El azar: ingrediente clave en el imaginario de Luis Buñuel
Era un hombre frugal en casi todos los aspectos de su vida, pero su mente estaba dominada por el frenesí de lo azaroso y las pasiones más carnales.
Era un hombre frugal en casi todos los aspectos de su vida, pero su mente estaba dominada por el frenesí de lo azaroso y las pasiones más carnales.
Los mexicanos somos de los más felices del mundo y esto es lo que hemos aprendido para ganarnos ese título.
Las pinturas puede ser una puerta a nuestro miedos (y tal vez a la belleza de estos).
Enrique Metinides, uno de los mejores fotógrafos de México y su visión única al retratar la muerte: un rito del que todos somos parte.
El trabajo creativo de las artistas reunidas en la exposición “Estereotipas” no sólo es alucinante, sino que abre nuevos diálogos y espacios de construcción entre mujeres.
El chile no sólo es suculento por la experiencia sensorial que transmite, también por sus amplios y comprobados beneficios para la salud.
Para los totonacas el aprendizaje no se trata de educar; se trata de enseñar, dialogar, comunicar, intercambiar y construirse a uno mismo…
El gran grabadista mexicano ilustró esta melódica fábula de manera impresionante.
La propuesta musical de Mexican Juligans desconcierta (como un fix de cómica catarsis a ritmo de punk).
En México, la música clásica se despliega entre la experimentación sonora y las referencias a la tradición local, resultando en piezas verdaderamente únicas.
Entre luces y sombras de las calles de nuestro país, al fotógrafo Alex Webb se le presentó la mexicanidad, haciendo gala de su dulce, misteriosa y caótica composición.
Estos jóvenes artistas han optado por ayudar con su arte y el resultado es hermoso.
El territorio mexicano es fértil para encontrar todo tipo de acercamientos con lo místico: su secreto de cultura.
Estas mujeres chicanas buscan recuperar la dieta mexicana tradicional y prehispánica para vivir más saludables, y de paso, hacer una noble declaración sobre su identidad.
La exhibición sonora en el Glasgow Science Centre de los mexicanos Marcela Armas y Gilberto Esparza, se muestra como parte de un experimento que pretende desafiar la percepción de que el universo es silencioso.