La primera transexual Muxhe Gunaa se gradúa de la Universidad Veracruzana

Desde una comunidad con una amplia tradición en la diversidad sexual, Amaranta Gómez ha sido una activista imprescindible.

A occidente le ha tomado milenios reconocer que existen distintos géneros sexuales además de los otorgados por los órganos genitales: hombre y mujer. En las culturas prehispánicas se conocía como naturales a estas diferencias  ¿Quién dice que al género lo dicta el cuerpo?

Uno de estos ejemplos son los muxes, mucho más presentes en la cultura zapoteca de Juchitán, Oaxaca. Ahí viven hasta tres mil personas que practican este tipo de tercer género que significa mujer. Existen dos tipos de muxes: Homosexual Hombre (Muxhe Nguiiu’) quien se viste de hombre y se casa con el fin de reproducirse y Muxhe Gunna, quien se viste de mujer.

Una de ellas, una Muxhe Gunna, ha sido la primer muxe transexual como tal, en graduarse de una Univerdad Veracruzana.

Amaranta Gómez Regalado gradua universidad veracruzana

Su caso es muy especial porque ella ha sido una férrea promotora de la cultura de aceptación de la biodiversidad desde las comunidades antiguas que ya lo aceptaban de algún modo. sin embargo, aún en un contexto como el suyo, el erotismo continúa siendo un tabú. Es muy interesante pues se pensaría que al tener una apertura a otros géneros el erotismo sería ampliamente adoptado. Por eso Amaranta Gómez Regalado enfocó su tesis  La comunidad muxhe del Istmo de Tehuantepec y su relación erótica- afectiva.

Desde el siglo XVI en México, principalmente en comunidades zapotecas, ha existido aquello que se le conoce como el tercer género, aquel ser extraordinariamente conformado por ambos sexos –o ambas identidades de género– que ha liberado a las personas de la dicotomía de género. Se trata de los muxes, un grupo cuyo singular estilo de vida encarna la magia humanista de la cultura en Juchitán, Oaxaca.

Gómez Regalado el año pasado obtuvo su credencial del Instituto Nacional Electoral (INE) con su nombre “Amaranta”, después de llamarse “Jorge”  (nombre de pila). También consiguió el  cambio en sus documentos oficiales comoel acta de nacimiento,  curp y pasaporte.

En mi tesis quise estudiar a los muxhes de mi Istmo de Tehuantepec, ser crítica en las respuestas y análisis, comprendí que la vida de un homosexual, esta sumado en un contexto cultural amplio, desde las festividades, la lengua, los bailes y la vestimenta, pero también la cosmovisión de la vida, todo eso retraté y plasmé en mi tesis, la cual consta de más de 300 cuartillas.

Amaranta Gómez Regalado durante más de 20 años ha sido activista en temas de prevención del VIH y la discriminación muxhe. En el 2003 cuando tenía 25 años fue postulada  por el partido “México Posible” a ocupar una curul en la cámara de Diputados a nivel federal. Una figura crucial en la lucha por la libertad sexual en el país. 

[pagina3.mx]

*Imágenes: 1) estudios-pacifico.com.ar, 2)pagina3.mx

Nuevos retratos de muxes que celebran la diversidad sexual

El mundo de los muxes ha generado expectación y asombro en todo el mundo, y por ello se documenta constantemente, como una manera de celebrar la diversidad sexual.

Hace más de 500 años, antes de que los europeos llegaran a tierras americanas, las preferencias sexuales se trataron en Mesoamérica de manera mucho más natural que en Occidente. Es decir, simplemente se aceptaba que había otros géneros más allá del dictado por el cuerpo físico; había quien se sentía mujer siendo físicamente hombre, o viceversa, o, simplemente, se sabía que algunos sentían atracción por el mismo sexo.

La palabra nahua, xochihua significa literalmente “el que porta la flor”, y según la versión de Fray Bernardino de Sahagún “El xochihua se vestía como mujer, hablaba como mujer, corrompía, confundía y engañaba a las personas y poseía la flor”. Es decir, era un especie de travesti en el mundo mexica.

Luego de la colonización, en el siglo XVI nacieron en el Istmo de Tehuantepec, específicamente en Juchitán, Oaxaca, las muxes, zapotecas que son los dos géneros sin que ello cause escándalo alguno. Y, de hecho, tienen un rol social importante, ya que hacen labores asignadas para las mujeres, y suelen quedarse en el hogar a cuidar de los padres cuando son ancianos.

La diversidad sexual, así, se ha practicado en México desde tiempos prehispánicos, un reconocimiento que se dio de manera orgánica a una pluralidad que ha existido desde siempre.

El mundo de las muxes, desde luego, ha generado expectación y asombro en todo el mundo, y por ello se documenta constantemente, como una manera de inducir al mundo, por medio de una cultura milenaria, a la inclusión de la diversidad sexual a la que tanto miedo hemos tenido, como a todo lo que sale de la “norma” social.

Las siguientes son fotografías de Nuria López, publicadas en el País:

muxes oaxaca

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La homosexualidad en el mundo prehispánico

En diversos grupos étnicos eran aceptadas formas distintas de sexualidad; la homosexualidad fue aceptada por los mayas, y un poco menos por los mexicas.

Parece que en Occidente, luego de la influencia católica que permeó durante siglos el significado de la sexualidad, apenas vamos comprendiendo la diversidad sexual más allá de la dualidad hombre-mujer.

En las culturas mesoamericanas, sin embargo, la diversidad sexual era  más aceptada. Como ejemplo tenemos la existencia de la palabra nahua, xochihua, que significa literalmente “el que porta la flor”, y según la versión de Fray Bernardino de Sahagún “el xochihua se vestía como mujer, hablaba como mujer, corrompía, confundía y engañaba a las personas y poseía la flor”. Es decir, era un especie de travesti.

No es extraño que fuese aceptada la existencia de algo así como sexos alternativos. Según describe Guilhem Olivier en su texto Entre el “pecado nefando” y la integración, La Homosexualidad en el México antiguo, para Arqueología Mexicana:

Uno de los primeros testimonios sobre hombres vestidos como mujeres se debe a Alvar Núñez Cabeza de Vaca, quien describe en la región de Texas “hombres casados con otros, y estos son unos hombres amariconados, imponentes, y andan tapados como mujeres y hacen oficios de mujeres”. Asimismo, entre los indios de Sonora los españoles encontraron jóvenes ataviados como mujeres.

También:

Vimos que durante una fiesta religiosa en Tlaxcala intervenían hombres vestidos como mujeres. En contextos rituales, eran los sacerdotes los que podían representar a diosas y vestirse como ellas.

Al hablar sobre homosexualidad en el México prehispánico, tenemos vestigios arqueológicos que prueban su presencia y aceptación en algunas culturas, como en el caso de la maya. Sin embargo, en las relaciones que hicieron algunos frailes y que son de los pocos vestigios que tenemos sobre la vida cultural mesoamericana, se entrevé una aversión moral, la cual, por su puesto permea la “veracidad” u objetividad en estas fuentes.

Entre las cartas de que Hernán Cortés envió al rey Carlos V de España, informó lo siguiente: “…a un allende de lo que hemos hecho relación a Vuestras Majestades de los niños y hombres y mujeres que matan y ofrecen en sus sacrificios, hemos sabido y sido informados de cierto que todos son sodomitas y usan aquel abominable pecado”. Sin embargo, ¿no pudo generalizar esta versión con el fin justificar aún más la presencia evangelizadora en estas tierras?. El testimonio de Sahagún al respecto difiere, ya que en los escritos de parte de sus informantes nahuas se denota que, lejos de lo que dice Cortés, estas prácticas sí eran penadas duramente: “Se hace pasar por mujer. Merece ser quemado, merece ser puesto en el fuego”.

Por lo anterior, las fuentes españolas parecen no resultar tan fiables para entender la relación con la homosexualidad en el mundo mesoamericano.

En el artículo de Arqueología Mexicana La sexualidad entre los mayas, se da cuenta de la relación de los mayas con la homosexualidad, la cual, en algunos contextos rituales, de clases, y en lugares específicos, como cuevas, era común y aceptada, y de hecho, parte de la vida social en que un joven era iniciado como hombre:

En la cueva Naj Tunich, Guatemala, se plasmaron escenas de placer explícito del siglo final del Clásico Tardío (…)  Hay evidencia de homosexualidad entre distintos grupos de edad durante el periodo prehispánico, que acaso ocurría en lugares específicos. Estos lugares probablemente proporcionaban un ámbito para la libertad sexual, la experimentación y los encuentros entre hombres jóvenes y mayores.

La feminidad y masculinidad en los dioses

Parte de la aceptación de la diversidad sexual quizá resultaba de su concepción dual de la divinidad. Y cabe recalcar que también se tenía un concepto para la homosexualidad femenina: existía la palabra patlachuia o patlache, documentada por Fray Alonso de Molina, autor del diccionario Vocabulario en lengua castellana y mexicana y mexicana y castellana, y según su definición significa “mujer inmunda, mujer con pene, poseedor de un pene erecto, la que está con una mujer, procura mujeres jóvenes, la que se ve como hombre, la que lo hace con otra mujer”.

Entre los dioses mexicas a los que se les atribuía cualidades de ambos sexos están Centéotl (dios del maíz) al que en la fiesta Uey Tozoztli, se le representaba vestido de mujer, aunque con peinado de hombre. O bien, Metetotl y Mayahuel (deidades del maguey) en sus versiones masculina y femenina. Y no puede faltar, desde luego, la gran dualidad del panteón mexica Ometéotl, la cual tiene su versión femenina Omecíhuatl, ambos, señor y señora de la dualidad.

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Conclusiones

Si bien las versiones de los conquistadores pudieron desvirtuar el significado de la sexualidad entre personas del mismo sexo en Mesoamérica, se sabe que existió cierta aceptación. En el caso de los mexicas se cree que se le tenía más castigado, y en el de los mayas más aceptado. Sin embargo, la presencia de transexuales se tomó con naturalidad, y de ello aún tenemos testimonio actual con la presencia vigente de los muxes, en Juchitán, Oaxaca, que significa mujer, “aquel que se vive y se sabe mujer”.

 

Imagen: Códice Borbónico/Qutzalcóatl y Tezclatlipoca, ambos con aspectos masculinos y femeninos al tiempo. 

*Fuentes:

Houston, Stephen; Taube Karl.(2010). La Sexualidad entre los Mayas. Arqueología Mexicana. Vol. XVIII (104).38-45

Olivier, Huilhem.(2010). Entre el “pecado nefando” y la integración, La Homosexualidad en el México Antiguo. Arqueología Mexicana. Vol. XVIII (104). 58-64.

Bastida Aguilar, L.(2015). Lo Nefando de la Homosexualidad, Revisión Crítica de la Transgresión Sexual Prehispánica. La Jornada. Recuperado desde: http://www.jornada.unam.mx/2015/02/05/ls-central.html

 

 

 

Ana Paula de la Torre Diaz
Autor: Ana Paula de la Torre Diaz
Editora en jefe de +DeMx. Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional ( http://bit.ly/2jkE8lD )

Comunidad de Oaxaca nombra todas sus calles y edificios públicos en idioma Ixcateco

"Paisaje Linguistico" reivindica el valor del Ixcateco. Hace 5 años quedaban 21 hablantes de la lengua y se pretende salvarla.

De las 68 lenguas que perviven en México, en Oaxaca son habladas 16 de ellas. La hermosa Oaxaca, matrona y de una intrincada orografía, guarda celosamente numerosos grupos étnicos en sus sierras, como a los mixes, el pueblo jamás conquistado.

Este estado es como una hermosa caja que para México ha significado el resguardo de culturas ancestrales. En la comunidad de Santa María Ixcatlán, desde antes de la colonización existía un señorío, su lengua, el ixcateco, es una de las más antiguas de Oaxaca.

Hoy esta está perdiéndose, en parte por la migración de los jóvenes que luego suelen abandonar sus raíces. Según datos del mismo INALI en 2010 quedaban solo 21 hablantes de ixtateco, lo anterior pues se cree que solo en la comunidad de Santa María Ixcatlán es hablada esta lengua, aunque no por todos sus miembros. Un nuevo proyecto busca reivindicar el valor de Ixcateco para sus pobladores a partir del “paisaje lingüístico” del sitio. Pocas veces caemos en cuenta del enorme valor cultural que conlleva la manera en que nos referimos del espacio público, por ello, al dar el nombre de las calles y edificios públicos en lengua ixcateca se está propagando su importancia desde lo más cotidiano, la calle.

El Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI) en mancuerna con el titular de la Secretaría de Asuntos Indígenas (SAI) han inaugurado recientemente este proyecto llamado “Paisaje Lingüístico”. Con este se busca la atención de los habitantes para que se familiaricen con esta lengua que podría perderse si las nuevas generaciones no encuentran valor en ella. Afortunadamente, este es un primer paso de conservación que abarca toda la infraestructura de la comunidad.

 

paisaje linguistico ixcateco oaxaca

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*Imágenes: 2) rioaxaca.com; 3)oaxaca.mx; 4) puertolibre.com.mx