Capturan foto de un águila con una serpiente en las garras en nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México

Empleados del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México encontraron una inesperada réplica de la más escena del mito fundacional de este país.

Según la mitología mexica, este pueblo migró desde Aztlán en busca de su “tierra perdida” donde una señal de los dioses sería manifiesta. Fue cuando en un islote cercano a la ribera occidental del Lago de Texcoco econtraron un águila sobre un nopal devorando una serpiente: la señal que aguardaban –y que hoy protagoniza el escudo nacional de México–.

La Crónica Mexicana de Hernando de Alvarado Tezozómoc nos narra:

… llegaron a la bella ciudad, que es ahora Mexico Tenochtitlán, porque el día que llegaron en esta laguna mexicana en medio de ella estaba y tenía un sitio de tierra y en él una peña y encima de ella un gran tunal; y en la hora que llegaron con sus balsas de caño y carrizo hallaron en el sitio la bella piedra y tunal y al pie de él un hormiguero, y hasta encima del tunal una águila comiendo y despedazando una culebra; … [sic]

Recientemente ha circulado en internet una fotografía capturada por personal de la construcción del polémico Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y enviada a la redacción del diario 24 horas.  Según el testimonio que recogió este diario, el águila se posó en estos terrenos con una serpiente en el pico, luego se la puso en las patas y finalmente la devoró. Por cierto, llama la atención que el ave haya permitido que una persona se acercara tanto a ella, como se muestra en la fotografía. 

Curiosamente esta misma escena se registró otra vez en las inmediaciones del lago de Texcoco –que de acuerdo a grupos ambientalistas se encuentra hoy amenazado por la magna obra que se ha destinado a esta zona–. ¿Cuál será el mensaje de esto que replica lo que se describe en el mito fundacional de nuestro país? Y mientras cada quien cultiva su propia hipótesis, lo que por ahora queda claro es que, además de ser una preciosa coincidencia, se trata también de un recordatorio de ese instante crucial en nuestra historia como mexicanos. 

aguila-devorando-serpiente-nuevo-aeropuerto-ciudad-mexico

Las numerosas lenguas de México distribuidas en un mapa

El 21 de febrero es el Día Internacional de las Lenguas Maternas; este país es una muestra privilegiada de este fenómeno afortunadamente presente.

Cuando llegaron los españoles a México, un sondeo sobre la cantidad de lenguas habladas en el país no se hizo. Los datos más antiguos apuntan a que hacia el siglo XVII se hablaban todavía hasta 100 lenguas.

Hoy existen hasta 68 lenguas indígenas habladas según el Catálogo de las lenguas indígenas nacionales: Variantes lingüísticas de México con sus autodenominaciones y referencias geoestadísticas.

A esta cantidad de lenguas además se suman sus dialectos con sus variantes geográficas. De esta manera México es el país de América con mayor cantidad de hablantes de lenguas nativas, y según un censo del INEGI del año 2010, en este país hay al rededor de 6 millones de personas que hablan alguna lengua prístina.

La globalización apabullante pareciera borrar a su paso todo aquello que no va con la cultura pop de los medios de comunicación, sin embargo cada vez más también hay una revalorización cultural que reconoce el modo de vida indígena como uno más sano, comunitario y ecológico.

La preservación de las lenguas es así una manera de impulsar también un paradigma que necesitamos urgentemente para volver a llevar una vida más conectada con la Tierra y los demás.

En la década de los 90 fue estipulado que el 21 de febrero será el Día Internacional de la Lengua Materna. Como un tributo a todas aquellas lenguas que pese a la historia han conseguido mantenerse presentamos un mapa con datos del CLI para mirar otra vez hacia esos sitios geográficos que han hecho una resistencia cultural loable.

mapa lenguas indígenas méxico

 

¿Qué significan las largas cabelleras indígenas?

Hombres y mujeres de distintas étnias sabían que la sabiduría, la fuerza y las habilidades desarrolladas eran singularidades propias de una cabellera larga.

Los símbolos son inherentes al pensamiento humano; se manifiestan directa e indirectamente, entre lo real y lo profundo (de donde toma su raíz esa realidad para ser). Cada símbolo exhibe un misterio que una vez profanado revela grandes sorpresas. El cabello es un símbolo, y como tal refleja la energía del cuerpo, de lo que éste consume, de los tratos y maltratos que ha recibido. Pero más allá de ser un “órgano” que refleja lo estético en las personas, especialmente en las mujeres, el cabello es una extensión física del pensamiento y para algunas culturas ancestrales, del sistema nervioso.

El hombre es la única criatura del mundo cuyo “pelaje” crece desmedidamente solo en la parte que cubre el cerebro. Sin embargo, si se deja crecer el cabello naturalmente, llega un momento en que el ritmo del crecimiento disminuye, probablemente porque es la cantidad justa que la naturaleza del ser necesita. Los cabellos funcionan como una especie de antenas que recogen la energía solar y ulteriormente como conductores que transmiten esa energía a los lóbulos frontales del cerebro, (los que ayudan a una persona a meditar o a visualizar). Desde una perspectiva yóguica, es gracias a este ejercicio orgánico que se logra aumentar la energía Kundalini o energía vital de la persona, misma que induce, también, a volvernos seres más intuitivos.

cabelleras indios

Las culturas indígenas ancestrales supieron esto probablemente gracias a su extraordinaria intuición. En México y en algunas partes de Norteamérica, los indios dejaban crecer su cabello. Hombres y mujeres de distintas étnias sabían que la sabiduría, la fuerza y las habilidades desarrolladas eran singularidades propias de una cabellera larga.

Un ensayo publicado por C. Young en 2011, nos comparte una sugerente historia sobre las cabelleras largas de los indios utilizados en la guerra de Vietnam. Nos dice, que las fuerzas especiales en el departamento de guerra habían buscado entre las reservas indias a hombres cuyas habilidades –casi sobrenaturales– funcionaran para el terreno de guerra. Sin embargo, cuando a estos indios se le cortaban el cabello parecía que sus habilidades se evaporaban. Se iniciaron pruebas para detectar la falla y se valoraron las habilidades en zona de guerra de un indio de cabello largo y uno de cabello corto. En todos los resultados el indio de cabello largo solía superar al de cabello corto.

indigenas Seri
Indígenas Seri
Mujeres purepechas
Mujeres purépechas

 

En México podemos ejemplificar las prodigiosas habilidades de los indios raramuris de la Sierra Tarahumara, famosos por vencer incluso a atletas de alto rendimiento, o la singular capacidad de supervivencia de los indios Seri en Sonora. Profundizando en la cultura de México, no sorprende enterarnos que son nuestras etnias más antiguas quienes poseen ese don del conocimiento espiritual que les permite autosanarse. Sus largas cabelleras han sido sinónimo de poder, pero también de madurez espiritual, porque se entiende que el cabello no está ahí por defecto, ya que al igual que en otras partes del cuerpo su existencia tiene una causa. 

 

 

Jaen Madrid
Autor: Jaen Madrid
Editora de tiempo completo, música y ser humano. Ha escrito numerosos artículos en este medio, dando vida principalmente a los rubros de Arte, Cultura, Misticismo y Surrealismo. Escribe y edita Ecoosfera. Su tiempo libre lo dedica a leer literatura griega, tarot y ocultismo, además de crear música con sintetizadores.

Descubre el enigma de la leyenda del águila devorando una serpiente

El símbolo patrio, la del águila devorando una serpiente sobre un nopal, se convirtió en un ensamblaje cultural de cada mexicano –tanto dentro como fuera del país–.

Cuenta la leyenda que, tras años de errar desde Aztlán –cuya ubicación aún se desconoce–, el pueblo mexica encontró cobijo en un islote muy cercano a la ribera del Lago de Texcoco. Ahí, en el año de 1325, se vislumbró la reencarnación del dios Huitzilopochtli sobre un nopal devorando a una serpiente. Esta señal definió a la gran ciudad de Tenochtitlán, lugar que se convertiría en uno de los pueblos mesoamericanos más poderosos de su época.

Si bien la Crónica mexicana de Hernando de Alvarado Tezozómoc (1598) enaltece la leyenda afirmando que los mexicas llegaron a una tierra perdida…

[…] persuadidos por el demonio Huitzilopochtli, porque el día que llegaron a esta laguna mexicana en medio estaba y tenía un sitio de tierra y en él una peña y encima de ella un gran tunal; y en la hora que llegaron con sus balsas de caño y carrizo hallaron en el sitio la bella piedra y tunal y al pie de él un hormiguero, y hasta encima del tunal un águila comiendo y despedazando una culebra…

La realidad es que la historia de la fundación de Tenochtitlán está cargada de fantasías místicas que embellecen las estrategias de guerra de los mexicas. Pues, de acuerdo con excavaciones arqueológicas, el islote de México estuvo habitado antes del siglo XIV en la zona de México-Tlatelolco. Se trataba de la “gemela del norte de México-Tenochtitlán”–, la cual abarcaba la cuenca lacustre del valle de México. Por lo que, cuando los mexicas llegaron a la México-Tenochtitlan, tras años de recorrer y conocer perfectamente el territorio de alrededor, fueron capaces de someter los poblados de su gemela así como los lagos de  Zumpango, Xaltocan, Texcoco, Xochimilco y Chalco.

Este sitio estratégico no sólo les permitió someter a los territorios de alrededor, también formar islas artificiales en los bajos de la laguna y así ganar tierras para cultivar y construir poblados. Tras el establecimiento de la México-Tenochtitlán, se estableció como un atlépetl –una entidad étnica y territorial con una organización social y política–, la cual gozaba de privilegiosas alianzas con Texcoco y Tlacopan.

CodexMendoza01

 

Se dice que el mito fundador se llegó a formular durante el gobierno de Itzcóatl (1472-1440). Como si al descubrir este estratégico sitio para dominar a los pueblos aledaños, Huitzilopochtli, el dios del Sol, bendijera a su pueblo con la presencia de su reencarnación. De hecho este gobernador mandó a hacer una quema general de libros para reescribir la historia al gusto de los mexicas sin que hubiera fuentes anteriores y contrarias al simbolismo nacional. Así, los símbolos mexicanos, el águila sobre un nopal devorando la serpiente, se convirtió en un escudo trascendental a lo largo de los años.

En el mito fundador, el águila representaba a Huitzilopochtli, al dios Sol; el nopal –tenochtli–, a la isla fundadora de Tenochtitlán; y la serpiente, la sabiduría. Sin embargo, con la llegada de los conquistadores españoles, el simbolismo de la serpiente se alteró del náhuatl “ihuan cohautl izomocayan”, que quiere decir “la serpiente silba”, a “la serpiente es destruida”. En consecuencia, la serpiente, símbolo de sabiduría de Quetzalcóatl, se transformó en la figura del mal y pecado. Con el paso de los siglos y una reinterpretación heráldica europea, el águila del sol se convirtió en la representación del pueblo mexicano cuya pose encarnaba la fuerza para enfrentar los retos de la tentación terrenal y espiritual, de la vida y el mundo.

Fundacion_de_la_Ciudad_de_Mexico-Extracto_del_codice_Duran

Es así que el escudo mexicano, el símbolo patrio con mayor reconocimiento a nivel mundial, se convirtió en un ensamblaje cultural de cada mexicano –tanto dentro como fuera del país–. Esta águila devorando a una serpiente sobre un nopal habla realmente de las experiencias, mestizas, empoderadas, trascendentales, de un pueblo que posee la capacidad de ser el más poderoso del mundo.

Imágenes: 1) Laguo de Garzas; 2)Águila del Códice Mendoza; 3) Fundación de México-Tenochtitlan en el Códice Durán.