Tenochtitlán era una ciudad cosmopolita y no podía dejar de tener personajes extraordinarios que se paseaban por las calles y…
El palacio del emperador Moctezuma poseía, “además de grandes y cuidados parques y un jardín botánico, una notable colección faunística".
Enanos, encorvados, albinos (o los hijos del sol) eran algunas de las especies consideradas mitad humanas, mitad mensajeros del cielo.