Niños jugando al juego de la sillas en Oaxaca nos recuerdan una cara preciosa de México

El artista Francis Alys retrata en este video el espíritu lúdico que empapa una de las facetas más representativas de la identidad mexicana. 

Uno de los juegos infantiles más populares en México, y asumo que en otros países, es el “juego de las sillas”. Esto tal vez se deba a que reúne una serie de ingredientes infalibles para despertar, desde lo más hondo, el espíritu lúdico: es muy simple, no tiene reglas ni procedimientos elaborados; es muy accesible, ya que solo se necesitan unas cuantas sillas y algo que emita música; y es emocionante, perfecto para cultivar una festiva tensión y palpitar un buen rato.

Francis Alys, nacido en Bélgica aunque con buena parte de su vida y obra transcurridas en México, es sin duda uno de los artistas contemporáneos más sugerentes. En 2012, Alys documentó en este país una sesión del juego de las sillas. La alegre ceremonia retrata a la perfección el ambiente bajo el cual se desenvuelven buena parte de los juegos infantiles en México: un risueño caos desdoblado sobre una alfombra de tierra y envuelto en una galaxia de carcajadas. 

Sillas (Musical Chairs) es la pieza que muestra una sesión de juego de la sillas, filmada en Oaxaca, musicalizada con la cumbia “Tus ojos negros”, y en la que cinco niños locales descubren las delicias de jugar, literalmente, con el azar . 

Hay una faceta de México que gravita en la sencillez profunda, en el no-tiempo y el espacio compartido; es precisamente esta dimensión la que que nos recuerda Sillas. Y mientras haya al menos un mexicano haciendo honor a esta cara de nuestra cultura, mientras los niños continúen con rituales como el que nos muestra Alys, la esperanza podrá seguir cultivándose.

Javier Barros Del Villar
Autor: Javier Barros Del Villar
Editor digital con aspiraciones carpinteras. Mexicano.

El juego de la pelota prehispánico VS el fútbol (Infográfico)

Esta imagen ofrece información sobre ambos juegos, similares en aspectos: el juego de la pelota y el fútbol.

Que en México el fútbol sea tan popular no es casualidad, la población ha estado familiarizada con un juego similar desde hace miles de años. El juego ha sido indispensable en la vida del hombre como una metáfora de la vida. Ahí el hombre desahoga psicológicamente mucho de lo que de otro modo sería imposible“sacar”, por ello el deporte y el juego han sido siempre tan saludables para las sociedad humanas.

Muchos de los sitios arqueológicos de México, donde yacían grandes ciudades, presentan canchas de juegos de pelota. Se cree que una de las funciones principales del juego de pelota era la de resolver conflictos sociales como pleitos por tributos, y también contenía importantes ingredientes rituales y aspectos místicos. Su versión actual más practicada en lugares de Guatemala y México es conocida como ulama.

Un infográfico hecho en alianza entre Alma México y Taller 13 muestra un dinámico comparativo entre datos del antiguo juego de pelota y el actual fútbol. La analogía toma valor si consideramos que ambos deportes gozan de similitudes que quizá ignoramos y que incluso, quizá, confieren sentido a la actual popularidad del fútbol en México.

En México a 7 de cada 10 hombres le gusta mucho el fútbol. En una reciente encuesta hecha por el Instituto Ipsos, entre los países Brasil, Argentina, México, Chile y Colombia, México fue el único país encuestado que no registró respuesta “no me gusta el fútbol” (la encuesta fue realizada a hombres y mujeres).

Por lo anterior, probablemente este infográfico resulte interesante a muchos mexicanos. Entre su información se encuentra un comparativo entre ambas canchas.

* Da click en la imagen para ampliarla.

 

juego de la pelota

El milenario juego de mesa basado en los ciclos solares: tekauitl

También conocido como la "Piedra del Tiempo" este juego forma comunidad y enseña a medir el paso del tiempo; se cree que su origen es maya.

Los juegos de mesa, como el lenguaje, muestran mucho de los valores de una sociedad; de aquello que priorizan sobre lo que perciben del mundo.

Los juegos de mesa han existido en prácticamente la totalidad de las culturas: herramientas de destreza mental y entretenimiento capaces además de generar convivencia entre las personas. Sin embargo las distintas culturas privilegiaron las virtudes que buscaban a partir de la selección de los efectos mentales en sus juegos.

Hubieron sociedades que enfocaron sus juegos en la estrategia, en el desarrollo de la empatía y la formación de habilidades en equipo, etc., otros tantos en la transmisión de conocimientos desde un talante lúdico. El tekauitl, milenario juego basado en el calendario solar nahua, embona en este último atributo. También es conocido cómo La Piedra del Tiempo; en náhuatl la palabra kauitl significa tiempo.

Se trata de un tablero que pareciera se extendió en su uso en distintas zonas mesoamericanas como el caso del municipio de Ziracuaretiro donde encontraron un tablero muy similar inscrito en una piedra, muy parecido también al kauitl encontrado en Jalisco, también tallado en piedra (asimismo fue hallado un tablero muy similar dibujado en el piso de un templo de Palenque). Lo anterior sugiere que tanto para los nahuas de esta área, como para los purépechas, este juego era común (aunque no se ha comprobado que sea exactamente el mismo juego; los purépechas lo llaman K’uilichi Chanakua).

 

El Tablero

Está compuesto en el contorno de 52 casillas que aluden al ciclo solar de 52 años.

A través del juego se transmite la importancia de estos ciclos, “eso es parte del conocimiento básico que tiene este juego y, este juego es importante también porque aquí están los tableros en piedra pero también está escrito en códices como el borgia que es de la zona mixteca entre Oaxaca y Puebla”. Según Carlos Hernández Parra, presidente de la Asociación de Juegos y Deportes Autóctonos y Tradicionales del Estado de Jalisco.

Sobre este juego no existe mucha información, como antes aludíamos; se cree que su origen es maya por el tablero casi idéntico y muy antiguo encontrado en Palenque y que es casi idéntico también a los de la zona purépecha de Michoacán y náhuatl de Jalisco. 

 

tablero maya  tekauitl

 Tablero encontrado en la sierra de Manantlán en Jalisco 

La manera de jugarlo

Pese a la poca información al respecto, desde hace 23 años Carlos Hernandez Parra, presidente de Juegos Autóctonos de Jalisco A.C., ha estado estudiando este tema. Nos narra en entrevista sobre cómo ha ido desmenuzando los misterios de este tablero:

El primer tablero que vi fue en el 2001, en un documento del estado de Jalisco con imágenes del tablero que encontraron en Mascota. Descubrí que el centro del tablero tiene una especie de ollin, y una cruz que también son casillas. Sobre las casillas del contorno del tablero cualquiera puede señalar un ciclo de 52 años pero lo de adentro era más difícil de descifrar.

Según los estudios de Hernández Parra este tablero también aparece en el códice Borgia lo cual lo llevó a encontrar que la parte central del tablero representa un ciclo de veinte días. De esta manera ya tenía el contenido calendárico, pero le faltaba encontrar la manera de jugarlo.

En un encuentro nacional sobre juego autóctonos conoció a aun grupo de purépechas de Michoachán que aún continuaban jugando en un tablero muy parecido al  tekauit pero con el nombre de K’uilichi Chanakua. De esta manera se ha rescatado por primera vez la aproximación más fidedigna de las reglas del juego como una herencia de un grupo autóctono.

A continuación adjuntamos las reglas y un desglose del juego cortesía de la misma organización que Carlos Hernández preside (a la manera de jugar purépecha únicamente le hicieron la adecuación de jugar en casilla sencilla y no doble, pues lo anterior rompe el ciclo del 52).

*Da click en la imagen para hacerla más grande:

 

 

tekauitl tablero

 

tekauitl tablero

 

*Imágenes: 1 y 2) Ehekatl Tozkayamanki

Acerca del lúgubre origen de los juguetes tradicionales mexicanos

Los juguetes prehispánicos acompañaban el sepulcro de un niño, en donde niños que iban al frente de la gente acompañaban al difunto silbando con el fin de espantar a los malos espíritus.

Existen registros en que documentan juguetes prehispánicos, de estas pequeñas figuras zoomorfas de cerámica dotadas de ruedas, muñequitos, sonajas, silbatos o incluso pelotas de hule. Si bien se cree que eran usados principalmente para fines religiosos, estos juguetes lograron trascender los límites del inframundo.

Según la investigación de Elena Vázquez y de los Santos, responsable del área de investigación de arte popular de la Dirección General de Culturas Populares –DGCP–, los juguetes prehispánicos acompañaban el sepulcro de un niño, en donde niños que iban al frente de la gente acompañaban al difunto silbando con el fin de espantar a los malos espíritus. Si bien no se descarta que los niños hayan utilizado este tipo de juguetes para divertirse, no existen los suficientes vestigios que comprueben esta hipótesis; salvo el caso de las muñecas pames, hechas con palma y cabellos de maíz, que continúan haciéndose en la región de la Sierra Gorda, estados de San Luis y Querétaro.

Junto con los juguetes, Vázquez y de los Santos, explica que también existía una gran variedad de juegos con orígenes rituales, como el de la pelota o el patolli, con destreza mental o con resistencia física. Inclusive algunos de esos juegos aún sobreviven en comunidades indígenas. El juego más antiguo que se actualmente se conoce es el de la pelota, el cual se cree que era una actividad importante ante la abundancia de los campos de juego que se encuentran en numerosas zonas arqueológicas.

Sin embargo existe un variado inventario de juegos de orígenes prehispánicos que se siguen practicando o conservando por tradición oral. Entre ellos está el juego de pelota purépecha de piedra, madera y trapo; la Rohueliami, una carrera exclusiva de mujeres tarahumaras que recorren entre cuatro y ocho kilómetros arrojando un aro con una vara; el Patolli, que se practica en zonas de Milpa Alta y en Morelos, consistiendo en un tablero con varias casillas para hacer avanzar las piezas de acuerdo con el puntaje marcado por semillas. 

silbato prehispanico

Tras la Conquista española, algunos juguetes novohispanos fueron introduciéndose en las culturas indígenas; tales como las matracas de madera y las sonajas que hacían sonar el sábado de Gloria o los muñecos con figuras de Judas que se quemaban en Semana Santa. También, con el paso del tiempo, el sincretismo cultural dio vida a juguetes de trastos de porcelana por figurillas de barro que los artesanos hacían. De hecho, en los mercados de la Nueva España, se podían encontrar piezas de cocina de barro o madera, papel de china para papalotes, soldados de barro o plomo, caballos de madera, muñecas europeas de porcelana; y con el tiempo, se fueron desarrollando juguetes como el trompo, la pirinola, las canicas, los yoyos, los baleros, etcétera.

Sin duda, los juguetes tradicionales mexicanos cuentan con una bella mezcla de lo prehispánico y lo novohispano, lo cual provee una nostalgia por tiempos de inocencia, ilusión y esperanza.

*Imágenes: 1) fandelacultura.mx; 2) Imagui