Un inesperado ritual alquimista donde tienen lugar los objetos que constituyen nuestro universo; meras representaciones de la voluntad psíquica pura.
Con figuras sencillas y pocos colores Mérida consigue, paradójicamente, llevarnos la complejidad y belleza de los atuendos tradicionales.
Un recorrido virtual por el jardín donde Frida pasaba ratos de armonía y lucidez de la mano de sus pinceles…
Sus pinturas salpican de humor las escenas cotidianas de la mexicanidad de hace un siglo desde sus figuras regordetas previas…
Sus humanos volando, de caras achatadas, y aún más sus colores, proyectan la alegría de la esencia mexicana.
El arte, al igual que la ciencia, nos ha probado que en los accidentes se generan las reacciones más extraordinarias…
Videos cortos, grabados por Nickolas Muray exhiben la cotidianidad de la pareja en “La Casa Azul”.