13 plantas utilizadas en México para hacer limpias energéticas a espacios o personas

En la medicina tradicional de México las limpias son uno de los recursos más populares que emplean los curanderos y chamanes.

En México existe una práctica recurrente entre múltiples grupos llamada limpias. Durante estos rituales se limpia metafísicamente un espacio o una persona, lo cual podría traducirse en regenerarlo o liberarlo de bloqueos o bajas frecuencias, utilizando para esto diversos elementos. Aquí se incluyen varios tipos de plantas, inciensos (principalmente el copal), huevos, velas, plumas de distintas aves, agua, alcohol o mezcal, entre otros.

Huevo, incienso, mezcal, alcohol y hierbas para hacer limpias por chamanes o curanderos.

En lo que a plantas se refiere, por cierto uno de los instrumentos más comunes a la hora de realizar limpias, existen especies determinadas, así como distintos métodos de aplicación. Las plantas o hierbas pueden emplearse para frotaciones o friegas (generalmente combinadas con alcohol), como infusiones o como baños, todas estas en el caso de que la limpia se haga sobre una persona. Cuando se trata de espacios, por ejemplo una casa o un nuevo negocio, entonces suele recurrirse a la sahumada (se prende la hierba, ya sea en un atado o dentro de un sahumerio, y se recorre el espacio bañándolo con el humo que se va liberando).

A continuación te compartimos una lista de trece hierbas que pueden emplearse en esta práctica, la cual sin duda ocupa un lugar prominente en la medicina tradicional y en la historia ritual de México. Este listado forma parte del documento “Plantas utilizadas en las limpias”, elaborado por el curandero Laurencio López Núñez, originario de Oaxaca, y quien imparte cursos de curandería tradicional en la Universidad de Nuevo México.

 

Chamizo (Baccharis glutinosa Pers. Asterácea)

Planta de cualidad cordial-caliente.

Planta de aire.

Se usa en limpias, en baños , en friegas y en frotación

 

Pirul (Schinus molle L. Anacardiácea)

Planta de cualidad cordial-caliente.

Planta de aire.

Se usa en limpias, en baños y en friegas.

 

Romero (Rosmarinus officinale L. Labiatae)

Planta cordial-caliente.

Planta de aire.

Se usa en limpias, en baños, friegas, sahumerio .

 

Santa María (Chrysanthemun parthenium S. Asterácea)

Planta de cualidad caliente.

Planta de aire.

Se usa en limpias, en baños en friegas y en té.

 

Salvia (Salvia leucaentha. Labiatae)

Planta de cualidad cordial-caliente.

Planta de aire.

Planta usada en limpias, en baños y en friegas.

 

Ruda (Ruta chalapensis L. Rutácea)

Planta de cualidad caliente.

Planta de aire.

Planta usada en limpias, en baños y en friegas.

 

Albahaca (Ocimun basilicum L. Labiatae)

Planta de cualidad cordial-caliente.

Planta de aire.

Planta usada en limpias, en baños, en friegas, en té y sahumerio.

 

Lavanda (Lavándula officinale Labiatae)

Planta de cualidad caliente.

Planta de aire.

Planta usada en limpias, en baños y en friegas.

 

Tabaco (Nicotiana tabacum L. Solanácea)

Planta sagrada.

Planta de cualidad caliente.

Planta de aire.

Planta usada en limpias, sahumada, en friegas y en baños.

 

Cedrón (Aloysa tripylla L. Verbenácea)

Planta de cualidad caliente.

Planta usada en limpias, en baños, en friegas y en té.

 

Cempasúchil (Tagetes erecta L. Asterácea)

Planta sagrada, relacionada con la vida y con la muerte.

Planta de aire.

Planta usada en limpias, en baños , en friegas y como ofrenda.

 

Sauco (Sambucus nigra Presl. Caprifoliácea)

Planta de cualidad fría.

Planta de aire.

Plata usada en limpias, en baños y en friegas.

 

Pericón (Tagetes lucida Cav. Asterácea)

Planta de cualidad caliente.

Planta usada en limpias, en baños, en friegas , en té y sahumerio.

 

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31 plantas medicinales asociadas a la milpa

Además de la completísima dieta que nos brinda la milpa como un microecosistema culinario, también propicia el crecimiento de estas plantas medicinales milenarias.

La milpa es un ecosistema perfecto, que aporta el sustento alimentario y nutre, también, un riquísimo lienzo cultural… hagamos milpa.

Dicta un proverbio popular mexicano “los mesoamericanos no sembramos milpa, los mesoamericanos hacemos milpa”. Y es que la milpa es tan compleja, un ecosistema tan asombroso, lleno de generosidad, que se convirtió en el eje un modo de vida, de cultura, ritualidad, manera de ser de todo un pueblo.

El hombre mesoamericano, a partir de la domesticación del maíz, y gracias a las bondades climáticas y biodiversas de México, confeccionó “una suerte de microcosmos en Mesoamérica, que ha servido desde hace siglos como sustento alimenticio y lienzo cultural para los grupos de la región.”

No deja de maravillarnos que a partir de la dieta más básica de la milpa: maíz, frijol, calabaza, y chile, una persona consiga mantenerse sana y hacerse de todos los nutrientes que necesita. Pero las bondades de la milpa van mucho más, con más de 60 productos que pueden crecer en sus derredores, y hasta más de 280 especies, solo de quelites. Y entre esta variedad que pareciera irreal, también crecen en los confines de la milpa, plantas que han sido milenariamente asociadas y aplicadas a lo medicinal.

Hoy te compartimos esta 31 plantas de la milpa con propiedades medicinales:

 

Mozote, también conocido como aceitilla (Bidens. Pilosa L)

plantas medicinales milpa

Para molestias digestivas, principalmente diarrea, vómito, dolor de estómago, úlceras, inflamación. También se usa como antiemético. Para aliviar infecciones renales, mal de orín, o molestias e inflamación en la vejiga y riñones. Irritación en la piel, pérdida de cabello. Como analgésico, sobre todo para dolor muscular, huesos y cabeza. También para tos, diabetes, anemia, tonificar la sangre, quemaduras, heridas, calentura, diurético, tranquilizante, calmar el apetito. Empleado por los mixes, totonacas y zapotecos para calmar el susto.

 

Abrojo Amarillo (Tribulus cistoides L.)

plantas medicinales milpa

Para atender trastornos renales. Su uso se diferencia según el estado. En Sonora, por ejemplo, para malestares del riñón, en Puebla y Michoacán para mal de orín e inflamación de vejiga, y en estos lugares lo que se toma es la infusión del tallo en ayunas. Por su parte, en Oaxaca se usa la infusión de hojas y flor para tratar el pujo (dolor intenso de abdomen con malestares digestivos).

 

Altamisa (Ambrosia artemisifolia L.)

plantas medicinales milpa

En el Estado de México y Guanajuato para el conocido como mal de aire, cuyos síntomas son dolor de cabeza, mareos y vómitos. Con sus hojas, en Oaxaca se realizan limpias, y para aliviar transtornos digestivos y bilis, se usan hojas molidas. Como antigastrálgico, falta de apetito, parásitos intestinales y lombrices, se suministra vía oral.

 

Cabezona del Huerto o Bola del Rey (Leonotis Neptifolia L.)

plantas medicinales milpa

En Nayarit para limpiar el estómago, en Morelos para tratar la tos, en Tabasco para problemas de ovarios.

 

Capitana o Capitaneja (Verbesina Crocata Cav.)

plantas medicinales milpa

Sobre todo contra afecciones ginecológicas como la retención de placenta en el posparto, en Morelos. Para limpiar la matriz en Michoacán y para curar por dentro a la paturienta en Guerrero. También para aliviar diarrea, tifoidea, disentería, mitigar ardores de cáncer, desinfectante de heridas leves, fiebres intestinales.

 

Calabaza (Cucurbita pepo)

plantas medicinales milpa

Sus semillas o pepitas se usan contra los gusanos intestinales. Sus hojas son usadas o su fruto (cataplasma) para aliviar quemaduras. Para las reumas, ardor de vejiga, cálculos renales.

 

Chiclacayote (Argemone Mexicana L.)

plantas medicinales milpa

Para problemas en los ojos como dolor, escozor, manchas, inflamación, cataratas (principalmente). Sordera, dolor de pulmón, tos, ronchas en niños, contra la sarna y como purgante.

 

Chicura (Ambrosia Ambrosioides)

plantas medicinales de la milpa

Para aliviar el dolor de estómago, reumatismo, fortificar el útero los 9 días posteriores al parto, expulsión de placenta, trastornos menstruales, heridas, llagas y enfermedades del cuero cabelludo.

 

Chupona (Euphorbia hypericifolia L.)

plantas medicinales de la milpa

Combatir los jiotes (erupción cutánea), como antiséptico, aseo extraocular, espinillas y mezquinos, falta de apetito, antiinflamatorio, machucones y golpes.

 

Cola de Alacrán o Alacrancillo (Heliotriopium curassavicum L.)

plantas medicinales milpa

Problemas del aparato digestivo, diarrea, disentería, indigestión. Enfermedades venéreas, arrojar la placenta; asma, fiebre, anemia, inflamación del bazo, picaduras de alacrán. También, se le atribuye propiedades antihelmínticas.

 

Costomate (Physalis coztomatl)

plantas medicinales milpa

Para detener el pujo y dolencias de estómago, sobre todo en Oaxaca.

 

Tomate (Physalis pubescens L.)

plantas medicinales milpa

Contra la bilis, calentura (tomates asados y machacados en las plantas de los pies), heridas leves, enfermedades respiratorias (tos, anginas inflamadas).

 

Diente de León (Taraxacum officinale W.)

plantas medicinales milpa

Problemas del hígado, vesícula biliar o bilis, alforras (pequeñas ronchas en niños recién nacidos), sarna, algodoncillo (enfermedad que afecta a los lactantes), ojos irritados, fuegos en la boca, dispepsia, estreñimiento, falta de apetito, afecciones pulmonares, garganta, tos, reumas, malestares de la piel, inflamación de abdomen, cálculos de riñón, fiebre,etc.,

 

Duraznillo (Solanum Rostratum)

plantas medicinales milpa

Afecciones en los riñones, empacho, transtornos digestivos, cólicos, desinfectar genitales, cáncer y diabetes.

 

Epazote (Teloxys ambrosioides L.)

plantas medicinales milpa

Malestares diversos en el aparato digestivo, parasitosis, transtornos menstruales, contracciones uterinas durante el parto, eliminar entuertos a la parturienta, dolor de muelas, pulpitis, postemillas, empacho, aire en el estómago, problemas de la vesícula biliar, acidez estomacal, como purgante, contra bronquitis, asma y catarro, contra el dolor de pecho y dolor de costado, inflamación de articulaciones, hinchazón por golpes, como diaforético.

 

Epazote de Zorrillo (Teloxys graveolens)

plantas medicianles milpa

Dolor de estómago (principalmente), diarrea, transtornos digestivos como disentería, indigestion, bilis, empacho, vómito, dolor y fríos de estómago. Y en enfermedades respiratorias como tos, dolor de aire, neumonía, resfrío, dolor de pecho, espalda y escalofríos.

 

Escobilla o Malvilla (Sida rhombifolia L)

plantas medicinales milpa

Dolor de dientes y muelas, gingivitis, postemillas, bilis, hepatitis, irritación de hígado, problemas de piel, caída de cabello, desinfectante de heridas, fiebre, lavados rectales, mal de orín, molestia de riñones; calentura, fiebre, temperatura, amigdalities, úlcera, asma, catarro, gripe, tos y problemas urinarios.

 

Espinosilla (Loeselia mexicana)

plantas medicinales milpa

Fiebres puerperales, calentura, resfriado, gripe, disentería, dolor de estómago, indigestión, apeaduras, tifoidea, entiados, vómito, bronquitis, ronquera, tos, problemas de piel, cálculos e inflamación de riñón, susto, aire, se le atribuyen propiedades diuréticas y purgantes.

 

Estafiate (Artemisia ludoviciana)

plantas medicinales milpa

Dolor de estómago, parásitos intestinales, dolor de estómago, diarrea, empacho, vómito, fiebre, infecciones de estómago, etc.,

 

Frijol (Phaseolus vulgaris L)

plantas medicinales milpa

Padecimientos digestivos, ginecobstétricos, problemas de la piel y de los órganos de los sentidos, dolor de cabeza, acumulación de sangre y pus en la parte interna del cuerpo (postema).

 

Hierba Amargosa (Parthenium hysterophorus)

plantas medicinales milpa

Padecimientos digestivos, principalmente bilis, dolor de estómago, fiebre intestinal, empacho, infecciones, cutáneas, granos, ronchas, herpes, sarna, aljorra, lepra, caída del cabello, correctivo menstrual, flujos, calentura, dolor en el cuerpo, reumatismo, enfermedades respiratorias, calentura, dolor de cuerpo, antiinflamatorio, crisis convulsivas, reumatismo, diabetes.

 

Hierba del Cáncer (Cuphea aequipetala)

plantas medicinales milpa

Tumores, inflamaciones, infecciones, heridas, golpes, llagas y rozaduras en niños.

 

Hierba del Golpe (Oenothera rosea)

plantas medicinales milpa

Padecimientos o lesiones en la piel, golpes.

 

Hierba del Negro (Spharealcea angustifolia)plantas medicinales milpa

Golpes, quebraduras y torceduras.

 

Hierba del Pollo (Commelina erecta)

plantas medicinales milpa

Agruras o yelxocuya, ardor de pecho y garganta, afecciones de los ojos, como conjuntivitis, ardor de espalda y el raquitismo, desinflamatorio, heridas y hemorragias, calentura, refrescante intestinal.

 

Hierba de la Golondrina (Euphorbia prostrata)

plantas medicinales milpa

Ojos llorosos o nubes, trastornos digestivos como diarrea, empacho, calor en el intestino, flatulencia, estreñimiento, disentería, inflamación en el estómago y mal de boca.

 

Lentejilla (Plantago major A)

plantas medicinales milpa

Padecimientos digestivos, y sobre todo para aliviar la inflamación del estómago o abdomen.

 

Malva (Malva parviflora)

plantas medicinales milpa

Desinflamante, golpes, heridas o abscesos.

 

Manzanilla Cimarrona (Erigeron pubescens)

plantas medicinales milpa

Padecimientos digestivos como inflamación e irritación del estómago y golpes.

 

Maravilla (Mirabilis jalapa L.)

plantas medicinales milpa

Inflamaciones o hinchazones.

 

Marrubio (Marrubium vulgare L.)

plantas medicinales milpa

Bilis, disentería, empacho, dolor de estómago, controlar la diabetes, tos, bronquitis, asma, afecciones pulmonares, de la garganta y gripes; alteraciones de la piel como sarna, granos, heridas, hongos, caspa y en casos de caída del cabello. También para aliviar cólicos o dolor de regla y para mitigar dolores (frialdad) en el postparto.

 

*Fuentes:
La Dieta de la Milpa, Modelo de Alimentación Mesoamericana Biocompatible/ Secretaría de Salud

 

 
*Imágenes: 1,2, 8, 22) Mark Hyde, Bart Wursten, Petra Ballings and Meg Coates Palgrav; 3, 16,29) Forest & Kim Starr; 4) Wisconsin State Herbarium, UW-Madison; 7) Kurt Kulac; 9) Sky Jacobs; 10,14, 15,21,26,27,28) Wikipedia; 11) Clinton Shock; 12) fir0002 | flagstaffotos.com.au; 13) florapittsburghensis.wordpress.com;  18) Robert Nykvist; 19) Barbara Dye/Flickr; 20) greenplantswap.co.uk; 23) M. Costea; 24) Michael Wolf; 25)Patrick Alexander; 30) seedsforgreenroofs.blogspot.mx; 31)Goeff Nichols

 

 

 

 

El manual de hechicería y sortilegios para cazar brujos indígenas

El "Tratado de hechicerías y sortilegios" fue un manual con el que evangelistas aprendían sobre las herejías que debían extirparse de la Nueva España, a unos treinta años de terminada la conquista.

Al mundo indígena y al prehispánico lo divide la grieta de la conquista. No sólo se perdió ahí la mayoría de creencias de vida y cultura sino que, entre otros sincretismos imprecisos, se adoptaron formas de continuar la existencia lejos de un origen. Diría José Vasconcelos, “la derrota nos ha traído la confusión de los valores y conceptos”. 

Cabalmente, uno de los conceptos que más se ha deshonrado en los 500 años que llevamos por conquista, es el tema de la brujería, la hechicería mexicana, o lo que hoy en día se supone por igual, el chamanismo o nahualismo.

Mucho se ha advertido sobre estos temas: la errónea conexión que se ha establecido entre el chamanismo y la santería –esta última es ajena a nuestra cultura, y fue traída a México principalmente desde Cuba y Venezuela– por llamárseles a ambas “hechicería”, la relación estrecha del chamanismo con la curación espiritual, y las grandes probabilidades que se tienen de algún día, alcanzar un grado de conocimiento científico sobre esa práctica anímica tan vital.

Con el Tratado de hechicerías y sortilegios, escrito por fray Andrés de Olmos en 1553, importantes conocimientos de la cultura indígena se señalaron como satánicos. Este tratado es el eco de las desconfianzas de los foráneos en tierras indómitas; la prueba de que el asombro, más allá de revelarnos belleza, proyecta los miedos de la mente humana; lo que no se conoce.

 

De brujas y rituales

Mediante este manual que advierte “avisa y no emponzoña” religiosos e inquisidores aprendían sobre las herejías que debían extirparse de la Nueva España, a unos treinta años de terminada la conquista. Su autor, Andrés de Olmos, escribe en el prólogo de este libro que se trata de un extracto y adecuación al caso indígena desde el Tratado muy sótil y bien fundado de las Supersticiones y Hechicerías y Vanos Conjuros y Abusiones; y otras cosas al caso tocantes y de la posibilidad e remedio dellas, un manual de hechicería creado en 1527, en España, por fray Martín Castañega –predicador del Santo Oficio–, para combatir la brujería de occidente. 

Conviene reconocer la ignorancia que inquietaba al conquistador, pues ésta provenía justamente de la experiencia con lo brujo, que llevó a la Europa medieval a crear órdenes como la Santa Inquisición, pero que sin duda se pervirtió con el ultraje del poder eclesiástico. A raíz de esta experiencia histórica, existían nulas posibilidades de que las creencias prehispánicas perduraran en su estado natural. Y al reconocerse como verdaderas promotoras del diablo, de lo satánico, lo perverso y de la cisma de occidente sin prueba alguna, no tardaron en condenar a los indígenas como a las brujas: quemados en la hoguera y, como acto piadoso, cortándoles la cabeza.

Sobre el Manual de hechicerías

De manera que al indígena se le maldijo como a las brujas.

Se utilizó un manual de hechicería basado en el original que sentenció a muerte a miles de personas en Europa, y esta vez lo hizo también en América. El Tratado de hechicerías y sortilegios fue escrito en nahuatl, a entendimiento del indio para que reconociera sus labores diabólicas. Dentro de él se redactaban algunas “experiencias” del mismo Olmos donde había hecho de testigo sobre invocaciones al diablo –”yn tlacatecolotl”, el hombre-buho o tecolote, como lo llama él–.

Se halla ahí también, una acentuada teoría y práctica demonológica; según estudios recabados por Victoria Ríos Castaño: en los once capítulos primeros se habla sobre el poder de algunos indígenas naguales para trasmutarse en animales o energías de fuego, y de los sacrificios que se congregaban en las ceremonias. Los trece capítulos restantes hablan sobre otros poderes de los hechiceros, que muy negativamente se les atribuyen a la magia negra como meros hechizos y conjuros de tempestades.

Culmina con algunos “remedios católicos”, ya encontrados en el manual de hechizos de Castañega,  para combatir los engaños de Satanás. A continuación un fragmento del tratado narrado por Olmos:

¡Oh hijos míos! No hay cuenta de cómo engaña el Diablo a alguien. Sabréis que cuando yo, fray Andrés de Olmos, allá vivía, en la región de Cuernavaca, quizá ya (hace) veinte años, un hombre casado vivía en un templo; me dijo que oyó que él, el hombre-tecolote (el Diablo) se apareció a un hombre y le mandó que llamara a algunos en secreto; para que allá, a la entrada del bosque fueran, para que en su presencia cumplieran con él; Yde este modo 10 hicieron. Luego fueron agarrados, en una casa fueron en- cerrados; yo vi a algunos de ellos, e interrogué a aquel a quien se apareció el Diablo, a aquel que por su causa sufrió amonestación para mortificarse; y le interrogué para que me dijera cómo se apa- reció, cómo le habló. Muy de noche, al encender una vela encima de la casa, allá en un sitio desierto se me apareció el Diablo; como el rey se presentó engalanado, así iban engalanados los señores en los tiempos antiguos cuando iban a bailar; yo tuve gran miedo. Él me dijo: por favor, ven; di a don Juan que por qué me rehuyó; Haz la ofrenda, reúne a la gente del pueblo, para que allá, a la entrada del bosque, ante mí, salgan. Puesto que de ningún modo allá me rindo yo en Cuernavaca; a causa de él, de él, la Cruz allá se levanta y allá viven los padres; que en seguida allá se vayan con otros a la entrada del bosque. Inmediatamente desapareció el Diablo.

 

Sobre los misioneros espirituales 

Andrés de Olmos llegó a la Nueva España acompañado de fray Juan de Zumarrraga, primer obispo y arzobispo de la Ciudad de México, quien habría de hacerse más famoso que el mismo Olmos curiosamente, por protagonizar el mito guadalupano A personajes como Zumárraga se le atribuye, también, la quema de un millar de textos prehispánicos en donde se hallaba información sobre los beneficios rituales del peyote y otras plantas sagradas.

Tanto Olmos como Zumarrraga fueron importantes evangelizadores de la Nueva España: dedicaron su estancia en México, hasta 1528, a evangelizar con éxito la Ciudad y algunos pueblos aledaños.

Y en esa labor “espiritual” se ganaron el título de cazadores de brujos, brujas. De grandes maestros de la palabra en el Colegio Santa Cruz de Tlatelolco –fundado por el propio Zumárraga, la mejor escuela indígena y evangelista de la época–, pero sobre todo, se les reconoce a ellos una épica labor, que fue la del aprendizaje de las lenguas indígenas y de algunos textos de cultura para entender la cosmovisión prehispánica. Sin embargo, poco o nada fue su utilidad, sabiéndonos hoy en día sin esa información que mucho podría servirnos para orientar la identidad mexicana. 

Hechicería en el México prehispánico según el Códice Florentino.

 

De aquella guerra espiritual, esa persecución indígena inevitablemente atroz, surgieron paradójicamente las leyendas de espanto más famosas de la historia mexicana: relatos de diablos, apariciones espectrales, magia oscura, enfermedades derivadas de ella. En suma, todo lo que no correspondía al mundo prehispánico pues, la filosofía cósmica de nuestro ancestro fue mucho más que eso. En esencia, fue la de plasmar las verdades de la naturaleza –del universo–, pues la búsqueda de éstas se vuelve inútil: el hombre americano las conoce y las comparte con el mundo. 

 

*Imágenes: 1) “Nueva Corónica y Buen Gobierno” de Felipe Guaman Poma de Ayala, 1616 / Dominio Público 2) “Onder de neus van de Inquisitie” de Christenen voor Israël / Dominio Público; 4) El Paraíso Perdido de John Milton, Gustave Doré, 1866 / Dominio Público; 5) “Saint Brendan in cloud in the sky” / Capturing the Soul of the Americas, de Caspar Plautius – Dominio Público; 6) Hechicería en el México prehispánico, Códice Florentino

*Fuentes de consulta: 

RÍOS Castaños Victoria, “El tratado de hechicerías y sortilegios (1553) que «avisa y no emponzoña» de fray Andrés de Olmos”, Universidat Autònoma de Barcelona1611 : revista de historia de la traducción, núm. 8, Barcelona, España, 2014.

BAUDOT Georges, “Apariciones diabólicas en un texto náhuatl de fray Andrés de Olmos”, Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM, México.

SEPÚLVEDA y Herrera María Teresa, “La brujería en el México antiguo: comentario crítico”, en Dimensión Antropológica, Instituto Nacional de Antropología e Historia, México, 1995.

Jaen Madrid
Autor: Jaen Madrid
Licenciada en Derecho por la UNAM. Editora por profesión. Música por convicción.
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Limpias y rituales de sanación mexicanos (curaciones a través de espíritus)

El hecho de que el mexicano tenga la facultad de acudir con espíritus para sanarse, protegerse y recordar su origen para entablar su destino, es una de las pocas cualidades prehispánicas importantísimas que ha sobrevivido a la temporalidad.

Se asoma la nostalgia en nuestro sentir, cada vez que recordamos cuántas tradiciones del México eterno hemos sepultado bajo la duda y el olvido. Las más prístinas recogen una sabiduría exquisita, que solo ha podido compartirse adecuadamente tras el conocimiento oral y la práctica; el ritual. Por que el que es mexicano sabe y siente la necesidad de crear de su vida un ritual.

En este sentido, resulta conveniente recordar que los cultos prehispánicos no se limitaban a una ceremonia especial. Se realizaban todos los días –cada alba era efecto de sacralidad– se encontraba delirante y objeto de filosofías los detalles, las señales y los instantes, y se era agradecido por contemplarles. El paso de la vida, tan sagrado como el salto a la muerte; la infinidad de los destinos superpuestos en la ruleta de lo eterno que es Nahui-Ollin y los dones humanos –perdidos en este mundo y, esperando a ser encontrados– solo una extensión de la voluntad del espíritu. Estos dones, en particular, han tenido gran relevancia a nivel cultural por que fueron capaces de conquistar el tiempo para llegar hasta nuestros días.

Dones y habilidades portentosas del brujo curandero

Hoy en día se oyen resonar desde una montaña, un cerro, un pueblo o un rincón de México, algunas de las habilidades más increíbles heredadas de la tradición ritualista prehispánica. Llámense chamanes, sacerdotes, curanderos, brujos, hierberos o hermanos, aquellos que son capaces de manejarlas con sensibilidad portentosa logran lo que un hombre del siglo XXI no se espera.

Precisamente estos hombres y mujeres de conocimiento, mismos que el Dr. Jacobo Grinberg Zylberbaum llamaba “psicólogos autóctonos”, han demostrado poseer el control total de una serie de dones derivados del dominio, también, de otro plano de conciencia. Diría Grinberg una “conciencia de unidad”, donde todos los seres vivos estamos conectados bajo el mismo entendimiento. Algunos de esos dones que operan estos grandes sabios implican la clarividencia, el control del clima y otros elementos naturales, la capacidad de canalizar energías en dirección adecuada y derivado de esto, la curación física, mental y espiritual, que para este texto interesa.

Como es bien sabido por todos los avezados en materias del espíritu, en México existe una práctica altamente eficiente para reconfigurar mentes y destinos, armonizar energías y más extraordinario aún, reconstruir partes de nuestro cuerpo que fueron gastadas o no encuentran armonía con sus otros elementos. Derivado de una serie de recetas médicas prehispánicas, las limpias mexicanas han probado ser esa práctica eficiente para reconstruirnos.

 

Limpias y procesos rituales para sanarnos

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Una limpia o “barrida” se presenta como un proceso ritual en el que un curandero se ayuda de diversos instrumentos para alcanzar la purificación, protección y sanación de un paciente que así lo requiere. Estas herramientas pueden ser flores, hierbas y otras plantas (algunas de ellas enteógenos); aceites y aguas florales (o simplemente agua virgen), aire, piedras, huevos, vasos de cristal, incienso, trapos, velas, cantos y letanías para armonizar y conjurar, música y muchos otros más. 

Las limpias son solicitadas, también, para diagnosticar. El curandero puede hacerlo de distintas formas: se ayuda de métodos de adivinación como la clarividencia, la lectura del cuerpo y el espíritu o el milenario arte de leer el maíz. Otra particularidad de esta práctica es su facultad de protección. En algunos casos, las limpias pueden llegar a fungir como sesiones para elaborar escudos; defensas energéticas en contra de las malas intenciones, los malos espíritus, las malas decisiones. 

Finalmente encontramos una especie de limpia derivada de los llamados masajes fluídicos o masaje espiritual. Es una técnica que conecta el mundo fluídico –el espiritual e imperceptible para el análisis humano– con el nuestro. Como bien se evidencia en la cotidianidad, los fluidos poseen la habilidad de tomar la forma de sus recipientes. En este contexto, un elemento fluídico se amolda a nuestro cuerpo, interactuando con nuestro pensamiento y carácter. De condición neutral, pura, dicho fluido puede llegar a empaparse de cualidades negativas o positivas en el mundo material. Para devolver su pureza a nuestros fluidos, es necesaria la intervención de otro elemento fluídico (un espíritu) que actúe en un debido proceso de sanación. Esta es una técnica tan ancestral como actual –aunque su nombre ha mutado en numerosas versiones, pero finalmente se trata de una limpia–. 

 

¿Qué provoca la enfermedad?

El ancestro del mexicano tenía la certeza de que todo en el mundo poseía un espíritu. De manera que se le pedía a cientos de ellos su intervención para generar buenas cosechas, hacer llover o resolver enfermedades y desgracias. En este caso, los espíritus del aire eran quienes concertaban las enfermedades. En la actualidad no se difiere mucho de este pensamiento: la enfermedad es el efecto de malas voluntades. Espíritus nocivos que en muchas ocasiones son enviados consciente o inconscientemente por otras personas. De ahí que las limpias sean fundamentales para curar insospechadas afecciones como el mal de ojo, el mal de aire o el susto (pérdida de la sombra). 

 

México y sus espíritus

El hecho de que el mexicano tenga la facultad de acudir con espíritus para sanarse, protegerse y recordar su origen para entablar su destino, es una de pocas cualidades prehispánicas e importantísimas que han permanecido íntegras hasta nuestros días. Un caso famoso es el de la curandera Pachita, en la Ciudad de México, una mujer médium que aproximadamente en los años 50 y 70 entraba en sueño profundo para permitir que los “hermanos” –seres espirituales del mundo prehispánico, elegidos para regresar al mundo a curarnos– entraran en su materia. 

Hoy en día innumerables casas de oración alrededor de la República Mexicana practican estas curaciones al igual que Pachita; como un especie de mediums, curanderos altamente preparados que pueden o no incurrir en una intervención quirúrgica de carácter invisible, descodificar y alinear las lagunas mentales y devolver el sosiego al espíritu. 

Limpias, rituales, ceremonias, curaciones de espíritu a espíritu. La palabra es distinta, las intenciones una sola. A raíz de una fascinación por estos ritos poco informada, aunada a un sincretismo de pensamiento moderno, muchas personas suponen la sacralidad de estos actos como falsa. Por ello es que la mayoría de estos grandes hombres y mujeres de conocimiento han decidido evitar las malas voluntades y permanecer en secreto con una humildad envidiable. Y así lo hacen, como todos los fascinantes secretos de cultura, inmersos en el silencio de una hermosa tradición. 

A pesar del impacto que ha tenido la transformación global en México en cuanto a costumbres refiere, la historia encuentra impresionante el hecho de que, aún en los tiempos modernos nuestro territorio no olvide sus raíces. Esa exquisita cosmogonía del día a día que no deja de hacer eco en nuestro pensamiento, sabiéndose oculta bajo dioses católicos, pero siempre muy presente desde los tiempos del hombre tolteca y quizá mucho más atrás. 

 

*Imágenes: 1) Archivo de John y Colette Lilly. Tomada de la exhibición “Niérika” 2) Raymonde Carasse; 3) Cauldron Craft Oddities; 5) Gloria Gallardo

Jaen Madrid
Autor: Jaen Madrid
Licenciada en Derecho por la UNAM. Editora por profesión. Música por convicción.