7 remedios mexicanos para el alma

Con base en la medicina tradicional mexicana, los remedios explorados han respondido a males de diversas índoles. El del alma, asociado a las emociones, es de los más importantes.

El hombre siempre ha buscado resolver estados desfavorables. Para ello emplea desde el uso de la intuición hasta la medicina, en caso de que el agravio sea físico. Un remedio suele ser un recurso fácil de aprender y suele transmitirse oralmente. Por ello la medicina tradicional, en este caso la mexicana, está llena de remedios, soluciones generalmente creadas con extractos de plantas, aunque a veces acompañadas de ritualismo propio de la herencia cultural.

En el libro Remedios para cuerpo y alma (2007) con un prólogo de Laura Esquivel y fotografías de Ignacio Urquiza, se hace una interesante recopilación de tradiciones mexicanas, algunas milenarias, de remedios para males de diversísimas índoles. Es resultado de una amplia investigación, sobre todo en diversos mercados de México.

Una las vertientes de los remedios reunidos es el cuidado del alma (y aunque la concepción prehispánica no disociaba alma de cuerpo) es verdad que se hacía una distinción entre los males vinculados con algún motivo metafísico, psíquico o emocional.

A continuación te compartimos una serie de remedios para males del alma, todos ellos incluidos en este fabuloso libro:

 

Remedio para la depresión

1. Comer chocolate en la tableta o líquido cuando el ánimo esté decaído (Remedio popular).

2. Revolver en una jícara loción de flores, loción de siete espíritus, loción de patchuli y loción de jazmín , añadir un chorrito con agua y bañar con esto a las personas con depresión (Anabel González, Mercado Benito Juárez, Oaxaca, Oaxaca).

3. Beber tres tazas al día de un té de hinojo y tres toronjiles (blanco, morado y azul), se prepara con dos cucharaditas de la mezcla de hojas secas trituradas en una taza de agua (Teresa Borja Aguilar, Santo Domingo Aztacameca, Estado de México).

4. Preparar un té con tres hojitas y un poco de la flor de la hierba de quitapesar, también llamada lantana cámara o cinco negritos (Carlos Gómez, Cuernavaca, Morelos).

 

Remedio para los celos

1 . Conseguir en el mercado una vela contra los celos. Encenderla cuando esté la persona afectada en la habitación (Anabel González, Mercado Benito Juárez, Oaxaca).

2. Beber té de cascara sagrada el tiempo que sea necesario (Carlos Gómez, Cuernavaca Morelos).

  

Remedio para los corajes

1. Beber tres tazas al día del cocimiento en agua de la hoja de boldo (Elvira Jinénez Torre, Mercado de Cuajimalpa, Ciudad de México).

2. Beber una taza de té de hierba maestra en ayuna por tres días (Anabel González, Mercado Benito Juárez, Oaxaca).

3. Beber por la mañana en ayunas una cerveza que se haya dejado destapada toda la noche hasta que amargue. Teresa Borja Aguilar, Santo Domingo Aztacamenca, Estado de México.

4. Cepillar a la persona por nueve mañanas seguidas en ayunas. Se cepilla la cabeza hasta los pies y se junta todo en el estómago; después de cepillarla se le da un té de diente de león con una ramita de ajenjo (Chiquita, porque amarga), una ramita de marribio, una cascarita de papaya y una rajita de canela, todo hervido en medio litro de agua. La persona debe tomarse el té y reposar diez minutos acostada (Remedio Popular).

 

Remedio para la envidia

1. Comprar en el mercado más cercano una “loción corta envidias”, y utilizar como se indique (Remedio Popular).

2. Cuando una persona envidiosa entre a la casa, encender una veladora de chile. (María del Carmen Ramírez Hernández, Mercado Rosa Torres, Cuajimalpa, Ciudad de México).

 

Remedio para las pesadillas

1. Colocar una atrapapesadillas cerca del lugar donde se va a dormir para que durante la noche los sueños queden atrapados en su telaraña. Este amuleto se puede conseguir en algunos mercados del país. Sin embargo, es fácil de fabricar con una rueda de madera en lo que se fija una rendejilla en hilo blanco adornada con cuentas o semillas. Para terminar se cuelgan plumas teñidas de color también aderezadas con cuentas (Remedio popular).

2. Poner un vaso de agua en la mesa junto a la cama (Remedio popular).

 

Remedio para el tonalli (alma)

Aunque el alma es una acepción más occidental, los nahuas llamaban tonalli a la energía que yace sobre todas las cosas del cosmos y que anima las cosas vivas. Es importante cuidarla.

1. Poner pétalos de rosa de castilla en un cántaro con agua. Llevarlo a bendecir a la iglesia. Tomar el brebaje como agua de uso (Remedio popular de Teotitlán del Valle, Oaxaca).

 

Remedio para el mal humor

1. Preparar un té de azahar seco en una taza de agua y tomar una taza tres veces al día. Remedio Popular.

2. Conseguir en el mercado una loción de rosas. Añadir unas gotas al baño de tina o frotar después del mismo. Anabel González, Mercado Benito Juárez, Oaxaca, Oaxaca.

3. Quemar un trozo de copal blanco en un sahumerio. Se utiliza para festejar y esparcir felicidad y buena vibra (Rosa González, Teotilán del Valle, Oaxaca).

*Imagen: Ignacio Urquiza

Ana Paula de la Torre Diaz
Autor: Ana Paula de la Torre Diaz
Editora en jefe de +DeMx. Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional ( http://bit.ly/2jkE8lD )

Remedios y consejos mexicanos contra la depresión contemporánea

Se dice que próximamente la depresión será la principal causa de discapacidad en México, pero estamos a tiempo de darle la vuelta a esta terrible afirmación.

La depresión está acechando el imaginario mexicano. La palabra, la enfermedad, el concepto, la sensación: la depresión en todas sus formas flota ominosa entre nosotros. Y es que son ya extensos estudios los que prueban que esta condición está afectando cada vez a más personas, en México y en todo el mundo.

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Algunos datos y predicciones son verdaderamente alarmantes; sin embargo, sabemos que hacerlos públicos responde a una función positiva: evitar que se transformen en la realidad cotidiana; hacer conciencia sobre el lugar en donde estamos parados; ayudar a quien lo necesite y, sobre todo, buscar alternativas para cuidarnos.

Afortunadamente podemos recurrir a nuestra propia tierra, a nuestra historia, cultura e identidad para hacernos de remedios y consejos contra la depresión contemporánea. Por supuesto, sin asumir que curan mágicamente las dolencias; pero hay que agarrarse de todos lados para darle la vuelta a la situación e iluminar el espacio que el panorama ha ensombrecido.  

Una ventana al futuro oscuro…

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Hay que decirlo: el panorama no pinta bien. Según la revista Newsweek en Español  la depresión será el principal reto para las instituciones de sanidad en los próximos 10 años. Además, la Organización Mundial de la Salud indica que para 2020 esta enfermedad será la primera causa de discapacidad en México. Como se afirma en Animal Político: “no es exagerado decir que hay una epidemia mundial de depresión”, especialmente porque ahora se sabe que más que de una condición, hablamos de una enfermedad que se rige por predisposición genética, como el cáncer y la diabetes del tipo II.   

De su lado, el INEGI estima que 29.9% de de los habitantes mayores de 12 años sufren sentimientos de depresión ocasionalmente y 12.4% los viven de forma frecuente. Además, es la primer causa de deterioro en calidad de vida para las mujeres, la novena para los hombres. Es en este sentido que produce discapacidad. Según Animal Político quienes padecen alguna variante de esta enfermedad pierde 2.7 días más de trabajo que otros.

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Aún frente a estas condiciones, son muchas las personas que no buscan, ni reciben ayuda. En gran medida porque no hemos aprendido a reconocer los síntomas, a pesar de se pueden volver muy evidentes, especialmente en los trabajos, la escuela y por la forma en la que afectan las relaciones cercanas.  

Las enfermedades mentales no se están tomando en serio y muchos mexicanos necesitan ayuda. El asunto va mucho más allá de pedirle a alguien que se calme, decirle que todo va a estar bien, que “el cambio está en uno mismo”, o que toca echarle ganas y, en su versión extrema “aguantar vara”. A todos nos toca mejorar el mundo de quienes nos rodean y, simultáneamente, volver más agradable el propio espacio.

Podemos darle la vuelta a este asunto. La cosa es mejorar la calidad de vida y el entorno. En la sabiduría local encontramos algunas pistas.

No olvidemos que los remedios no curan, remedian. Esto quiere decir que ayudan a mejorar el panorama. De ninguna manera sustituyen la atención médica y terapéutica. Pero no dudes en acompañarte de ellos.

Comer y beber para calmar la mente

De la tierra mexicana brotan superalimentos; ingredientes deliciosos que son increíblemente nutritivos y que poseen propiedades que mejoran la salud. Algunos como el amaranto y el cacao contienen altos niveles de triptófano un aminoácido que ayuda a sintetizar la seretonina, neurotransmisor con efectos antidepresivos.

No en vano el chocolate caliente se recomienda para sanar la tristeza. Y no debe ser casualidad que el dulce de amaranto se llame “alegría”. Hay que comer para calmar la mente y hacer sentir bien al cuerpo.  

Volver a la tierra

Algunas plantas medicinales tomadas en infusión, pueden relajar el cuerpo; auxiliar en momentos de dolor; tener un ligero efecto somnífero; calmar los nervios y también levantar el ánimo. Nuestras favoritas son el toronjil, el cedrón y la hierba de San Juan. De esta última, con sabor delicioso y peculiar que recuerda al aroma de la flor de cempasúchil, se produce un ansiolítico ligero.

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Indagar en la sabiduría antigua

No se trata de implicar que la felicidad y la depresión son contrarios. El asunto no podría ser tan simple. Particularmente porque la depresión se puede presentar también como una enfermedad crónica; pero si algo se busca al tratar este padecimiento es mejorar la calidad de vida. Y esto, “el buen vivir”, podría ser la definición más apropiada de felicidad.

Para los mexicas eso era claro: hay que plantear un terreno en donde se puede tener una buena vida; sin dejar de aceptar que la existencia se complica incansablemente y que “la felicidad” es un asunto de instantes. Pero el bienestar debe ser estable.

Así, el buen vivir debería ser en México política pública y, al mismo tiempo, todos deberíamos estar atentos de cómo afectamos el día a día de otros, tratando de ofrecer lugares para construirse; y en caso de que sea necesario destruirse (cambiar, cuestionarse, descomponerse, rehacerse) poder hacerlo sin comprometer la vida.  

También en Más de México: Lo que los mexicas pueden enseñarnos sobre la felicidad y el buen vivir

Dejar que el paisaje envuelva

Múltiples estudios confirman que estar cerca de la naturaleza modifica positivamente la percepción sobre el tiempo, la propia imagen y, por supuesto, incrementa la sensación de bienestar. En México tenemos, hasta en la más urbanizada región, la compañía incansable naturaleza; somos uno de los países con mayor biodiversidad en el mundo y el campo siempre nos está esperando. Date tiempo de explorar las maravillas naturales que te rodean y apuesta por que los espacios sean verdes; esto es básico para el bienestar de todos.

También en Más de México: En México existe una “Ley del Cielo” (y quiere defender tu derecho a ver los cielos oscuros)

Ser feliz (a la mexicana)

Si ser felices es tener bienestar, no podemos negar las complicaciones que esto implica en el México contemporáneo. Así, la estabilidad se transforma en una navegación intensa, que evidentemente está cobrando consecuencias, pero que podemos manejar.

Para contrarrestarlo, es valioso recordar algunas lecciones de felicidad a la mexicana:

  1. Date tiempo de disfrutar los pequeños placeres que te regala la cotidianidad (desde comerte un taco, hasta sentarte a admirar una montaña). Tienes derecho a hacerlo.
  2. Recuerda que lo “bueno” y lo “malo” son relativos y, además, son solo destellos de una vida larga. Hay que ser gratos con ambas.
  3. La felicidad es un estado de plenitud; un asunto despreocupado; pero se esfuma. Lo que vale es saber hacer lo mejor posible con las condiciones dadas. Esta habilidad a los mexicanos nos sobra.
  4. Para los pueblos indígenas continúa siendo vital y más nos vale retormarlo: la comunidad y la familia; la solidaridad con los que nos rodean; estas son las bases del bienestar.

¿Necesitas ayuda?

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Puedes solicitar atención gratuita aquí. O llamar a la línea de atención especializada de la UNAM: 01 55 56 23 22 92, 01 55 56 23 21 27, 01 55 56 22 22 88.

Revisa aquí la lista de hospitales especializados en todo el país.

Aprende a reconocer los síntomas, en ti mismo y en los que te rodean: agotamiento físico extremo, hipersomnia e insomnio en periodos prolongados; dolor crónico, y alteraciones bruscas del humor.

Cuídate, siempre.

*Imágenes: Rachel Levit Ruiz, ilustradora mexicana/Imagen destacada modificada por Más de MX. 

Remedios nahuas para aliviar el corazón roto

Descubre uno de los antiquísimos métodos con los que los nahuas curaban un corazón roto y, ahora, tú también.

Durante la historia de la medicina nahua, existieron varios remedios herbolarios para los distintos males. Uno de ellos fue la locura o lo que, modernamente, es concebido como enfermedades mentales. Es por esto que muchos de sus métodos buscaban sanar padecimientos físicos y, curiosamente, emocionales. Entre los que más destacan, tal vez por ser un mal que aún cualquier persona de hoy tiene, es la dolencia de un corazón roto.

 Los nahuas eran tan conscientes de este malestar, que utilizaban plantas como la yolloxochitl, la cacahuaxochitl y la neyoltzayanalizpatliTodas estas hierbas se llamaban: medicina de la ruptura del corazón. 

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El corazón roto, una condición que invade también el cuerpo físico 

El que los nahuas hayan  asociado las dolencias emocionales con el corazón no es arbitrario. Se ha comprobado que, cuando a una persona le rompen el corazón, ella o él sí experimentan un dolor real en la zona del pecho. Entre otras cosas, esto se debe a que, cuando uno sufre una decepción amorosa, el cerebro manda una señal catastrófica al corazón y al estómago. Esta provoca que las vías respiratorias se cierren y se realice el famoso “nudo del estomago”, el cual acentúa una sensación de vacío. El que estos tres órganos estén involucrados cuando se trata de un padecimiento tan triste como lo es un corazón roto no es arbitrario. Para los nahuas, estas vísceras son las que denominaban órganos del pensamiento: cerebro, corazón y el hígado. 

De acuerdo a los nahuas, estos tres órganos eran concebidos como los lugares donde residían los fluidos vitales o “entidades anímicas”. Debido a esto, el corazón resultaba una de las principales partes del cuerpo a tratar cuando alguien se consideraba enfermo o demente. Tanto así, que los nahuas ya sabían las causas de un padecimiento. Por ejemplo, cuando se consideraba que un miembro de la sociedad nahua se encontraba enfermo de la cabeza, se creía que esto era provocado por un exceso de flema en el corazón, el cual hacía que este órgano diera vueltas en el pecho. 

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Remedios naturales para el corazón roto (según la medicina prehispánica)

El tener una gran tristeza también era para los nahuas una causa de exceso de flema. Debido a esto, se utilizaban las yolloxochitl,  cacahuaxochitl neyoltzayanalizpatli, las cuales tenían un impacto real en el cuerpo de quien las ingería. En palabras de Francisco Hernández, estas plantas tenían una alta cantidad de glucosa y, presumiblemente, los nahuas pensaban que su látex pegajoso volvería a unir el corazón:

 Yolloxochitl (Talauma mexicana)

Hoy en día, el uso de la Yolloxochitl continúa vigente. Sólo que ahora es más común encontrarla con el nombre de Flor de corazón o Magnolia.

Actualmente se ha corroborado que pueden curar diferentes dolencias cardíacas. Otro de sus particularidades, es el curar el dolor de cabeza. 

¿Cómo prepararla para el dolor de corazón? 

Para mitigar el dolor de corazón se usa la planta junto con toronjilruda, cojoyos de naranja, lima y limón, todos estos componentes se reposan en aguardiente y el líquido resultante se unta en el cuerpo del enfermo, se le abriga y amarra una cinta en la cabeza; o bien, se prepara un macerado con la corteza en un litro de refino y un cuarto de vino, se toma una cucharada en ayunas hasta que el enfermo mejore. 

La cacahuaxochitl (Rosita del cacao)

Conocida por ser una de los principales ingredientes del chocolate, esta flor de cacao era sumamente utilizada como medicamento o para perfumar las bebidas. Hoy en día es conocida como Rosita del cacao y sus propiedades continúan siendo primordialmente aromáticas.

¿Cómo prepararla para el dolor de corazón? 

Se hace una infusión con la corteza del árbol de donde proviene la flor. Ésta es utilizada para heridas internas, en este caso, el dolor de un corazón roto. Existía la creencia de que la gran cantidad de látex que provenía de la corteza, de árbol de donde provenía la flor, tenía la cualidad para volver a pegar el corazón

La neyoltzayanalizpatli

Solamente conocida como la hierba de la ruptura del corazón, esta planta fue descrita por Francisco Hernández, científico español de la época de la Nueva España, como una flor que echaba raíces semejantes a cabellos y que cuya flor era redondeada y blanca con púrpura. Carece de sabor y olores notables. Actualmente no hay una fotografía de la flor, pero por su descripción, ésta es la más similar. 

¿Como prepararla para el dolor del corazón?

La manera de administrarla a las personas que sufren de un corazón roto o un espanto, es través de colocar las hojas de esta flor disueltas en agua.

 

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Hoy en día, muchas de estas creencias podrán parecer extravagantes para muchos. Aún así, algunas de las nociones que los nahuas establecieron como verdaderas no están erradas. La relación que existe entre el malestar producido por un corazón roto y el órgano cardíaco en sí, es una prueba. También el uso medicinal de cada una de las hierbas mencionadas. Su efecto ha sido comprobado y su uso, como una muestra de respeto a los conocimientos nahuas, debería continuar vigente. 

Miranda Guerrero
Autor: Miranda Guerrero
Estudió la carrera de Letras Hispánicas en la UAM Iztapalapa. Su carrera artística involucra tanto narrativa, poesía y elaboración de collages.

La enfermedad era un desajuste energético para los mexicas

El desarrollo de la medicina mexica fue recabado por los cronistas, y de hecho, se reconoce que ellos eran más resistentes a caer enfermos.

Cuando una cosmovisión apunta a que todo está unido, cada célula de nosotros como humanos afecta al entorno, y este  a cada una de ellas. Por ello, desde esta concepción, las enfermedades en el mundo nahua (y en general de las culturas mesoamericanas), eran consideradas como resultado de una serie de factores unidos; de adentro hacia afuera y de afuera hacia adentro.

Por ello, conocer el origen de la enfermedad era muy importante: por medio de la ubicación del punto de gestación de esta es que podía tratarse, aunque también a partir de la comprensión de la enfermedad como una pérdida de equilibrio energético y consecuencia de un suceso que podía ser tanto físico como metafísico.

Según narra el prestigiado investigador Alfredo López Austin, para los nahuas existían 3 entidades anímicas o centros energéticos primarios relacionados fuertemente con el cerebro, el corazón o el hígado. Según refiere:

Teyolía -vocabloque significa “lo que da vida a la gente” se vincula con el corazón y el acto de pensar. Las otras dos entidades, tonalli e ihíyotl, se ubican, respectivamente en la región cerebral y en el hígado. Tonalli -que significa calor, luz y destino- al relacionarse con la cabeza y, asociado a teyolía, participaba en las funciones intelectuales. Ihíyotl -voz cuyo significado es “aliento”- está en relación con el hí­gado, al que se atribuye la fuerza emocional.

Ahora, como sabemos, los antiguos mesoamericanos (y aún hoy muchas etnias) concebían que factores externos tenían la capacidad de afectar estas entidades anímicas, y especialmente al corazón (teyolía, “lo que da vida la gente”). Entender el funcionamiento de la energía de estas entidades anímicas es tan crucial como encontrar el motivo que la había afectado, pudiendo ser desde un castigo divino, hasta el haber pasado por un lugar donde a uno le dio un susto (se le salió el tonalli), o bien se le infringió un mal de ojo, o  quizá un mal de aire. Los motivos podían ser diversos.

 

Lo frío y lo caliente

Como apuntábamos en un anterior texto, aún prevalece la idea en algunos grupos de la naturaleza caliente o fría de las cosas. Las enfermedades, llevan también alguna de esta naturaleza dual. Las enfermedades frías, causadas en su mayor parte por el agua, debían tratarse con remedios calientes, y viceversa.

 

Las partes del cuerpo asociadas a una deidad

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Diversas partes del cuerpo humano y su relación con las deidades (Códice Vaticano-Ríos, lám. 54r).

La enfermedad, sobrevenía así, por motivos físicos (concebían también que podría haber sido por ingerir algo dañino, por ejemplo) y por motivos metafísicos (castigos de los dioses o por mal del susto, de ojo, del aire). Lo más profundo, sin embargo, es que todas las enfermedades inevitablemente causan un desajuste energético en las entidades anímicas anteriormente mencionadas.

Conocer el origen de la enfermedad, metafísico o no, ayudaba a conocer qué tipo de tratamiento aplicarían, y también a qué deidad debían dirigirse. Se sabe, por ejemplo, que cada parte del cuerpo estaba asociada a un dios, por ello al localizarse el tipo de enfermedad (su naturaleza fría o caliente), lo que la causó (castigo o situación externa), o bien, su lugar preciso de manifestación (parte del cuerpo), la arista religiosa se hacía presente a manera de invocaciones.

Quetzalcóatl era considerado el “abogado” de las bubas, del mal de ojo, de “romadizo” y de la tos, por lo que los individuos aquejados de estos males debían acudir al templo con ofrendas y oraciones ante la imagen de este dios para así ser curados A esta misma deidad se le invocaba para aliviar los dolores de cabeza. Creían que las afecciones de salpullidos, “empeines” o enfermedades que cunden (como el herpes) procedían del fuego y el calor, y para lograr su curación debían previamente invocar al fuego, “porque es mal de calor”, conjurar al agua e implorar a Tlazolteotl (De la Serna 1953: 292, 293). Otros males de la piel, como ampollas, llagas, vejigas, sarna y algunos de tipo eruptivo, así como también infecciones oculares, se relacionaban específicamente con Xipe Tótec

 

Los tipos de médicos

La acepción más general para nombrar a un médico, el que curaba y trataba cualquier enfermedad, fue Ticitl Tlamatini. El Tlachixqui, sin embargo, además de ser un médico general, también era tomado y respetado como adivino, sabio y hechicero. Este último era capaz de determinar exactamente si una deidad específica estaba enojada con el enfermo. O si se trataba de entidades como el sol, la luna, un río. Como era considerado que todo lo existente conlleva un tonalli, se creía que de algún modo todas las cosas están animadas, y así, en un precioso mensaje, que de alguna manera también tienen sentimientos, y por ello podemos ofenderlas y recibir de ellas también sus oprobios.

 

El equilibrio entre las entidades anímicas

La cosmovisión nahua respecto a las enfermedades, sorprende por su similitud con otras tradiciones médicas muy lejanas, como el ayurveda, donde la energía es obstruida o desequilibrada. Es un hecho que los cronistas apuntaron a que la medicina nahua se trató de una avanzada, aunque creían que estaba ligada estrechamente a supersticiones. Lo curioso es que se sabe que muchos españoles recién llegados privilegiaron el tratamiento nahua por sobre el occidental “riguroso de la ciencia” que ellos conocían.

 

*Fuentes:

 

Esquivel, María Teresa Jaén y Rodríguez Murillo, Silvia. Las Enfermedades en la Cosmovisión Prehispánica. Revistas UNAM

León Portilla, Miguel. Significados del Corazón en el México Prehispánico. Estudios de Cultura Náhuatl.

Ana Paula de la Torre Diaz
Autor: Ana Paula de la Torre Diaz
Editora en jefe de +DeMx. Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional ( http://bit.ly/2jkE8lD )