10 hierbas medicinales mayas que debes conocer

Tener indicios al menos generales de las hierbas mayas que te ayudarán con tu botiquín casero es, además de útil, una manera de honrar este conocimiento.

El conocimiento de la medicina maya es reconocido en todo el mundo, y su sabiduría viene de culturas milenarias anteriores como la olmeca. Los espacios principales en México donde se situó la cultura maya, boscosos y selváticos, la dotaron de un gran acervo de hierbas naturales para su medicina.

Antes de compartirles algunas hierbas de la medicina maya y sus aplicaciones, haremos una breve introducción a la filosofía que hay detrás para comprender mejor su cosmogonía, siempre apuntando hacia la unidad del todo, acaso muy similar a la de algunas tradiciones ayurvédicas y budistas.

Para los mayas existía una unión entre cuerpo, mente y espíritu; ello mantenía a su vez una relación estrecha con la naturaleza. En la naturaleza se dan fuerzas metafísicas, muchas de ellas no muy benéficas; generalmente causadas por malas intenciones de otros. De esta manera, existía la medicina para el cuerpo (Dzac Yah), pero también para el espíritu (su doctor era el Gabi Somma), y eran igualmente importantes. Para ambas, además, eran usadas las plantas.

En general para los mayas el origen de casi la totalidad de las enfermedades tenía raíces morales o religiosas; si bien los dioses pueden castigar (o purificar mediante ellas) también los humanos son capaces de causarlas a partir de males intencionados.

Mucho de su conocimiento hoy está siendo retomado por grandes farmacéuticas, confirmando con ello su efectividad.

Hoy presentamos algunas de las hierbas principales para su medicina:

Gordolobo: tos, irritación, garganta. Afecciones en la piel, problemas con el oído.

Azahar: Es un calmante para los nervios; también se usa para aliviar agruras, amibas, bilis, diarrea, disentería, vómito, tifoidea y dolor de estómago.

Alfilerillo: para aliviar  diarrea, cicatrización, humores, menstruaciones, toxinas.

Pomolché:combatir la diarrea y la disentería. Para limpiar encías, postemas, fogajes (V. fuegos), infecciones de la piel y heridas. La savia de esta planta sirve para el tratamiento de granos difíciles y la viruela.

Guayaba: Ayuda con la diarrea para afecciones en la encías, yagas o úlceras; también para hemorragias. Las hojas de esta planta sirven para el tratamiento de la escabiosis o sarna y para bajar de peso.

Ciruela: para la hipertensión, estreñimiento, úlceras. Las hojas de este árbol son usadas para eliminar el sarpullido.

Granos de maíz: perder peso, limpiar los riñones, disminuir la presión arterial. Era un medicina espiritual muy importante.

El Copal:  Curar resfriados, dolores de cabeza, pero sobre todo en un nivel espiritual.

Caléndula: antiinflamatoria, regula el ciclo menstrual, infecciones vaginales, conjuntivitis, herpes.

Anacahuite: jaquecas, bronquitis, incontinencia urinaria.

 

*Imagen:misremedios.com

Remedios nahuas para aliviar el corazón roto

Descubre uno de los antiquísimos métodos con los que los nahuas curaban un corazón roto y, ahora, tú también.

Durante la historia de la medicina nahua, existieron varios remedios herbolarios para los distintos males. Uno de ellos fue la locura o lo que, modernamente, es concebido como enfermedades mentales. Es por esto que muchos de sus métodos buscaban sanar padecimientos físicos y, curiosamente, emocionales. Entre los que más destacan, tal vez por ser un mal que aún cualquier persona de hoy tiene, es la dolencia de un corazón roto.

 Los nahuas eran tan conscientes de este malestar, que utilizaban plantas como la yolloxochitl, la cacahuaxochitl y la neyoltzayanalizpatliTodas estas hierbas se llamaban: medicina de la ruptura del corazón. 

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El corazón roto, una condición que invade también el cuerpo físico 

El que los nahuas hayan  asociado las dolencias emocionales con el corazón no es arbitrario. Se ha comprobado que, cuando a una persona le rompen el corazón, ella o él sí experimentan un dolor real en la zona del pecho. Entre otras cosas, esto se debe a que, cuando uno sufre una decepción amorosa, el cerebro manda una señal catastrófica al corazón y al estómago. Esta provoca que las vías respiratorias se cierren y se realice el famoso “nudo del estomago”, el cual acentúa una sensación de vacío. El que estos tres órganos estén involucrados cuando se trata de un padecimiento tan triste como lo es un corazón roto no es arbitrario. Para los nahuas, estas vísceras son las que denominaban órganos del pensamiento: cerebro, corazón y el hígado. 

De acuerdo a los nahuas, estos tres órganos eran concebidos como los lugares donde residían los fluidos vitales o “entidades anímicas”. Debido a esto, el corazón resultaba una de las principales partes del cuerpo a tratar cuando alguien se consideraba enfermo o demente. Tanto así, que los nahuas ya sabían las causas de un padecimiento. Por ejemplo, cuando se consideraba que un miembro de la sociedad nahua se encontraba enfermo de la cabeza, se creía que esto era provocado por un exceso de flema en el corazón, el cual hacía que este órgano diera vueltas en el pecho. 

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Remedios naturales para el corazón roto (según la medicina prehispánica)

El tener una gran tristeza también era para los nahuas una causa de exceso de flema. Debido a esto, se utilizaban las yolloxochitl,  cacahuaxochitl neyoltzayanalizpatli, las cuales tenían un impacto real en el cuerpo de quien las ingería. En palabras de Francisco Hernández, estas plantas tenían una alta cantidad de glucosa y, presumiblemente, los nahuas pensaban que su látex pegajoso volvería a unir el corazón:

 Yolloxochitl (Talauma mexicana)

Hoy en día, el uso de la Yolloxochitl continúa vigente. Sólo que ahora es más común encontrarla con el nombre de Flor de corazón o Magnolia.

Actualmente se ha corroborado que pueden curar diferentes dolencias cardíacas. Otro de sus particularidades, es el curar el dolor de cabeza. 

¿Cómo prepararla para el dolor de corazón? 

Para mitigar el dolor de corazón se usa la planta junto con toronjilruda, cojoyos de naranja, lima y limón, todos estos componentes se reposan en aguardiente y el líquido resultante se unta en el cuerpo del enfermo, se le abriga y amarra una cinta en la cabeza; o bien, se prepara un macerado con la corteza en un litro de refino y un cuarto de vino, se toma una cucharada en ayunas hasta que el enfermo mejore. 

La cacahuaxochitl (Rosita del cacao)

Conocida por ser una de los principales ingredientes del chocolate, esta flor de cacao era sumamente utilizada como medicamento o para perfumar las bebidas. Hoy en día es conocida como Rosita del cacao y sus propiedades continúan siendo primordialmente aromáticas.

¿Cómo prepararla para el dolor de corazón? 

Se hace una infusión con la corteza del árbol de donde proviene la flor. Ésta es utilizada para heridas internas, en este caso, el dolor de un corazón roto. Existía la creencia de que la gran cantidad de látex que provenía de la corteza, de árbol de donde provenía la flor, tenía la cualidad para volver a pegar el corazón

La neyoltzayanalizpatli

Solamente conocida como la hierba de la ruptura del corazón, esta planta fue descrita por Francisco Hernández, científico español de la época de la Nueva España, como una flor que echaba raíces semejantes a cabellos y que cuya flor era redondeada y blanca con púrpura. Carece de sabor y olores notables. Actualmente no hay una fotografía de la flor, pero por su descripción, ésta es la más similar. 

¿Como prepararla para el dolor del corazón?

La manera de administrarla a las personas que sufren de un corazón roto o un espanto, es través de colocar las hojas de esta flor disueltas en agua.

 

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Hoy en día, muchas de estas creencias podrán parecer extravagantes para muchos. Aún así, algunas de las nociones que los nahuas establecieron como verdaderas no están erradas. La relación que existe entre el malestar producido por un corazón roto y el órgano cardíaco en sí, es una prueba. También el uso medicinal de cada una de las hierbas mencionadas. Su efecto ha sido comprobado y su uso, como una muestra de respeto a los conocimientos nahuas, debería continuar vigente. 

Miranda Guerrero
Autor: Miranda Guerrero
Estudió la carrera de Letras Hispánicas en la UAM Iztapalapa. Su carrera artística involucra tanto narrativa, poesía y elaboración de collages.

Un códice sobre prácticas medicinales indígenas (el arte de la sanación mágica)

Si bien el códice se considera un herbolario, en él figuran también elementos de origen animal y mineral que evidencian la riqueza de conocimientos de los sabios náhuas dedicados a la sanación.

Entre las doctrinas indígenas, se dice que la capacidad que un individuo tiene para curarse de una enfermedad es proporcional a su fuerza de voluntad. Y en ese combate de fuerzas que aureolan el cuerpo, la mente y el espíritu, que irrumpen su equilibrio, ciertos instrumentos y rituales ayudan a labrar el camino de regreso a la salud. 

En el mundo prehispánico se creía que los espíritus del aire (ehecatl) eran quienes enfermaban a las personas, aunque no precisamente se consideraban espíritus negativos. Estos númenes que habitan en las nubes, en los ríos y montañas y entre los vientos azarosos, arremeten a quienes han sido irrespetuosos con los elementos naturales; quienes se han olvidado de sacrificar, de empaparse de vitalidad con rituales o letanías de época en agradecimiento, y de contribuir al espacio que habitan con un suspiro. Acorde a la cosmovisión prehispánica, el enfermo debe ser limpiado de toda falta cometida por medio de una serie de conjuros mágicos que van de la mano con la herbolaria y poco más.

Como bien se sabe, el poder de la curación prehispánica (hoy chamánica) ha sabido ocultarse de la pluma de la historia y permanecer, hasta nuestros días, mediante la transmisión de un conocimiento oral. Y aunque desafortunadamente no muchos mexicanos han tenido la experiencia de encontrarse con estas valiosas prácticas, gracias a internet ahora es posible encontrarse con una prueba escrita verídica: se trata del Tratado sobre hierbas medicinales indígenas, también conocido como Códice De La Cruz-Badiano.

 

Tratado sobre hierbas medicinales indígenas

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Al igual que otras muestras de mestizaje durante la conquista española, en 1536 apareció el Colegio Santa Cruz de Tlatelolco, una de las mejores escuelas novohispanas jamás creadas.

Imaginemos lo que fue para entonces lograr la comunicación entre hombres de habla castellana y hombres del náhuatl. El choque de interpretaciones tardó algunos años y fue necesaria la creación de más colegios. Como en otras escuelas de la época, frailes enseñaban a los indígenas la historia occidental, la religión católica y las lenguas latín y castellano, sin embargo, el colegio de Santa Cruz se pronunció con cierto poder subversivo, ya que los frailes que ahí enseñaban se volcaron a la tarea de aprender el náhuatl para escribir la astronómica historia del pueblo mexicano. Con el tiempo, de esta escuela surgieron avezados en la materia como Fray Bernardino de Sahagún y, en su otra parte, indígenas que aprendieron el latín tan rápido que el colegio llegó a adquirir el destacado nombre de “colegio de los gramáticos indios”.

El Santa Cruz adquirió una notoriedad que llegaría a trascender más de 500 años debido a su grado de intelectualidad y desarrollo científico, este último gracias a las prácticas medicinales y mágicas del médico indígena Martín de la Cruz. A este hombre se le atribuye la autoría de métodos basados en conocimientos herbolarios de alto nivel, que llegaron a controlar enfermedades incluso como la viruela.

Oriundo de Xochimilco, Martín de la Cruz fue el ejemplo vivo de que, a pesar de la conquista, la medicina prehispánica se mantendría vigente durante siglos. Los conocimientos de aquel viejo indígena se lograron consolidar en un compendio único en su tipo: el Libellus de Medicinalibus Indorum HerbisTratado sobre hierbas medicinales indígenas, escrito en náhuatl por de la Cruz y traducido al latín por el estudiante Juan Badiano, de ahí que también sea conocido como Códice Badiano.

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Con toda la enseñanza –aún latente– que tenían por enseñar los indígenas de aquél tiempo, este códice dio a conocer el conocimiento americano milenario bajo un solo tomo. El libro funciona como un catálogo herbario donde se concentran la mayoría de plantas endémicas con su nombre en náhuatl. Presentan ellas, una serie prácticas, recetas y demás instrucciones escritas en latín para su uso medicinal (para conocer a detalle algunas de estas plantas dirígete a este link).

Las enfermedades que se acatan en el tratado van desde inflamaciones, quemaduras e infecciones, hasta enfermedades de época como la epilepsia, la gota de los pies o artritis y la peculiar enfermedad de la “locura” atribuida a los españoles. En el tratado se miran, también, dibujos de especies vegetales elaboradas por estudiantes indígenas del colegio.

codice-badianoSi bien el Libellus se considera un herbolario, en él figuran también elementos de origen animal y mineral que evidencian la riqueza de conocimientos de los sabios náhuas dedicados a la sanación. A continuación algunos breves ejemplos de ingredientes no vegetales y prácticas mágicas que se utilizaron para curar:

*El nervio del cuello de un águila: como símbolo de fuerza, valor y agresividad, el águila fue utilizada como elemento medicinal, una vez que su nervio (fuente transmisora de su fortaleza) era colocado en el cuello del paciente.

*Cerebro de comadreja o de zorra cocido: estos dos animales fueron acreedores de metáforas en relación a la inteligencia, la astucia y la seguridad. Dar de comer al paciente de su cerebro implicaba la transmisión de dichas cualidades para resolver enfermedades ligadas a la debilidad de la mente.

*Conejo y liebre: la carne de estos animales funcionaba para andar con ligereza por el mundo (lo que dependía del buen estado en que se encontraban las patas del animal).

*Sangre de océlotl: para curar la fatiga de quienes ostentaban cargos públicos.

*Cuerno de venado: administrado a las mujeres que tenían dificultad para dar a luz, ya que estos animales fueron considerados audaces en esta labor.

*Ceniza, cabellos y dientes de cadáver, entre otros ingredientes que podían ser o no humanos.

*Insectos: como el ciempiés, para tratar las articulaciones. 

*Minerales: en este tratado se incluye la utilización de minerales como el oro para tratar dolores del corazón (ambos elementos dignos de ofrendarse a los dioses), el ambar y otras resinas como el copal para diversos fines, entre las más destacadas, su portentosa penetrabilidad, y ella uso de tierra, llamada también “tierra blanca” para mitigar enfermedades diversas relacionadas al calor en exceso. Algunas otras piedras preciosas son nombradas para aliviar la fatiga.

 

El tratado fue presentado hasta 1552 a la corona española, con el fin de que se permitiese avanzar en el estudio de cada una de estas plantas y métodos aunque, sin mayor éxito –y recalcado el prejuicio y el temor a lo desconocido de los forasteros–, acabó por señalarse como una obra que propiciaba costumbres oscuras. 

Después de un largo rato de estar oculto entre las sombras, el Libellus finalmente llegó a manos de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, en 1990 donde a la fecha se mantiene como un legado prístino.

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La curación prehispánica debe ser una de las inquietudes más populares de los últimos dos siglos, pues fue en el transcurso del siglo XX que se dio a conocer a nivel mundial la sabiduría de los chamanes americanos y sus métodos de sanación con alto fervor. ¿Cómo ha sido posible que la curación mágica del antiguo imperio prehispánico haya logrado sobrevivir hasta nuestros días?

 

*Fuentes de consulta:

Carlos Viesca Treviño e Ignacio de la Peña Páez, “La magia en el Códice Badiano“, Instituto de investigaciones históricas, UNAM.

Guillermo Turner, “El Códice de la Cruz-Badiano y su extensa familia herbaria“, Estudios Históricos INAH

Eduardo Williams, “La Medicina Tradicional Entre los Nahuas: Plantas Medicinales Contemporáneas y Antiguas”, México, 2005.

*Imágenes: 1) Institute for Research in Art; 2) Burke Museum3) Javier Romero – limulus.mx

 

Jaen Madrid
Autor: Jaen Madrid
Editora de tiempo completo, música y ser humano. Ha escrito numerosos artículos en este medio, dando vida principalmente a los rubros de Arte, Cultura, Misticismo y Surrealismo. Escribe y edita Ecoosfera. Su tiempo libre lo dedica a leer literatura griega, tarot y ocultismo, además de crear música con sintetizadores.

¿Qué son las Hierbas de Tláloc y por qué su uso sigue siendo tan preciado?

En especial dos plantas forman parte de las “Hierbas de Tláloc”, que luego de 500 años de la conquista siguen honrando a este dios.

 

Y como el culto a Tláloc sobrevivía, así también sobrevivía el uso del iztauhyatl y el yauhtli entre el pueblo.

Bernardo Ortíz de Montellano

Como sabemos, para los antiguos mesoamericanos el maíz fue prácticamente el eje de su cultura. En torno a este generoso cereal domesticado (hoy el más consumido del mundo) surgió gran parte de la mitología, religión, arte. Por supuesto, quizá el dios más asociado al honrado maíz, fue el de la lluvia.

La lluvia como parte indispensable del ciclo agrícola, fue invocada y venerada, de manera fundamental, según algunos autores desde culturas tan antiguas como los olmecas (con su representación como el dios Jaguar), siendo quizá el precedente más antiguo de Tláloc. Por su parte, existe evidencia de que en Teotihuacán existió propiamente un culto a Tláloc. En Tenochtitlán, por su parte, los aztecas le dieron un lugar primordial en la cima del Templo Mayor, incluso al lado de Huitzilopochtli.

Ahora, como parte del culto a la lluvia, existieron dos plantas esenciales, que, luego de 500 años de la conquista, continúan empleándose en muchos casos en su correspondencia inicial con Tláloc y la lluvia.

En su artículo Las Hierbas de Tláloc, Bernardo Ortíz de Montellano, desglosa minuciosamente cómo es que las plantas vinculadas a este dios han permanecido en el uso del mexicano, ¿Cómo no sería así cuando el ciclo agrícola sigue siendo tan imprescindible?

¿Cuáles son las Hierbas de Tláloc?

Iztauhyatl (Artemisia ludoviciana)

Es tan popular en México que es conocida de numerosas maneras como artemisia mexicana, ajenjo, estafiate o istafiate. Para algunas etnias indígenas como la huichola, se le conoce como tumusali; para los zapotecas, guía laga –zaa y curcumin para los tarascos.

 

Yauhtli (Tagetes lucida):

Más conocida como pericónSanta María, o  yerbanís. Tiene propiedades antibióticas, nace luego de la temporada de lluvia y es, de hecho, símbolo de la culminación del ciclo agrícola aún hoy en muchas partes de México.

 

¿Por qué se les dice las Hierbas de Tláloc?

Antes de la llegada de los españoles, ambas hierbas, estaban enormemente asociadas a la lluvia. Fueron usadas como parte intrínseca en los rituales ofrecidos a Tláloc, también formaron parte de la medicina mesoamericana para tratar enfermedades relacionadas al frío; al agua.

 

Ejemplos

 

Ortíz de Montellano documentó eventos en que las Hierbas de Tláloc fueron empleadas, según documentación como los Códices, o el registro de algunos cronistas. Como ejemplos, los siguientes:

Atlcahualo (cesación de aguas), primera fiesta del año:

La fiesta de Chalchiuhtlicue, diosa del agua, se llevaba a cabo en este mes, y el sacerdote esparcía yauhtli a sus pies. 

Tecuilhuitontli (pequeña fiesta de los señores), séptima fiesta del año:

Esta fiesta se celebraba en honor de Huixtocihuatl, supuesta hermana mayor de los dioses de la lluvia (tlaloque). ” … De su bastón de carrizo colgaba papel salpicado de hule; tenía hule. En tres lugares tenía flores en forma de florero, y había en las copas de las flores, incienso [yiauhtltl .

 

Las Hierbas de Tláloc en la actualidad

Son empleadas sobre todo para curar distintas enfermedades. En el caso de yauhtli (pericón, flor de santa María), como infusión para curar el malestar estomacal; también tiene propiedades antibióticas. En el caso de la iztauhyatl (estafiate) en el tratamiento del dolor de estómago: retortijones, cólicos estomacales o intestinales, jibas, dolor e inflamación en la boca del estómago, etc.

Y aunque han pasado más de 500 años, y como Tláloc es esencial en el imaginario colectivo (aunque quizá no lo sepamos), aún hoy estas hierbas son usadas en rituales vinculados a la lluvia:

Otro ritual que utiliza el yauhtli puede ser explicado por la asociación de la hierba con l1áloc. El día de la Fiesta del Pericón se celebra en varias partes de México del 28-29 de septiembre.

El 28 de septiembre, día de San Miguel, los rancheros llevan cruces hechas de pericón [yauhtl,], que han sido bendecidas por el sacerdote, y las colocan en los cuatro lados de la milpa para protegerla contra los ventarrones que soplan con frecuencia en ese tiempo. Es una vieja creencia que si los vientos soplan fuerte y dañan el maíz es porque los danzantes que representan al Te~ pozteco en la fiesta del 8 de septiembre no han desempeñado t.ien su papel. .. Cruces semejantes se colocan en las casas, por~ que se cree que en esa noche los demonios andan sueltos, y que los aires malévolos soplan fuerte ..

 

*Imagen:zonacentronoticias.com

Ana Paula de la Torre Diaz
Autor: Ana Paula de la Torre Diaz
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional ( http://bit.ly/2jkE8lD )