Conoce las creencias purépechas cotidianas con este libro digitalizado y gratuito

En español y en purépecha “Akajkukuecha, Creencias p´urhépechas” nos narra sentencias comunes en la concepción popular de este grupo.

Apenas hace unos días, el libro Akajkukuecha, Creencias p´urhépechas fue publicado, un interesante compendio de creencias populares escrito por el autor purépecha Dante Cerano. Este pueblo lleva un legado muy importante, fueron uno de los imperios más importantes, incluso en tiempos del gran imperio azteca, quienes no consiguieron someterlos.

También conocidos como michoacanos, su influencia llegó a extenderse hasta los estados de Guanajuato y Guerrero, su concepción hoy prevalece y es interesante asomarnos a sus creencias populares, las que yacen en la cotidianidad a partir de enseñanzas orales que son consejos para el “buen vivir” como apunta la introducción del libro antes mencionado.

Sobre distintos temas de la vida como la maternidad, la infancia, las y los jóvenes, los recién casados o recién “juntados”, este texto muestra los consejos que han ido transmitiéndose por generaciones.

Acá un conjunto de “jakajkukuecha”(creencias) incluidas en esta publicación. Puedes ver el libro es completo aquí.

 

Cuando una mujer esta amamantando

no debe de hacer corajes porque el

bebé y la madre se enferman.

 

Cuando una muchacha soltera ve a una

“chuparrosa” (colibrí) es de muy buena

suerte.

 

Para los casados o juntados

cuando la luna está llena, es momento

de procrear.

 

Si sueñas a un difunto dicen que en esa

noche estuvo contigo.

 

Cuando es “tiempo de secas” y salen

muchas hormigas se dice que ya se

“vienen las aguas” o lluvias.

 

*Imagen: gob.mx

Descubren que Angamuco, ciudad prehispánica en Michoacán, tenía más de 40,000 edificios

Nueva investigación revela que Angamuco tenía más edificios que muchas ciudades actuales.

En 2007 se descubrió en Michoacan los restos que corresponden a una antigua gran ciudad, Angamuco. Sin embargo, no fue hasta una década después que, con nueva tecnología, se acaba de determinar que esta urbe purépecha tenía casi tantos edificios como Manhattan. 

Para muchos alrededor del mundo es difícil concebir que hace cerca de mil años ya existían en México ciudades tan complejas como el caso de Angamuco. Para dimensionar su tamaño basta considerar los siguientes datos: una población calculada en 100,000 habitantes, más de cuarenta mil edificaciones y una superficie de 26 kilómetros cuadrados. Esta ciudad purépecha fue analizada con un método llamado Lidar (por su nombre en inglés Light Detection and Ranging), que consiste en mapear con un scanner láser, y un GPS, un espacio determinado.  

“Es asombroso considerar que esta enorme ciudad estaba en el corazón de México sin que nadie supiera de su existencia” dijo al diario británico Guardian, el arqueólogo que encabezó esta investigación, Chris Fisher, de la Universidad Estatal de Colorado. Y el tamaño de la urbe es tal que podría cambiar aspectos importantes de lo que conocemos sobre las culturas del centro de México, en este caso la purépecha.  

angamuco-michoacan-purepecha-ciudad

Recordemos que los purépechas fueron fieros contrincantes de los mexicas, y que mantuvieron una relativa independencia aún después de la conquista española –logrando conservar hasta hace poco más de un siglo los nombres originales de sus antiguas entidades o repúblicas. Se sabe que Tzintzuntzan era su capital, aunque estos recientes datos arrojan que Angamuco, ubicada a solo media hora de Morelia, actual capital de Michoacán, era considerablemente más grande. 

En todo caso, ya la espera de confirmar las repercusiones y datos que este descubrimiento arrojará, Angamuco es un recordatorio más de la grandeza cultural, y sofisticación, de los grupos que originalmente habitaron México. Y recordemos que todos los mexicanos somos herederos de esta riqueza, lo cual implica un orgullo y un compromiso con su preservación. 

 

¿cómo desaparecimos los Pirindas?

Alguna vez existió el antiguo pueblo de los Pirindas, que ayudaron a los Purépecha a defenderse, y con ello consiguieron tierras en lo que hoy es Michoacán. Lo rescatamos con la memoria.

cartilla malatzinga

Cartilla matlatzinga (basalenque 1975)

Durante mucho tiempo, entre los pueblos indígenas que los expertos reconocían que aún poblaban Michoacán, no aparecían los pirindas. ¿Por qué? ¿Por qué sólo quedaban purépechas, nahuas, otomíes y nahuas? Este es más o menos la historia de una disolvencia:

  1. Los pirindas fueron un pueblo que durante el Posclásico (del 900 al 1500 D.C.) habitó en la región que abarca de Tiripetío a Indaparapeo (antes conocido como Andaparapeo), extendiéndose aisladamente hasta Huetamo.
  1. El término pirinda es un etnónimo, es decir, el nombre con el que un pueblo o cultura se reconoce a sí mismo. Para algunos académicos, es sinónimo de matlatzinca o matlatzinga, el nombre con que los mexicas les reconocían por ser quienes fabricaban las redes para la pesca, sin embargo, para otros autores, significa los de en medio por estar este pueblo al centro de mexicas y purhépecha. Aún no se ponen de acuerdo.
  1. Los pirindas no eran de Michoacán. Vinieron del Valle de Toluca en auxilio del Rey puréhpecha Characu o Tzitzic-Pandácuare (Rey niño) para combatir contra los tecos que invadían las tierras purépecha por el occidente. Lo hicieron tan bien, que a cambio el rey les ofreció tierras para instalarse. Los guerreros pirindas, que habían visto la fertilidad de la tierra, las bondades del clima, y además, querían liberarse de la tiranía que el emperador mexica ejercía sobre ellos, escogieron quedarse.
  1. Su distribución fue la siguiente: las clases más nobles se instalaron en Charo; los nobles menores en la zona que ahora conocemos como Santiago Undameo, y las clases bajas, en Jesús del Monte y Santa María (la zona donde ahora existe el centro comercial Altozano, en Morelia).
  1. Algunos historiadores afirman que el Rey niño o Calzontzi, otorgó los siguientes pueblos a los pirindas: San Miguel Cicío, Patámbaro, Xaripeo, Cuiceo, Texcaltitlan, Maravatío y Onchécuaro, Tarímbaro, Tiripitío, Necotlán, Taymeo y Huetamo.
  1. Al llegar los españoles, los pirindas que habitaban el Valle de Guayangareo fueron reubicados en la zona de Charo (que en tiempos prehispánicos se llamaba Charao) y utilizados como mano de obra en la construcción de la Nueva Valladolid, hoy Morelia.
  1. Al paso de los siglos, el pueblo pirinda desapareció lentamente sin dejar rastros visibles de su cultura, o casi, porque investigaciones recientes encuentran algunos indicios en lugares como el escudo municipal de Huetamo y en el nombre de sus barrios.
  1. Una curiosidad alrededor de los pirindas es la que escribió el historiador Juan Tavera en 1968. Según él, el pueblo que ahora conocemos como Huetamo, en el siglo XIV era conocido como pirinda cuando el misionero Juan Bautista de Moya llegó a Cutzio y construyó la primera capilla, el fraile le pidió al cacique que invitara a los jefes de las tribus de alrededor. Cuando volvió del encargo, el religioso le preguntó cuántos vendrían, a lo que el cacique respondió: Hue-tamu, que en matlatzinca significa vienen cuatro. Como muchos de los reduccionismos verbales con que los reduccionismos verbales de los conquistadores europeos en América (Yucatán, por ejemplo), se le quedó Huetamo.
  1. A eso, quizá, se deba el nombre del arroyo pequeño que los huetamenses conocen como Pirinda y que es el que baja de la Loma de las Rosas por el poniente.

arroyo pirinda en huetamo

Arroyo Pirinda, en Huetamo

10. El idioma pirinda se perdió. Los últimos datos que daban cuenta de él aparecieron en 1880, cuando Nicolás León (aquel de quien en su honor se bautizó al Museo Regional de Michoacán, en Morelia) afirmaba que:

Todos estos pueblos, florecientes en la época de la Conquista, fueron decayendo poco á poco hasta el grado de ser hoy miserables caseríos. Igual suerte ha corrido el idioma, pues en la actualidad solamente en Charo, San Miguel del Monte y Jesús del Monte lo hablan mal, y en el primero, pocos. En los otros pueblos ya ni su nombre es conocido.

11. Otra curiosidad proviene de un historiador de apellido Soustelle, quien afirmó sin empacho que el último hombre que habló pirinda en Michoacán, murió en 1932, en Charo, a una edad muy avanzada.

12.El 31 de julio de 2015, el Congreso del Estado, hizo una reforma de gran importancia a la Constitución Política de Michoacán, que rescata las migajas de memoria que quedan de los pirindas y que a la letra dice:

ARTÍCULO 3°. El Estado de Michoacán tiene una composición multicultural, pluriétnica y multilingüe sustentada originalmente en sus pueblos y comunidades indígenas. Se reconoce la existencia de los pueblos indígenas, originarios, p’urhépecha, Nahua, Hñahñú u Otomí, Jñatjo o Mazahua, Matlatzinca o Pirinda y a todos aquellos que preservan todas o parte de sus instituciones económicas, sociales, culturales, políticas y territoriales.

Los pueblos, con las chispas luminosas de que emanan de su cultura, también se apagan, pero algo imperceptible de ellos queda en nosotros, para bien y para mal, y siempre será valioso el recordarlo.

Sergio Pimentel
Autor: Sergio Pimentel

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En la misma página el libro lleva del lado izquierdo la versión en tseltal y en el derecho en español.

Quizá podrías preguntarte de qué sirve conseguir un texto en una lengua que no conoces. Pero, ¿Qué pasa si esa lengua es originaria del país donde vives o quizá ese idioma podría desaparecer? Entonces quizá ese texto tomaría más sentido, pues de algún modo es como un vestigio vivo de una lengua.

El tseltal es la segunda lengua más hablada del estado de Chiapas luego del español. Es mayormente hablada en la zona de los Altos de Chiapas. Según datos de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) hoy habitan hasta 689, 934 tesltales en México.

Se considera como una de las variaciones de la lengua maya y es el quinto idioma más hablado en México. Por su importancia y belleza ha sido elegido como lengua para una de las traducciones del clásico El Principito por parte de la CDI.

El libro se ha digitalizado y aparece en dos idiomas, en tesltal a la izquierda y su traducción al español a la derecha. Se trata de un excelente medio si buscas familiarizarte con el tseltal y hacerlo a la par con una guía de español en el marco de un hermoso libro de literatura universal.

Esta traducción se ha hecho también a propósito de que El Principito se incorporó el año pasado al catálogo mundial de dominio público.

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