La exploración espacial y México: 10 datos interesantes

La incursión de México en el espacio es mucho más temprana de lo que suele pensarse.

El estudio del cielo, lo insondable del espacio y sus maravillas, han sido materia de interés de todas las civilizaciones. Lo que hoy conocemos como México tiene una milenaria tradición de relación con la astronomía: como muestra los mayas, grandes conocedores de las constelaciones.

Y en la época moderna México de hecho tuvo su incursión en la historia espacial muy de la mano con la primera llegada de un satélite artificial al espacio por parte de Rusia. Solo dos meses después, México había ya entrado a la carrera.

Te presentamos datos esenciales sobre la incursión de México en la exploración de la magnificencia del espacio:

– Solo dos meses después de que la URSS lanzó en 1957 al espacio el primer satélite artificial, Sputnik I, investigadores de la Escuela Física de la Universidad de San Luis Potosí lanzaron el primer cohete sonda mexicano para conocer las propiedades de la atmósfera.

– En 1962, se creó la Comisión Nacional del Espacio Exterior (CNEE) y la UNAM fundó su Departamento del Espacio Exterior

– En los inicios de la década de los 80´s México lanza al espacio sus primeros satélites:  Morelos I y II.

– En 1985 Rodolfo Neri Vela se convierte en el primer astronauta mexicano en ir al espacio en la misión conocida como Misión STS-61-B.

– En los 90´s estudiantes de la UNAM lanzaron en un cohete ruso el microsatélite UNAMSAT B. En 1993 y 1994 México lanza sus satélites Solidaridad I y II.

– En 2010 nace la Agencia Espacial Mexicana; esta coordina la política especial en el país.

– La Agencia Espacial Mexicana lanza la primera revista sobre el la presencia de México en el espacio, la cuál puedes revisar aquí.

– Entre los astronautas de la NASA de descendencia Mexicana se encuentran: Ellen Ochoa, John Olivas, José Hernández.

-Hace unos meses el estudiante de la UNAM Yair Israel Piña, de solo 20 años, fue elegido como estudiante-investigador para la NASA, es el miembro más joven de esta institución. Lo anterior gracias al diseño que hizo de un detector activo para medir la radiación en el espacio.

Guillermo Adrián Valdés trabaja en el Centro de Astronomía de Ondas Gravitacionales de la Universidad de Texas y este año formó parte del equipo que descubrió que verdaderamente existen las ondas gravitacionales en el espacio de las que hablaba Albert Einstein.

*Imagen: Satélite Morelos 3/ Notimex

Cuando el sol es comido (el significado ritual de un eclipse solar entre las culturas prehispánicas)

Muerte, renovación y lucha entre la luz y la oscuridad, eran algunas de las premisas más importantes en los rituales prehispánicos ante los eclipses solares.

Entre los fenómenos astronómicos más impresionantes y que pueden percibirse nítidamente desde la Tierra, sin duda destacan los eclipses solares; de algún modo ver al eje del cielo, el “astro rey” ser devorado súbitamente por una sombra es uno de los espectáculos más impactantes a los que puede aspirar un ser vivo desde nuestra perspectiva terrestre.

Los antiguos mexicanos fueron sociedades que mantuvieron una íntima relación con los astros y su movimiento. Asiduos observadores del cielo, lo que ocurría allá arriba no solo era una pieza esencial de su cosmología y vida ritual, también tenía una influencia decisiva en su vida cotidiana, sus fiestas agrícolas y, en general, en su forma de entender el mundo.

Y si consideramos ambas premisas, es decir la intimidad que sostenían las sociedades prehispánicas con los astros, y la contundencia de un eclipse solar, entonces es entendible la relevancia que tenía este fenómeno entre mexicas, mayas y otros grupos.

De hecho, entre los mayas, avezados astrónomos, se había establecido una tabla calendárica (incluida en el Códice Dresden) que calculaba las fechas de los eclipses tanto solares como lunares (incluso aquellos que no se podrían observar desde su ubicación). Esta es una muestra más de que su relación con los eclipses no solo comprendía un intenso cúmulo de mitos y rituales, también nos remite a la sofisticación científica que guiaba la observación de los astros entre mayas y otras culturas de Mesoamérica

eclipse-mayas-codice-dresden-calculos

En resumen, si buscáramos una lectura del eclipse solar inspirado en las creencias rituales de las culturas prehispánicas, entonces tendríamos que considerar lo siguiente:

  • Se trata de un momento decisivo, de potencial oscuridad y, por lo tanto, tal vez de resguardo.
  • Es un presagio en principio negativo pero también una potencial invitación, quizá una obligación, a renovarse.  
  • Durante un eclipse solar se sacude la interacción entre la luz y la sombra; la primera muere pasajeramente para así, con un poco de suerte, reactivarse o renacer con más fuerza de la que gozaba antes de su ocaso.
  • Los seres humanos debemos colaborar por medio de ritos y ofrendas, para dar fuerza a la luz en su batalla contra la noche; por eso, también, tendríamos que dedicarnos a hacer ruido, para azuzar al Sol y ayudarlo a no ceder por completo a la sombra, o para despertarlo tras su muerte transitoria.   

Cuando el sol es comido (entonces la renovación florece)

calendario-mexica-azteca-sol-eclipse

Representación de un calendario solar mexica (Antonio de León y Gama / 1792)

El término eclipse solar se traduce al náhuatl como tonatíuh qualo, que literalmente significa “el Sol es comido” –en maya yucateco y purépecha el concepto es muy similar, mientras que en otomí o mixteco, la traducción se acerca más a “la muerte del sol”. Entre los antiguos mexicanos, y de hecho entre la mayoría de las culturas alrededor del mundo, los eclipses son presagios infortunados.

La lectura de un eclipse como un mensaje aciago es más que entendible si consideramos que, al menos desde un plano arquetípico, estamos presenciando el momento en que la luz, representada por su máximo embajador, cede a la seducción de la oscuridad y se deja cobijar por la sombra. Pero también es importante entender que, además de que la oscuridad era entendida como pieza fundamental en el equilibro del Cosmos, esta muerte pasajera del Sol puede interpretarse, y de hecho así lo era en Mesoamérica, como un portal de renovación. 

“Para estas antiguas sociedades, el eclipse debió representar una catástrofe, y realizaban sacrificios con el propósito de ‘mantener vivo’ al astro, pues para ellos el sol negro o del inframundo se había impuesto al sol dador de vida” dice el arqueólogo Fernando López Aguilar. La reacción ritual a un eclipse presumiblemente incluía ritos y ofrendas de renovación, para así conjurar el renacimiento no solo del Sol sino, aludiendo a la correspondencia entre cosmos e individuo, también de las cosas mundanas, incluidos los seres humanos.

Antiguas creencias populares alrededor de los eclipses solares

Entre los antiguos mexicanos, y aún en la actualidad de ciertos grupos, los rituales incluían, además de sacrificios, hacer ruido, mucho ruido: con cantos, invocaciones e instrumentos de percusión. Así es como participaban, y colaboraban con la luz, en esta batalla en la que el  sol, tras su muerte temporal, debe renacer; en otros casos se hacía ruido para ayudarlo a salir de su letargo y así evitar que fuera devorado en su totalidad por la noche, representada en diversos mitos como un animal amorfo o un ser misterioso.

eclipse-proteccion-embarazada-mexico-amuleto-liston

Una creencia generalizada hasta la fecha es que los eclipses amenazan la salud de los bebés. Por ejemplo, entre los otomíes, las embarazadas deben proteger al bebé de los eclipses –posible inductor de malformaciones– portando listones en torno al vientre o cargando consigo objetos de metal. Por otro lado, los mayas y otros creen que un eclipse puede manchar la piel del bebé estando dentro del vientre; también se habla de posibles deformaciones en el proceso de gestación.

Siguiendo con las creencias populares entre diversos grupos de México, muchas de las cuales se mantienen, Antonio Francisco Rodriguez Alvarado hizo una interesante recopilación:

Thompson (: 288-289) comenta que entre los mayas de la península de Yucatán así como entre los mayas tzeltales y kanhobales está muy difundida la creencia de que los eclipses se deben a las peleas conyugales del Sol y la Luna.

Ruz (T. ll, 1982: 52), refiere que entre los tojolabales, los eclipses de ambos cuerpos celestes son vistos con grave angustia, pues se teme que una vez derrotados por la luna, el fin del mundo sería cierto. Por ello, cuando ocurren, la gente se refugia en la iglesia, tocando campanas, tambores, e incluso instrumentos de labranza para “ayudar” a que se haga nuevamente la luz.

Thomas (1974: 98, 104, 113). Entre los zoques de Rayón, Chiapas existe la creencia de que los eclipses de Luna producen la muerte de niños. La luz de velas benditas (san’tu ano’ ‘a) protege una casa durante los eclipses de Sol y de Luna de los brujos, el mal espíritu y los demonios de la naturaleza, que se dice aparecen de noche.

González (1982: 109-110), comenta que los tarahumares se atemorizan cuando hay un eclipse. Dicen que el Sol está enfermo, que hay que aliviarlo y medicinarlo con sus ofrendas y sacrificios, porque si se muere, se morirán ellos también.

México desde el espacio: 25 preciosas imágenes de tierras mexicanas (cortesía de la NASA)

Su singular forma le ha colocado como uno de los objetivos favoritos para las lentes de los astronautas.

México es un país especial desde cualquier ángulo que se le mire. Ya sea un acercamiento a, por ejemplo, algunos de los hermosos textiles propios de diversas zonas, o visto desde el espacio exterior, a miles de kilómetros, hay algo en este país que resulta simplemente notable. 

En la actualidad el archivo de imágenes espaciales es gigantesco. Satélites, misiones y astronautas que residen en la Estación Espacial Internacional, lo alimentan permanentemente. Y en este naciente acervo México figura con frecuencia; su singular figura, como de una sirena mitológica, o el gran puente que hace y pareciera unir a los otros dos grandes extremos del continente, le otorgan un lugar especial. Además, la enorme biodiversidad del país lo convierte en generosa musa: volcanes, ríos, playas, selvas e islas, hacen de su oferta estética es una delicia visual.

Te dejamos algunas de las fotos capturadas por la NASA del bellísimo México, como pocos extraordinario por su peculiar geometría, desde las vistas más altas que tengamos de él hasta ahora, el espacio.

 [related-inline]

 

mexico desde el espacio ciudad del carmen

Ciudad del Carmen, Campeche. 

 

mexico desde el espacio arrecife alacranes sur golfo mexico

Arrecife Alacranes, sur del Golfo de México.

 

mexico desde el espacio coahuila

Sierra Madre Oriental, Coahuila.

 

volcan pococatepetl mexico desde el espacio 

Volcán Popocatépetl.

 

mexico desde el espacio el paso

Ciudad Juárez, Chihuahua, y El Paso.

 

mexico desde el espacio el paso

Mina de Cananea, Sonora.

 

mexico desde el espacio volcan la malinche

Volcán La Malinche, Valle de Puebla-Tlaxcala.

 

mexico desde el espacio ciudad de mexico

Ciudad de México de noche. 

 

fotos mexico desde el espacio cancun 

Cancún

 

 pico-de-orizaba-mexico-veracruz-espacio-aerea

Pico de Orizaba, Veracruz. 

 

mexico-espacio-espacial-fotos-jalisco-tequila

Tequila, Jalisco. 

 

mexico desde el espacio cancun

Cancún, Quintana Roo, de noche.

 

volcan-colima-erupcion-mexico

Volcán de Colima en erupción. 

 

golfo-mexico-espacio-nasa-satelite.

Golfo de México.

 

imagenes mexico desde el espacio nasa

Vista satelital, nocturna, de la República Mexicana.  

 

imagenes mexico desde el espacio nasa

Columnas de polvo en Baja California.

 

imagenes espacio mexico yucatan

Península de Yucatán. 

 

mexico-espacio-nasa-satelite-espacial-fotos 

Península de Baja California, Sinaloa y Sonora, desde el espacio exterior. 

 

campeche-mexico-foto-desde-espacio

Campeche. 

 

laguna-ojo-liebre-mexico-espacio

Laguna Ojo de Liebre, Baja California.

 

popocatepetl-volcan-espacio-espacial-mexico

Volcán Popocatépetl. 

 

imagenes mexico desde el espacio nasa

México desde el espacio.  

 

cerro-culiacan-guanajuato-mexico-espacio-satelite

Cerro Culiacán, Guanajuato.  

 

imagenes mexico desde el espacio nasa

La Península de Baja California asediada por un huracán.  

 

mexico-desde-espacio-nasa-espacial 

Imágenes: NASA

Ulises I, el nanosatélite que emite canciones mexicanas en el espacio

Este nanosatélite emite canciones inéditas de compositores mexicanos en el espacio, un creativo proyecto de artistas miembros del Colectivo Espacial Mexicano.

Como sabemos, la imaginación ha sido uno de los grandes propulsores tanto de la ciencia como de las artes. La curiosidad como la visualización de posibles realidades siempre se han conjuntado en el desarrollo del conocimiento y la creatividad.

En la ciencia del espacio,  y aunque muchos lo ignoren, México tiene una carrera memorable en su haber. De hecho, esta comenzó muy a la par del primer lanzamiento de un cohete por parte de Rusia. Solo dos meses después, en el año de 1957, México ya había entrado a la carrera espacial cuando investigadores de la Escuela Física de la Universidad de San Luis Potosí lanzaron el primer cohete sonda mexicano para conocer las propiedades de la atmósfera.

Sin embargo, apenas en el 2010 se inauguró la Agencia Espacial Mexicana. Ese mismo año nació el Colectivo Espacial Mexicano. Este último se trata de un proyecto conformado por artistas que quieren llevar trabajos estéticos y creativos mexicanos al espacio.

ulises I colectivo espacial mexicano

Su primer experimento fue el Ulises I, un nanosatélite que llamó la atención del mundo y que, por su singularidad, fue retomado por medios internacionales. Ulises I se trata de una misión espacial, aunque una musical.

Once compositores mexicanos crearon las canciones específicamente para el Ulises I, que gracias a un enlace de radiofrecuencia emite simultáneamente las canciones en México y el espacio. Entre los músicos que participaron están: Fernando Castro, Teresa Bordona, J.J Díaz Infante, Hugo Solís, Omar Gasca, Ramsés Luna, Arturo Márquez y Miguel Maldonado.

El 4 de diciembre de 2015, en la celebración de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, se lanzó este primer nanosatélite musical, como parte también de la celebración de los 150 años de la publicación de la novela de Julio Verne De la Tierra a la Luna

ulises I colectivo espacial mexicano

En su lanzamiento en la FIl

Ese día, según declaraciones del propio colectivo:

La misión llegó a la estratósfera 30 minutos después de su lanzamiento y a partir de ese punto se desplazó durante una hora de manera suborbital. Los equipos de las bases terrestres de la UNAM y del INAOE recibieron señales de radio que permitieron monitorear el vuelo, recibir información y validar el funcionamiento del ATON y de ULISES en condiciones similares a las orbitales. 90 minutos después Ulises y Atón bajaron en paracaídas al Este de Guadalajara.

 

 

Ahora el Ulises 2.0 está en desarrollo y puedes conocer más sobre ambos proyectos acá.

 

*Imágenes: ulises1.mx