8 piezas de rap en lenguas indígenas: identidad rítmica y denuncia versada

Un canto de transgresión y verdad, así es el rap indígena en México, una voz que no calla.

Lenguas indígenas y rap, una combinación improbable pero con resultados radiantes. ¿Cómo un género musical que nació, como tal, en Estados Unidos hace unos cincuenta años, y popular sobretodo en barrios marginales de afroamericanos, terminaría por adaptarse a diversas lenguas indígenas de México? No tenemos la respuesta pero sin duda se trata de uh fenómeno fascinante.

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La larga historia que presumen muchas de estas lenguas parece llevarse muy bien con la naturaleza transgresora del rap. Al parecer, tal como ocurrió originalmente con el rap y sus antecedentes, en diversas comunidades indígenas de México este genero se ha ido popularizando como un vehículo para dotar de voz, y fortalecer la identidad, de grupos de jóvenes.  

Y ai alguien duda de la creativa convivencia entre los jóvenes indígenas de diversos lugares de México y el rap, reunimos una selección para demostrarla:  

ESTOY CONTENTO-KI ́IMAK IN WÓOL

ESTOY CONTENTO-KI ́IMAK IN WÓOL es una canción de MC CHAMA DE TIHORAPPERS. A través de un ritmo vertiginoso, atrevido, este rapero hace una canción que enaltece su cultura y tierra. El mensaje es claro: “Estoy contento por lo que hago”.

Hip Hop en Totonaco- Dieguiito Mc

Los indígenas también tenemos voz, es de esta manera que el rap de Dieguiito Mac enaltece la identidad totonaca, la importancia de no creerse inferior. 

MAMA TSIL (MADRECITA MIA)-EL CHEPE 

El cariño y el respeto a las generaciones pasadas es una constancia en esta canción. La relación madre-hijo puede verse en este video y la letra, en la que la conexión emerge desde la gestación del hijo en el vientre de su madre. 

Matchuk Bemela – Jume Go’im (El Júpare, Huatabampo) Rap en lengua Yoreme/Mayo

A partir de alabanzas a la luna y su mítica figura, estos raperos hablan del coyote, animal que canta a la belleza de los astros, pero, a la vez, es feroz. Sin duda, una gran alegoría sobre el espíritu humano, tan contradictorio como la vida del animal salvaje. 

ESTE ES MI PUEBLO -DINO CHAN 

La identidad y el orgullo es una temática recurrente en el rap indígena, con esta canción, Dino Chan vuelve a poner orgullo en su tierra Kantemo, comunidad en la que, se está orgullo de quién es.

MORALES RAP MAZATECO

La consciencia del planeta, los animales y seres vivos, estos son los valores que este rapero busca sembrar en sus escuchas. Para él, la urbanización extrema es un problema. En sus palabras, la idea de cortar más árboles y matar animales es sólo el perdurar de una ideología colonizadora, sin respeto a la vida en sí misma. 

MIXE REPRESENT SONES Y JARABES EN RAP

Reflexión y el cuidado de las próximas generaciones, de esta manera, la consciencia grupal cobra un nuevo significado en la obra de este rapero mixe. Sólo al cuidar de la naturaleza, se podrá cuidar de todos los seres humanos. La crítica hacia un pensamiento que no era propiamente mexicano, sino de externos, es otra de las críticas que hace este rapero.

EXTRAÑO MI PUEBLO -TEJERO RAPERS FEAT EL TERKO YU´UN B´ALAM 

El título no podría ser más claro. En este rap, la identidad y pertenencia se enaltecen para recordar a las comunidades mayas. El sentido de comunidad y hermandad en este video se refuerza por las voces en grupo que hay. Un recuerdo de que un maya nunca estará solo. 

Identidad, comunidad y respeto a la naturaleza. Estos son algunos de los principales temas en los raps en lenguas indígenas. Su naturaleza y valor, el rescatar la voz de distintas comunidades las cuales, no siempre han tenido la oportunidad de alzar la voz o contar sus historias. 

*Referencias de imágenes: 1) Mi Morelia

México de noche: los nocturnos de Xavier Villaurrutia

Una de las voces más poderosas de nuestra poesía le cantó a la noche, a la ciudad, al deseo y a la soledad en piezas que llamó “nocturnos”. Aquí una breve selección…

Pocos fenómenos han inspirado tan incontables obras de arte como la noche y la paradójica luz que vierte sobre algunas cosas. 

Derivado de piezas musicales que en sus inicios se escribían para ser interpretadas de noche, el género poético conocido como nocturno fue cultivado por la poesía romántica y fue, también, uno de los favoritos de grandes poetas hispanoparlantes del siglo XX como Federico García Lorca y Salvador Novo. 

Pero es quizá la colección de nocturnos de Xavier Villaurrutia, reunidos en su poemario “Nostalgia de la muerte” (1938), una de las más deslumbrantes.

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Por insistencia de su padre comenzó a estudiar leyes, pero pronto huyó hacia el mundo de las letras y empezó a publicar sus poemas. Fue parte del grupo literario conocido como Los contemporáneos, al lado de Salvador Novo, Jaime Torres Bodet, Gilberto Owen, José Gorostiza y Jorge Cuesta —algunos de ellos fueron sus compañeros en la Escuela Nacional Preparatoria. 

Además, Villaurrutia participó en diversas revistas literarias, muchas veces al lado de los grandes de su tiempo como Octavio Paz, y estudió dramaturgia al lado del gran Rodolfo Usigli en la Universidad de Yale. 

Algo que pocos saben es que, el también guionista cinematográfico, escribió con Fernando de Fuentes —uno de los cineastas más importante del periodo previo a la Época de Oro— Vámonos con Pancho Villa” (1935), obra maestra de nuestra cinematografía.

La poesía de Villaurrutia fue tocada de forma íntima por el surrealismo y por una influencia de la ya clásica voz de López Velarde. Sus obsesiones rondaron la muerte, la soledad y la ciudad. 

En los nocturnos esto es implacable: son el epítome de su sensibilidad; una tan particular como universal, tan suya como nuestra. La noche, ahí, se convierte en la irrealidad al ritmo de su música perfecta; es el espacio donde conviven el deseo y la soledad, la angustia y la iluminación, lo humano y el artificio.

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Por su parte, en lo nocturnos, el poeta canta solo, alejado del mundo exterior. Es una voz llena de desazón que casi nunca habla de ningún otro ser vivo o posible compañero; sólo de sus escenarios casi teatrales. Villaurrutia se distingue así de cualquier otra persona, mientras manifiesta un aislamiento guiado por la razón, la conciencia —una soledad voluntaria. 

A continuación una breve y caprichosa selección de estas piezas de Villaurrutia, joyas que aún hoy brillan en medio de la noche.

Nocturno

Todo lo que la noche
dibuja con su mano
de sombra:
el placer que revela,
el vicio que desnuda.

Todo lo que la sombra
hace oír con el duro
golpe de su silencio:
las voces imprevistas
que a intervalos enciende,
el grito de la sangre,
el rumor de unos pasos
perdidos.

Todo lo que el silencio
hace huir de las cosas:
el vaho del deseo,
el sudor de la tierra,
la fragancia sin nombre
de la piel.

Todo lo que el deseo
unta en mis labios:
la dulzura soñada
de un contacto,
el sabido sabor
de la saliva.

Y todo lo que el sueño
hace palpable:
la boca de una herida,
la forma de una entraña,
la fiebre de una mano
que se atreve.

¡Todo!
circula en cada rama
del árbol de mis venas,
acaricia mis muslos,
inunda mis oídos,
vive en mis ojos muertos,
muere en mis labios duros.

Nocturno de la estatua

a Agustín Lazo 

Soñar, soñar la noche, la calle, la escalera
y el grito de la estatua desdoblando la esquina. 

Correr hacia la estatua y encontrar sólo el grito,
querer tocar el grito y sólo hallar el eco, 
querer asir el eco y encontrar sólo el muro
y correr hacia el muro y tocar un espejo. 
Hallar en el espejo la estatua asesinada,
sacarla de la sangre de su sombra, 
vestirla en un cerrar de ojos,
acariciarla como a una hermana imprevista 
y jugar con las fichas de sus dedos
y contar a su oreja cien veces cien cien veces 
hasta oírla decir: “estoy muerta de sueño”.

Nocturno en que nada se oye

En medio de un silencio desierto como la calle
    antes  del crimen 
sin respirar siquiera para que nada turbe mi  muerte 
en esta soledad sin paredes 
al tiempo que huyeron los ángulos 
en la tumba del lecho dejo mi estatua sin sangre
para salir en un momento tan lento 
en un interminable descenso 
sin brazos que tender 
sin dedos para alcanzar la escala que cae de un
    piano invisible 
sin más que una mirada y una voz 
que no recuerdan haber salido de ojos y labios 
¿qué son labios? ¿qué son miradas que son labios?
y mi voz ya no es mía
dentro del agua que no moja 
dentro del aire de vidrio
dentro del fuego lívido que corta como el grito 
Y en el juego angustioso de un espejo frente a otro 
cae mi voz 
y mi voz que madura 
y mi voz quemadura 
y mi bosque madura 
y mi voz quema dura 
como el hielo de vidrio
como el grito de hielo 
aquí en el caracol de la oreja 
el latido de un mar en el que no sé nada 
en el que no se nada
porque he dejado pies y brazos en la orilla 
siento caer fuera de mí la red de mis nervios 
mas huye todo como el pez que se da cuenta
hasta ciento en el pulso de mis sienes 
muda telegrafía a la que nadie responde 
porque el sueño y la muerte nada tienen ya que 

    decirse.

Nocturno sueño

a Jules Supervielle

Abría las salas
profundas el sueño 
y voces delgadas
corrientes de aire 
entraban

Del barco del cielo
del papel pautado 
caía la escala
por donde mi cuerpo 
bajaba

El cielo en el suelo
como en un espejo 
la calle azogada
dobló mis palabras

Me robó mi sombra 
la sombra cerrada
Quieto de silencio 
oí que mis pasos
pasaban

El frío de acero 
a mi mano ciega
armó con su daga 
Para darme muerte
la muerte esperaba

Y al doblar la esquina 
un segundo largo
mi mano acerada 
encontró mi espalda

Sin gota de sangre
sin ruido ni peso 
a mis pies clavados
vino a dar mi cuerpo

Lo tomé en los brazos 
lo llevé a mi lecho

Cerraba las alas
profundas el sueño 

 

Nocturna rosa

a José Gorostiza

Yo también hablo de la rosa.
Pero mi rosa no es la rosa fría 
ni la de piel de niño,
ni la rosa que gira 
tan lentamente que su movimiento
es una misteriosa forma de la quietud.

No es la rosa sedienta, 
ni la sangrante llaga,
ni la rosa coronada de espinas, 
ni la rosa de la resurrección.

No es la rosa de pétalos desnudos,
ni la rosa encerada, 
ni la llama de seda,
ni tampoco la rosa llamarada.

No es la rosa veleta, 
ni la úlcera secreta,
ni la rosa puntual que da la hora, 
ni la brújula rosa marinera.

No, no es la rosa rosa
sino la rosa increada, 
la sumergida rosa,
la nocturna, 
la rosa inmaterial,
la rosa hueca.

Es la rosa del tacto en las tinieblas, 
es la rosa que avanza enardecida,
la rosa de rosadas uñas, 
la rosa yema de los dedos ávidos,
la rosa digital, 
la rosa ciega.

Es la rosa moldura del oído,
la rosa oreja, 
la espiral del ruido,
la rosa concha siempre abandonada 
en la más alta espuma de la almohada.

Es la rosa encarnada de la boca,
la rosa que habla despierta 
como si estuviera dormida.
Es la rosa entreabierta 
de la que mana sombra,
la rosa entraña 
que se pliega y expande
evocada, invocada, abocada, 
es la rosa labial,
la rosa herida.

Es la rosa que abre los párpados, 
la rosa vigilante, desvelada,
la rosa del insomnio desojada.

Es la rosa del humo, 
la rosa de ceniza,
la negra rosa de carbón diamante 
que silenciosa horada las tinieblas
y no ocupa lugar en el espacio.

Nocturno de la alcoba

La muerte toma siempre la forma de la alcoba
que nos contiene.

Es cóncava y oscura y tibia y silenciosa,
se pliega en las cortinas en que anida la sombra,
es dura en el espejo y tensa y congelada,
profunda en las almohadas y, en las sábanas, blanca.

Los dos sabemos que la muerte toma
la forma de la alcoba, y que en la alcoba
es el espacio frío que levanta
entre los dos un muro, un cristal, un silencio.

Entonces sólo yo sé que la muerte
es el hueco que dejas en el lecho
cuando de pronto y sin razón alguna
te incorporas o te pones de pie.

Y es el ruido de hojas calcinadas
que hacen tus pies desnudos al hundirse en la alfombra.

Y es el sudor que moja nuestros muslos
que se abrazan y luchan y que, luego, se rinden.

Y es la frase que dejas caer, interrumpida.
Y la pregunta mía que no oyes,
que no comprendes o que no respondes.

Y el silencio que cae y te sepulta
cuando velo tu sueño y lo interrogo.

Y solo, sólo yo sé que la muerte
es tu palabra trunca, tus gemidos ajenos
y tus involuntarios movimientos oscuros
cuando en el sueño luchas con el ángel del sueño.

La muerte es todo esto y más que nos circunda,
y nos une y separa alternativamente,
que nos deja confusos, atónitos, suspensos,
con una herida que no mana sangre.

Entonces, sólo entonces, los dos solos, sabemos
que no el amor sino la oscura muerte
nos precipita a vernos cara a los ojos,
y a unirnos y a estrecharnos, más que solos 

         y náufragos,
todavía más, y cada vez más, todavía.

 

Cuando la tarde…

Cuando la tarde cierra sus ventanas remotas,
sus puertas invisibles,
para que el polvo, el humo, la ceniza,
impalpables, oscuros,
lentos como el trabajo de la muerte
en el cuerpo del niño,
vayan creciendo;
cuando la tarde, al fin, ha recogido
el último destello de luz, la última nube,
el reflejo olvidado y el ruido interrumpido,
la noche surge silenciosamente
de ranuras secretas,
de rincones ocultos,
de bocas entreabiertas,
de ojos insomnes.

La noche surge con el humo denso
del cigarrillo y de la chimenea.
La noche surge envuelta en su manto de polvo.
El polvo asciende, lento.
Y de un cielo impasible,
cada vez más cercano y más compacto,
llueve ceniza.

Cuando la noche de humo, de polvo y de ceniza
envuelve la ciudad, los hombres quedan
suspensos un instante,
porque ha nacido en ellos, con la noche, el deseo.

*Referencia: 

EL FONDO ANGUSTIADO DE LOS ‘NOCTURNOS’ DE XAVIER VILLAURRUTIA”, Manuel Martín-Rodríguez, Universidad de California, publicado por la Revista Iberoamericana.

*Imagen destacada: NASA, CDMX desde las alturas.

6 cuentos mexicanos para leer en español y en su lengua originaria

Una breve antología de cuentos mexicanos indígenas –muy agradables e ingeniosos– para recordar nuestras lenguas milenarias.

Mitos, alegorías, relatos hilarantes o simplemente narraciones cotidianas que rayan en lo sobrenatural, es algo de lo que podemos encontrar en los cuentos indígenas descritos y contados de boca en boca en México, y por muchas lenguas, desde hace siglos.

Como bien se sabe, 68 lenguas y 11 familias lingüísticas se hablan tan sólo en nuestro país, de las cuales aproximadamente unas 30 culturas todavía permanecen muy presentes –con sus costumbres y sus rasgos originarios. Si bien se trata de una variedad lingüística bastante rica, hoy no es ni la mitad de lo que alguna vez existió en territorio mexicano. 

Una de las formas de retomar los dialectos indígenas es sin duda el legado literario prehispánico. El cuento, a manera de ejemplo agradable e ingenioso, nos muestra fugazmente lo que en cotidianidad se construía a través de la pluma en tiempos antiguos. Una manera, también, de enriquecer el vocabulario mexicano.

Aunque muchas de estas lenguas son tan complejas de entender como de pronunciar, hoy gracias a internet podemos deleitarnos de sus historias; de la construcción de las palabras, de las ideas –quizá hasta de la armonía de éstas– para seguirnos asombrando de nuestra cultura sanguínea, pero sobre todo, para seguir superponiendo la importancia que es para las nuevas generaciones no dejar morir estas variantes lingüísticas.

A continuación te compartimos seis cuentos en distintas lenguas indígenas que a la par se yuxtaponen con su traducción al español:

 

1. Cuento náhuatl

hija del rey

On Tlatoani iwan Ichpoch / El rey y su hija

Sen Tlatoani kipiyaya sen ichpoch yejwan kinekiya nonamiktis, niman yejwa xkimatiya akinon iwan.

On Tlatoani okinminots nochimej on telpokamej yejwan chanejkej ompa para yejwa ma kitlapejpeni yejwan kwelitas.

Niman kemaj miyekej onosentlalikej, niman yejwa xkimatiya akinon iwan nemis.

On Tlatoani okijtoj:

—On yejwan kichiwas tlamahuizolli, nochpoch iwan nemis.

—¡Kwajli! —okitokej nochimej.

Achtopa opanok sen telpochtli motolinqui niman on Tlatoani okijlij:

—Nikmakawas macuilpoalli Tochtin niman tejwa tikmati ken tikchiwas para tikinsentlalis nochimej.

On telpochtli kipiyaya sen iakatlapitsal, niman okipits, kemaj nimantsin onosentlalikej nochimej on tochtin. In onochiw ipan tepetl.

Kemaj on tepochtli okinots on Tlatoani ma kita ika nemij macuilpoalli tochtin.

Niman on Tlatoani xonokaw ikan paktli, niman okijlij:

—Tla tejwa sanoyej titlakatl timitstsakwas ipan sen kajli tepantli niman chicuatzontli tlaxcaltl ijtik. Niman ijkwak tlanesis nikneki nikitas nion se tlaxcaltl. Xkwa nochi.

Okitsakwkej ikan chicuatzontli tlaxcaltl. Ipan tlakyo iwan on telpochtli okontilan iakatlapitsal niman okipits. Niman amanaman onosentlalijkej se mil wisakomej. Yejwamej in yolkej okwakej nochi on tlaxcaltl.

Niman on Tlatoani sanoyej opak niman yejwa okijlij:

—Tejwa iwan tinemis nochpoch.

Ijkon tej onochiw iwan on ichpoch on Tlatoani ika iwan onen sen telpochtli motolinqui.


El rey y su hija

Un rey tenía una hija que quería casarse, pero ella no sabía con quién.

El rey llamó a todos los jóvenes del pueblo para que ella escogiera al que más le gustara.

Luego, vinieron muchos jóvenes, pero ella no sabía con quién casarse.

El rey dijo:

—Mi hija se casará con el que haga un milagro.

—¡Bien! —dijeron todos ellos.

Primero pasó un joven pobre y el rey le dijo:

—Soltaré cien conejos y usted verá cómo le hace para juntarlos todos.

El joven tenía una flauta de carrizo y la tocó. Inmediatamente se acercaron todos los conejos. Esto sucedió en el monte.

Entonces el joven llamó al rey, para que viera que estaban los cien conejos juntos.

Pero el rey no quedó contento, y le dijo:

—Si es usted tan valiente, lo vamos a encerrar en una casa de paredes fuertes con dos mil cuatrocientas tortillas adentro. Cuando amanezca, no quiero ver ni una sola tortilla. Se las tiene que comer todas.

Lo encerraron, pues, con los dos mil cuatrocientas tortillas. A la medianoche el joven agarró la flauta de carrizo y la tocó. Inmediatamente se acercaron mil ratas. Estos animales se comieron todas las tortillas.

El rey quedó muy contento, y le dijo:

—Usted se casará con mi hija.

Y así fue como sucedió que la hija de un rey se casó con un joven pobre.

 

2. Cuento maya

pajaro reloj cuento maya

Tsikbal tuuso’ob: / El pájaro reloj

Ku tsikbalta’al tumen úuchben máako’obe’, ma’ úuch beeta’ak ba’alche’obe’, k’a’aj ti’ Yuum K’uj ma’ u ts’aamaj u k’aaba’ mix juntúul ba’alche’i’.
Le beetik tu ts’aj u t’aanile yaan u beetik jump’éel cha’an tu’ux kun anchajak jump’el áalkab. Tuláakal ba’alche’ kun áalka’nako’ob, je’el bix kun k’uchulo’obe’ bey kun ts’abak u k’aaba’ob, paklan kun áalkanak ch’íich’o’ob yéetel ba’alche’ob. 

Yuum K’uje’ tu ya’alaj ti’ u nojochil le ba’alche’ob ba’ax u tukulmajo’, ka’ p’áat túun u t’aanil le cha’ano’. 
Ichil tuláakal le ba’alche’ob yaan yóok’ol kaaba’ yaan juntúul chan ch’íich’e’ táaj ki’ichkelem u k’uk’mel yéetel u chowak nej. 
Náach u pakta’ale’ bey mina’an mix ba’al k’aas ti’e’, je’el bix a wilik máak seen jats’uts u yiche’ ba’ale’ táaj k’aas u puksi’ik’al; bey túun le chan chíich’a’ jats’uts u yila’al, ba’ax túun ku yúuchule’ táaj kaajal ti’ wenel, seen ku búuyul.
Ka’ ts’ab u yoojéelt tuláakal le ch’íich’o’ob yéetel ba’alche’ob le cha’an kun beeta’ako’, le ki’ichkelem ch’íich’a’ ma’ bini’ tumen weenij. Tu koj uláak’ ch’íich’ tu yoojeltaj. 

-Húum, wa bey kun weenkech tu k’iinil le áalkabo’ ma’ ten a náajalt a k’aaba’ kaajaltech wenel. 
Táaj yaachaj tu yóol ba’ax a’ala’ab ti’e’ ka’a jo’op’ol u tukultik ba’ax ken u beet u tia’al ka’a u náajalt u k’aaba’. Ka’a jo’op’ol u tukultik:
-Jaaj ba’ax ku ya’alik in nuupo’, táaj kaajalten wenel, ba’ax túun ken in beet beya’, wa ma’e’ ma’ ten in náajalt in k’aaba’.
Máan ka’ap’el k’iin chéen le táan u tukultik, ba’ax ken u beete, ka’ tu tukultaj u wenel táan chumuk bej, tumen beyo’, ken u yu’ub tu taal u juum u yook le ba’alche’obo’ chéen u líik’il u yáalkabe’ ku jo’op’ol u bin tu paach le u nuupo’obo’.
Je’el bix tu tukultajilo’, bey tu beetij, mix tíip’ik k’iin ka’a bin u ts’o’oks u wenel yóok’ol chúumuk beji’.
Ka’ sáaschaje’ tuláakal ba’alche’ob laj áalka’najo’ob, ba’ale le chan ch’íich’e’ ma’ tu yu’ubaj u máan u nuupo’obi’, ma’ úuch le ba’ax u tukultmaje’.

Ka’alikil tuláakal le ba’alche’ob táan u k’amik u k’aaba’ob, tu chi’ Yuum K’uje’, le chan ch’íich’a’ tu chéen ajal. 
Ki’imak u yóol mix máak ku yilik yóok’ol beje’ ka’a jo’op’ol u chéen áalkab, seen ki’imakchaj u yóol ka’a tu yu’ubaj séeb u papakxiik’, ma’ aali’. Ma’ u yojel bixe’ ka’ tu chéen sutaj u pool u yil wa mix juntúul u nuup ku taal tu paach, le ku beetke’ chéen ka’ túup’ u yok’ol. 

Jak’a’an u yóol tu kaxtik u ki’ichkelem nej, mina’an, chéen jump’el chan ch’ili’ yaan tu paach, ka’ tu paktaj k’iinej, táan chúumuk anij ti’ ka’an, ka’ tu na’ataj ba’axten mix máak ku yilik bej, tuláakal ts’o’ok u máano’ob tu yóok’ol u nej, ts’ats’acha’ta’abij.

Táan u yok’ol ka’ k’uch tak tu’ux unaj u k’uchul u yáalkab ka’achi. Yuum K’uje’ chéen tu paktik le chan ch’íich’a’ ta’aytak u túup’ul u che’ej yo’olal tu yilik bix anil u nej le chan ch’íich’a’. Yuum K’uje’ tu ya’alaj tí’ beya’: 
-Ta wilik wa ba’ax úuchtech yo’olal kaajatech wenelo’. Te’e k’iina’ kin ts’áayk a k’aaba’ Toj, Tumeen bey p’a’atik a nejo’, toj, ma’ ten in wutskintech yo’olal u k’a’ajal ti’ a ch’i’ibalo’ob ba’axten ma’ unaj u máan u wenel máaki’.

 


El pájaro reloj

Cuentan los antiguos señores, que no había pasado mucho tiempo después de la creación de los animales, cuando Dios recordó que no le había dado nombre a ninguno. Por esta razón, anunció que haría una fiesta en la cual habría una carrera. Todos los animales correrían y conforme fueran llegando les iría dando su nombre. Correrían juntos aves y animales de la tierra.

Quetzal animal cultura MayaEl Señor Dios lo comunicó al lider de los animales y fue así como quedó concretada la carrera.
Entre todos los animales que hay en este mundo existe un pequeño pájaro muy hermoso, debido a su plumaje multicolor y a su larga cola.
A distancia se veía como un animal perfecto. Y así como cuando vemos a una persona hermosa pero de corazón muy feo o malo, este pajarillo se veía muy hermoso pero le encantaba dormir demasiado, se pasaba de dormilón.
Quetzal animal cultura MayaEl día que se anunció la carrera a todos los animales y también los festejos; este hermoso pájaro se durmió. Del pico de otras aves lo supo.
– Huum, si así vas a dormir el día de la carrera, no podrás ganar tu nombre, te encanta dormir.
Le dolió tanto este comentario, que empezó a pensar en la manera de participar y poder ganar su nombre. Esto era lo que pensaba:
– Es verdad lo que dice mi compañero, me encanta dormir ¿Qué haré entonces? De otra manera no podré tener mi nombre.
Pasaron dos días en los cuales solo esto pensaba. Entonces decidió dormirse en medio del camino, pues así, cuando oyera el ruido de todos los animales, el solamente se levantaría e iría atrás de sus compañeros.
Así como lo pensó, así lo hizo. No había salido aún el sol cuando fue a terminar de dormir en medio del camino.
Cuando amaneció, todos los animales participaron en la carrera, sin embargo, este pequeño pájaro no los oyó pasar, no sucedió lo que había pensado.
Mientras todos los animales estaban felices de haber recibido su nombre de la boca de Dios, esta ave apenas despertaba.
Contento estaba cuando despertó y no encontró a nadie sobre el camino y comenzó a correr. Sin embrago, mas contento se puso cuando sentía que al batir las alas con la fuerza acostumbrada volaba mas rápido, sentía que no pesaba. Sin saber porqué, viró la cabeza para ver si venía algún animal corriendo, cuando reventó en llanto.
Se hallaba asustado. Buscaba su hermosa cola, pero no quedaba mas que una delgada pluma. al mirar el sol y ver que se encontraba en medio del cielo, comenzó a comprender porqué no había ningún animal; todos habían pasado sobre su cola, la habían pisoteado.
Estaba llorando cuando llegó hasta la meta. El señor Dios, al ver a este pajarito se aguantaba las ganas de reír por el aspecto que tenía su cola.
El Señor le dijo así:
– ¿Ves lo que te pasa por dormilón? En este día te pongo el nombre de Recto, porque así quedó tu cola. Recto, no te la voy a componer, para que se acuerden tú y tus descendientes cuál es la razón por la que no debemos dormir demasiado.

 

3. Cuento otomí

maiz-cuento 

Ár ‘rini ar de:thä pa ya ja’i / El origen del maíz para los humanos

Bí thogi ndunthe ya pa, pe ndunthe ya pa, ar dängu bí be ar de:thä jar jo’mi, pa ndi hñäts’i ma ‘na jar ha:i ho xki thets’i ar dehe. Ho:ntho mar me:ti ya thä. Bí hñeki ar jo’mi pa ndi ‘ñägi ya thä.

‘Nar pa ga:tho yá bo:ni ar ka mi tsa:ya: jar zabi, bí ‘ya:ni ar dängu: —¿Temu: gi pe:fi? Ar dängu bí dädi ke mi tsi ya thä.

Mi pädi ke ya jä’i himi tsi ya thä ne bí beni Kwä, ge’ä xki me:hni, ar ka bí xifi ar dängu: —Nugu:ga: di ‘yoga:, nu’bu: ho di nega:. ¿Gi ‘raki ir thä, pa ga häxka: jar ha:i, nu’bu: ho di ‘bu:ka:? Getho nu’bu:, ho di ‘bu:ka:, otho ya thä.

Ar dängu himbí ne bí ts’oni ár ‘be:ts’i. Pe ‘nehe ya xki umbi ar xuhñä ne mi ne ndi ‘mu:i ya’bu:, nu’bu: ho mi ‘bu:i ma ‘ra ya jä’i. Gem’bu: bí däti ar ka: —Ga ‘ra’i ma thä, pe gi tsiski jar lugar ho gi ‘bu:i. Bí nja’bu: bí gohi.

Ar ka bí gu:ki ya thä, ar dängu bí dets’e jár xu:tha ne bí ma ga:tho yoho jár ha:i ar ka. Bí nja’bu: bí gohi. Nu’bya ga:tho ya jä’i tsi ya thä. ‘Nehe ya dängu nu’bya nzäm’bu: ju:ki ya thä ja ya ngú.


El origen del maíz para los humanos

Hace mucho tiempo, pero mucho tiempo, la rata robaba el maíz del tapanco para llevarlo a otra tierra, rodeada de agua. Era la única dueña del maíz. Agujereaba el tapanco para robar las mazorcas.

Un día, durante sus viajes, el cuervo descansaba en la isla y le preguntó a la rata: —¿A qué te dedicas? La rata le contestó que estaba comiendo maíz.

Sabiendo que los humanos no consumían maíz y recordándose de Dios, quien le había mandado, el cuervo le dijo a la rata: —Yo ando a donde quiera. ¿Me das tu maíz para llevarlo a la tierra en donde vivo? Allá no hay maíz.

La rata no quiso deshacerse de sus bienes. Pero también ya estaba fastidiada y quería estar lejos de donde vivían otros seres. Después, contestó al cuervo: —Te doy mi maíz, pero me tienes que llevar al lugar donde vives. Así se pusieron de acuerdo.

El cuervo sacó las mazorcas, la rata se subió en su lomo y juntos se fueron a la tierra del cuervo. Así quedaron.

Ahora, todos los seres humanos comen maíz y también las ratas todavía roban las mazorcas de las casas.

 

4. Cuento zapoteco

cuento-insectos

Gwdil bchhee ke badao zu xlech / La guerra de los insectos

Chnia bda dillen lo yixtaon gát to gwdil ke nhaytonn, bekw’yiu, bellyix, kuchyix nha bxill; til’lhengakba bezj’llen, beser nha bzojé. Yoyte baki bazu’akba xnhid. Bell’ka balaa luz’akba, nhaytonn’ka based’akba ka wcheo’akba, lez bellyix’ka based’akba ka xit’akba. Kuchyix’ka nha bekwyiu’ka balaa luchj’akba, nha lao’ka btup’akba da xhixh wenllh gaken blul ke’akba.
Nha llaks’ke badao’ka balaa xhléch’akba; chhoplate llakzed’akeba nulhba gun gan lhao gwdil’nhi, nhall badup’akba be’akba xhtille ka gun’akba tabay’akba ba’ki. Nhall nhaytonn’ka ben’akba xhbab babengaksba gan, bi’ gun badao’ka chhake’akba, leska badaoka bazu’akba xnhid le bawalh’ aken til’lhengakba.
Ka bllin lla’n gaken’nha, yoyte banhít xnhid, bellyix’nha nhák xan nhaytonn’ka, nha to beserdao nhake xan badaoka zu xléch, leba nhak ba’sinn. Ka bzulhao gwdilen ben’akba kan bgan’akba dill; bdill beserdao’ka gan dzulhao xban bellyixen, ka gwlhá gan bdill beserdao’ka, llénkenllénheba’ bago xbamban lhadj nhiaba, lezka guk ke baka yalá, yoytebá wenklhe baxhonj’akba. Ki guk ben badao chinkw kanxhia’ka gan lhao bayix zán, dan guk’akba ba’sinn.


La guerra de los insectos

Un día corrió la voz en el bosque, de que iba a estallar la guerra entre burros, lobos, pumas, jabalíes y tejones contra avispas, abejas, abejorros y demás insectos con aguijones; todos los animales se prepararon para esta lucha. Los toros afilaron bien sus cuernos, los burros cómo dar sus patadas, los pumas ensayaban saltos. Los jabalíes y lobos amacizaban sus colmillos, mientras los changos amontonaban frutas para usarlas como proyectiles.
Por otro lado los insectos hacían lo mismo, preparaban sus aguijones; en los dos bandos había preocupación por quién iba a ganar, porque era necesario utilizar cuanta maña había; los cuadrúpedos se sentían ya victoriosos al saber de sus fuerzas.
Desde luego también los insectos hacían planes para derrotar al poderoso enemigo. Cuando llegó el día señalado, todos estaban preparados, el jefe de los cuadrúpedos era el puma; por el otro lado el líder de los insectos era una abeja, por su inteligencia. Al iniciar la lucha los insectos pusieron en práctica su plan, comenzaron por picar la parte donde empieza el rabo del puma, éste al sentir el dolor optó por huir con la cola entre las patas, igual suerte corrieron los demás animales. De esta manera fue como los insectos pequeños y débiles ganaron gracias a su inteligencia.

 

5. Cuento cora

el conecto cuento indigena

Tátsi’u / El conejo

Ayée pu waríj í já’ati jayéin jantewáaka’a kúmu Tátsi’u. Entonse a’íjna… aah… yá’uche’ekan. Ayée pu atyá’ure’ene chájta’a. Jápui’i jautébe kúmu ja’a waískin, jápui’i jautébe wajíjwaka’a. Ayén ti’utañíu ti hín:
—Yo vendo maiz con todo y costales.
Wi yée nu.
Aaaah, pues ráanamuari’i, í muarabí ti’írara’a.
—¡Ah!, jápu wi já’ati jautébe yúuri ti ta tuane con todo y costal. —Mmmm.
—¿Ni tíahnanan?
—Jée we. ¡Watajé ché’e mo’ubé’eme’in!
Ja’uré’ene.
—¿Ni muépe pi ti htua í yúuri?
—Jée.
—Aaaah… ¿Já’achu ni píku?
—Pus tanto.
—Aaaah, ándale pues.
Jajtá jiráta’a. Jajtá mejiyá’uche’ekane [jíra’ara, ji…] jijtawájra’a
yá’uche’ekan. Ajtá raxíjtewa’a. Ajtáwa’a ye ja’utéchaxi. Puj mijmu xikára hetsé tiwa’atáratsiiri’i í tyáite… í… í… ti wá’añijri’i í túmin. El mijmo día pu hetsé, go’utá’ixa.


El conejo

Así se hizo la persona que se llamaba Conejo. Entonces ése… aah… anda- ba por dondequiera. Y así llegó a un pueblo. Allí en el pueblo, como por la esquina, allí parado gritó. Así dijo:
—Yo vendo maiz con todo y costales.
Así dijo.
Aaaah, pues lo escuchó la esposa de la cucaracha.
—¡Ah!, allá está una persona parada que vende maíz con todo y costal. —Mmmm.
—¿Le vamos a comprar?
— Sí. ¡Háblale, que venga!
Se fue.
—¿Tú eres el que vende el maíz?
—Sí.
—Aaaah… ¿Cuánto cuesta?
—Pus tanto.
—Aaaah, ándale pues.
Y le dio. Y [el conejo] se fue de parranda… se emborrachó por ai. Y lo
gastó. Y otra vez se paró. Pus el mismo día les dio un plazo… a la gente, a la que le pidió prestado el dinero. El mismo día, les dijo.

 

6. Cuento náhuatl 

la gallina cuento nahuatl

On Kwanaka / La gallina

Se tonajli on kwanaka okinextij sen tlayojli. Okajkok ikan itenchochipiyaj, niman okinijli o iyeyi icniuhtlin:

—¿Akinon nechpalewis para nikontokas in tlayojli?

Okijtoj on pitsotl:

—Nejwa ka.

Okijtoj on miston:

—Nejwa ka.

Okijtoj on chichi:

—Nejwa ka.

Ijkon tej, on kwanaka okimijlij:

—Nejwa noselti niktokas in notlayol.

Oajsik on tonajli ijkwak on kwanaka kinekiya kitlalmakas imil. Niman okijtoj:

—¿Akinon nechpalewis para nikontlalmakas nomiltsin?

On yeyimej ikojtojkej ika ka.

Okijtoj on pitsotl:

—Nejwa ka.

Okijtoj on miston:

—Nejwa ka.

Okijtoj on chichi:

—Nejwa ka.

Ijkon tej, okijtoj on kwanaka:

—Nejwa noselti niktlalmakas nomiltsin.

Oajsik on tonajli ijkwak kinekiya kichipawas imil, niman okijtoj:

—¿Akinon nechpalewis para nikchipawas nomiltsin?

Okijtoj on pitsotl:

—Nejwa ka.

Okijtoj on miston:

—Nejwa ka.

Okijtoj on chichi:

—Nejwa ka.

Ijkon tej, okijtoj on kwanaka:

—Nejwa noselti nikchipawas nomiltsin.

No sa no ijki onochiw ijkwak on kwanaka okipixkak on isin, ijkwak otlaox, ijkwak okinexkets on itlayol, ijkwak otis, niman ijkwak otlaxkaloj.

Kemaj okintlajtoltij:

—¿Akinon nechpalewis para nikwas in notlaxkal?

Okijtoj on pitsotl:

—Nejwa.

Okijtoj on miston:

—Nejwa.

Okijtoj on chichi:

—Nejwa.

Okimijlij on kwanaka:

—Ijkwak niknekiya xnechpalewikan, onemonenekej, aman noseltinikwas in notlaxkal.

Ijkon okinkwepiltij on kwanaka pampa sanoyej tlatsiwkej kaktaj.


La gallina

Un día la gallina encontró un grano de maíz. Lo recogió con su pico, y dijo a sus tres amigos:

—¿Quién me va a ayudar para que siembre este grano de maíz?

Dijo el puerco:

—Yo no.

Dijo el gato:

—Yo no.

Dijo el perro:

—Yo no.

Así pues, dijo la gallina:

—Yo sembraré el grano solita.

Llegó el día cuando la gallina quería dar tierra a su planta de maíz. Y dijo:

—¿Quién me va a ayudar a darle tierra a mi planta de maíz?

Y los tres dijeron que no. Dijo el puerco:

—Yo no.

Dijo el gato:

—Yo no.

Dijo el perro:

—Yo no.

Así pues, dijo la gallina:

—Yo le echo tierra solita.

Llegó el día cuando la gallina quería limpiar su milpa, y dijo:

—¿Quién me va a ayudar para que limpie mi milpa?

Dijo el puerco:

—Yo no:

Dijo el gato:

—Yo no:

Dijo el perro:

—Yo no.

Así pues, dijo la gallina:

—Yo la limpiaré solita.

Lo mismo sucedió cuando la gallina quería cosechar su mazorca, al desgranarla, al utilizarla para hacer nixtamal, y al molerla para hacer tortillas. Entonces les preguntó:

—¿Quién me va ayudar a comer mis tortillas?

Cuando hizo la invitación para comer tortillas, entonces los tres juntos aceptaron. Dijo el puerco:

—Yo sí.

Dijo el gato:

—Yo sí.

Dijo el perro:

—Yo sí.

La gallina les dijo:

—Cuando quería que me ayuden, ustedes se negaron, y ahora solita comeré mis tortillas.

Así les pagó con la misma moneda, porque fueron flojos.

 

*Fuentes: 

X J N ÉN NTÁXJ, Narraciones Mazatecas con Glosario

Antología de cuentos indigenas, Rosa Román Lagunas

 

*Imágenes: 1) sesenta y ocho voces; 2, 4, 5, 6 7 ) www.sil.org; 3) books.openedition.org

¿Ya viste el video de raperos mayas que se viralizó en internet?

Apenas fue subido a YouTube hace un mes y el material del colectivo Tihorappers Crew lleva más de 2 millones de reproducciones.

Existe un genuino interés por conocer las lenguas ancestrales de México y ello se muestra, por ejemplo, en que en este medio algunas de las notas más leídas tienen que ver con ello. Como ejemplo, el Glosario de Palabras Prehispánicas que usamos cotidianamente ha alcanzado más de cien mil visitas en solo tres meses.

También, ha suscitado mucho interés el proyecto de Lumaltok, rock tsotsil de un grupo de jóvenes desde Chiapas. Quizá estamos en un momento en el que las redes sociales están acercándonos información sobre las raíces mexicanas a las que de otra manera jamás se tuvo acceso: no por la educación y mucho menos a través de los medios de comunicación convencionales.

Otro caso que en estos días muestra el interés por las lenguas milenarias, es el de un video de un grupo de jóvenes mayas de la agrupación llamada colectivo Tihorappers Crew originario de Quinta Roo.

Desde hace cuatro años esta agrupación compone temas en español y maya desde Tihosuco en el noroeste de Quintana Roo. El video de su canción “Estoy contento” que apenas fue subido a YouTube el cuatro de mayo lleva ya en un solo mes hasta 2.5 millones de reproducciones según información de Newsweek.

Expresamente, por parte de miembros del grupo, una de las intenciones del proyecto es salvar su lengua. “Relatamos nuestra vida diaria, lo que pasa en nuestro entorno y la percepción que tenemos del mundo”, dijo a El País Christian Augusto.

Sobre todo el coro es completamente en maya y es muy interesante la terminación de los sonidos que empatan con lo tajante del rap: se llevan increíblemente.