9 plantas alucinógenas del México antiguo
Una breve descripción de plantas alucinógenas o psicotrópicas que fueron de uso común en Mesoamérica y que en palabras nahuas “hacían girar el corazón (conciencia) de la gente”.
Una breve descripción de plantas alucinógenas o psicotrópicas que fueron de uso común en Mesoamérica y que en palabras nahuas “hacían girar el corazón (conciencia) de la gente”.
Como todo arte sagrado, la procedencia de este tarot es incierta. Se encubre bajo la acción lúdica del entretenimiento, aunque su espíritu de oráculo se remonta a las artes adivinatorias del México prehispánico.
Los mexicas y otras culturas mesoamericanas conocían la gran influencia de la luna en nuestras vidas, desde la fecundación, el nacimiento, la agricultura, y por ello la honraban.
Los aztecas situaron al corazón como parte imprescindible de los puntos energéticos del humano, fue también la metáfora para referirse al “yo” más profundo, la voz interna de los hombres
Un inesperado ritual alquimista donde tienen lugar los objetos que constituyen nuestro universo; meras representaciones de la voluntad psíquica pura.
A al menos 4 lugares muy distintos se dirigían las almas de los aztecas según el tipo de muerte que tuvieron.
La música y el canto como puente para invocar y acompañar a los espíritus en el trayecto a su destino en el otro mundo ha sido común en México.
Durante los Días de muertos, las calles de México se atavían de gran significado, la más elegante es sin duda la ofrenda.
Conocido como Xanduu´Yaa, en este rito de 9 días los zapotecas rezan a sus muertos con un altar basados en su propio calendario.
La disposición de los granos de maíz, una vez echados, son leídos como signos del porvenir o hasta la procedencia de las enfermedades.
Estas líneas de Maria Sabina, “la mujer estrella”, sin duda confirman el valor poético de sus rezos y cantos.
La ironía del mexicano se manifiesta exquisitamente en estos exvotos.
Cada imagen de colores brillantes del arte huichol tiene que ver con una visión mística que fue dada gracias al portal, el nierika, abierto por el peyote.