Los mexicanos somos un pueblo sexual (y estos 20 desnudos prehispánicos lo demuestran)

Si no hubieran sido sexuales ellos no existiríamos nosotros, así que hay que celebrarlo…

La sexualidad es, tal vez, uno de los aspectos menos explorados en la vida. Y es que a pesar de estar irremediablemente adherido a nuestra existencia, de sexo hablamos poco. Así, no se nos platica o se pregunta sobre la sexualidad prehispánica. Mucho menos en la escuela.

Mientras que nos encanta ligar la palabra “fertilidad” a los nombres de las primeras civilizaciones, en realidad dejamos callado el detalle menos metafórico del acto de fertilizar.  Sin embargo, el asunto nos intriga y seduce notablemente y estamos acostumbrados ya a leer y construir toda clase de hipótesis sobre la forma en que nuestros antepasados concebían y practicaban su sexualidad, sus géneros y la acción de reproducirse, porque las estamos buscando.

También en Más de México: Genealogía de la remezcla mexicana: de castas, genética y deliciosas corrupciones

Pero ¿podríamos realmente entender la sexualidad en el México prehispánico?

Mujer que sujeta sus senos. Cultura Nahua, hallado en la Región Altiplano Central, realizado entre 1350-1521 d.C. Colección del Museo Amparo.

Sin embargo, deberíamos saber que cualquier lectura sobre la sexualidad en antiguas culturas es siempre una interpretación que podría refutarse con nuevos hallazgos o interpretaciones mejor argumentadas.

Y que, además, todo lo que “sabemos” sobre la sexualidad en el México prehispánico es una especulación construida con base en conceptos que son nuestros y que nosotros, los del presente, entendemos y dominamos.

Sin embargo, los historiadores anotan y concretan

Hombre de pie. Cultura Tlatilco, hallado en la región Valle de México, realizado entre 700-400 a.C. Colección del Museo Amparo.

Alfredo López Austin, por ejemplo, escribió que cada cultura “tuvo una actitud muy peculiar frente al erotismo.” Huastecos y otomíes, eran amables en ese sentido. Los nahuas, no tanto; para ellos, según el historiador, la sexualidad era un regalo y tenía que moderarse “su disfrute”. Los mayas, por su parte, tenían una sexualidad más fluida. Pero todo es relativo. Y ¿a qué? Pues a las fuentes.

En muchos casos son fuente las notas de los cronistas, españoles que exploraron desde su muy particular perspectiva un mundo que ninguno de nosotros ha terminado de entender. ¿Será que describieron lo que veían (y sentían) como más les parecía conveniente?

Por otro lado, hay prácticas que “nos sorprenden” como la homosexualidad en el México prehispánico. Algunos prefieren entenderla como una rareza del pasado y otros, como argumento para ser o no homosexual en el presente. Pero francamente ¿es tan extraño? Cada quien deberá asumir lo que significa su respuesta.

También en Más de México: La homosexualidad en el mundo prehispánico

Por otro lado, ninguno de nosotros puede evitar jugar con el propio cuerpo y los cuerpos que lo rodean. La vida es un inmenso experimento; una prueba constante; un camino que se va trazando de acuerdo a esos placeres que deseamos repetir y esos dolores que preferimos evitar; siendo la vida el placer máximo y la muerte el dolor eterno.

Pensemos que si no hubieran sido sexuales ellos no existiríamos nosotros, así que hay que celebrarlo. Nosotros lo hacemos con esta serie de preciosos a ratos carismáticos, a ratos tímidos desnudos prehispánicos.

Improbables retratos de Palenque y los mayas, cortesía de un excéntrico conde

Los mayas nunca fueron representados de una forma tan deslumbrante, extravagante e inexacta como en la obra de Jean-Frédéric Waldeck.

Las culturas prehispánicas americanas han fascinado desde hace siglos al imaginario europeo. Pocas veces ha sido tan evidente como en el trabajo del artista viajero Jean-Frédéric Waldeck, quien hizo una lectura particularmente excéntrica de la cultura maya y su estética, a través de una serie de retratos de dicha civilización que, mezclados con elementos de otras culturas, resultaron en una especie de pastiche visual cuya singularidad e imprecisión resultan deslumbrantes.

La visión estrafalaria de Jean-Frédéric Waldeck

palenque-mayas-historia-imagenes-antiguas

La interpretación de la historia de América basada en las ideas del difusionismo ganó popularidad a finales del siglo XVIII y afectó de manera contundente en la producción intelectual a lo largo del siglo XIX. 

Esta corriente arqueológica parte de la premisa de que todas las civilizaciones son derivadas directas de otras llamadas nucleares; esta rama de la arqueología ha estado envuelta en distintas controversias a lo largo del tiempo debido a sus dudosas bases históricas y visiones eurocéntricas estrafalarias. Uno de los cultivadores de este tipo de pensamiento fue, precisamente, el protagonista de este texto.

Jean-Frédéric Waldeck, sin duda alguna, fue un personaje enigmático y controvertido cuya vida, obra y pensamiento rayan en lo fantástico. Su biografía está llena de datos incomprobables: se le conoció también como el conde de Waldeck, Friedrich Von Waldeck, o Johann Friedrich Maximillien, entre otros títulos y nombres, todos ellos auto impuestos.

palenque-mayas-historia-imagenes-antiguas

Tampoco existe un registro comprobable de su fecha o lugar de su nacimiento; probablemente nació el 16 de marzo de 1766 y durante su vida —que según algunos registros duró 109 años— él aseguró haber nacido en Praga, París y Viena, aunque también dijo ser  británico y alemán; en ocasiones usando el título de duque y, en otras, de barón. 

Waldeck también aseguraba haber sido parte de la expedición de Napoleón Bonaparte a Egipto y haber ido de pesca con el mismísimo Lord Byron, así como haber retratado a María Antonieta poco antes de su ejecución —nada de esto es demostrable. Incluso su muerte estuvo rodeada de hechos muy probablemente ficticios: se dice que murió de un infarto mientras contemplaba a una hermosa mujer en las cercanías de los Campos Elíseos, en París. 

Es un hecho que el conde Waldeck hizo un viaje a México

palenque-mayas-historia-imagenes-antiguas

Lo que es un hecho es que este personaje fue un artista, viajero, escritor, grabador y pensador europeo. También se sabe de cierto que en 1856 hizo una versión del escandaloso libro renacentista de imágenes eróticas I Modi, destruido tiempo atrás por órdenes papales; es un hecho, también, que Waldeck hizo un viaje a México contratado por una compañía minera en algún momento de su vida. 

El trabajo resultó un fracaso, pero le permitió viajar durante una larga temporada por el país y pasar dos años, de 1831 a 1833, en Palenque. Durante esta temporada el supuesto conde habitó una de las pirámides de la zona arqueológica acompañado de dos concubinas mayas (o al menos eso cuenta su leyenda). De hecho, el hoy conocido como el Templo del Conde lleva ese nombre por la estadía de Waldeck ahí. 

palenque-mayas-historia-imagenes-antiguas

Su fascinación por la arqueología y las bellas artes lo condujeron a producir una serie de dibujos y bosquejos que retrataban, en principio, las ruinas o restos arquitectónicos de las zona arqueológica de Palenque; para después derivar en una serie de obras en apariencia reconstructiva de los usos y costumbres de la civilización maya. 

La singularidad de dichas obras radica en que la mezcla de estilos arquitectónicos, de vestimenta, flora y fauna, simplemente no coinciden con la realidad sobre dicha cultura, y que reflejan un grado tal de fantasía que, se sabe, le valieron el desprecio de muchos expertos en el tema de la época.

También en Más de México: Mira el precioso catálogo digital de memorias de la cultura maya publicado por Google

En las obras que hizo Waldeck durante su estadía en Palenque es posible encontrar personajes “mayas” en posturas que parecen provenir, más bien, del arte hindú; se pueden encontrar retratos de leones y cabezas de elefantes (que, por supuesto, no formaban parte de la fauna de la región), escudos romanos, guerreros en posiciones que evocan el antiguo Egipto y motivos clásicos greco-romanos —una deliciosa mezcla sin sentido de culturas. 

palenque-mayas-historia-imagenes-antiguas

Las ilustraciones de Waldeck en sí mismas son de una manufactura impecable. Aún el más educado de los ojos tiene una reacción ante ellas. Técnicamente conceden y reflejan las virtudes de un artista que tal vez, en un intento por abarcar demasiados intereses en un solo espacio, dejó de lado la responsabilidad con la ciencia y la transmisión de conocimiento que una práctica arqueológica supone. Al presenciar las excentricidades a las que sometió dichos retratos no hay manera de no sorprenderse. 

Cabe mencionar que durante el siglo XIX muchos adeptos al difusionismo, consideraron que las figuras representadas en la escultura y bajorrelieve de Palenque eran extensiones o derivaciones del arte egipcio, polinesio o de las diez tribus perdidas de Israel. Esto explica, en buena medida, el collage arqueológico y visual que el conde de Waldeck realizó sobre el papel.

Es muy probable que el artista estuviera frustrado por no ser lo suficientemente reconocido, y esperaba —a pesar de que su obra sobre Palenque y los mayas fue incluida en el Monuments anciens du Mexique (Palenque, et autres ruines de l’ancienne civilisation du Mexique) de Charles Étienne Braseeur de Bourbourg (1886)— ser reconocido mundialmente como un gran aportador a la cultura universal. Pero la historia es caprichosa y el hecho es que sus piezas, en su rareza y originalidad, brillan con luz propia hasta el día de hoy.

palenque-mayas-historia-imagenes-antiguas

La manera en que Waldeck ficcionó y fusionó su vida y obra resulta notable. Tal pareciera que, además de ser un representante del difusionismo, podría ser considerado una gran influencia de las prácticas artísticas contemporáneas y sus bases teóricas. De una manera extraña y tal vez inconsciente aplicó los principios del obra de arte total o Gesamtkunstwerk, que Richard Wagner proponía, mientras este extraño personaje, desde una pirámide en ruinas al otro lado del mundo, retrataba del pasado hacia el futuro.

*Referencias:

“Jean-Frédéric Waldeck y sus invenciones de Palenque”, Pablo Denier

“Brief Encounters with Jean-Frédéric Maximilien de Waldeck”, Rhys Griffiths

María González de León
Autor: María González de León
Escritora, guionista y editora web. Estudió letras inglesas; escribe películas y series. Ha trabajado en medios como Faena Aleph y Pijama Surf. Le gustan la música, el yoga y los vampiros.

6 dioses prehispánicos a los que no estaría de más prenderles una velita

En vista de las circunstancias, ningún milagro está de más...

En vista de las intensas circunstancias en las que vivimos los mexicanos, ningún milagro está de más. Por eso decidimos explorar antiguas cosmogonías en busca de potentes conexiones divinas. Además, en el complejo entramado de la historia mexicana de las creencias, hay deidades para todos los gustos y que atienden toda clase de causas.

Lo más excitante de regresarlas al imaginario es, tal vez, que los dioses de nuestras culturas antiguas no pueden evitar conectar profundamente con el entorno material: con la tierra, la naturaleza, el agua, la energía del sol y los animales. Esta relación estrecha entre planos físicos y espirituales encarnada en los dioses prehispánicos implica una forma muy distinta de entender lo divino y de entenderse a uno mismo.

Las creencias de antes advertían a los mundanos que su destino estaba estrechamente ligado al de las vidas y energías naturales que los rodeaban. Sin duda una forma de conceptualizar que se ha disuelto en estos tiempos de individualismo exacerbado. Así, te presentamos 7 dioses prehispánicos a los que no estaría de más prenderles una velita.

Coatlicue

mexico-dioses-prehispanicos-mexicanos-mayas-mexicas-aztecas

Es común asociar a esta diosa mexica con la fertilidad y la maternidad, porque, de acuerdo a los mitos que repetimos popularmente, Coatlicue es la madre de Huitzilopochtli (de ahí que también la asociemos con la virgen María).

Por otro lado, quienes han estudiado sus representaciones, como Samuel Martí del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, han ligado a la diosa con el “principio femenino, receptivo y potencial del universo”, esto, según Martí, implica mucho más que “la fecundidad maternal, la abundancia, la paz y la quietud”.  

En su artículo “Los rostros de los dioses mesoamericanos” publicado en la revista Arqueología Mexicana, el historiador Alfredo López Austin, describe a esta “madre” como “una de las más vigorosas representaciones de que la muerte es la generadora de la vida.” Así, además de protección y cariño, a Coatlicue le pedimos por la regeneración y por sabiduría para entender que las muertes (en distintos niveles) son nuevos comienzos.

Huitzilopochtli

mexico-dioses-prehispanicos-mexicanos-mayas-mexicas-aztecas

El dios patrono de los mexicas estaba asociado al Sol, el caos y la guerra y como explica Fray Diego Durán en su “Historia de las Indias de la Nueva España e Islas de la Tierra Firme”, según la mitología mexica este dios fue quien ordenó la fundación de Tenochtitlán, en el sitio donde fue encontrada el águila sobre el nopal, devorando a la serpiente.

Según el glosario de palabras en náhuatl del libro “Educación mexica. Antología de textos sahaguntinos” de López Austin, el nombre de Huitzilopochtli significa “colibrí de la izquierda”, lo que sugiere que el dios tiene dos lados o, como se ha llamado popularmente, un “alter-ego”.

Nosotros, nos damos licencia de interpretar esto, desde nuestra contemporaneidad, como que la guerra tiene dos formas de ser vista: el acto bélico y como “dar batalla”, las ganas de no rendirse. En estos tiempos de bajón, urge ese tipo de ímpetu y no sobra que emane de este inmenso dios.

Cintéotl

mexico-dioses-prehispanicos-mexicanos-mayas-mexicas-aztecas

La investigadora Johanna Broda explica en su artículo “Ritos y deidades del ciclo agrícola” (publicado en la revista Arqueología Mexicana) que en el culto mexica era común que los fenómenos representados por dioses se desdoblaran en deidades múltiples, ligadas entre sí, pero con nombres y formas de ser representados únicas.

Centéotl (o Cinteótl) el “dios de la mazorca madura”, como lo define López Austin estaba ligado a una diosa del maíz llamada Chicomecóatl, que, a su vez, según Broda, formaba una triada con las diosas Chalchiuhtlicue (patrona del agua) y Huixtocíhuatl (diosa de la sal y la fertilidad del mar). A cada una de ellas les correspondía una fecha significativa en el ciclo agrícola anual.  

En estos tiempos, cuando nuestro querido maíz nativo está en peligro y el campo mexicano necesitas ser reactivado, haciendo honor a técnicas antiguas, pero muy eficientes y sustentables (como la milpa) urge rezarle a Cintéotl y a sus desdoblamientos.

Chac

mexico-dioses-prehispanicos-mexicanos-mayas-mexicas-aztecas

Como escribe Ernesto de la Torre en su libro “Lecturas históricas mexicanas”, Chac es uno de los dioses más importantes del panteón maya. Sus dominios conceptuales son similares a los del Tláloc mexica y al Cocijo zapoteca: se relaciona con el agua, las nubes, la lluvia y la agricultura. Explica de la Torre que Chac era un dios cuádruplo y que sostenía los cielos en los cuatro puntos cardinales.

Así, le pedimos que nos defienda del cambio climático, de las lluvias que inundan y de las sequías que hacen peligrar a nuestras especies nativas. Y, como sacrificio, nos comprometemos a echar una mano cuidando el ambiente que habitamos.

K’inich Ajaw

mexico-dioses-prehispanicos-mexicanos-mayas-mexicas-aztecas

Los dioses mayas pueden influenciar de manera positiva a algunos y de manera negativa a otros. Así lo explica Laura Ibarra García, investigadora de la Universidad de Guadalajara en su texto “Los dioses mayas: una explicación desde las estructuras del pensamiento”. K’inich Ajaw, el dios del Sol, no era la excepción: por un lado, era temido por “quemar los cultivos”, por provocar sequías; al mismo tiempo, era venerado por llenar de luz y calidez el mundo y la vida en las mañanas.

Pero la dualidad no solo consistía en eso. Según Ibarra García, por la noche K’inich Ajaw se transforma en un jaguar y desciende al inframundo. Su viaje constante también es signo ambivalente: en el día se manifiesta como una fuerza de orden y benevolencia, pero cuando se transforma en jaguar, está relacionado con la noche, la guerra y la muerte.  

Esta contradicción es extraña y preciosa: nos recuerda que toda clase de posturas pueden encontrar puntos de comunión en un saludable conflicto o en un agradable silencio. Nuestra velita a K’inich Ajaw es para pedirle que apacigue la polarización. Que nos recuerde que todos tenemos múltiples lados, como el Sol y otras fuerzas de la naturaleza.

Ek Chuah

mexico-dioses-prehispanicos-mexicanos-mayas-mexicas-aztecas

La investigadora Amalia Attolini Lecón explica que Ek Chuah es el dios maya del cacao y los comerciantes. En palabras de Attolini, “los mayas concebían la subsistencia como una empresa colectiva, en la que el hombre, la naturaleza y los dioses estaban ligados por vínculos de reciprocidad.”

Así, había múltiples rituales ligados a la alimentación (que está ligada al comercio, al intercambio, a lo comunitario, a la distribución de recursos). En muchas de estas celebraciones se hacía presente Ek Chuah y se bebía chocolate en su honor.

A nosotros nos encanta la idea de rendirle culto al patrón del cacao y, desde nuestra visión contemporánea, pedir por el chocolate mexicano (que está desapareciendo), y de paso, por nuestros mercados locales, por el comercio justo, por la economía comunitaria. A ver si un milagrito se nos hace.

*Imágenes: 1 y 2) Dracko Velasco; 3) Crédito no especificado; 4) jijon_os/Instagram; 5) Balam Tzibtah; 6) Joaquin-Croxatto; 7) INAH, modificada. 

Teotihuacan en Minecraft, increíble manera de transmitir la cultura

Conoce la cultura ancestral desde esta famosa plataforma de internet, donde el descubrimiento y asombro a primera mano, es innevitable.

La cultura ancestral es importante, sin ella, ¿qué somos? De allí la importancia de proyectos como Teotihuacan: City of Water, City of Fire (Teotihuacán: Ciudad de agua, Ciudad de Fuego), la cual es la emulación del complejo de pirámides de Teotihuacán en el mundo virtual de Minecraft. Este proyecto cultural, realizado por de Young Museumtiene el objetivo de acercar la historia de Teotihuacán de una manera lúdica, llena de la diversión y el encanto con el que la plataforma de Minecraft ha sido mundialmente conocida. teotihuacan-minecraft-increible-manera-de-transmitir-la-cultura-2

Esta experiencia, la cual une la belleza de la realidad virtual y estructuras antiguas, deviene en un intento de aproximar a las personas a quiénes eran los teotihuacanos. Un conocimiento que, sólo podrá transmitirse a partir de su legado en las construcciones y su habilidad para el diseño y la arquitectura de las mismas.  El mapa es extremadamente verídico, debido a que los planos de este Teotihuacán virtual emulan completamente los planos del original. Algunas de las estructuras que podrán visitarse son la Pirámide del Solla Calzada de los Muertosteotihuacan-minecraft-increible-manera-de-transmitir-la-cultura-4

La experiencia en torno a dicha plataforma se vuelve más vívida, cuando uno se da cuenta que la manera de experimentarla es a través de una focalización de juego en primera persona. Sin duda alguna, una reminiscencia a los videojuegos de aventuras que, con este tipo de visualización, permite una inmersión más profunda.teotihuacan-minecraft-increible-manera-de-transmitir-la-cultura-5 copia

Por lo que, los detalles de la luz y composición de paisajes resultan otro deleite del cual el usuario puede disfrutar. El encanto y atención con el que se hizo esta obra también puede reflejarse en el estilo de Minecraft, en cómo a pesar de estar retratando una cultura ancestral, el estilo particular del juego continúa intacto.teotihuacan-minecraft-increible-manera-de-transmitir-la-cultura-7

Un ejemplo de esto puede verse en el inicio del juego, cuando uno se encuentra frente a un templo que es iluminado por una fogata. La forma de la luz y su luminiscencia es una semblanza y guiñó al Minecraft original. 

teotihuacan-minecraft-increible-manera-de-transmitir-la-cultura-3

De esta manera, también pueden jugar los que no están muy familiarizados con la cultura prehispánica de México, pero quieren experimentar nuevos escenarios y vivencias de juego.

El disfrute de esta maravilla virtual ya está disponible en la misma página del museo y cualquier persona puede descargarlo para empezar a gozar y contemplar de la gran estructura de Teotihuacan en Minecraft, la manera en que ha sido captada su esencia y, sobre todo, la oportunidad única de recibir más conocimientos sobre esta cultura a través de una plataforma de juego