Los beneficios inesperados de comer juntos frijol y maíz

Cuando se mezclan en la dieta el resultado proteínico es muy completo.

En México durante siglos muchas personas se han alimentado, y sobrevivido, solo a base de maíz y frijol. La mezcla de ambos genera una alimentación completa y saludable con los nutrimentos adecuados según un interesante análisis hecho por investigadores del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.

En el caso del maíz hoy día aún suministra el 50% de las calorías consumidas por la población mexicana. Aunque el maíz de grano es deficiente en niacina, lo que puede ser letal,  el proceso de nixtamalización hizo que este fuese más fácil de digerir; el remojo en agua alcalina también aumenta sus proteínas y el calcio se hace disponible en este. El frijol, por su parte, es considerado como una de las principales fuentes de proteína y también es una buena fuente de fibra y carbohidratos. Su consumo en dupla, del maíz y el frijol, es un excelente alimento nutricional.

Mientras el consumo solo de proteína de maíz no estimula la síntesis de proteínas probablemente debido a la deficiencia de lisina y triptófano, que inhiben la síntesis de proteínas, cuando se incorpora la proteína de frijol se observa un aumento en la síntesis de proteínas comparada con lo que ocurría sólo con el maíz, sin embargo al consumir la mezcla de proteína de frijol y maíz, la síntesis de proteínas mediada por mTORc, incrementa rápidamente y esto da como resultado una ganancia adecuada de peso semejante a la de consumir una proteína de origen animal.

Otro de los curiosos fenómenos de complementación entre el maíz y el frijol se da en el cultivo de ambos. El maíz solía cultivarse al lado del frijol por que este último, como leguminosa, puede fijar el nitrógeno biológicamente y depositarlo en el suelo como fertilizante, lo cual aumenta el rendimiento del maíz.

Cabe apuntarse que la alimentación en el México prehispánico era muy variada. A la triada por excelencia de maíz, frijol y calabaza eran también añadida una gran variedad de frutas y verduras. Con el tiempo el maíz y el frijol continúan siendo la base de la dieta mexicana, y es uno de los grandes motivos por los que muchos mexicanos han sobrevivido a las crisis históricas.

 

Investigador mexicano desarrolla antidepresivo natural con amaranto

Contrario a los antidepresivos usuales, el amaranto promueve que el cerebro libere nueva serotonina, lo que podría resultar óptimo en esta época.

Las palabras suelen ocultar una sabiduría revelada a quien esté dispuesto a ver qué hay detrás de ellas; por ello ahondé en el amaranto y encontré una particularidad interesante: tiene funciones antidepresivas (alusión sobre la coincidencia del nombre de las “alegrías” para nombrar este popular postre de amaranto).

Manuel Soriano García

 

La depresión es llamada la enfermedad del siglo. Alarmantes cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertaron este año, que solo entre el 2005 y el 2008, esta aumentó en 18% en la población global. También, es ya oficialmente la principal causa de problemas de salud y discapacidad en todo el mundo.

El problema se agrava, aún más, cuando se cae en cuenta que los antidepresivos más vendidos, como el Prozac o el Aropax, no alivian el problema; en realidad, ante la falta de serotonina, lo único que consiguen es que el organismo no deseche la poca que produce, en lugar de hacer que el cuerpo vuelva a producirla como antes. Si a ello sumamos sus efectos secundarios, entonces nos encontramos ante un gran absurdo.

El investigador mexicano del Instituto de Química de la UNAM, Manuel Soriano García decidió actuar ante lo anterior. Primero, desde hace décadas está enfocado en estudiar las propiedades de la dieta básica prehispánica, y con ello beneficiar, una vez más, a las personas con estos productos, que por años, han ido devaluándose. Segundo, ante la nula capacidad de sanar el problema de la depresión por parte de los antidepresivos artificiales, decidió investigar para revertir lo anterior.

Gracias a sus investigaciones descubrió que el amaranto tiene propiedades antidepresivas, y no cualquiera, sino que contiene altos niveles de triptófano, un aminoácido esencial (esto quiere decir que no es producido por el cuerpo) que ayuda a sintetizar la serotonina.

El tripófano, al catabolizarse (cuando las moléculas complejas se transforman en sencillas), crea serotonina, y cuando esta se concentra de manera local, influye en la síntesis y libración de este neurotransmisor elemental para el buen ánimo. Soriano pasó algún tiempo en Japón, y consiguió sintetizar y encapsular este aminoácido esencial en un producto llamado AntePro, que ya está a la venta, y puedes hallarlo en la página de su empresa Gastronomía Molecular, aquí.

Debido a que la falla radica en una generación deficiente de este químico me pregunté, ¿por qué no replantear el enfoque y, en vez de conservar el poco que hay a través de métodos un tanto artificiales, propiciamos que el cuerpo sea el que eleve naturalmente estos niveles hasta llegar a un punto aceptable?.

Imagen: planoinformativo.com

 

Científicos advierten que el maíz, frijol y amaranto son la base de la dieta ideal

La síntesis nutricional de la dieta preshispánica: maíz, frijol, amaranto, nopal, chile y calabaza, podría mantenerte muy sano.

Hoy día, al hablar de una dieta completa quizá pensemos en diversos productos que proporcionan los nutrientes óptimos para vivir. Y por ello, tal vez resulte extraño el saber que miles de mexicas y de otras cultura prehispánicas vivían saludables con una dieta prácticamente basada en frijol, nopal y maíz.

Lo que sucede es que la mezcla entre estos alimentos provoca una síntesis nutricional básica, más aún, si el maíz está nixtamalizado (mezcla de cal para hacer la masa, que aumenta las propiedades nutricionales del maíz).

Ahora, si al frijol, maíz y al nopal, agregamos el amaranto, calabaza, chile o la chía, entonces la dieta se vuelve mucho más rica. Un grupo de científicos de la Facultad de Ciencias Químico Biológicas (FCQB) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) ha estudiado a profundidad los beneficios de una dieta basada en estos alimentos, y ha encontrado fascinantes resultados.

Este grupo está trabajando para crear productos a base de estos alimentos que durante milenios mantuvo sanos a millones.

El maíz y el frijol se complementan, y de ellos obtenemos una nutritiva mezcla de cereal con leguminosa. Por su parte, el amaranto es antidiabético, al igual que el nopal. También, el amaranto es antihipertensivo.

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Valorar nuevamente la base de la dieta prehispánica es imprescindible, sobre todo ahora que México enfrenta una epidemia de obesidad. También, es importante recuperar las semillas nativas, que por tantos años sustentó y fue el eje de la cultura en Mesoamérica. Para hacerlo, existen iniciativas puestas en marcha a las que podrías sumarte.

 

Apoya la campaña para salvar las palomitas de maíz mexicano

El maíz palomero, sembrado por milenios en México, está por extinguirse; la organización Tortilla de Maíz Mexicana te invita a salvarlo con el siguiente plan.

De México “salieron” al mundo hasta 64 razas de maíz que el hombre mesoamericano domesticó a partir del teocintle. El maíz es el generoso alimento del cual surgió gran parte de la cultura y la mitología, quizá por lo agradecido que el antiguo mexicano le estaba, y una de sus razas fue la del maíz palomero (que a su vez está compuesta de 7 razas).

El maíz palomero, el que usamos para hacer palomitas, que truena y se expande graciosamente con el fuego, está en peligro de extinción. El abandono del campo (pues ya no es negocio) y otro factores han hecho que esta semilla esté prácticamente desaparecida. Por ello Rafael Mier formó su organización Tortilla de Maíz Mexicana, para rescatar el ancestral maíz que tan sanos ha mantenido a los mexicanos durante milenios.

Al maíz palomero, incluso lo refiere Fray Bernardino de Sahagún “como flor de maíz; se vendía en las plazas, era ornamento de collares y rituales”. Hace apenas unos meses, Mier y su organización consiguieron la primera cosecha de maíz palomero de los últimos años.

Resulta imprescindible salvar al maíz criollo en México pues milenariamente ha sido un aliado nutricional de la mayoría de los habitantes, quizá el alimento más democrático. Ahora con la importación de semillas, se está el alimento base de la dieta: en Tenochtitlán, por ejemplo, miles se mantenían sanos con una dieta de maíz, nopal y frijol.

Mier está haciendo una campaña de crowdfunding para continuar una investigación con académicos y científicos y conseguir que vuelva a cultivarse el maíz palomero; también para indagar los recónditos lugares donde aún pueda sembrarse.

No solo es una de las campañas sociales más originales de los últimos años, es también imprescindible para recuperar la soberanía alimentaria y los alimentos nutritivos que dieron sustento a civilizaciones enteras.

 

Si quieres conocer más de la campaña, o donar, da click acá.

 

*Imagen: canal44.com