Comentarios sobre las modificaciones corporales en Mesoamérica

Sus tatuajes o expansiones, por ejemplo, llevaban impresos profundos significados sobre su cosmogonía.

El ser humano a través de su historia ha estado en la búsqueda de diferenciarse de sus semejantes por medio de su actuar, vestimenta, peinado o incluso de modificaciones corporales como son los tatuajes, las perforaciones, las escarificaciones entre muchas otras. En la actualidad es común ver a jóvenes con tatuajes o expansiones en los lóbulos de las orejas o inclusive algunos valientes son capaces de quemar la piel con alguna figura para lograr una cicatriz con volumen. A pesar de lo extrañas y dolorosas que puedan parecer estas prácticas, la humanidad las ha realizado a través de toda su historia. Incluso en sociedades con miles de años de antigüedad como la celta en Europa o la egipcia en África ya realizaban tatuajes para exaltar las virtudes bélicas de un guerrero o para enfatizar el origen divino de un faraón. Por ejemplo, en la antigua Roma los sacerdotes del dios Marte pintaban su rostro de rojo, pues éste era el color de la sangre y de la guerra.

Entre las diferentes culturas que habitaron las tierras que ahora llamamos México estas prácticas eran muy comunes e incluso más radicales que las usadas por los jóvenes de estos tiempos. Diferentes razones eran las que motivaban a los antiguos mesoamericanos a realizarlas. Estas prácticas estaban relacionadas con las ceremonias de iniciación y de transición entre la juventud y la adultez por parte de los jóvenes, quienes demostraban públicamente su resistencia al dolor. Se realizaban principalmente entre las élites de las sociedades y dentro de sociedades guerreras y sacerdotales. En el caso de las mujeres las modificaciones corporales también se podían llevar a cabo cuando tenían su primer embarazo, o cuando eran desposadas siendo su principal objetivo enfatizar la sensualidad física femenina, la belleza y aspectos de la fertilidad.

la reina de uxmel

La Reina de Uxmel. El rostro del personaje presenta escarificaciones. 

La evidencia más antigua de las modificaciones corporales en Mesoamérica fue encontrada en una osamenta con deformación craneal intencional procedente de la cueva de Texcal en Valsequillo, Puebla. Data del 7500-4000 a.c. 

Un ejemplo de los valores que buscaba reafirmar la modificación corporal en la casta guerrera prehispánica se daba en el pleno auge del imperio mexica (1325-1521). Este era el caso del Huey Tlatoani o gobernante supremo de la Triple Alianza (conformada por Tenochtitlan-Tezcuco-Tlacopan). Cuando se llevaba a cabo la ceremonia de entronización, al futuro Huey Tlatoani se le perforaban el septum (cartílago que se encuentra en medio de las dos fosas nasales) con un punzón de hueso de jaguar para colocarle una nariguera de oro, jade o turquesas. Este objeto lo identificaba como el elegido por los dioses para cuidar el destino de su pueblo.

Otra ceremonia curiosa que implicaba modificaciones corporales era cuando un guerrero mexica lograba ascender a través de la jerarquía militar al capturar a diversos enemigos en el campo de batalla. Al otorgarle el rango de Cuauhpipiltin (la nobleza meritocrática mexica), se le hacia una incisión con un cuchillo de obsidiana sin ningún tipo de anestesia entre el mentón y el labio inferior. En la incisión que tenía alrededor de 3 a 5 cm de diámetro se colocaba un bezote de forma circular hecho de obsidiana, hueso, coral, oro, cuarzo o jade. Portar esta pieza debajo del labio inferior era un distintivo social y también tenía como objetivo que el rostro del guerrero denotara ferocidad frente a sus enemigos en el campo de batalla. Cuando un guerrero con un bezote de este tipo era capturado en batalla se le realizaba una ceremonia de humillación pública antes de su sacrificio la cuál consistía en retirarle el bezote para que babeara sin control como un bebe.

Otras prácticas comunes de modificación corporal era la aplicación de tatuajes en todo el cuerpo. Los grupos huastecos del norte de Veracruz eran particularmente asiduos a este tipo de práctica. De hecho los hombres entraban a batalla completamente desnudos para mostrar sus cuerpos llenos de tatuajes. En el caso de las mujeres huastecas se decía que eran excelentes amantes y que su sensualidad era acentuada al llevar tatuajes en los senos, piernas y caderas. El proceso de tatuaje en tiempos prehispánicos era muy similar al actual. Se utilizaba un objeto punzo cortante  hecho de madera o de hueso. En su punta se colocaba algún colorante para que cuando fuera introducido en la piel esta se tiñera y mantuviera su color aún después del proceso de cicatrización. También se llegó a teñir la piel sin la necesidad de  perforarla usando pigmentos permanentes los cuales eran retocados cada cierto tiempo

Se sabe que las mujeres que practicaban la prostitución en la antigua Tenochtitlan siempre llevaban el pelo suelto, los labios y las encías teñidos de rojo o morado. Aunado a esto pintaban su cuerpo con diferentes patrones por medio de la utilización de sellos de arcilla siempre buscando enaltecer su sensualidad a vista de la sociedad y sus posibles clientes

La escarificación era una modificación corporal muy común entre los antiguos mayas, la cual por ser tan dolorosa se ha dejado de practicar en gran medida en tiempos modernos. La escarificación consiste en levantar la piel de alguna parte del cuerpo e introducir en las heridas objetos extraños como ceniza, piedrecillas o pedazos de jade con el fin de causar abultamientos o protuberancias. Los que realizaban esta práctica entre la sociedad maya eran los sacerdotes y los gobernantes como es el caso de la escultura conocida como "La Reina" la cuál retrata a la que posiblemente fue la gobernante de la ciudad maya de Uxmal.

perforaciones tatuajes méxico antiguo

Como podemos apreciar la modificación corporal en nuestro país es muy antigua y diversa en su aplicación como en sus objetivos. Por esta razón no debería de sorprendernos que la juventud mexicana este muy inclinada a realizar prácticas similares, simplemente están repitiendo patrones de comportamiento que realizaban sus ancestros siglos atrás cuando caminaban en estas mismas tierras.

Blog Personal:  www.el-espejo-humeante.blogspot.mx

*Imágenes: 2) Jorge Pérez de Lara;  3) Museo Nacional de Antropología, Conaculta-INAH. Jorge Vértiz

Enrique Ortiz
Autor: Enrique Ortiz
Escritor, conferencista y divulgador de la historia mesoamericana. En busca de las raíces de una nación llamada México. Mejor conocido en el mundo digital como Tlahtoani Cuauhtemoc