Los mexicas y el espejo negro del mediodía

Se cuenta que los mexicas creían que cuando el sol llegaba a lo más alto del cielo, al medio día, el resto de su camino era solo una ilusión.

El historiador belga, Michel Graulich, en su obra Moctezuma. Apogeo y caída del imperio azteca (1994), menciona que para los mexicas, cuando el sol llegaba a su punto culminante a la mitad del cielo, es decir, al mediodía, regresaba sobre su camino. A partir de entonces lo que se observa es sólo su reflejo, pues un espejo de obsidiana negra refleja la luz propia del sol de la tarde. “Por tanto, el astro de la tarde sólo es un sol falso que, como la luna, toma su luz prestada de otro. Un sol lunar, pues, y falaz. Un sol de unión de los contrarios y de mediación, puesto que en él se mezclan y confunden día y noche, brillo del sol y espejo negro”i.

Graulich explica que, tanto el espejo negro de obsidiana como el desandar el cielo del sol, son concepciones únicas en la historia de la humanidad. No estaban basadas en observación o aspecto físico alguno, se trataba de mera construcción del imaginario, pero era fundamental en la forma de concebir el mundo y el tiempo para los aztecas o mexicas, con implicaciones que van más allá de lo poético de la idea.

Para los aztecas cada año o cada era guardaban una relación proporcional a la trayectoria de un día respecto al movimiento del sol. La regeneración ocurrida cada amanecer tras la oscuridad de la noche, era la misma que a gran escala sucedía con la llegada de otro año o de otra era; así que el final de un ciclo era como un atardecer donde el sol de la tarde se trataba de un mero espejismo.

espejo magico de obsidiana azteca que pertenecio a john dee y hoy está en el museo britanico

La poética de tal cosmovisión es inquietante: un espejo de obsidiana atravesando el cielo y la vida. La culminación de un día o de un milenio pensada y vivida como parte de un espejismo de espectros lunares, que eran posibles sólo mediante las estelas que dejaba la luz del sol, el dios Tonatiuh.

Lo que visto desde nuestra perspectiva actual es una cosmovisión que puede resultar poética en una civilización antigua, para ellos era una verdad que modelaba su idea de la realidad y de su existencia. Es poco probable que podamos comprobar cómo permeaba esto en la sociedad mexica, si era una idea más bien abstracta que sólo era recordada o actualizada en los rituales de fin e inicio de ciclos o si, por el contrario, era uno noción presente en la cotidianidad.

Lo cierto es que el constante contacto con la idea de un tiempo  cíclico, en donde el ocaso de algo era necesario para un resurgimiento, debía hacer que la idea de la muerte fuera asimilable de una manera quizá más natural y fluida.

A falta de poder comprobarlo, nos queda imaginar esa cosmovisión. A continuación dibujo entre palabras lo que imagino pudo significar la idea del espejo de obsidiana para un mexica.

Relato del Espejo Negroii

Amanece, todo reinicia gracias a Tonatiuh. Mi cuerpo resurge de las entrañas oscuras de la noche. La mañana está clara y fresca. Voy a trabajar la tierra con el sol naciente y me encuentro con las calles blancas de mi gran Tenochtitlán.

Mediodía, la plenitud se ha alcanzado. Las semillas de maíz han completado su germinación del día. Me detengo y recojo la coa, pero antes volteó hacia el cielo con los ojos cerrados. Puedo sentir el calor del sol pleno sobre mi cuerpo erguido y recto, le ofrezco la faena y regreso sobre mi coa con gratitud.

Comienza el declinar del día. Recuerdo la obsidiana oscura partiendo el mundo y la existencia. Lo que observo ya no es más que un reflejo, que en su desandar por el cielo, el sol va dejando. Descreo de lo que mis manos realizan o mis labios prueban con el caer de la tarde, pues aquello que es del atardecer pertenece a Meztli. La noche llega con ella sobre el cielo, ya sea completa, menguante u oculta.

Inicia entonces mi descenso en el mundo lunar.

*Fuentes:

Gómez, S. “Relato del Espejo Negro”, [en línea] en Vagabunda, <http://www.vagabunda.mx/andanzas/relato-del-espejo-negro/>. [Consulta: 20 de marzo, 2017.]

Graulich, M., Moctezuma. Apogeo y caída del imperio azteca, Ediciones Era, México, 2014.

Notas al pie i Graulich, Moctezuma. Apogeo y caída del imperio azteca, p. 28. ii Gómez, “Relato del Espejo Negro”, < http://www.vagabunda.mx/andanzas/relato-del-espejo-negro/>.

*Imagen:nuberoja.org
Sofia Gomez Sanchez
Autor: Sofia Gomez Sanchez
Licenciada en Letras Hispánicas y con una maestría en Historia de México, ambas por la Universidad de Guadalajara. Ha publicado en varias revistas digitales. Le gusta conjugar las letras y la historia a través de invenciones agridulces.

Sobre el significado del corazón para los mexicas

Los aztecas situaron al corazón como parte imprescindible de los puntos energéticos del humano, fue también la metáfora para referirse al "yo" más profundo, la voz interna de los hombres

El corazón era, según lo muestran la lengua misma y la literatura indígena, la fuerza vital por excelencia.

Miguel León Portilla

Podría decirse que los humanos “somos un conjunto de creencias”, un ser cuya historia de vida está enormemente basada en ellas. Las creencias definen en gran medida la realidad y relación con el mundo, por ello estas sean quizá la parte medular de la cultura: de ahí se desprenden el arte, religión, política, educación, etc.,

Ahora, la las creencias en las antiguas civilizaciones se manifiestan profusamente en su mitología, y de ahí suele desprenderse la religión. Lo símbolos y significaciones mitológicos guardan una relación estrecha con la “manera de ser de esa sociedad”.

La civilización azteca llevaba una vida sumamente religiosa, y el mayor símbolo de la “posibilidad de la vida humana” estaba centrado en el corazón. En este artículo desglosamos la significación del corazón para los mexicas, cuyo enorme simbolismo se manifiesta sobre todo en el “lugar” que ocupaba en su religión. Basamos este texto en un artículo del gran estudioso de la cultura nahua, Miguel León Portilla.

corazon para los mexicas aztecas significado

Estatua mexica de un corazón del posclásico tardío

El corazón

Quizá, intuitivamente, la mayoría de las civilizaciones dieron un lugar primordial al órgano vital, el corazón. Ninguna persona perece con tanta rapidez como cuando el corazón se daña fuertemente; es el “cronómetro” de la vida humana. Para los mexicas este no fue la excepción y formó parte imprescindible de su sentido como sociedad.

En la lengua

La gran importancia que los mexicas confirieron al corazón se entrevé en el significado etimológico de la palabra. Corazón en náhuatl se dice yolótl, cuya raíz viene de yoli, que significa “vivir”. Así, al referirse al corazón, directamente se hacía referencia a la vida misma.

La importancia del corazón como señala León Portilla se manifiesta en la literatura (arte), lengua y religiosidad mexica. Exponemos algunos ejemplos:

En la literatura

Algunos fragmentos poéticos exhiben al corazón como metáfora (tal como lo hacemos actualmente). Cuando se habla del corazón se habla de la parte más profunda del ser, íntima, la más sincera, pura por antonomasia. Cuando se alude al corazón, entonces, se refiere a la parte más “verdadera” del ser humano.

Como ejemplo el siguiente fragmento:

Mi corazón lo sabe:

escucho un canto,

contemplo una flor,

¡ojalá no se marchiten! (21 v.).

En Tamoan que alucina,

hago que abran sus alas los cisnes,

en la casa de Tamoanchan

está el libro de tu corazón,

es él tu canto (24 r.).

En la mitología y religiosidad

Aquí es quizá donde se manifiesta con mayor ímpetu la importancia y gran significado que el corazón tenía para los mexicas.

El corazón y el agua preciosa, chalchíuhatl, que es la sangre, se conciben inextricablemente ligados a la vida. (…) Yóllotl, el corazón, concebido como esencia de la vida, era el don más valioso con el que podían retribuir los humanos a los dioses. al ofrendar al Sol sangre y corazón, lo fortalecían e impedían el acabamiento de la edad cósmica en que vivían.

Según la investigadora Bertina Olmedo Vera, la leyenda sobre el nopal y la serpiente como el signo para la fundación de Tenochtitlán está vinculado enormemente a otro mito que involucra un corazón. Del corazón de Cópil, sobrino de Huitzilopichtli, manó el nopal insigne de la identidad mexica.

Podría decirse, entonces, que el corazón es el símbolo más sagrado para los mexicas, tanto en su relación con los dioses como en su relación  perenne con su “propia voz”, su “yo” más íntimo.

*Fuente: 

*Significado del corazón en el mundo prehispánico de Miguel León Portilla

*Imagen: Estatua mexica de un corazón, posclásico tardío/ Museo de Antropología 2016.

Ana Paula de la Torre Diaz
Autor: Ana Paula de la Torre Diaz
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional ( http://bit.ly/2jkE8lD )

El espejo mágico de obsidiana que se exhibe en el Museo Británico

El alquimista y consejero real John Dee presumía los poderes mágicos de este precioso espejo de origen mexica que provenía de México.

Entre los muchos tesoros de México que forman parte de colecciones en museos del mundo, existe una pieza especialmente intrigante. Se trata de un espejo de obsidiana exquisitamente pulida que, se dice, habría sido utilizado como instrumento ritual entre los mexicas y que posteriormente fue un preciado artilugio del alquimista, astrólogo y consejero de la Reina Isabel I, John Dee.

No está claro cómo llegó el espejo mágico a manos de Dee, pero el instrumento, cuyo material se asociaba a Tezcatlipoca –elusiva deidad de la noche–, era empleado por él con fines adivinatorios. Al parecer, esta pieza conjuraba en su superficie visiones de rincones inaccesibles para la percepción ordinaria, mismas que eran aprovechadas por los brujos mexicas en su momento y luego por el célebre mago británico, para “llamar espíritus” en el siglo XVI.

John Dee fue, como podrás imaginar, un hombre misterioso. Entre sus virtuales hazañas, mismas que le valieron la confianza de la reina, se incluye el lanzar un hechizo contra el ejército español durante su campaña para invadir Inglaterra, y negarle así la victoria. Sin embargo, hay quienes afirman que lo que en realidad ocurrió es que las oscuras profecías del temido hechicero llegaron a oídos de los españoles, quienes se habrían sugestionado y auto-saboteado –lo cual, por cierto, también calificaría como una jugada mágica por parte de Dee–.

La obsidiana, gracias a su abismal negrura, es una superficie con notables propiedades reflectantes. Tal vez por eso sirve como una buena metáfora alrededor de la oscuridad y la luz –la sombra como catalizador de la claridad–, siendo ambas “fuerzas” fundamentales en el equilibrio cósmico según incontables culturas, incluida la mexica. 

Este arrebatador objeto, su bruja elegancia, se exhibe en el Museo Británico desde 1966 junto con su estuche de cuero y madera. Así que si tienes la fortuna de visitar este recinto, no olvides pasar a reflejarte en su superficie de obsidiana –tal vez algo especial ocurra–.

COMPASS Image Caption: Obsidian mirror

Título: Dr Dee’s Magical Mirror; Dr Dee’s Magical Speculum

Cultura / Periodo: Azteca

Lugar de origen: México

Fecha: siglos XIV a XVI ca.

Materiales: Obsidiana, madera y cuero

Medidas: Altura 22 cm; diámetro 18.4 cm; grosor 1.3 cm

*Imagen: Cortesía de The British Museum

Javier Barros Del Villar
Autor: Javier Barros Del Villar
Editor digital con aspiraciones carpinteras. Mexicano.

Así fue el primer encuentro entre los mexicas y Hernán Cortés

Antes de que los españoles pisaran tierras mexicas, enviados de Moctezuma subieron a sus naves con mensajes del emperador y esto sucedió.

En la cultura popular sabemos que los españoles llegaron a Tenochtitlán, y que los mexicas quedaron atónitos y fueron atacados. Sin embargo, poco se conoce de que el emperador Moctezuma supo cuando los barcos arribaron a las costas del Golfo en 1519 y que envió a funcionarios para que entregaran regalos preciosos, todos asociados a lo divino, con el fin de que los entregaran al que se creía había llegado finalmente: el dios bueno Quetzalcóatl.

La leyenda contaba que este habría de regresar y al menos 10 años antes de la llegada de los españoles a tierras mexicanas, sucedieron una serie de presagios que alertaron a Moctezuma y fortalecieron la profecía.

En el libro La Visión de los Vencidos de Miguel León Portilla se narra un episodio importante y poco conocido: los primeros encuentros en las embarcaciones españolas. El grupo de funcionarios de Moctezuma llega hasta estos barcos, anclados en las aguas del Golfo de México, para entregar los preciados regalos a “Quetzalcóatl”. Cortés, para infundirles temor, hace uso de los cañones, disparando al aire, y luego acepta, seguramente maravillado por la opulencia del tributo, los regalos.

La siguiente narración es extraída de La Visión de los Vencidos que a su vez está fundamentada mayormente en los informantes de Sahagún:

Llegan los mensajeros ante los españoles

Pues cuando hubieron llegado al borde del mar, los transportaron, en barcas se los llevaron a Xicalanco. (…) Y metidos ya en sus canoas por el río fueron, llegaron a las barcas de aquellos [de los españoles], se repegaron a sus barcas. (…) Subieron a la nave. Iban llevando en los barcos los objetos. Uno a uno hicieron la ceremonia de tocar la tierra con la boca delante del capitán. (…) Atavían al capitán, le pusieron con esmero la mascara de turquesas.

 

Cortés trata de poner temor en los mexicas

cortés enseña cañones indígenas

Entonces dio órdenes el capitán; en consecuencia, fueron atados [los mexicas]; les pusieron hierros en los pies y en el cuello. Hecho eso, dispararon el canon grande.

Y en ese momento los enviados perdieron el juicio, quedaron desmayados. Cayeron, se doblaron cada uno por su lado: ya no estuvieron en sí.

Los españoles, por su parte, los levantaron, los alzaron, les dieron a beber vino y enseguida les dieron de comer, los hicieron comer. Con esto recobraron su sliento, se reconfortaron.

Luego de esto es narrado cómo Cortés intentó que los visitantes hicieran un duelo con algunos españoles al siguiente día con el fin de conocer sus habilidades guerreras, sin embargo estos se apresuraron al llegar a tierra para darle noticias sobre estos extraños hombres al señor Moctezuma, quien luego de estos reportes, quedó muy atemorizado.

 

*Imágenes: 2) proyectosalonhogar.com

 

Ana Paula de la Torre Diaz
Autor: Ana Paula de la Torre Diaz
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional ( http://bit.ly/2jkE8lD )