El hallazgo de un esqueleto humano de 10,000 años está por cambiar la historia

Los restos de “Ixchel”, una mujer que vivió hace 10,000 años en México, es un hallazgo que hace que nos replanteemos la historia de la población de América.

La teoría más ampliamente aceptada acerca del poblamiento de América es la de las oleadas de migrantes que llegaron a través del Estrecho de Bering. Partiendo del hecho de que los primeros seres humanos vivieron en África, se puede afirmar, con bastante seguridad, que de ahí se movieron hacia lo que hoy son Europa y Asia. Otro factor que catalizó las migraciones masivas fueron las eras de hielo, que hicieron inhabitables varios territorios.

Sin embargo, hallazgos recientes ponen esta teoría en tela de juicio. Antes se creía que había sido una oleada principal de gente que pasó por Bering y que se asentó en América. Ahora, se maneja la posibilidad de que hayan sido varias oleadas, y de que las poblaciones que emigraron provinieran de distintos lugares. Tanto es así, que los científicos consideran que el poblamiento de América se divide en dos: por un lado, el de América del Norte y, por otro, el de América del Sur.

hallazgo
Fotografía de: Jerónimo Avilés Olguín

El hallazgo más reciente que apoya esta teoría es el de los restos de una mujer que vivió hace 10,000 años en la península de Yucatán. Los exploradores que encontraron su esqueleto buceaban en una cueva que hoy está llena de agua. La bautizaron “Ixchel”, en honor a la diosa maya. Los análisis de los huesos nos dicen que vivió hacia el final de la más reciente era de hielo, en la región de Tulum.

Además, los modernos métodos de datación afirman que Ixchel tendría unos 30 años de edad, y que medía 1,64 metros. El cráneo se hallaba bastante deteriorado, ya que presentaba deformaciones causadas por infecciones bacterianas, además de un gran número de caries. No obstante el deterioro, la singular forma del cráneo de Ixchel sugiere que pudo existir una población aislada en Yucatán, la cual evolucionó por su cuenta y adquirió una forma redondeada en sus cráneos.

Imagen: Jerónimo Avilés Olguín

Estas características, aunadas al hallazgo de otros cuatro esqueletos en Quintana Roo, sugieren que la historia del poblamiento de América es más compleja de lo que se pensaba. El hecho de que hubiera dos grupos morfológicamente distintos viviendo en América al mismo tiempo es muy significativo. Se puede deducir que había gente de distinta procedencia, tanto espacial como temporal. Ambos, Ixchel y este grupo de esqueletos, presentan características morfológicas diferentes. Algunos están relacionados con poblaciones de Europa, mientras que otros se acercan más a grupos asiáticos, árticos y nativos americanos.

Las palabras de Mark Hubbe, antropólogo de la Universidad de Ohio, son muy contundentes: “Siempre hemos hablado de sobre el asentamiento de las Américas como si Norteamérica y Sudamérica fueran lo mismo”. “Debemos dejar de hablar de un asentamiento de las Américas. Debemos hablar del asentamiento de Norteamérica y el asentamiento de Sudamérica como cosas muy distintas“.

También en Más de México: retratos de chamanismo mexicano.

*Imagen destacada:  Eugenio Acévez.