La desconocida (pero suculenta) influencia de la gastronomía francesa en la mexicana
La cocina tradicional mexicana abandonó los sabores prehispánicos y colombinos, para realizar una colección de recetas con técnicas francesas
La cocina tradicional mexicana abandonó los sabores prehispánicos y colombinos, para realizar una colección de recetas con técnicas francesas
Fueron encontradas hace treinta años en el Templo Mayor de la Ciudad de México; inusuales ofrendas a los dioses.
Según la mitología nahua, el hombre había atravesado por cuatro eras catastróficas que ocasionaron la destrucción y renacimiento del mundo.
El tipo de expresiones faciales de numerosas momias sugiere la posibilidad de una historia de muerte en común.
El encanto de estas simpáticas muñecas expresado en sus enormes ojos, su cuerpo “rellenito” y su ropa colorida, viene también de la historia sobre su surgimiento.
Los mayos, que quiere decir “gente de la ribera”, se reconocen a sí mismos como yoremes o “el pueblo que respeta la tradición”.
Sor Juana llamaba al disfrute de confeccionar platos exóticos “filosofías de cocina”; la gastronomía como otro de sus gustos intelectuales.
La mayor diversidad del maíz es mexicana, con 64 razas en el país, de las 220 existentes en América Latina.
Se trata de la tercera colección de este tipo de esponjas halladas en el mundo.
Una de las más importantes cronistas de la ciudad de México nos descubre una de las casas en abandono más hermosas del siglo pasado.
Concebidos en forma de “angelitos” como los ayudantes de Tláloc, el tamal de “Tzoalli” es un peculiar platillo de la gastronomía prehispánica mexicana dedicado, sobre todo, a los ritos petitorios para las cosechas.
Durante años las teorías han danzado por inumerables versiones. El consenso mayor, apunta a una causa ajena a la organización social maya.
Una breve radiografía de los horarios de comida de los mexicas y los tipos de alimentos que consumían.
La antigua ciudad maya de Uxmal, es una estructura que refleja el tiempo bajo las distintas civilizaciones mayas, pero también, uno de esos sitios prehispánicos de los que nadie sabe con certeza quién los construyó primero.
“La piedra sería por tanto una especie de profecía pétrea que vaticinaba el fin del mundo mexica, cosa que finalmente ocurrió con la llegada de los españoles.”