El español también es nuestro y estos son los mexicanismos con los que cotidianamente lo demostramos.
Ándale, güey, móchate con unas palabras mexas bien chipocludas, que si no las oigo me achicopalo…
Como todo lo que cae en nuestras manos, los mexicanos hemos sabido hacer de esta lengua una verdadera... chulada.