Músico convierte sonatas de Mozart en improbables canciones de banda sinaloense

Uno de los más extraños y complejos híbridos de música mexicana es quizás este, una serie de sonatas de música clásica compuestas al estilo de banda y cumbia norteña sinaloense.

Del ensamble musical de la Tambora Sinaloense al romanticismo tradicional de la Música Clásica; estos son dos de los ingredientes más improbables que a Alan Jovan Espinoza le ocurrió ensamblar para dar vida a un nuevo complejo musical: la música clásica estilo sinaloense. 

Como lo advierte Jovan, ambos géneros son muy distintos, aunque no incompatibles en su sonoridad pues al final “la música lo que busca es evocar una emoción”, afirma. La música, entre otros asuntos, nos ha brindado la posibilidad de exteriorizar una época, modo y estilo de vida de una locación en particular. Y existen tantas mezcolanzas musicales a manera de subgéneros que hoy, incluso, un híbrido de banda, cumbia norteña y música clásica es posible. 

mozart banda sinaloenseJovan –quien con 9 años aprendió a tocar guitarra y con 15 el chelo–, es un diletante de los subgéneros musicales con los que ha crecido en Tijuana hasta sus 20 años: rock, new wave, salsa, guajira, tango, flamenco, cumbia, banda y otros. Y fue gracias a esta diversidad musical heredada por sus padres que le ocurrió engendrar un proyecto cuyas raíces, notablemente en el estilo sinaloense, germinaron algunos ensamblajes de Mozart Vivaldi y Bach al estilo sinaloense

Las piezas fueron grabadas con software FL Studio, respetando las sonatas originales. Algunas de sus mejores interpretaciones son sin duda las de Mozart:  Serenata n.º 13 y Sonata No. 11 “Rondo Alla Turca”.

Si bien es cierto, las creaciones de Jovan son del tipo que desprenden tanto aclamaciones virales como comentarios bastante negativos, sin embargo, más allá de estos temas existe un fin meritorio que el autor de este excéntrico proyecto celebra: la posibilidad de iniciar a una buena parte de mexicanos a la música clásica:

La gente que no tiene acceso a esta música o que prefiere el género regional solamente, a través de esto, conoce nuevas melodías y una nueva cultura; se abre esa posibilidad.

¿Será que a través de temas como los de Jovan los fanáticos de la banda experimentarán los múltiples beneficios de escuchar música clásica?

 

[Verne]

Tequiografías: preciosas monografías colaborativas sobre asuntos vitales

El artista Daniel Godínez trabajó junto a la Asamblea de Migrantes Indígenas para hacer estas geniales monografías sobre música, salud, educación y esquemas de gobierno alternativos.

Si los saberes sobre nuestro mundo se construyeran siempre de forma colectiva, probablemente, nuestra sensibilidad sería infinitamente más grande.

Sin embargo el conocimiento suele articularse en pequeñas esferas “oficiales” y distribuirse de formas limitadas. Así, lo que sabemos, suele estar enmarcado en un solo punto de vista que, muchas veces, es difícil cuestionar.

Las monografías (esos gráficos con extraños dibujos y descripciones sobre un tema concreto que solías comprar en la papelería) son la representación perfecta de lo que te describimos. No solo abordan los temas desde una sola postura; también acostumbran representar el mundo desde abstracciones que poco conectan con la vivencia que cada uno de nosotros tiene del mismo.

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Esto puede tornarse muy injusto, sobre todo si la monografía describe formas de vida. Cuando el artista Daniel Godínez Nivón mostró algunas monografías escolares a los miembros de la Asamblea de Migrantes Indígenas, estas fueron motivo de risa y críticas.

Era de esperarse: la historia, ciencia, medicina, derecho y educación “oficiales” de México están absolutamente desligadas de los saberes y realidades de las comunidades indígenas del país. Con esto en mente, el artista y los integrantes de la Asamblea, decidieron hacer una serie de “tequiografías”.

El proyecto (2010) consistió en construir un producto con saberes útiles y ligados a la vida de todos los participantes. Todo el proceso fue realizado en conjunto; discutido en asamblea; consensuado, y contando con el aporte de todos. El trabajo, por ser tequio, fue no remunerado, colaborativo y obligatorio para quienes se comprometieron con él.

El resultado es precioso y demuestra que es posible coincidir no solo en el sentido de encontrarnos; sino de incidir cada uno, simultáneamente, de forma equilibrada en el mundo que estamos habitando juntos y en las formas que tenemos de comprenderlo.

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Indelebles poemas de Irma Pineda en el idioma de la gente nube

Con una delicadeza excepcional, esta poeta zapoteca retrata las maravillas y los dolores que acontecen en su comunidad.

Irma Pineda escribe poesía en diidxazá (zapoteco, “idioma de la gente nube”), casi como acto ritual. Pronunciarse a sí misma las palabras suaves de este idioma indígena es un ejercicio que le permite conectar una y otra vez con lo más íntimo de su subjetividad: su lengua materna.

Por otro lado, a través de sus textos, la poeta originaria de Juchitán, describe las maravillas y los dolores que acontecen en su vida y en su comunidad  y en el acto de auto-representarse, además, emprende una necesaria resistencia.

No sólo reivindica su cultura haciendo vibrar el diidxazá de formas ingeniosas y a través de conmovedoras escenas; también describe el dolor de la lucha que los zapotecos comparten con otros pueblos indígenas de México: una lucha por la autonomía, por el territorio y por el reconocimiento y ejercicio de sus derechos humanos.

En 1978, el padre de Irma fue víctima de la desaparición forzada. Este hecho sin duda empapa sus palabras y vuelve a su poesía indispensable; pues el suceso —como sabemos— no es aislado y los niveles de violencia en la zona del Istmo —y en casi todo el país— han aumentado con el paso de los años.

En ese sentido, las palabras de esta poeta zapoteca, resuenan entre muchos y se transforman en un bálsamo que ayuda a aliviar un poco el dolor y también en un buen pretexto para abrir conversaciones propositivas y sensibles sobre estos complejos asuntos.

La violencia es un tema que está constantemente presente en los textos de Irma. Además, habla de la migración por necesidad; la conquista como un proceso social que continúa activo y otros asuntos que afectan a su comunidad. Pero también habla de amor, de maternidad, cariño, deseo, nostalgia, ritos, naturaleza. La vivencia a la que nos invita es preciosa e indeleble. Te compartimos algunos poemas suyos que te marcarán para siempre.

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Cándida

Jñaa bichiá neza lua’

ni rini’ ca beleguí ca

Gudaa ndaani’ diaga riuunda binnizá

Biluí’ naa ca lana ni ricá lu la’ya’

bisiidi naa guiquiiñe’ aju lu guendaró

cuaa bia’ya’ ni nanaxhi ne canela

qui gahua ni naí’ pa ca cayete ndaane’

qui guidxibe’ pa xidxilaa ique yoo dexa

ra gaca xu

Laabe rului’be naa ni qui ganna’

Xisi qui ñuu dxi ninabadiidxa’ jñaa

xi naca guendanabani

ora dxuguiiba’ chiné xheelalu’

Xi naca gudxiilulu’ ca dxi ca

ne xizaa nandaca ñeelu’ ra canazou’

Xi ne diidxa’ gabilu’ ca xhiiñilu’

xiinga “binni que guidxela”

Xi ne xigaba’ riuu bia’ ni que guinni

ca dxi nacahui ca

Xi ganda guzeeteneu’ guirá la

ca guidxi ni guzalu’ cuyubilu’ ti lu

guirá ca binniguenda guni’neu’ ti gului’ca lii

paraa guidxela ti binni zinecabe laa

**

Mi madre descifró para mis ojos

el lenguaje de las estrellas

Depositó en mis oídos los cantos de la gente nube

Me enseñó los signos de mi nombre

A usar el ajo en la comida

a medir el dulce y la canela

a evitar el limón cuando viene la regla

a no temer el crujido del techo de madera y teja

cuando la tierra tiembla

Ella resolvía las dudas

Pero nunca le pregunté a mi madre

cómo trascurre la vida

cuando los soldados se llevan al marido

Cómo se enfrenta lo cotidiano

con la incertidumbre tras los pies a cada paso

Con qué palabras se explica a los hijos

qué es “un desaparecido”

Con qué unidad se mide la ausencia

los días oscuros

Cómo nombrar de un solo golpe

las ciudades recorridas buscando un rostro

los espíritus consultados para tener indicios

de dónde encontrar a un desaparecido

Ni ruquixe donda

Sica ñaca ti guiiba’ nanda’

nuu guniná beela ladi binni

redandá xa ñee’ tobi ni napa ti bezalú si

Ne tobilucha si lu ca rizá neza dani

rididilaaga gui’xhi’ ne guiigu’

Sica ñaca ti gudxiu’ naduxhu’ runiná xa ndaane’

Ruuti

Rusibani

Riguiñe ne xhiana

Raxha ruaa’ guendaruuna

Casi ni ruquixe donda riguiñe bazeendu’

de ra gunadiaga cayete la bido’

**

Dispuesto como clavo ardiente

para atormentar la carne

llega a mis torres el viejo cíclope

Con su único ojo recorre montes

atraviesa selvas y ríos

Como filosa daga hiere mi vientre

Mata

Resucita

Ataca con rabia

Arranca ayes y gemidos

Cual inquisidor castiga la herejía

hasta oír el nombre de dios

Nanaa guendariuu stubi lu telayú

Nanaa guendariuu stubi lu telayú

sicasi rinaa laga binni galaa bacaanda’

Nuaa guidxela’ lii lade doo guixhe

Rului’ ti guiigu’ ga’chui’ ndaani yanne’ pa lii qui guinnu’

Nuaa guiale ti ridxi

guedandá ra nuu za

ti guinaba’ ca ni bisibani naa

gapa chahuiica’ neza zé ñeelu’

Canié sti bieque ca stiidxa’ jñaa gola

neza lu guié sti guendabiaani’

ti guzetenala’du’ neza reeda ra nuaa

Zabeza lii

zuba lu xpangu’ huadxi

Cugaba’ ni die’ ladi beedxe

ni bidii xpinne naa gaca’ bixhoze’

Zaguñe’ ladi be’ñe’

ti guiuba’ guidiladilu’ pa gusiaandu laadu

**

Me pesa la soledad de las madrugadas

como los párpados a medio sueño

Quiero encontrar tu cuerpo entre los hilos tejidos de la hamaca

Tu ausencia se vuelve un río contenido en mi garganta

Quiero que me nazca un grito

que llegue hasta la nubes

para pedir a mis antiguos padres

que bien guarden la marcha de tus pies

Repito las palabras de mi abuela

frente a la piedra de la memoria

para que recuerdes el camino de vuelta a mí

Te esperaré

sentada en la butaca de la tarde

Contando las manchas en la piel del jaguar

que esta estirpe me dio como padre

Rascaré las escamas del lagarto

para que te duela la piel cuando intentes olvidarnos.

¿Cómo bailar música de banda?

El común baile de banda es más complejo, e interesante, de lo que se cree.

El nombre original de la música que hoy se conoce generalmente como de banda, o quebradita, es banda sinaloense o tambora sinaloense. Y es precisamente esta cualidad, la tambora, la que le imprimió su aura acústica que la hace tan reconocible; este instrumento, el tambor, es probablemente el más preponderante y el que marca el tiempo.

Surgió a finales del siglo XIX en las sierras de Sinaloa, aunque su uso comenzó a expandirse a mediados del siglo XX. Su son es espaciado, y su baile en general, es una especie de zapateado (como la evolución de este mítico baile colonial mexicano) aunque en pareja, con las piernas entrelazadas.

Hoy, a la banda o quebratida se le alude también en otros ritmos de la música regional mexicana. En este artículo te compartimos algunas pistas para que aprendas a bailar banda. Lo curioso, es que asemeja un poco al movimiento de los caballos (quizá por su influencia ranchera) y también parece ser una especie de neozapateado. 

  • En este baile el hombre suele llevar el ritmo, pero (dejémonos de sexismos) y que lo lleve el que mejor baile.
  • Generalmente el hombre abraza a la mujer por la cintura y ella le abraza del cuello, aunque también puede hacerse simplemente con dos manos tomadas y las otras dos, una en la cintura de uno y el hombro del otro.
  • Se comienza despacito (para entender el ritmo del otro). Se despegan los pies del suelo, primero uno y luego otro, en una especie de zapateado, aunque con un ligero brinco, y para arriba.

Para el movimiento

  • Céntrate en el movimiento de  las rodillas (semiflexionadas) y caderas.
  • El que no lleva el ritmo debe dejar las piernas muy suaves, para así seguir los movimientos del otro.
  • Debes hacer una especie de brinquito sutil con las rodillas semiflexionadas y hacer que tu cadera vaya de un lado a otro, haciendo un ángulo de 180 º. O sea, semi círculos, y solo cuando sientas que el que lleva el ritmo quiere dar toda la vuelta, seguirla.
  • A este baile se le llama la quebradita por un paso muy particular en el que, el que lleva el ritmo, hace una especie de inesperada flexión de las rodillas, aunque más abajo de lo habitual, por lo que los dos bajan al mismo tiempo.
  • Hasta aquí, se trata de lo más sencillo, y lo que la mayoría de las personas pueden hacer. Lo más difícil, destinado a personas con una formación profesional (ya sea por la vida o una academia) son una vueltas rapidísimas donde el hombre pasa las piernas de la mujer de un lado a otro, y en algunos casos, hasta le da una voltereta en el aire.

Te compartimos dos videos. En el primero se muestra a una persona con habilidades comunes explicando cómo bailar banda sencillamente. En el segundo, sobre todo a partir del minuto con cinco segundos, y hasta el minuto con cincuenta y uno, podrás observar los pasos de banda más avanzados, hechos por profesionales:

*Imagen: seccionamarilla.com.mx