Una breve introducción al arte sonoro en México

El arte sonoro tiene que ver más con lo interdisciplinario y la música experimental con una existencia independiente

“Ya no me preocupa definir qué soy o a qué tendencia pertenezco, lo que busco es crear; tenemos todas las herramientas a nuestro alcance. Además, creo que mi generación no sólo está buscando sus sonidos, sino también sus propios espacios para darla a conocer, y contamos los circuitos de gente quesí está muy interesada, la paleta de posibilidades es tan amplia que lo que hacemos ya no debe ser catalogado, el tiempo será el que juzgue qué fue bueno y qué no.”

Rogelio Sosa

Poesía sonora, electroacústica, escultura sonora, paisaje sonoro, radioarte, son algunas de las principales características de la música experimental en México. Pese a no ser de interés por los musicólogos y académicos, los artistas sonoros y compositores se han dedicado a desarrollar una nueva teoría del arte con el fin de abrir espacios alternativos de música en este país.

Entre los principales compositores de esta corriente están Manuel Rocha Iturbide, Rodrigo Sigal y Rogelio Sosa, quienes han buscado un lenguaje estético que caracterice a las obras “híbridas y cada vez más libres” de las reglas de la composición académica.

Los tres artistas crearon un movimiento sabiendo las reglas académicas de la música; pues no sólo son curadores, maestros, doctores en música, promotores de festivales, también rebeldes que desean abrir las fronteras a jóvenes con una visión fresca, noble y bella de la música.

De hecho, y en palabras de Manuel Rocha Iturbide, : “En este sentido, la segunda ha tenido un renacimiento fuera de la academia y está siendo creada por autodidactas y por artistas plásticos que están haciendo música, porque a partir del uso de la computadora muchos quisieron experimentar con ella.” Por ello se ha establecido que en los últimos años el arte sonoro y la música experimental sean el resultado de “una serie de sucesos que se dieron, sobre todo, en los años 90, con la a creación del Centro Multimedia y del primer festival de arte sonoro que hizo en el Ex Teresa.” Incluso, desde ese entonces la música experimental se convirtió en “un área que como no sabemos definirla bien, no muchos le han querido entrar. La música experimental está fuera de la academia y si actualmente tiene una efervescencia es gracias al arte sonoro, por eso los festivales son muy importantes para su difusión”.

Sin embargo, la música experimental se remonta a la década de los 60, cuando México recibió la expansión de la influencia de John Cage. Por su lado, Rodrigo Sigal, director del Centro Mexicano para la Música y la Creación Sonora y director artístico del Festival Internacional “Visiones Sonoras” de música electroacústica, explicó que gracias a la obra de John Cage entendió que en la música todo era posible y válido: “Creo que la efervescencia que actualmente hay en México se debe a que finalmente todos entendimos que sí se puede tener libertades creativas, sin ataduras.”

Actualmente hay una generación de jóvenes, de entre 18 y 25 años, que creció con la posibilidad de componer música desde la complejidad instrumental de las enseñanzas de Cage, en donde se fusionan nuevos géneros y nuevas tecnologías, nuevas obras y nuevos paisajes sonoros. Como si se fuera natural mezclar todas las disciplinas porque todas vienen del mismo sitio.

La música sonora mexicana es, para Rogelio Sosa, un universo en el que “puedes estar sorprendiéndote constantemente, porque cuando empiezas a sentir que tienes fórmulas, llegas al hartazgo y vuelves a experimentar”. Quizá por esta razón, Sosa “acepte” creadores sin formación musical pues no es un fenómeno que implique “una mala factura, sino, por el contrario, de pie a una riqueza sonora.”

 

Imagen: 1) El Nicho