Origen y propiedades medicinales del tradicional ponche navideño en México

El ponche de frutas es una bebida tradicional que endulza las posadas y fiestas navideñas en México.

El ponche como lo conocemos actualmente surge de la mezcla entre la gastronomía y tradiciones europeas con las indígenas de nuestro país. El ponche no es una bebida exclusivamente mexicana, fue traída por los españoles; en otros países también se toma en esta época del año, aunque en el caso de México se adaptaron a la receta “estándar” algunos ingredientes originarios de aquí.

Esta deliciosa bebida proviene de la India, y su nombre se origina de la palabra “pãc” que significa cinco, el número de ingredientes que originalmente la componían (aguardiente de vino de palma, azúcar, limón, agua y té). Posteriormente, con la llegada de los ingleses a la India, se modificó al inglés con la palabra “punch” y de ahí, traducida ya al español, llegamos al término ponche.

Por lo regular el ponche se prepara es en grandes cantidades, como por ejemplo en las posadas y suele servirse caliente en jarritos de barro de forma individual, acompañado de fruta de temporada. En las ferias y bazares navideños lo venden, siendo una bebida imprescindible en las posadas y que, por lo mismo, figura con protagonismo en el maratón etílico conocido como Guadalupe-Reyes, que ya es parte de nuestra cultura popular. En los eventos religiosos el ponche también participa y se le puede ver en las puertas de las iglesias, donde se puede acompañar de buñuelos o tamales.

Los ingredientes y las frutas  del ponche varían en cada región, existen más de 100 recetas en todo México, donde los más comunes son: piloncillo, caña de azúcar, ciruela pasa, manzana, canela, piloncillo, tejocote, guayaba, tamarindo y la jamaica.

Las frutas con las que se prepara el ponche tienen muchas propiedades entre las que destacan:

Caña de azúcar: tiene cualidades medicinales como diuréticas, tónicas, depurativas, cicatrizantes y reconstituyentes. Es útil para tratar afecciones como tos y resfriados.

Ciruela pasa: reduce el colesterol y el riesgo de formación de coágulos. Así como en eficaz laxante.

Manzana: posee un carácter antioxidante y diurético; además de ser rica en fibra.

Tejocote: originario de México; el fruto, las hojas y  la corteza del árbol son utilizados en enfermedades respiratorias y digestivas.

Guayaba: tiene un importante contenido de vitamina C y favorece a la absorción de hierro proveniente de los alimentos.

Tamarindo: es usado en el tratamiento de la diabetes y el estreñimiento.

Flor de Jamaica:  tiene muchas propiedades como normalizar la presión alta; regular la actividad intestinal y renal, mejorar los dolores estomacales, controlar úlceras, además de poseer funciones cicatrizantes.

El ponche es una bebida tradicional y familiar, la pueden beber  chicos y grandes por su contenido frutal y su delicioso sabor; algunos prefieren añadirle el famoso piquete, que consiste en  agregarle ron o, como aún se acostumbra en muchos pueblos, con aguardiente.

Carlos Cid
Autor: Carlos Cid
Trotamundos en busca de neutrinos, siempre en modo Random.

Vainilla mexicana: otra deliciosa joya en peligro de extinción (que tenemos que cuidar)

Tal vez es el sabor más popular del planeta y podría desaparecer…

Los lazos que México ha tejido con el exterior tienen toda clase de orígenes. Historias de migración y conquista son en gran medida responsables de nuestro potente vínculo con otros países. Pero pocas cosas han reunido a México con prácticamente todo el mundo como dos ingredientes, dos sabores que están en todos lados: el chocolate y la vainilla.

Aunque lo realmente sorprendente no es esto, sino que ambos, el cacao y la vainilla mexicanos, están en peligro de extinción. Hay muchas razones detrás de este triste asunto y hay que tomar en cuenta toda clase de factores.

En el caso de la vainilla, lo compleja que es su producción; las políticas públicas que la protegen (y desprotegen) y la enorme popularidad del saborizante artificial sabor vainilla, son algunas cosas que debemos tomar en cuenta. Y, como con otros casos (como el del maíz), los consumidores tenemos un poder especial para ayudar.

La vainilla es una auténtica joya

vainilla-mexicana-peligro-extincion-papantla-denominacion-origen

La vainilla es especial en muchos sentidos. Primero, porque es la única orquídea de la que nace un fruto que, además, es comestible. Después porque su exuberante perfume tiene presencia en la gastronomía de muchísimos países y es básica en cocinas enormes, como la francesa.

Por otro lado, porque su producción es completamente artesanal e implica un contacto muy particular con la tierra. La vainilla es tan delicada que no se trata solo de sembrarla, cultivarla y después procesarla industrialmente.

vainilla-mexicana-peligro-extincion-papantla-denominacion-origen

Después de cosechar, hay que permitir que se seque al sol (por cierto, su aroma embriaga a quienes trabajan con ella y caracteriza a pueblos como Papantla, en Veracruz, donde la vainilla tiene denominación de origen); a continuación hay que separar las vainas. Las que están en mejor estado se venderán así, enteras y sin conservadores, mientras que las otras serán convertidas en extracto.

Por supuesto, como cualquier producto natural, la producción está sometida a temporadas, a los cambios en el clima, a la lluvia. Así, la vainilla, por más exquisita que sea, es un asunto al que debemos aprender a tenerle paciencia y también ser comprensivos con los precios que implica, pues es un producto complejísimo.

También en Más de México: Hacer chocolate en México: un acto de resistencia (VIDEO)

¿Por qué está desapareciendo?

vainilla-mexicana-peligro-extincion-papantla-denominacion-origen

Por un lado, tiene que ver con el temido y muy real cambio climático. Aunque la vainilla se da bien en sitios cálidos y húmedos, el exceso de calor hace que se pierda el fruto; así, cada vez es más difícil cultivarla.

Por otro lado, como se explica en este artículo de Proceso, hay una crisis de seguridad en torno a la vainilla, pues como explica el investigador Juan Carlos Guzmán Salas, el 80% de los productores mexicanos han sufrido robo violento de su producto. Esto es porque la vainilla, como los aguacates, es muy demandada en todo el mundo y son muchos los que desean comercializar con ella.

vainilla-mexicana-peligro-extincion-papantla-denominacion-origen

Además, a pesar de que se ha cultivado desde antes de la conquista (particularmente en la región Totonaca, al norte de Veracruz) y era utilizada como uno de los ingredientes del mítico chocolate, hoy en día México es el productor número 21 del mundo.

Todos estos factores, además de la complejidad naturalmente asociada a su producción, hacen que la vainilla sea muy cara y tristemente, México ha sido conquistado por un sustituto barato, pero de pésima calidad: el saborizante artificial de vainilla.

También en Más de México: La antigua leyenda de cómo nació la vainilla

¿Qué podemos hacer?

vainilla-mexicana-peligro-extincion-papantla-denominacion-origen

No todo es responsabilidad de los consumidores, pero sí podemos hacer pequeños cambios para rescatar a este, tal vez, el sabor más popular del planeta. Una cosa importante es exigirle a nuestros gobiernos de todos los niveles que apoyen y protejan la producción de la vainilla (y a quienes la realizan).

Por otro lado, aumentemos la demanda de buena vainilla. Si puedes, comprarla directamente; si no, evita el saborizante y consume productos que sepas que tienen vainilla natural y mexicana. ¿Cómo saber si es la buena? busca que el producto que compras se encuentre en la Norma Oficial Mexicana NOM-138-SCFI-2012, sobre Información comercial, etiquetado de extracto natural de Vainilla (Vanilla spp.) derivados y sustitutos.

Otras cosas a tomar en cuenta son: el extracto de vainilla natural es de color ámbar (ni negro, ni transparente) y los extractos puros utilizan alcohol en una concentración de 35% o más. Puedes encontrarla en mercados, tiendas naturistas, orgánicas o de repostería.

Te decimos qué lleva el perfecto nacimiento millenial

Hemos reinterpretado el nacimiento navideño para la polémica generación, que definitivamente protagonizó este año.

Casi es navidad y, definitivamente, lo más delicioso de la época son las tradiciones. Por otro lado, cada vez es más claro que nuestras costumbres están buscando a gritos ser reinterpretadas. Sucede que el mundo está –rápidamente– siendo poblado por una generación a la que le encanta hablar de sí misma y encuentra su identidad en la remezcla. Es el grito millenial y ellos están listos para refrescar todo a su paso.

La fabulosa generación millenial también ha sido protagonista de múltiples sobremesas y discusiones este año; posiblemente, porque logró afianzar para la posteridad los clichés que la definen. Con ello, por supuesto, vienen un montón de dilemas y polémicas. Los millenial han sido dura y explícitamente criticados por generaciones mayores e, incluso, por supuestos miembros de la generación. Pero eso no los detiene. Están reinterpretando formas de vida, consumo y estereotipos, para consolidar una nueva identidad.

 

Por otro lado, especialmente en un país como México, qué dolorosas y absurdas resultan las generalizaciones. Analizando –y sólo de forma breve– las características atribuidas a los millenials, surgen preguntas básicas, pero que podrían cambiarlo todo. Si ser millenial es estar pegado al celular, comer aguacate y defender la tolerancia, hasta la intolerancia, ¿ser millenial es un asunto de clase socioeconómica?

Dicen que ser millenial es ser frágil; pero las condiciones para muchos de la generación son absurdamente complejas y violentas. Así que esa generalización… deberíamos descartarla. Poco se agradece que quienes nacieron con esta marca están reinterpretando lo cotidiano y poniendo activamente atención en problemas como violencia de género y el cambio climático.  Y si los millenials son egocéntricos, flojos y antojadizos; tal vez no existen millenials en todos lados. Y tal vez no todos los que nacieron entre 1980 y el 2000 sean millenials…

 

Lo que sí sabemos es que esa generación está enfrentando un panorama muy complicado, donde los conservadurismos y la hiperdemocracia (que sabe más a derecha que a izquierda) están viendo cómo mantenerse vivos, a pesar de la edad. Por eso queremos regalar a los millenials su propio nacimiento navideño, tal vez parodiando a los clichés –porque se vale notarlos para romperlos–, pero, especialmente, como homenaje.

Esto es lo que lleva el perfecto nacimiento millenial:

Establo

Según el mito, fue en un establo donde yacía el pesebre que recibió al niño Jesús. Tradicionalmente, este espacio representa el interior del sujeto. El establo del millenial mexicano es una casa propia, construida para ser completamente sustentable. Con huerta orgánica y todo. Además de aprender a no comprar aire y dejar el sueño de los departamentos atrás, el cliché dicta que los millenials quieren vivir “fuera del sistema”.   

Buey

Que representa la naturaleza. Sin duda es encarnado en nuestro nacimiento post-noventero, por un ecologista, adicto a la moda, que canta rap con Kanye y es de ascendencia “azteca”. Un tipo idéntico al activista Xiuhtezcatl Martínez funcionará bien.

Burra

Este lindo personaje representa la humildad y, tradicionalmente, la ignorancia de “los hombres”, esperando a ser guiados por la luz divina. En este delicioso nacimiento, la burra es representada por una chica de clase media, con departamento en una zona “decente” en la Ciudad de México, esperando con credencial de elector en mano, muy humildemente a que alguien le explique qué hacer en las próximas elecciones…

Estrella

La estrella es la iluminación. En esta linda interpretación la estrella es un millenial promedio bailando reaggeton incluyente, vestido con ropa de segunda mano, alejándose lo más posible de 2017, listo para recibir un nuevo año que, tal vez no promete muchas mejoras, pero a todos nos urge acabar por acá…

Ángel

El Ángel representa las buenas noticias. Un millenial sonriente y alado, vestido elegante con un traje blanco, que sostiene su celular, anunciando en la pantalla las cosas buenas que sí están pasando. En “destacados”, por supuesto, la inmensa solidaridad de los jóvenes mexicanos; las ganas de involucrarse con mucha más información en los asuntos políticos; un montón de bolsas de tela para el super; algunos conciertos.

Virgen

Rodeada de suculentas (la planta millenial); comiendo un pan tostado con aguacate orgánico y libre de pesticidas, y despidiendo con cinco estrellas al conductor que la trajo hasta el establo, la virgen María representa el amor, la fertilidad y la tierra. Sonríe, mientras hace una transmisión en vivo del niño Jesús abriendo los ojos. Millones de seguidores lo están viendo todo y mandando corazones efusivamente.

José

navidad-nacimiento-navideno-figuras-reinterpretacion-parodia-millenial
Imagen: Milenio. Y una nota: disculpen el cambio abrupto de tono, pero los millenials son multifacéticos.

Representa la sensatez y un vínculo con la tierra que no es “terrenal”, sino completamente divino. Es respeto y cariño por lo demás. En nuestro nacimiento millenial, José es un joven vestido de brigadista, porque aunque ya sea un cliché, parece que aún no hay generación humana en donde falte el sentido de comunidad. Este personaje nos recuerda que el término millenial es demasiado amplio y, al mismo tiempo, escueto. Todo el tiempo, en todos lados, hay alguien buscando que todos estemos en mejores condiciones.

Tres reyes magos

navidad-nacimiento-navideno-figuras-reinterpretacion-parodia-millenial

Estos tres compadres son un club multicultural. Les gusta todo tipo de música, pero hay uno por ahí con predilección por el k-pop. Ya no regalan oro, porque no es muy ecológico ni socialmente responsable; tampoco mirra, porque no tienen ni idea de qué sea. Llegaron los tres con incienso, se lo trajeron de Tepoztlán. Están seguros de que el estrés de todos se va a curar con un poquito de humo.

Niño Jesús

El representante oficial de una generación completamente nueva. Adicto por genética a snapchat y a los peores youtubers, está listo para hacer que los millenials se sientan conservadores.

La flor de Noche Buena, un regalo navideño de México para el mundo

El ápice del florecimiento de la Noche Buena se da justo el 24 de diciembre.

Que la Flor de Noche Buena se haya convertido en un icono de la navidad alrededor del mundo no es fortuito. Por un lado tenemos su geometría, que curiosamente memora a la de un copo de nieve o una estrella, por otro, esta flor endémica de México tiene su ápice de florecimiento el 24 de diciembre en este país.

Los mexicas la llamaban Cuetlaxóchitl (flor que se marchita), y era un precioso símbolo, por su carmesí intenso, de la sangre de los sacrificios que se ofrendaban en honor al sol, para que este retomara su brío. Siendo que en el mes de diciembre es cuando el sol llega a su máxima ausencia, y en el solsticio, el 21, es cuando vuelve a aparecer con cada vez más fuerza haciendo más largos los días, en la cultura prehispánica esta flor tomó un simbolismo crucial en estas mismas fechas.

 

Historia

El nombre en náhuatl de esta flor, Cuetlaxóchitl, es el mismo que el de la primera reina de Azcapotzalco. Su uso en la cultura occidental comenzó cuando los conquistadores, por el hecho de que florea el 24 de diciembre, la llamaron Noche Buena.

Su incorporación más notable se dio cuando un grupo de franciscanos en el siglo XVII recolectaron esta flor en los campos aledaños a Taxco, Guerrero, donde crecían de manera silvestre. Con estas flores enmarcaron una procesión navideña en la Fiesta del Santo Pesebre y a partir de ese día se inició con esta tradición que hasta hoy se mantiene.

Desde entonces, muy de la mano de la religión católica, la Noche Buena fue usándose como ornamento de iglesias, pastorelas, interiores de casas, todo en vísperas navideñas.

Entre 1825 y 1820 un diplomático estadounidense, Joel Robert Poinsett, quedó maravillado con la Noche Buena, capaz de florear en crudos inviernos; la conoció justamente en Taxco, donde estaba más difundido y apreciado su uso. Entonces la llevó a Greenville, Carolina del Sur, y comenzó a cultivarla él mismo; también envió muestras a conocidos suyos horticultores en Estados Unidos y Europa, donde se le conoce como poinsettias.

Otro punto culminante en la propagación de la admiración por esta flor se dio en 1899, cuando la Vasílica de San Pedro del Vaticano fue adornada con Cuetlaxóchitl, justo en la Noche Buena.

Hoy esta flor es una alusión navideña en todo el mundo. Su hibridación ha conseguido numerosos colores (rojas, amarillas, moradas, rosas, blancas, así como rayadas y marmoleadas) y tipos (hoy existen más de 100), y es cultivada en lugares como México, naturalmente, Francia y Holanda.

 

Diversidad de nombres

Chiapas: Sijoyo

Durango: Catalina

Guerreo, Michoacán, Veracruz e Hidalgo: Flor de Pascua

Oaxaca: Flor de Santa Catarina

Centroamérica: Corona de los Andes

Venezuela: Flor de Navidad

Argentina: Estrella Federal (es la flor nacional; símbolo de cuando las fuerzas federalistas ganaron).

 

Cómo cuidar una Noche Buena

Pon la planta en un lugar soleado y ventilado, aunque no bajo la luz directa del sol y lejos de corrientes de aire.

Riégala después de comprarla, y un par de veces por semana manteniéndola únicamente húmeda, no mojada (evita inundar la maceta).

Si las hojas van poniéndose amarillas, es señal de falta de hidrógeno o luz, aunque lo más común es que les esté haciendo falta agua.

Conoce la leyenda de su nacimiento, acá.

 

*Imagen: posta.com.mx