Bestiario de monstruos: esta es la colección de máscaras más grande del mundo (y está en México)

El sincretismo y la magia mexicana están unidos en rostros de barro, papel maché y misterio.

La máscara es una metáfora, un símbolo de nuestros monstruos internos pesadillas. Al ver una, no observamos al otro, sino lo que elegimos ser tememos. Representan la parte más expresiva del cuerpo: la cara de los obeliscos o nuestros terrores y en esta tierra hay un santuario creado especialmente para ellos: el Museo Coronel en Zacatecas.

Este lugar, localizado en el Ex Convento de San Francisco,  y sus objetos ancestrales, poseen más de 11 mil artesanías. Se trata de la colección de máscaras más grande del mundo. Cada una con su pasado y tal vez embrujo.

La colección inició gracias al pintor Rafael Coronel, artista conocido por sus paisajes surrealistas. La única regla a la hora de atesorarlas fue que cada una de las máscaras hubiera tenido un pasado activo, en el que fue usada al menos una vez en alguna danza o celebración mexicana. 

No sorprende por ello que varias de ellas representarán las danzas regionales, como los viejitos,  los catrinesla judea. Si bien el inmueble cuenta con más de 11 mil piezas, debido a cuestiones de espacio, sólo tiene en presentación dos mil trescientas, pero eso no disminuye su encanto.

Las caretas están realizadas por los materiales más extraños: piel de animal, madera y cola de caballo. Su localización en este antiguo Ex Convento permite mostrar al público un mestizaje profundo de dos culturas provenientes de universos distintos, la indígena y la española. Adicional, en otra de las salas del museo se muestran títeres de más de un siglo de antigüedad, algunas obras de Coronel y otras más de su esposa Ruth Rivera.

El Museo Coronel en Zacatecas es ese sitio improbable que nos muestra, literalmente, las muchas máscaras de México; un universo de emociones y estados que hoy descansan en lo profundo de una artesanía. 

Foto: Gonzalo Hernández Araujo
Foto: Murphy Larronde

mascaras mexicanas Museo Coronel en Zacatecas 0-2

mascaras mexicanas Museo Coronel en Zacatecas
Foto: EsAcademic.com
mascaras mexicanas museo rafael zacatecas
Foto: Panoramio
Foto: El Universal
Museo Coronel en Zacatecas mascaras mexicanas
Foto: araizcorre.com

/ Datos prácticos

*Dirección: S. Francisco S/N, Zacatecas Centro, 98000 Zacatecas, Zac.

*Tel. 01 492 922 8116

*Precio al público $30 / estudiantes con credencial obtienen 50 % de descuento.

*¿Cómo llegar?

 

M.A. es un colectivo de artesanos que está reinventando la tradición

Un proyecto colaborativo que encontró el balance justo entre arte, diseño y tradición artesanal.

A ratos se vuelven obsesivas las categorías que le imponemos a los objetos. 

artesanos-mexicanos-artesanias-donde-comprar-diseno-nacional

Arte, diseño y artesanía son solo algunas de esas etiquetas. Para algunos de nosotros no son tan importantes y hay quienes estamos seguros de que un mismo objeto puede encarnar las tres a la vez. Otros pensarían que esa idea es absurda. 

Por otro lado, la división se ha jerarquizado. Esos objetos que llamamos arte parecen tener un valor supremo, y lo mismo se puede decir muchas veces del diseño. En estas disciplinas lo que importa es el nombre del autor: la firma. Pero la artesanía parece venir de un lugar menos sensible, más rudimentario y repetitivo. 

artesanos-mexicanos-artesanias-donde-comprar-diseno-nacional

Nada más lejos de la práctica: no somos los primeros en afirmar que el artesano vierte fragmentos de sí mismo en cada una de sus piezas. Aunque, como muchas otras cosas, la tradición artesanal se ha folclorizado y algunos de los objetos que pertenecen a ella se tratan como simples souvenirs turísticos. 

Urge reivindicar a nuestros artesanos

artesanos-mexicanos-artesanias-donde-comprar-diseno-nacional

Así, urge reivindicar a nuestros artesanos. Y tal vez para lograrlo tenemos que reinventar la tradición, permitir que toda clase de creadores exploren sus milenarias técnicas hasta encontrar formas sorprendentes con las que se identifiquen plenamente y hablen —a través de sus piezas— simultáneamente con la voz de la identidad personal y la colectiva.

artesanos-mexicanos-artesanias-donde-comprar-diseno-nacional

Y esto es exactamente lo que ha logrado M.A., un colectivo que combina la producción artística con los métodos atribuidos a la tradición artesanal. El proyecto está basado en la CDMX, pero la producción se hace de forma colaborativa en distintas comunidades mexicanas y procura imprimir en ella técnicas locales, la experiencia del grupo cultural y también las creencias y líneas cosmogónicas que definen su producción.

artesanos-mexicanos-artesanias-donde-comprar-diseno-nacional

El proyecto fue iniciado por Melissa Ávila, originaria de Tijuana. Ella misma es una artista interdisciplinaria que busca preservar la inmensa tradición artesanal de nuestro país, reforzando los vínculos comerciales con estos creadores y también capacitándolos, mientras aprende de ellos.

Las piezas son coloridas, particulares, inmensamente creativas y, al mismo tiempo, mantienen ese sabor familiar del diseño mexicano más arraigado. A su manera, manifiestan el balance justo entre arte, diseño y tradición artesanal. 

artesanos-mexicanos-artesanias-donde-comprar-diseno-nacional

Es una forma muy especial y equilibrada de incluir en este circuito comercial a sujetos creativos provenientes, sobre todo, de los pueblos indígenas de México, sin minimizar sus piezas y su trabajo. Además, porque lo que hacen es arte —al fin y al cabo— sus historias personales, el núcleo de su identidad y cada uno de los pedacitos de sí mismo a los que renuncia durante su hacer, recuperan su valor. 

Conoce más sobre M.A. y accede a su tienda en línea aquí.

También en Más de México: En este mapa podrás conocer todas las artesanías que se hacen en México

El enternecedor ritual de la “muerte niña” (GALERÍA)

De entre los rituales mexicanos en torno a la muerte este podría ser uno de los más extraños (pero también preciosos).

De entre las prácticas mexicanas en torno a la muerte, el enternecedor ritual de la “muerte niña” podría ser uno de los más extraños y preciosos. La costumbre de retratar a los difuntos se popularizó en México a mediados del siglo XIX, pero se volvió especialmente importante para las familias católicas que perdían a un niño o niña. 

Si fallecían los más jóvenes de la familia, se acostumbraba vertirlos de “angelitos” y tomarles un retrato en un acto que servía para despedirlos, pero, sobre todo, celebrar su entrada inmediata al cielo. Es común la creencia de que, cuando un niño muere, está libre de pecado; en gran medida porque su “partida prematura” no le da tiempo de corromperse en el terreno mundano. 

La costumbre aún resulta sorprendente para muchos y cada vez es menos practicada, pero desde que llegó a nuestro país y hasta finales del siglo XX era absolutamente común. De hecho, hay fotógrafos cuyos nombres se hicieron grandes en torno a estos retratos mortuorios: Juan de Dios Machain de Jalisco, José Antonio Bustamante Martínez de Zacatecas; Romualdo García de Guanajuato y hasta los hermanos Casasola (que también fotografiaron a Zapata), en el Distrito Federal.

ritual-mexicano-muerte-nina-dia-muertos
Juan de Dios Machain. Finales del s. XIX y principios del XX. Plata sobre gelatina. Colección particular.

Además, por más extraña que parezca, no deja de ser de carácter sagrado: desde la elección de la vestimenta, la escenificación en torno al cuerpo y la toma de la fotografía; cada detalle del ritual se ejecuta con cariño, cuidado y la firme creencia de que al niño perdido no lo lamentamos, le celebramos su condición de pureza.

Sin duda, todos los rituales guardan una cualidad consoladora: al practicarlos le otorgamos propósito y explicación a fenómenos que se se escapan de nuestras manos. Nos reconfortan las mitologías que los envuelven, pero también la sensación de que a través de ellos mantenemos activas energías divinas o que, simplemente, están en un plano cuyo lenguaje desconocemos. 

Es muy posible que mantener una cercanía tan intensa con la muerte y entenderla como una posibilidad palpable, una realidad ineludible, nos ayude a navegar mejor la existencia. Los mexicanos no solo “apreciamos más la vida”, sino que sabemos también darle su lugar al evento máximo: la muerte; evento que, aunque no podremos —paradójicamente— experimentar en carne propia, sí nos toca vivir por lo menos un par de veces. 

Así, aunque puede ser desgarrador admirar estos retratos de “muerte niña”, también es inmensamente reconfortante adivinar el cariño de las familias que los ensamblaron.

También en Más de México: El terrible y bello ritual de la muerte, la mirada fotográfica de Enrique Metinides (FOTOS)

Trascendiendo el cliché del folclor: la cultura popular viva en la obra de Teresa Barrera

"Es importante reflejar un poco lo que te toca vivir; un poco de lo tu época".

Como todo lo que sucede a nuestro al rededor nos cuenta cosas mucho más profundas, la artista mexicana Teresa Irene Barrea, va por las calles de CDMX con los sentidos aguzados. 

Empezó a pintar por mera casualidad, en algunos talleres de la prepa en el 2002. Luego, ya no pudo dejar de hacerlo, pero sobre todo porque lo que hallaba en las calles, y en la vida cotidiana en general, le llamaba a plasmarlo.

teresa irene barrera artista

Microhistorias marineras

Su arte refleja la cultura popular más no desde el cliché. “Toda cultura y lenguaje tiene que renovarse porque sino se queda para museo, la cultura popular es lo que nos toca vivir”, me dice.

A sus 37 años su obra ha sido expuesta en distintos países y esta creativa muestra un especial interés por lo diminuto. Nos acerca la realidad del caos de la vida mexicana diaria en micro historias enfrascadas o como elementos de los gabinetes de curiosidades clásicos del siglo 19. Objetos que contaban historias, muchas misteriosas, para descubrirlas.

“Pinto sobre la cultura popular que es lo que me toca ver diario. Considero que es importante reflejar un poco lo que te toca vivir un poco de lo tu época, yo estudié historia en la UNAM, y esto que te toca vivir tiene que pasar por tu interpretación,”, cuenta.

Fantasmas del metro

Sus lienzos también pueden ser cajas de cerillos o recortes pintados y puestos al interior de marcos antiguos. También hace murales comunitarios o figuras de papel que pueden reflejarse en la pared inmersa en la noche.

Entre fantasmas del metro, nostalgia huasteca o sonideros en la Santa María de la Rivera, Ibarra sustrae algo muy inmediato que documenta la esencia de eso dinámico, abstracto y cambiante de la realidad mexicana. 

Más allá de lo social, o el folclore, para ella: el relato. 

teresa irene barrera artista

 

teresa irene barrera artista

Las aspiraciones

teresa irene barrera artista

Tamborilero

teresa irene barrera artista

La dulce fidelidad

teresa irene barrera artista

 

teresa irene barrera artista

Ana Paula de la Torre Diaz
Autor: Ana Paula de la Torre Diaz
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto huenasnoticias.com Y pintora con bordadora ocasional ( http://bit.ly/2jkE8lD )