Lenguaje silbado: la sofisticada forma de comunicarse en las montañas de Oaxaca

Un idílico lenguaje de silbidos, llamado silbo, es aprovechado en las montaña de Oaxaca para vencer distancias.

Hoy más que nunca, se necesitan conocer las infinitas expresiones del lenguaje que cohabitan entre nosotros. La digitalización de la palabra escrita y el reemplazo considerable del lenguaje hablado por el textual-digital, han anulado el conocimiento de otros valiosos métodos de comunicación que, además, enriquecen las culturas a través de sus bellos vocabularios. El lenguaje silbado es uno de ellos.

La peculiar comunicación de ideas a través de silbidos, es una manera lírica de entenderse en las regiones montañosas de México, sobre todo en la Sierra de Oaxaca. Y es que entre llanos campos inclinados y abruptos paisajes ondulados en la lejanía, ocultos, quizás, tras la neblina o el silencio denso de la inmensidad del paisaje, comunicarse mediante el lenguaje cotidiano resulta difícil. A través del silbo –y con un grado notable de elegancia–, los interlocutores, invisibles, intercambian frases o diálogos entre la lejanía.

Para silbar no se necesitan vibrar las cuerdas vocales (de ahí que se considera un lenguaje con aire “sordo” en vez de sonoro) por lo que su intensidad tonal llega a alcanzar longitudes todavía más amplias que las de la voz. La distinción más notable del lenguaje silbado es su diversidad de alturas tonales. Siguiendo algunos estudios sobre el tema, estos tipos tonales se distinguen tanto por su interrupción o continuidad como por su frecuencia. Y también existen diferencias en estilos según la localidad.

Anteriormente se habían realizado estudios sobre el “silbo gomero” de las Islas Canarias, donde además también se habla español. Sin embargo, en la región oaxaqueña encuentras etnias que traducen su lengua nativa a través del silbo, transcripción todavía más compleja por poseer silbidos articulados. Teóricamente, esta “articulación” en el silbar podría alcanzar distinciones aún más precisas, sobre todo en el movimiento de los labios. Así, chinantecos, zapotecos, totonacos y mazatecos se comunican de cerro en cerro, mediante el único lenguaje de montaña creado para vencer distancias.

El siguiente documental muestra un recorrido empírico sobre el silbido chinanteco en Oaxaca.

Comunidad de Oaxaca nombra todas sus calles y edificios públicos en idioma Ixcateco

"Paisaje Linguistico" reivindica el valor del Ixcateco. Hace 5 años quedaban 21 hablantes de la lengua y se pretende salvarla.

De las 68 lenguas que perviven en México, en Oaxaca son habladas 16 de ellas. La hermosa Oaxaca, matrona y de una intrincada orografía, guarda celosamente numerosos grupos étnicos en sus sierras, como a los mixes, el pueblo jamás conquistado.

Este estado es como una hermosa caja que para México ha significado el resguardo de culturas ancestrales. En la comunidad de Santa María Ixcatlán, desde antes de la colonización existía un señorío, su lengua, el ixcateco, es una de las más antiguas de Oaxaca.

Hoy esta está perdiéndose, en parte por la migración de los jóvenes que luego suelen abandonar sus raíces. Según datos del mismo INALI en 2010 quedaban solo 21 hablantes de ixtateco, lo anterior pues se cree que solo en la comunidad de Santa María Ixcatlán es hablada esta lengua, aunque no por todos sus miembros. Un nuevo proyecto busca reivindicar el valor de Ixcateco para sus pobladores a partir del “paisaje lingüístico” del sitio. Pocas veces caemos en cuenta del enorme valor cultural que conlleva la manera en que nos referimos del espacio público, por ello, al dar el nombre de las calles y edificios públicos en lengua ixcateca se está propagando su importancia desde lo más cotidiano, la calle.

El Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI) en mancuerna con el titular de la Secretaría de Asuntos Indígenas (SAI) han inaugurado recientemente este proyecto llamado “Paisaje Lingüístico”. Con este se busca la atención de los habitantes para que se familiaricen con esta lengua que podría perderse si las nuevas generaciones no encuentran valor en ella. Afortunadamente, este es un primer paso de conservación que abarca toda la infraestructura de la comunidad.

 

paisaje linguistico ixcateco oaxaca

paisaje linguistico oaxaca

*Imágenes: 2) rioaxaca.com; 3)oaxaca.mx; 4) puertolibre.com.mx

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Emerge del agua sorpresivamente un templo en Oaxaca (VIDEO)

Las dos cúpulas de la iglesia se asoman cuando bajan las aguas de la de la presa Benito Juárez en Jalapa del Marqués.

Hace unos meses, en el municipio de Quechula, en Chiapas, emergió un impresionante templo del siglo XVI del río Grijalva. Este había quedado abandonado por las grandes plagas de 1773 a 1776. Luego se construyó la presa hidroeléctrica Nezahualcóyotl, lo que ocasionó que la iglesia comenzara a hundirse. El inusual, y estético espectáculo, hizo eco internacionalmente, sobre todo en redes sociales.

Algo similar ocurrió con el templo dominico que en estos días resurgió de las aguas de la presa Benito Juárez en el municipio de Jalapa del Marqués en Oaxaca. En los últimos años se ha registrado una sequía prolongada en  la región del Istmo de Tehuantepec, y como consecuencia el agua de la presa ha disminuido a la mitad de su nivel original.

Esta iglesia dominica, que por cierto no es la primera vez que se revela, fue construida a mediados del siglo XVI, poco después de la llegada de los españoles, por lo que presumiblemente fue una de las primeras iglesias construidas en Oaxaca.

La melancolía que irradia una estructura emergiendo del agua, aún más al tratarse de un templo, provoca una cierta fascinación y prueba de ello es que este improbable espectáculo  ha tomado por asalto, una vez más, la curiosidad en internet.

*Imagen: aztecanoticias.com.mx

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Escucha el silbato de la muerte que los aztecas usaban para aterrorizar a sus adversarios

Cientos lo tocaban al unísono. Con seguridad, el resultado es más estremecedor de lo que imagines.

Lo sabemos, para los antiguos mexicas la guerra era un eje tanto de su religiosidad, como de los intereses económicos de su imperio. Los aztecas hacían guerras para conquistar ciudades y obtener tributos (con fines económicos), o bien, como en las llamadas Guerras Floridas, para conseguir prisioneros y luego sacrificarlos a los dioses (fines religiosos).

silbido de la muerte azteca

De entre los artilugios que los aztecas fraguaron alrededor del arte de la guerra, además de emblemáticas armas como su maza de madera con navajas de obsidiana afilada (Mācuahuitl) o su daga con hoja de doble filo hecha de obsidiana que representaba al dios Xiuhtecuhtli (del fuego y del calor), estaba uno quizá mucho más sofisticado y basado ingeniería acústica: su silbato conocido como De la Muerte: Ehecachichtli.

Se sabe, apenas recientemente, que este silbato cuyo sonido es estremecedor –simulando tal vez los gritos de una persona exudando sufrimiento–, era empleado en la guerra para producir pavor en sus adversarios, en una especie de estado alterado de conciencia (imagina cientos de ellos al unísono). El sonido era conseguido por aerófonos de doble diafragma o de muelle de aire. Y si bien no existen fuentes diversas que confirmen la existencia de este extravagante artilugio, el investigador Roberto Velazquez lo describe en su artículo para la revista Arqueología (#42, 2009).

Aparentemente el silbato era también usado en otros rituales de la muerte, por ejemplo para ayudar a sus muertos a descender al Mictlán. Considerando que para esta cultura la muerte era un tránsito a un estado más preciado, entonces quizá el sonido emitido por el “silbato de la muerte” no solo era un recurso para atemorizar a los adversarios, sino también una especie de detonador de éxtasis entre los propios guerreros aztecas –un llamado a matar pero también a morir–. 

Y a propósito del “silbato de la muerte” aquí te compartimos una compilación de instrumentos musicales prehispánicos que acompañaron los días y noches de aquellos tiempos. 

Imágenes: 1) Jorge Cervantes Martínes