fotos de los mexicanos que ganaron en el World Press Photo 2016

Ambas en la categoría de naturaleza nos muestran la magnificencia, y así mismo la quietud de la natura.

Estamos en la era de la imagen, se dice. Aquel cliché de que una imagen dice más de 1000 palabras es verdadera en algunos ejemplos, sobre todo cuando es captado un momento preciso y determinante. En este sentido el fotoperiodismo ha sido importantísimo para transmitirnos los más bello y crucial de la historia simultáneamente.

El World Press Photo 2016, una organización que desde 1955 nació en Amsterdam, ha premiado cada año a los mejores fotoperiodistas del mundo. Además de recocer su imprescindible trabajo, también organiza el concurso para impulsar esta práctica, que además de artística es un vestigio del tiempo muy necesario.

Este año la organización en su concurso anual con el mismo nombre premió a 2 mexicanos en la categoría de naturaleza en el segundo y tercer sitio. Cabe apuntarse que a nivel fotografía este concurso es uno fundamental en la historia de este arte.

Las fotografías con las que han ganado:

 Anuar Patjane Floriuk World Press Photo 2016

2do. Lugar

Título:  “Whale whisperers” de Anuar Patjane Floriuk

En las Islas Revillagigedo clavadistas observan al rededor de una ballena jorobada y su cría.

World Press Photo 2016 Sergio Tapiro

3er. Lugar

Título:“The power of nature” de Sergio Tapiro

Fue tomada en el municipio de Colima al volcán con el mismo nombre. Se trata de una de las poderosas pero afortunadamente inofensivas explosiones que nos han dado un espectáculo hermoso también prodigiosamente documentado por fotógrafos amateurs.

Este fue el primer lugar:

World Press Photo 2016

Título: Storm front of Bondi Beach de Rohan Kelly

Un masivo “tsunami de nubes” se acerca a Sidney mientras una bañistas abstraída lee.