La siembra: una práctica de la Soberanía Alimentaria

Uno de los legados que nos dejaron los antepasados para subsistir en estos tiempos de “desarrollo” para la satisfacción de una necesidad humana.

Dicen los abuelos que las ardillas festejan 20 días cuando nace un bebé porque saben que es una o uno más que va trabajar la tierra para la alimentación a ambos

 

En todo el mundo y en todas las comunidades indígenas se vive y se practica la soberanía alimentaria. En este planeta el 30% del campo agrícola es trabajado por pequeños productores con sistemas tradicionales, por las condiciones topográficas. Y el 70% del campo agrícola es trabajado por las grandes industrias que alimenta solo el 30% de la población mundial.

¿Qué es la siembra?

En una explicación literal es la acción de introducir una semilla a la tierra.

Existimos en el mundo gracias al agua-tierra-fuego-aire. Cuatro elementos que transformamos con nuestras manos para satisfacer las necesidades humanas. Lo que muchos ven como una actividad que no genera utilidad en términos económicos y que es una práctica que destruye al medio ambiente talando árboles en la preparación, para un campesino y campesina, o la persona que trabaja la tierra, desde una visión cultural, la siembra significa muchas cosas como: soberanía alimentaria, conservación de la semilla, convivencia-conexión con la naturaleza-tierra al momento de la siembra y un alimento confiable.

cultivo siembra indigena mexico

La alimentación es un derecho como lo marca la ley, pero antes que ello, primero es una necesidad que acompaña al humano en su desarrollo físico para realizar diferentes actividades, como “hacer y deshacer los cuatro elementos naturales básicos” para su persistencia que le llama “desarrollo”, mucha humanidad se ha perdido persiguiendo esta palabra y poco a poco perdiendo la esencia de su origen. Para los Ayuujk la siembra representa la convivencia-conexión con la Naturaleza-tierra porque el campesino y campesina cumplen un papel fundamental para cerrar el ciclo de existencia o ciclo de beneficios dentro de la misma. Plantas y árboles son beneficiados porque la tierra es trabajada con métodos sostenibles para la filtración de las lluvias y se mantiene por más tiempo la humedad, los animales silvestres cosechan el 10% de la producción total,y y si el campesino dejara de sembrar, los animales silvestres se convertirían en plagas; es así como el humano contribuye al equilibrio armónico en su existencia con los demás.

Las extensiones de terreno son muy pequeñas y muy accidentadas por lo que la producción no está destinada para la comercialización, si no para el auto-consumo lo cual deriva al trueque con los excedentes para complementar la canasta básica, y así esta actividad sin ningún interés comercial sirve para conservar las semillas originales y nativas de cada clima y de cada lugar, con la seguridad que al consumir es un alimento confiable.

cultivo siembra indigena mexicoLa ofrenda constituye una ideología de contribución, donde el principal motivo es pedirle permiso a la madre naturaleza por la grandeza que representa hacia un humano, para que pueda trabajar la tierra, cortar desde las plantas más chicas hasta los árboles, interrumpir el ciclo de vida de los insectos y pedir los elementos naturales a favor.

Dentro de las comunidades originales donde se practican estas actividades la enseñanza-aprendizaje es práctica y facilita el rápido aprendizaje desde la niñez, por eso es necesario fortalecer la promoción y comprensión de este modo de existencia, desde una visión externa.

 

Imágenes: Agileo Vasquez Gutiérrez

 

 

Agileo Vasquez Gutierrez
Autor: Agileo Vasquez Gutierrez
Originario de la Sierra Mixe de Oaxaca, de la localidad de Rancho Tejas municipio de Santa María Tlahuitoltepec. Durante los últimos años se ha interesado en que la población de la sierra re-valorice su cultura Mixe por medio de la cohesión comunitaria, los sistemas alimentarios, el intercambio de experiencias y la imagen por medio de fotografías.

Cómo crear tu propia chinampa casera en 5 pasos

Cultiva tus conocimientos sobre este gran sistema de agricultura sustentable.

Las chinampas son míticas. Se cree que son un método de cultivo mucho más antiguo que los aztecas; que probablemente su creación data desde los toltecas. Es  un sistema agrohidrológico muy sustentable y una alternativa única para continuar perviviendo tradiciones ancestrales que todavía son muy vigentes. Incluso la FAO ha reconocido este sistema como parte del Patrimonio Agrícola Mundial.

Durante el pasado, los tamaños de las chinampas podían ser bastante variados. Habían desde 8 metros de largo por 3 de ancho, hasta los que podían rebasar los cien metros de largo por veinte de extensión. Existen dos tipos diferentes: la chinampa de laguna, la cual se construye totalmente sobre el agua, y la de tierra adentro, que se construye a orillas de la tierra y se riega a partir de pequeños canales. 

Actualmente, el uso de las chinampas es un método que tiene vida entre los campesinos de Xochimilco y Tláhuac, en la Ciudad de México. Aunque, debido a cuestiones de espacio y logística, la amplitud de las chinampas ya no puede ser tan extensa e incluso se consideran en peligro de extinción. No obstante, el respeto y la larga tradición que los cultivadores y el mundo le tienen a este increíble proceso no advierte límites.

La falta de espacios para realizar chinampas y su posible desaparición es algo preocupante. De allí que, en un emotivo intento por fortalecer la conciencia sobre su uso, te presentamos una serie de pasos para que puedas realizar tu propia chinampa casera. De esta manera, el espacio ya no será un límite, y podrás disfrutar de los beneficios de este sistema agrohidrológico. 

Crea tu propio humedal

El primer paso para realizar una chinampa es encontrar una zona humedal que no esté contaminada. Pero, debido a que esto es muy difícil hoy en día, existen otras opciones improvisadas. Puedes construir tu propio humedal a base de grandes recipientes que emulen cuerpos de agua. Generalmente, quienes venden instrumentos para hacer hidroponía en casa. 

Dale fortaleza a tu chinampa

Lo segundo por hacer, sería delimitar las varas que le darán fortaleza a nuestra chinampa. Sustituiremos las tradicionales estacas de ahuejote que se usan en las chinampas originales por cualquier tipo de vara con punta que le de estabilidad en el suelo. Además, en las chinampas de gran tamaño se utiliza carrizo (o chinamil), para tejer una especie de balsa. Tú puedes usar una esterilla de bambú para completar este paso. Esta será la base de nuestra chinampa. 

Rellena con nutrientes

Al ya tener el chinamil, que es la esterilla de bambú, es necesario recubrir su superficie con material orgánico. Para esto, los chinamperos utilizan el lirio acuático, mezclado con otras plantas flotantes que abundan en las ciénegas y humedales y le dan riqueza a la chinampa. Luego, lo dejan reposar por unas semanas. En el caso de nuestra chinampa casera, se recomienda usar abono y el período de espera no es necesario.

Agrega una capa de tierra 

En ambos métodos es necesario cubrir con lodo la capa que se hizo con las plantas flotantes. En el caso de ser una chinampa tradicional, el lodo se extrae de los mismos humedales, debido a sus nutrientes. Luego, se inserta más material orgánico. Esto provocará que la tierra ya sea fértil y lista para cultivar. Para la adaptación casera, se puede usar tierra mojada, cubrir con abono y luego poner las semillas en la tierra. En las chinampas generalmente se siembran todo tipo de hortalizas.

¡Al agua!

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Para tu chinampa casera, el único paso que falta es colocar la estelirilla de bambú en el agua y esperar la cosecha. Para conseguir una mejor cantidad de nutrientes en los alimentos cosechados, puedes dar abono continuamente a tu chinampa, con una composta preparada.

Este método no sólo te ayudará a conocer más sobre las propiedades de los alimentos, y las bondades de generar huertos en casa, también te permitirá continuar una tradición literalmente milenaria.

 

Inicia tlaxotlali: la exposición de los ciclos agrícolas prehispánicos

Tlaxotlali, término náhuatl que significa barbechar: dar tiempo a la tierra para que se regenere, entre una siembra y otra.

Tlaxotlali, término náhuatl que significa barbechar: dar tiempo a la tierra para que se regenere, entre una siembra y otra.

En cada vez más centros de deliberación (los museos y espacios culturales son uno de ellos) se está gestando una nueva atención a uno de los puntos más imprescindibles de la actualidad: volver a mirar la alimentación como origen de nuestra salud psicológica y física.

Para conseguir alimentos sanos, desde luego, debemos dejar de lado la terrible concepción de la industrialización que tanto daño nos ha hecho, para volver a una agricultura sostenible, sana, nutritiva, y que además promueva lazos comunitarios en la cadena de producción.

En esta necesidad que salta urgente, volver los ojos a las prácticas ancestrales de cultivo parece lo más lógico. Y en México, por su puesto, tenemos una tradición a la qué hacer honor, y que aún no desaparece, por fortuna.

Para volver la mirada a estas técnicas, y para reflexionar sobre el cambio de era a la que podríamos verdaderamente aludir ahora con el daño ecológico que hemos causado, la Casa del Lago presenta una exposición que indaga en estos temas hasta el próximo 2 de Julio.

En esta muestra exhiben colectivamente artistas asociados al arte, la sonoridad y la tecnología, entre más disciplinas. Participan: Marcos Castro, Dulce Chacón, Ariel Guzik, María José de la Macorra y Oswaldo Ruiz.

También, como parte de la exposición, el miércoles 19 de abril, a las 19:30 hrs, se impartirá la interesante charla Productores de alimentos que implementan técnicas prehispánicas de cultivo y que resisten a las prácticas agroindustriales, en la que participan:  Evangelina Robles de la Red en Defensa del Maíz, Angélica Palma de la AC Calpulli Tecalco e integrantes del colectivo Yolcan: Cultivo en chinampas.

Para mayor información, da click en este enlace.

 

Este proyecto gastronómico cuida la selva maya conectando a chefs y productores: Cosechando Sabores

Productores de la selva maya venden sus productos orgánicos y sustentables a 5 chefs reconocidos gracias a este proyecto de The Nature Conservancy.

En los últimos años actores importantes como el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible han demostrado numerosos casos de éxito en los cuales el papel de las comunidades es imprescindible en el cuidado de los ecosistemas en México.

Hoy hasta el 70% de los bosques y selvas en México pertenecen a indígenas y campesinos, y como la evidencia lo ha demostrado, la mejor manera de que estos ecosistemas sean cuidados es cuando ellos consiguen vivir de manera digna de sus tierras, y ello puede y debe hacerse de manera sustentable.

Por ello son tan importantes las iniciativas que promueven oportunidades comerciales para estos grupos, y que además, lo hacen consiguiendo el compromiso de sustentabilidad. Uno de estos proyectos se llama Cosechando Sabores, una iniciativa de The Nature Conservancy que conecta a 5 chefs reconocidos de México con iniciativas de producción sustentable en la selva maya. Así, estos chefs usan en sus restaurantes insumos de calidad, que promueven la salud y también el desarrollo económico de estos grupos, y al mismo tiempo la conservación de la selva.

Estas cadenas de producción van desde apicultura sostenible, ganadería, milpa, hortaliza, y en los siguientes videos podrás conocerlas. Se trata de un proyecto que involucra numerosos actores de la cadena, sin intermediarios, con un fin ecológico, pero también de integración social y desarrollo económico.

Puedes encontrar aquí su canal de videos.