Genealogía de la remezcla mexicana: de castas, genética y deliciosas corrupciones

La intrincada división de castas establecida en la conquista demuestra que la genética no puede evadir el seductor acto de mezclarse.

El “sistema de castas” es, sin duda, uno de los aspectos más intrigantes de la conquista. Desde los extraños nombres que se le otorgaban a cada mezcla racial, hasta las posiciones que cada una ocupaba cada una en el imaginario de los españoles, todos los detalles de esta forma de organización social nos llaman, con una curiosidad relativamente cuestionable.

Tal vez esta atracción que las castas provocan está relacionada con su aspecto más terrenal: la sexualidad en la conquista. De lo que no nos hablaron cuando en la primaria nos enseñaron nombres como “mestizo”, “mulata” y “saltapatrás” es de que estos tonos del espectro de la genética nacieron gracias al inmenso deseo de dos sujetos de castas diferentes por mezclarse, por reunirse y corromperse. Pero lo intuimos.

Hacerse pasar por blanco… mexico-america-conquista-castas-nombres-nueva-espana-significado

Por otro lado, el detalle más morboso (y escalofriante) de las castas es, por supuesto, que servían para categorizar a una persona como de alta o baja categoría sociopolítica y económica de acuerdo a su porcentaje de blanquitud y de hispanidad.

mexico-america-conquista-castas-nombres-nueva-espana-significado

El sistema sirvió durante toda la colonia para justificar materialmente que los más blancos fueran líderes y administradores, por estar más cerca de Europa en su constitución física; mientras que los más morenos y negros eran esclavos, trabajadores y sirvientes. Aunque paradójicamente, para los españoles, la multiplicidad de colores y formas entre los humanos de la Nueva España era otro signo más de la riqueza propia del territorio.

mexico-america-conquista-castas-nombres-nueva-espana-significado

Esta riqueza era ilustrada en los llamados “cuadros de castas”, pinturas que servían para explicar la compleja remezcla y que mostraban a un hombre y a una mujer de distintas razas junto al fruto de las lujuriosas miradas que, frecuentemente (simplemente no puede ser incidental), se hacen aparecer en los cuadros.

mexico-america-conquista-castas-nombres-nueva-espana-significadoClaro que no había nada de seductor en pertenecer a las castas más bajas. Todos (incluídos algunos blancos) buscaban ser españoles, criollos o mínimo mestizos (hijo o hija de blanco con india). Si podían, algunas personas trataban de que sus hijos fueran registrados o apadrinados por blancos y hasta sobornaban curas para que los hicieran subir de escalón.

mexico-america-conquista-castas-nombres-nueva-espana-significadoEl color, entonces, era solo uno de los aspectos a considerar en el examen que determinaba la clase verdadera; la lengua y la forma de vestir eran factores importantes si uno quería hacerse pasar por blanco.

También en Más de México: Los mestizos en la Nueva España

Orgía de colores

mexico-america-conquista-castas-nombres-nueva-espana-significado
Gráfico de Darío Brooks/BBC Mundo

Y a pesar de las ganas de ser blanco, mezclarse era mucho más emocionante. ¿Cómo más explicamos la inmensa cantidad de etiquetas que empezaron a producirse? Nadie se quedó con las ganas de nada.

Y no solo eso: ya bastante avanzada la genealogía, las castas más frescas no podían evitar mezclarse con los colores primarios (blanco, indio y negro), probando que hay en nosotros una necesidad biológica de graffitear la pureza, especialmente esa que nos dijeron que es “natural”.

mexico-america-conquista-castas-nombres-nueva-espana-significadoPor supuesto, ningún español se molestó en incluir a la tabla variables como la cultura a la que pertenecían los distintos “indios”, ni el país específico en África de donde venían los “negros” o a calcular cómo se restaba blanquitud cuando el padre español de un niño mestizo tenía por accidente ascendencia árabe.

Pero eso no importa, la deliciosa corrupción practicada en esta orgía de colores es visible aún hoy en el rostro de cada mexicano, que, de verdad es absolutamente particular y atrayente.

¿Por qué resuena este asunto hoy?

Como cantó Roco Pachukote: “nuestras diferencias somos, no hay pureza” y, sin embargo, el poder necesita nombres. Aún hoy, a pesar de que somos mestizos, mayas, triquis, zoques, mixtecos, zambos, chinos, moriscos, no te endiendos, afromexicanos y demás, las injusticias del sistema de castas continúa cobrándosela a millones de mexicanos.

mexico-america-conquista-castas-nombres-nueva-espana-significado

Como si siguiéramos en tiempos de la colonia, continuamos enfrentando clasismos, racismos, desigualdad, polarización y concentración de privilegios para grupos de algunos colores. Es un asunto potente y que urge tomar en consideración. Las castas han cambiado de nombre (ahora se dice naco, chaca, prieto, ñero, chairo y fifí) pero su función se mantiene vigente.

mexico-america-conquista-castas-nombres-nueva-espana-significado

Seguimos sin entender que el placer de mezclarnos, de mezclarnos en serio, va mucho más allá de las delicias carnales.

También en Más de México: Identidad sí, nacionalismo no

*Referencia: “Criollos, mestizos, mulatos o saltapatrás: cómo surgió la división de castas durante el dominio español en América”, Darío Brooks para BBC Mundo

Niños Dios remixeados: ¿quieres un Niño Dios Joker, Santo o Freddie Mercury?

Niños dios con exóticos disfraces y ropajes para refrescar en México la tradición del Día de la Calendaria.

De esa excitante frontera entre lo impío y lo refrescante, en la cual se debaten tarde o temprano todas las tradiciones, emergen los Niños Dios más extravagantes que hayas visto jamás. Se trata de encarnaciones de David Bowie, Superman, El Santo, Flash, Gokú o un cholo, que se hacen presentes en una de las fiestas mexicanas más significativas. 

El Día de la Candelaria, que se celebra el 2 de febrero, es una de las tradiciones más vigorosas del calendario mexicano. En esta fecha se acostumbra llevar a bendecir al Niño Dios a la iglesia, y es cuando aquellos que sacaron el muñequito en la rosca de Reyes deben ofrecer tamales al resto. Sin embargo, como suele ocurrir con toda tradición, llega un punto donde esta tiene que “adaptarse” para resonar entre las nuevas generaciones. 

El exuberante remix de los Niños Dios surgió con Ricardo Bahena Román, un ingeniero mecatrónico de 27 años, quien desde hace un tiempo decidió intervenir las figuras hechas originalmente por artesanos de Morelos y Estado de México. A continuación se dispuso a ofrecerlas vía Internet y la respuesta fue intensa: clientes varios que, encantados, le han adquirido alguna de sus piezas; pero también aquellos que lo atacan por sacrílego y lo tachan de payaso.

niños-dios-disfraces-modernos-superheroes

Ante la polémica que ocasionalmente desata su trabajo, Ricardo advierte, en entrevista para Aristegui Noticias, que su intención no es ofender a nadie ni alterar la tradición. Por el contrario, lo que se propone es “refrescar” esta costumbre y, de hecho, acercarla a las nuevas generaciones a través de figuras que son importantes en los nuevos imaginarios. En pocas palabras parece que estamos ante un caso más de la remezcla de símbolos culturales como un vehículo de divulgación.   

No es una burla, al contrario, es diversificar al Niño Dios para que entre a otros lugares donde pues muchos jóvenes ya no están cerca, me parece que a muchos jóvenes ya no les interesa retomar esa cultura, no les interesa conservar esas costumbres y con esto tratamos de que ‘ah, bueno, yo quiero tener uno’ y tenerlo dentro de sus hogares o que lo ocupen como decoración, ahora sí que ya es personal.

El increíble gráfico que muestra todas las lenguas originarias de México (y sus relaciones)

México es un país que cuenta con una gran diversidad cultural; este gráfico muestra su gran riqueza en lenguas originarias.

Uno de los elementos que distingue al ser humano del resto de los demás seres vivos es el lenguaje. El lenguaje es un sistema complejo de comunicación; por medio de él, comunicamos todo aquello que pensamos y sentimos, pero también interactuamos con todo lo que nos rodea.

Existen muchas formas en las que se emplea el lenguaje; una de las principales es la oral. Por medio de la fonética, el ser humano ha creado todo un medio de comunicación que varía dependiendo las regiones. Es por ello que se hablan diferentes idiomas en cada país y que existen diversas lenguas en una misma región. En México, estas son las lenguas originarias.

fotografa-zapoteca-oaxaquena-comunidades-oaxaca-yalaltecas
Fotografía: Citlali Fabián

México es una nación multilingüe y resguarda 68 lenguas originarias, sin contar el español, lengua adoptada después del proceso de la conquista. De acuerdo a datos del INEGI y del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), existen 364 variantes de las lenguas indígenas, y más de siete millones de personas hablan alguna de ellas. A pesar de que existen mapas que dan cuenta de la ubicación geográfica de cada lengua, y listados de las familias y agrupaciones lingüísticas, ninguno había sido tan claro con el realizado por De la Fuente.

Imagen de: sites.google.com

Este fantástico economista mexicano realizó un gráfico a partir de datos del INALI y logró crear un asombroso material gráfico. En estas gráficas se pueden observar las vertientes de cada familia lingüística y su número de hablantes, a través del tamaño de cada esfera. A pesar de que su trabajo no representa los datos de la forma en que lo hacen otras instituciones, da una idea más clara sobre las lenguas que se hablan en México.  

Imagen de: Sin Embargo

Los diagramas parecen tener forma de constelaciones y hay al menos seis de ellos: cinco representan las familias de lenguas más reconocidas en México con sus variantes, y la última. bajo la categoría de “varias”, muestra aquellas lenguas no clasificadas o que se encuentran aisladas.  

De la Fuente no solo nos brinda estos ingeniosos gráficos, sino que también nos invita a reflexionar sobre la importancia de conocer nuestra cultura

¿Te interesa saber más sobre nuestros pueblos originarios y sus tradiciones? Ven a conocer a Lorena, la de pies ligeros: el hermoso documental sobre la corredora rarámuri.

*Imagen destacada: David Alan Harvey

Este detallado cómic cuenta la dramática caída del imperio azteca (y puedes leerlo aquí)

Uno de los momentos clave de nuestra historia, cuidadosamente ilustrado.

La historia de la Conquista de México sin duda se merece un tratamiento épico. 

No solo porque es uno de los momentos clave de nuestra narrativa cultural; también porque las consecuencias de este proceso aún se encuentran activas y —para bien y para mal— el hecho de haber sido conquistados aún define nuestras relaciones internas, nuestro tejido identitario y la forma en que nos conectamos con el mundo entero.

A los mexicanos nos urge reconectar con esta historia y entenderla como un contexto amplio que aún nos afecta. Y el mundo también necesita escucharla, porque es una de las grandes narraciones de la humanidad. Y este es el propósito de “Aztec Empire” una novela gráfica escrita por Paul Guigan e ilustrada por David Hahn, ambos estadounidenses. 

comic-imperio-azteca-caida-conquista-tenochtitlan

Su intención es relatar, de la manera más fiel posible, la dramática caída del imperio azteca. A los creadores les parece que esta particular historia —sobre dos grupos humanos que simplemente no podrían haber sospechado la existencia de los otros y se encuentran, mostrándose mundos absolutamente distintos y luchando por imponer el propio— es absolutamente surreal y espectacular y no necesita añadiduras ficticias.

Sin embargo, mantener la autenticidad ha probado ser un reto enorme. Cada detalle de la narrativa debe ser justificado en una amplia bibliografía, aunque la inspiración máxima son los códices que, a su manera, son una suerte de cómic antiguo

comic-imperio-azteca-caida-conquista-tenochtitlan

Por otro lado, la visualidad también es muy importante y es así como cada objeto representado (joyas, vestimenta, color de los edificios, utensilios y demás) está basado en documentos, registros y, por supuesto, piezas reales. 

Para poder lograr su objetivo, los creadores contaron con el apoyo de diversos investigadores e historiadores mexicanos y de el Instituto Nacional de Antropología e Historia. 

En el camino, se fueron encontrando con datos que cambiaron su percepción sobre esta historia —en términos visuales, pero también históricos. Como comentó Paul Guigan para Verne (El País): “Me sorprendió saber que muchos ‘hechos’ ampliamente aceptados son realmente ficticios. Es un mito que los aztecas pensaban que los españoles eran dioses, por ejemplo.” 

comic-imperio-azteca-caida-conquista-tenochtitlan

Por otro lado, después de recibir el comentario de un lector y una referencia documental, Guigan tuvo que volver a dibujar y colorear los cascos de los españoles en más de veinte páginas.

Por otro lado, el cómic no solo se concentra en la crónica, también en examinar y celebrar la complejidad de las culturas involucradas: “La ciudad estaba en medio de un lago, y tenía vastos palacios, templos, jardines y plazas, con un sofisticado sistema de vías y vías fluviales. Las áreas públicas se limpian todos los días y se decoran con pinturas y flores de colores […] Sin embargo, los aztecas también llevaron a cabo rituales sangrientos como parte de su religión. Es un contraste interesante y esencial” explicó.

comic-imperio-azteca-caida-conquista-tenochtitlan

Por el momento, la novela gráfica solo ha sido presentada en inglés y solo se han publicado los primeros 5 capítulos. La intención de los creadores es pronto poder traducirla al español, al náhuatl y todos los idiomas posibles. Y para lograrlo se están financiando con la venta de algunos productos relacionados y aceptando donaciones.

Por ahora, la atención al detalle no es menos que halagadora y, en ese sentido, vale mucho la pena acercarse a esta novela gráfica. Puedes hacerlo aquí.