Descubren canales y chinampas en un barrio viejo de la Ciudad de México (VIDEO)

El hallazgo de las chinampas confirma su uso como herramienta agrícola, aunque también como una manera de ampliar la zona urbana.

 

De allí vimos las tres calzadas que entran a México, que es la de Iztapalapa, que fue por la que entramos cuatro días había, y la de Tacuba, que fue por donde después salimos huyendo la noche de nuestro gran desbarate(…) y la de Tepeaquilla. Y veíamos el agua dulce que venía de Chapultepec (….) Y en aquellas tres calzadas, las puentes que tenía hechas de trecho a trecho, por donde entraba y salía el agua de la laguna de una parte a otra; y veíamos en aquella gran laguna tanta multitud de canoas, unas que venían con bastimentos y otras que volvían con cargas y mercaderías.

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El sistema de chinampas de la gran México-Tenochtitlán fue uno de los aspectos que más asombró a los españoles cuando llegaron a este lugar. Tenochtitlán, una ciudad fundada en un lago, que además había adecuado sus aguas como sistema de cultivo (las chinampas eran balsas rellenas de tierra y cultivadas) y como medio de transporte. El dinamismo de esta fascinante urbe era encomiable, una muestra de la grandeza del imperio mexica, su culminación estética y estratégica.

Hoy, bajo los cimientos de la Ciudad de México aún yacen vestigios de las chinampas y canales que la poblaron. El INAH ha comenzado una excavación exhaustiva que prueba lo anterior. En la colonia Tránsito arqueólogos han registrado unas treinta chinampas donde se asentaba Ateponazco. Este predio llamado Lorenzo Boturini albergó durante treinta años la refresquera Cooperativa Pascual.

Las chinampas encontradas fueron construidas por la gente de Ateponazco, que en lengua náhuatl significa “donde el agua hierve o suena”, del gran barrio de Teopan “. Era un lugar fangoso rodeado de agua que fue transformado por los habitantes de la cuenca de México para, del ceno que yacía en el fondo del lago, construir estas parcelas donde cultivarían su alimento y asentarían sus viviendas.”

La longitud de las chinampas es de entre 26 y 36 metros, con una altura de 70 centímetros y de ancho con entre dos y ocho metros.

Debieron estar destinadas al cultivo de autosustento: de maíz, calabaza, chile, chayotes, chilacayotes, plantas de ornato, etcétera. Debido a que las aguas en esta parte de la cuenca de México son someras, se extrajo turba (formada de residuos vegetales) del fondo del lago para preparar el cimiento de la chinampa y sobre ella depositaban otros materiales vegetales de desecho. Las parcelas las cercaban con piedras y se plantaban estacas de ahuejote que también ayudaban a contener dichas piedras y el núcleo de las chinampas”. (…) Las chinampas constituyeron un agroecosistema, pero también cumplieron una función de urbanización, en este caso sirvieron para extender la ciudad de México-Tenochtitlan, y ganarle terreno al lago. Las chinampas constituyeron un agroecosistema, pero también cumplieron una función de urbanización, en este caso sirvieron para extender la ciudad de México-Tenochtitlan, y ganarle terreno al lago. Declaró Raúl Barrera Rodríguez coordinador de este trabajo arqueológico.

 

 

*Imagen: ezgrogarden.com