Este sistema ancestral de cultivo es algo que todos deberíamos conocer y celebrar

Las chinampas son sustentables, versátiles y proveen alimentos orgánicos y deliciosos a muchas personas.

Las chinampas son un sistema de cultivo que ha perdurado por más de 500 años. Posiblemente le deban su larga tradición a que la técnica se originó con vistas a solucionar problemas ligados a la tierra. Estas consisten en pequeños “terrenos” preparados para sembrar hortalizas, flores y plantas medicinales y se colocan sobre cuerpos de agua.

Para los habitantes de la antigua Tenochtitlán las chinampas resultaron el sistema que les permitió convertirse en una sociedad capaz de producir su propio alimento y que, además, producía sus alimentos sin dañar al medio ambiente. Este sistema sigue –quizá sin pretenderlo– un esquema urbano sustentable.

Afortunadamente las chinampas siguen vivas y son cada vez más demandadas como fuente de alimento. Incluso son consideradas una herramienta para promover la seguridad alimentaria y fueron reconocidas por la FAO como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial.

Esta infografía nos regala una explicación sobre el funcionamiento de las chinampas (que, por cierto, tú mismo puedes construir de forma casera), el tipo de cultivos que se pueden obtener de ellas, los puntos donde se está cultivando con ese sistema y la cadena de valor que construyen.

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Los alimentos de chinampa están, además, ligados con un sistema que no utiliza transgénicos, ni pesticidas (ligados, desafortunadamente con enfermedades como el cáncer) y que además protegen la biodiversidad.

Chinampas como las de Xochimilco, proveen hortalizas a los mercados de la Ciudad de México. Consumirlas es procurar a una tradición ancestral. Además es una forma de nutrirte sin comprometer al medio ambiente y, lo más importante, apoyando a todas las comunidades que mantienen viva una relación estrecha y profunda con el campo.

Cómo crear tu propia chinampa casera en 5 pasos

Cultiva tus conocimientos sobre este gran sistema de agricultura sustentable.

Las chinampas son míticas. Se cree que son un método de cultivo mucho más antiguo que los aztecas; que probablemente su creación data desde los toltecas. Es  un sistema agrohidrológico muy sustentable y una alternativa única para continuar perviviendo tradiciones ancestrales que todavía son muy vigentes. Incluso la FAO ha reconocido este sistema como parte del Patrimonio Agrícola Mundial.

Durante el pasado, los tamaños de las chinampas podían ser bastante variados. Habían desde 8 metros de largo por 3 de ancho, hasta los que podían rebasar los cien metros de largo por veinte de extensión. Existen dos tipos diferentes: la chinampa de laguna, la cual se construye totalmente sobre el agua, y la de tierra adentro, que se construye a orillas de la tierra y se riega a partir de pequeños canales. 

Actualmente, el uso de las chinampas es un método que tiene vida entre los campesinos de Xochimilco y Tláhuac, en la Ciudad de México. Aunque, debido a cuestiones de espacio y logística, la amplitud de las chinampas ya no puede ser tan extensa e incluso se consideran en peligro de extinción. No obstante, el respeto y la larga tradición que los cultivadores y el mundo le tienen a este increíble proceso no advierte límites.

La falta de espacios para realizar chinampas y su posible desaparición es algo preocupante. De allí que, en un emotivo intento por fortalecer la conciencia sobre su uso, te presentamos una serie de pasos para que puedas realizar tu propia chinampa casera. De esta manera, el espacio ya no será un límite, y podrás disfrutar de los beneficios de este sistema agrohidrológico. 

Crea tu propio humedal

El primer paso para realizar una chinampa es encontrar una zona humedal que no esté contaminada. Pero, debido a que esto es muy difícil hoy en día, existen otras opciones improvisadas. Puedes construir tu propio humedal a base de grandes recipientes que emulen cuerpos de agua. Generalmente, quienes venden instrumentos para hacer hidroponía en casa. 

Dale fortaleza a tu chinampa

Lo segundo por hacer, sería delimitar las varas que le darán fortaleza a nuestra chinampa. Sustituiremos las tradicionales estacas de ahuejote que se usan en las chinampas originales por cualquier tipo de vara con punta que le de estabilidad en el suelo. Además, en las chinampas de gran tamaño se utiliza carrizo (o chinamil), para tejer una especie de balsa. Tú puedes usar una esterilla de bambú para completar este paso. Esta será la base de nuestra chinampa. 

Rellena con nutrientes

Al ya tener el chinamil, que es la esterilla de bambú, es necesario recubrir su superficie con material orgánico. Para esto, los chinamperos utilizan el lirio acuático, mezclado con otras plantas flotantes que abundan en las ciénegas y humedales y le dan riqueza a la chinampa. Luego, lo dejan reposar por unas semanas. En el caso de nuestra chinampa casera, se recomienda usar abono y el período de espera no es necesario.

Agrega una capa de tierra 

En ambos métodos es necesario cubrir con lodo la capa que se hizo con las plantas flotantes. En el caso de ser una chinampa tradicional, el lodo se extrae de los mismos humedales, debido a sus nutrientes. Luego, se inserta más material orgánico. Esto provocará que la tierra ya sea fértil y lista para cultivar. Para la adaptación casera, se puede usar tierra mojada, cubrir con abono y luego poner las semillas en la tierra. En las chinampas generalmente se siembran todo tipo de hortalizas.

¡Al agua!

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Para tu chinampa casera, el único paso que falta es colocar la estelirilla de bambú en el agua y esperar la cosecha. Para conseguir una mejor cantidad de nutrientes en los alimentos cosechados, puedes dar abono continuamente a tu chinampa, con una composta preparada.

Este método no sólo te ayudará a conocer más sobre las propiedades de los alimentos, y las bondades de generar huertos en casa, también te permitirá continuar una tradición literalmente milenaria.

 

El sistema de chinampas es reconocido como Patrimonio Agrícola Mundial por la FAO

El sistema de chinampas prevalece, luego de 500 años, y se perfila como una de las grandes opciones de cultivo sustentable en el mundo.

Los mexicas fueron grandes ingenieros y construyeron su ciudad bajo una lógica mística. Ahí fue donde vieron la señal dictada por Huitzilopochtli, y el que estuviera rodeada de agua, no fue impedimento alguno para responder a los designios divinos.

Por ello, los canales y sistemas de chinampas que armaron, sorprendieron a los europeos de un modo que quedó registrado en distintos testimonios. Así, el sistema de chinampas de la gran México-Tenochtitlán fue uno de los aspectos que más asombró a los españoles cuando llegaron a este lugarTenochtitlán, una ciudad fundada en un lago, que además había adecuado sus aguas como sistema de cultivo (las chinampas eran balsas rellenas de tierra y cultivadas) y como medio de transporte. El dinamismo de esta fascinante urbe era encomiable, una muestra de la grandeza del imperio mexica, su culminación estética y estratégica.

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Aunque pocos lo saben, el sistema de chinampas continúa usándose, las últimas en el mundo se hallan en Xochimilco y Tláhuac. Su ingeniosidad podría permitir el cultivo de alimentos en zonas inundadas, ya que se hace por medio de islotes de tierra flotantes.

Hoy, con las amenazas del cambio climático, el sistema chinampero cobra mucho más interés para los estudiosos, quienes encuentran en él no solo un patrimonio cultural bellísimo, también una manera real de conservar la seguridad alimentaria en zonas de desastre.

Por lo anterior la FAO (la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) recientemente nombró al sistema chinampero de la Ciudad de México como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM).

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Según un comunicado del gobierno de México:

El Sistema Chinampero de la Ciudad de México es el primer sistema agrícola de América del Norte en haber recibido este reconocimiento, el cual representa un reconocimiento a la vigencia de las tradiciones ancestrales de los pueblos originarios de México, a la capacidad de resiliencia de sus sistemas agrícolas frente al cambio climático y a su contribución para la conservación de la biodiversidad.

A la fecha en todo el mundo solo han sido reconocidos 36 sistemas agrícolas. Las chinampas han sobrevivivido más de 500 años, hoy, con este reconocimiento, esperanzadoramente quizá puedan promoverse cada día más como un medio sustentable para la seguridad alimentaria.

Si estás interesado en conocer las chinampas, existen proyectos como el de recuperación chinampero Yolcan (cuyos campesinos venden productos 100% orgánicos) o Chinampas Xochimilco

 

*Si conoces más proyectos chinamperos, compártenoslos, la recuperación de esta práctica es una  responsabilidad compartida.

 
*Imágenes: 1)hidroponia.mx; 2)andreareynosa.com; 3) Mxcity.com

Descubren canales y chinampas en un barrio viejo de la Ciudad de México (VIDEO)

El hallazgo de las chinampas confirma su uso como herramienta agrícola, aunque también como una manera de ampliar la zona urbana.

 

De allí vimos las tres calzadas que entran a México, que es la de Iztapalapa, que fue por la que entramos cuatro días había, y la de Tacuba, que fue por donde después salimos huyendo la noche de nuestro gran desbarate(…) y la de Tepeaquilla. Y veíamos el agua dulce que venía de Chapultepec (….) Y en aquellas tres calzadas, las puentes que tenía hechas de trecho a trecho, por donde entraba y salía el agua de la laguna de una parte a otra; y veíamos en aquella gran laguna tanta multitud de canoas, unas que venían con bastimentos y otras que volvían con cargas y mercaderías.

Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de las cosas de la Nueva España

El sistema de chinampas de la gran México-Tenochtitlán fue uno de los aspectos que más asombró a los españoles cuando llegaron a este lugar. Tenochtitlán, una ciudad fundada en un lago, que además había adecuado sus aguas como sistema de cultivo (las chinampas eran balsas rellenas de tierra y cultivadas) y como medio de transporte. El dinamismo de esta fascinante urbe era encomiable, una muestra de la grandeza del imperio mexica, su culminación estética y estratégica.

Hoy, bajo los cimientos de la Ciudad de México aún yacen vestigios de las chinampas y canales que la poblaron. El INAH ha comenzado una excavación exhaustiva que prueba lo anterior. En la colonia Tránsito arqueólogos han registrado unas treinta chinampas donde se asentaba Ateponazco. Este predio llamado Lorenzo Boturini albergó durante treinta años la refresquera Cooperativa Pascual.

Las chinampas encontradas fueron construidas por la gente de Ateponazco, que en lengua náhuatl significa “donde el agua hierve o suena”, del gran barrio de Teopan “. Era un lugar fangoso rodeado de agua que fue transformado por los habitantes de la cuenca de México para, del ceno que yacía en el fondo del lago, construir estas parcelas donde cultivarían su alimento y asentarían sus viviendas.”

La longitud de las chinampas es de entre 26 y 36 metros, con una altura de 70 centímetros y de ancho con entre dos y ocho metros.

Debieron estar destinadas al cultivo de autosustento: de maíz, calabaza, chile, chayotes, chilacayotes, plantas de ornato, etcétera. Debido a que las aguas en esta parte de la cuenca de México son someras, se extrajo turba (formada de residuos vegetales) del fondo del lago para preparar el cimiento de la chinampa y sobre ella depositaban otros materiales vegetales de desecho. Las parcelas las cercaban con piedras y se plantaban estacas de ahuejote que también ayudaban a contener dichas piedras y el núcleo de las chinampas”. (…) Las chinampas constituyeron un agroecosistema, pero también cumplieron una función de urbanización, en este caso sirvieron para extender la ciudad de México-Tenochtitlan, y ganarle terreno al lago. Las chinampas constituyeron un agroecosistema, pero también cumplieron una función de urbanización, en este caso sirvieron para extender la ciudad de México-Tenochtitlan, y ganarle terreno al lago. Declaró Raúl Barrera Rodríguez coordinador de este trabajo arqueológico.

 

 

*Imagen: ezgrogarden.com