Mira los murales de street art europeo inspirados en obras de Diego Rivera (FOTOS)

Una ambiciosa muestra de street art en Europa está retomando el genio de Diego Rivera a través de las obras de estos muralistas contemporáneos.

Si existe un artista que le haya mostrado al mundo la importancia social de los espacios públicos como lienzos clave para plasmar críticas, ese es Diego Rivera. Célebre por su muralismo, por su Frida y a su vez por su llameante detracción social y comunista, Diego –su revolución pictórica– hoy inspira a mentes contemporáneas de toda la orbe que hacen street art.

Recientemente la plataforma de Mestizo Arts –espacio creativo situado en Bélgica, Holanda y otras partes del mundo, cuyo objeto es el de ensamblar y exponer el arte de diferentes culturas del mundo–, dio a conocer su muestra Mural, en la que se contactó a una serie de muralistas contemporáneos para mimetizar el arte de Rivera bajo sus propias técnicas.

La idea basicamente es refractar las obras de las bellas artes antiguas sobre las actuales, ejerciendo no una replica sino una mimesis de las ideas de Diego, de manera que, tanto espacios cerrados como abiertos (todos ellos públicos) sean aprovechados para la libertad de expresión ideológica y social. Así, encontramos las obras de una gama heterogénea de artistas que ornamentaron teatros, muros de edificios, interiores y ventanas recordando y elogiando al notable Diego:

 

 

*Imágenes: Mestizo Arts Platform

27 hipnóticas fotografías para experimentar el surrealismo mexicano (GALERÍA)

La realidad mexicana supera toda invención narrativa; así, el surrealismo se diluye en nuestra cotidianidad…

La realidad mexicana supera toda invención narrativa, toda ficción. Así, las figuraciones del “surrealismo” se diluyen en nuestra cotidianidad. La frontera entre magia y “realidad” es tan porosa que nuestros fotógrafos surrealistas, a veces no se molestaban en montar realidades exageradas y simplemente capturaban la calle, la fiesta y a la gente del día a día, que, a pesar de ser “comunes”, no dejan nunca de ser sorprendentes.

El surrealismo fue una vanguardia artística de principios del siglo XX y el término que le da nombre lo acuñó el francés Guillaume Apollinaire. El significado literal es “por encima del realismo” y si entendemos al realismo como una fidelidad a la realidad, una realidad claramente definida en Occidente, México es surrealista por definición.

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Para Apollinaire, el surrealismo era a la realidad como la rueda era a la pierna. La explicación es justa y preciosa: como la rueda, el surrealismo acelera la realidad y la conforma bajo parámetros que responden a un principio de organicidad completamente distinto, tal vez más ambicioso y definitivamente sorprendente.

Aunque vivir en ese estado permanente de de-formación en el tejido abierto y multidimensional del surrealismo —entre sueños, fantasías, las peores pesadillas, intrincadas creencias espirituales, sumados a mercados, economías, edificios, gobiernos, academias, hambre, violencia, tradiciones— puede resultar abrumador, para algunos imposible.

El mismísimo Salvador Dalí le dijo alguna vez a Jacobo Zabludovsky que de ninguna manera volvería a México, pues no soportaba estar en un país “más surrealista que mis pinturas.” Así, calificar a esta tierra de surrealista nunca es una exageración. Tampoco se puede decir que las fotografías de los surrealistas en donde simplemente capturan al mundo mexicano es un ejercicio de antropología; al contrario: estas fotos son una reivindicación de la magia que ya dejamos pasar por realidad plana y plena.

Así, aunque para algunos es relativamente incorrecta la etiqueta de “surrealistas” al hablar de algunos fotógrafos mexicanos o que trabajaron en México —como Manuel Álvarez Bravo, Héctor García, Kati Horna, Graciela Iturbide y Flor Garduño—, no se puede negar que su trabajo, sin importar que sea montaje o documental, es una forma de hacernos testigos de misterios que podrían estar velando una sobre-realidad.

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Este increíble colectivo está reviviendo el espíritu del muralismo mexicano a través del graffiti (FOTOS)

El graffiti es un acto que hermana la calle con las ideas, que conecta, de forma espontánea a sus espectadores con nuevas formas de pensar...

Los mejores trazos que hemos realizado son en conjunto.

xFamilia

Cuando el graffiti se piensa como práctica colectiva, revive los principios de uno de los movimientos más importantes en el arte mexicano: el muralismo.

Y es que, a veces, frente a sus manifestaciones contemporáneas, se nos olvida que el arte también posee una dimensión conciliadora y no sólo se trata de ser autorreferente o crítico (aunque ambos ejercicios son muy valiosos). En esta dimensión, el arte llama a lo colectivo, tratando de plantearse como un punto de encuentro para diversos agentes sociales y haciendo lo posible por reivindicar las identidades vivas del espacio que le sirve como lienzo. mexico-mexicano-graffiti-colectivos-historia-muralismo-arte-urbano

El muralismo mexicano se estableció en este sentido. Esta corriente de principios del siglo XX fue consolidada por un grupo de artistas e intelectuales en la búsqueda de generar una nueva identidad nacional. En ella tenía que ser posible hacer caber desde ideales revolucionarios, hasta una concepción muy profunda de los grupos indígenas. Estos últimos habían quedado fuera de los planteamientos de nación, como resultado del fuertísimo racismo que guió los procesos coloniales. 

Por su lado, el graffiti en México, también tiene una carga densa de identidad. Esta expresión fue primero adoptada en Tijuana, como resultado de los constantes intercambios culturales con el otro lado de la frontera. Fueron los cholos los que empezaron a practicarlo, influenciados por muralistas chicanos. De ahí comenzó a transitar hacia el sur, hacia las grandes ciudades como Guadalajara y, por supuesto la Ciudad de México.

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Con el tiempo se desarrolló muchísimo, no sólo como técnica, también como forma de vida y de construcción de grupos sociales. En el graffiti, las hermandades, las comunidades, las agrupaciones, las organizaciones y los llamados “crews” (tripulaciones) son muy importantes. Entre ellos hay competencias; hay definiciones territoriales; hay distinciones de estilos y tópicos; luchas y lealtad.  Esta fuerza, esta necesidad de comunicar en conjunto puede ser aprovechada para incidir en la vida cotidiana de cada entorno.

En este sentido se mueve la acción de colectivos como xFamilia. Ellos se definen como “un esfuerzo por construir autonomía, desde la colectividad.” Al centro de su hacer está el graffiti, manifestado en tremendos murales.mexico-mexicano-graffiti-colectivos-historia-muralismo-arte-urbano

Los temas que plasman en las paredes son variados y, a veces sí pintan sólo por el gusto de hacerlo; sin embargo, están convencidos de que estas piezas de gran formato, que se construyen entre varios, pueden modificar formas de pensar. Su trabajo es autogestivo, esto quiere decir que no tienen patrocinadores privados, ni financiamiento público. 

Les interesa lo político, la protesta, justicia social, identidad indígena y mexicana, cultura ambiental y educación. Es muy importante para ellos que su trabajo se desenvuelva con el permiso de la comunidad donde pintan, en lugares asignados para eso. Cada mural dice algo sobre el lugar donde se posiciona, habla de formas de vida y preocupaciones que la gente y, ahora también, las calles, le gritan a la exterioridad.mexico-mexicano-graffiti-colectivos-historia-muralismo-arte-urbano

Ellos pintan en muchos sitios de México, no se limitan; pero su pieza más reciente ubicada en Tlatelolco, Ciudad de México, es uno de los más fantásticos ejemplos de lo que hacen. Decidieron pintar una de las fachadas de un edificio multifamiliar. Aunque el formato es vertical, nos quieren recordar con su pieza que en México la estructura social es diversa, es polisémica, no es líneal. Así dibujan una historia que, como los edificios mexicanos, está agrietada; haciendo de las identidades una remezcla y punto de reconexión.mexico-mexicano-graffiti-colectivos-historia-muralismo-arte-urbano

Esta “plástica monumental”, que busca con su hacer reintegrar experiencias, formas de vida y perspectivas culturales, está reviviendo abriertamente las intenciones del muralismo mexicano del siglo pasado. Por un lado, porque está clarísimo que, otra vez, nos hace mucha falta reinventar la identidad mexicana y, por otro (tal vez insospechado incluso por estos artistas) porque este ser mexicano nunca nos va a quedar claro, pero sí nos exige hacer grandes cuestionamientos, tremendos y elocuentes como un magnífico graffiti.

 

Altares surrealistas sobre ruedas: los camiones públicos en México (FOTOS)

Luces de neón, alusiones religiosas, murales de grafitti; el transporte público mexicano es una fiesta perenne.

En México, gran parte de la cultura gira en torno al transporte público. Acercarse a la cultura estética de diferentes rutas que navegan las calles de las ciudades mexicanas es meterse de lleno en la mente del mexicano.

El mundo de los camiones y los peseros pertenece a esta mística cultural desde hace ya bastantes años, por medio de grafittis, grecas y luces de neón; verdaderas joyas estéticas, lingüísticas, fraternales, humorísticas y sociales que se pueden encontrar cualquier día a bordo de una “unidad”.

Por eso una marca de camiones decidió documentar este simpático fenómeno en alrededor de 600 fotografías de distintas rutas de transporte público urbano, además de entrevistar a más de 250 operadores y dueños de unidades en diferentes localidades de Guerrero, Puebla, Veracruz, Estado de México y el Distrito Federal. El material quedó reunido en el libro “Súbale, hay lugares”.

No solamente se muestran a los choferes, sino toda la gente que está alrededor del transporte público como la gente que limpia, los boleros y mecánicos, pero lo que resalta es la decoración interna de las unidades como texturas, patrones, personajes, objetos, calcomanías e inclusive altares.

Este libro, que se puede descargar gratuitamente aquí, pretende ser un homenaje a los dueños y operadores de autobuses de todos los rincones de México.

 

Carlos Cid
Autor: Carlos Cid
Trotamundos en busca de neutrinos, siempre en modo Random.