PueblaYork, el barrio de los migrantes poblanos en Nueva York

Esta comunidad poblana en Nueva York reivindicó el proceso de adaptación: no sólo abandonaron todo para buscar una mejor vida, también se llevaron, en su esencia de ser, una mexicanidad difícil de ocultar.

En innumerables ocasiones se ha retratado a Nueva York como la ciudad de los inmigrantes del mundo. En esta isla parece que no hay fronteras culturales, pues es fácil encontrar a personajes de múltiples procedencias; principalmente de sitios como China, India, Pakistán y América Latina. Incluso hay barrios en donde se concentran según las nacionalidades, tal como el barrio de PueblaYork.

En la avenida Roosevelt, la calle principal del barrio Elmhursts de Queens, en Nueva York, es visible el ambiente poblano. Por un lado llega el aroma de tacos de carnitas de cerdo; por otro, el de verdolagas en salsa verde, quesadillas de papa y mixiotes de borrego. Mientras que, al pasar, se ve una tienda de vestidos para quinceañeras, anuncios en los negocios y conversaciones en español, como relata un artículo de BBC Mundo. Parecería incluso una calle típica de la ciudad de México

En PueblaYork transitan y habitan los refugiados mexicanos sin documentos. La mayoría de ellos provienen de Puebla –y  de ahí el nombre del barrio neoyorquino–, el cual es el estado con mayor número de emigrantes en México. De hecho, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía, la migración representa la sexta parte de los habitantes de Puebla, 6,2 millones de personas. Es decir, que más de un millón de poblanos vive en EE.UU., y la mayoría en los barrios de Nueva York.

Los migrantes de PuebloYork a veces suelen reunirse en clubes sociales, otras en negocios que crean o en los sitios en donde trabajan. O al menos eso cuenta Joel Magallán, el fundador de la Asociación Tepeyac de Nueva York, quien cuenta cómo los cientos de mexicanos en NY tienen que abordar el metro y recorrer hasta 30 estaciones para llegar a su trabajo –generalmente en Manhattan–: “En el trayecto elevado el convoy pasa por un cementerio de vagones de desecho, vías de ferrocarril abandonadas y edificios viejos. Casi todos iguales: ladrillos grises, grafitis en el borde de las azoteas.”

pueblayork

Esta comunidad poblana en Nueva York reivindicó el proceso de adaptación: no sólo abandonaron todo para buscar una mejor vida, también se llevaron, en su esencia de ser, una mexicanidad difícil de ocultar. “Estamos en todos lados”, sentencia un encargado de un bar en Brooklyn quien llegó de Cholula, Puebla, hace nueve años, “En cualquier restaurante que preguntes siempre vas a encontrar por lo menos a un mexicano, en la cocina o sirviendo platos. Y muchos son paisanos”. Entre los poblanos, también están los jaliscienses, guanajuatenses o veracruzanos, quienes conforman una mano de obra en restaurantes. De hecho, de acuerdo con estudios de la alcaldía, el 70 por ciento de los restaurantes de la ciudad trabajan mexicanos, y creen que sin su trabajo la ciudad sería un caos.

Para ellos, a veces el único refugio son la familia y los paisanos, con quienes se comparten los gustos por la comida, las fiestas y las tradiciones de sus pueblos. Pues hay casos en que la vida distinta que llevan –de ser empleado en una paraestatal o en un banco a ser un lavaplatos o cocinero–, pueden desencadenar síntomas de ansiedad, depresión o incluso desesperanza.

No obstante, eso no se detiene ahí: existe el riesgo permanente a una deportación, separación de la familia y la discriminación cotidiana. Para ello, la Asociación Tepeyac de Nueva York, una pequeña oficina en un edificio viejo del corazón de Manhattan, se ha dedicado a apoyar a los migrantes mexicanos –principalmente de Puebla–. De hecho, de esa oficina surgieron los primeros datos sobre mexicanos víctimas de los ataques a las Torres Gemelas del 2001.

Hoy por hoy, la Asociación se dedica casi por completo a ayudar a los jóvenes migrantes a terminar el bachillerato. Pues de ese modo, de acuerdo con el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, se suspende la deportación de los beneficiarios.

Pese a los riesgos y peligros que puedan vivir, los poblanos en Nueva York son un ejemplo de la resiliencia frente al miedo, la discriminación y el infierno americano. A diferencia de los chicanos, los representantes de PueblaYork son el estandarte de lo mexicano en un lugar ajeno a su lugar de nacimiento. 

*Imágenes: 1) Puebla Online, 2) DeviantArt

¿Qué es México?

¿Cómo materializar las abstracciones que nos unen como mexicanos? Un ejercicio reflexivo en torno a conceptos como nacionalidad, identidad y país.

 ¿Un país, una persona? ¿algo que es? ¿lo que está siendo? ¿cómo hablar de algo que está siendo? ¿cómo hablar de un país que está siendo? ¿algo que está siendo es algo que produce? ¿lo que produce se mueve? ¿qué se mueve constantemente? ¿la realidad? ¿cómo se produce la realidad? ¿cómo produce un país su realidad? ¿la realidad es una? ¿un país produce realidades diferentes o realidades repetitivas condicionadas a un dominio específico? ¿las produce un país? ¿las produce una persona, una colectividad, una comunidad? ¿quién o qué produce la realidad? ¿cómo se producen realidades diferentes? ¿está la diferencia en algún lugar? ¿en una persona? ¿la diferencia está, es, está siendo? ¿es la identidad lo que la señala? ¿una tradición, una festa, un ritual? ¿la identidad se mueve? ¿la diferencia se mueve? ¿la diferencia tiene un lugar, un símbolo, una historia? ¿la diferencia tiene un ‘origen’? ¿llegaremos a lo diferente pensando en su origen, en ‘El origen’? ¿qué es el origen? ¿el origen es la diferencia? ¿la diferencia es algo que se origina todo el tiempo? ¿la diferencia se produce bajo su propia realidad, bajo su propio tiempo y espacio? ¿lo diferente es una ‘inmanencia’? ¿un ’no lugar’? ¿cómo se produce lo diferente en México? ¿cómo se produce en un país lo diferente si está en un mundo? ¿en dónde está México? ¿es posible señalarlo, habitarlo, serlo, o es una idea que se construye por sus fenómenos y realidades? ¿“tenemos la certeza” de que México existe? ¿es un territorio? ¿qué es México? ¿su cultura, sus tradiciones, su folclore? ¿estos conceptos representan la construcción de realidades y señalan la diferencia? ¿qué es la diferencia? ¿cómo es lo diferente? ¿cómo es pensar diferente? ¿qué es ser diferente? ¿está siendo la diferencia? ¿es lo negativo? ¿lo positivo? ¿lo propio? ¿lo otro? ¿es un qué, un quién, un cómo?

¿Lo diferente es algo que ‘vale’? ¿lo que tiene valor es algo que vale por sí mismo o por su valor frente a otra cosa? ¿el valor de un país es su riqueza? ¿la riqueza es un valor? ¿cómo es un valor o una riqueza diferente? ¿la riqueza de un país está en algo, en alguien? ¿qué es la riqueza? ¿una moneda? ¿un sistema de intercambio? ¿una producción de intercambios? ¿el intercambio de realidades que trazan la extensión de un territorio, incluso fuera del mapa, en una interioridad que se extiende hasta borrar o exceder los límites? ¿no es eso la globalización o la poesía? ¿cómo llegó a ser la extensión y flujo de realidades un dominio absoluto? ¿tendríamos entonces que regresar a lo propio? ¿en dónde está lo propio? ¿adentro? ¿afuera? ¿es lo diferente? ¿es algo que siempre va fuera de sí y nunca regresa a repetirse? ¿qué se repite? ¿la realidad, los dominios, las verdades, los sistemas? ¿cambian? ¿pueden ser diferentes? ¿la diferencia es un cambio? ¿la diferencia está en algo ‘esencial’, en eso que se mantiene ‘puro’? ¿pensarlo así no es apresarlo a un modelo perfecto donde comanda la exclusión? ¿por qué la verdad excluye? ¿por qué lo que se fja produce realidades jerárquicas? ¿un territorio produce la jerarquía? ¿lo produce lo que está siendo y olvida que no puede fjarse? ¿alguna vez nos hemos detenido a pensar sin precedente, sin buscar una causa o un fin? ¿cómo pensar fuera de lo fjo? ¿cómo pensar en movimiento? ¿cómo pensar lo que está siendo? ¿cómo pensar sin verdad? ¿cómo pensar sin origen? ¿cómo pensar o preguntar sin querer respuesta? ¿cómo producir pensamientos dinámicos que produzcan realidades que se muevan, atravesando todo, atravesándonos fuera y dentro de lo conocido, siendo su movimiento algo siempre diferente, sin referencia, siempre buscando lo que abra, incluso pensando los mismos conceptos y realidades y rituales y símbolos de forma que abandonen lo que eran y significaban? ¿es posible esto? ¿estar a la deriva? ¿es posible siempre estar derivando? ¿mantenerse extranjero? ¿en el borde? ¿preguntando constantemente desde un ‘no ser, un ‘no estar’? ¿no temblamos al estar fuera de lo conocido? ¿no es ese temblor una fuerza que señala ya estar en la diferencia? ¿qué produce esa diferencia que tiembla? ¿cómo produce una tierra sin lugar, que se encuentra siempre naufragando, temblando en la propia interioridad, entrecruzando todo lo que no cesa de cambiar y moverse? ¿cómo aparece ahí un país y cómo son sus habitantes?.

Imagen: “Angustia anónima dans l’atelier”. Intervención con cabeza prehispánica a la obra “Les Artistes dans L’Atelier” del colectivo SANGREE. Sidó D. México, 2017.

Dea Arjona
Autor: Dea Arjona
(México, 1986). ¿Historiadora del arte? ¿diseñadora de modas? ¿directora de Plataforma A&C? ¿directora? ¿escritora? ¿estudiante? ¿mujer? ¿dónde podría aparecer ‘yo’ que no soy algo específico?

Mexicanos construirán un muro durante la campaña de Donald Trump en Cleveland

“Encerremos a Trump” es el nombre de esta instalación para denostar la política de odio de Donald Trump, el muro de tres mil metros será construido en la Convención Nacional Republicana por voluntarios.

 

Será bello, será el mejor muro que jamás han visto.

Para “encerrar la política de odio de Donald Trump“, en Cleveland, durante la Convención Nacional Republicana, artistas, activistas y voluntarios construirán un gran muro de arena de más de 3 mil metros. El proyecto se llama “Encerremos a Trump”.

El desconcertante discurso xenófobo, que entre otros lamentables factores ha llevado a Donald Trump a ser el candidato Republicano a la presidencia en las próximas elecciones, es uno que no representa la cultura basada en las libertades que el gobierno de Estados Unidos ha enarbolado desde su fundación.

Entre sus propuestas, la de construir el muro que divide a México y a Estados Unidos para evitar la migración “ y que deberá ser pagado por mexicanos”, es un absurdo que niega la historia de este país, nacido gracias al flujo de inmigrantes. El proyecto está encabezado por la red de activistas latinos, Mijente, en coordinación con el Ruckus Society.

En lugar de construir un muro entre nuestros países, vamos a construir un muro alrededor del odio, la xenofobia y el racismo que representa la candidatura de Trump.

No será el tipo de muro que divide a culturas y familias, sino uno que nos une en la lucha para un futuro mejor para nuestros hijos. 

Tania Unzueta, directora de asuntos legales y políticas de Mijente, explicó:

Muchos de los que estamos participando en esto somos mexicanos”, o sea, los directamente atacados por Trump, y los que, según él, pagarán por su muro fronterizo. Yo soy de la ciudad de México, soy indocumentada, como muchos más que estarán participando.

Las personas que participen en la construcción pintarán su nombre en el muro como protesta. Está planeado que el proyecto se replique en otras partes de Estados Unidos para construir muros “contra las manos y mentes pequeñas” de Trump y sus simpatizantes.

Puedes informarte más del proyecto o apoyarlo en la siguiente liga. Por 5 dólares podrás conseguir que tu nombre esté impreso en el muro. También hay calcomanías, camisetas y piñatas de Trump.

 

Jaime Lucero, el filántropo mexicano que apoya la educación de indocumentados es reconocido en Nueva York

Frente a esta situación, Jaime Lucero ha decidido desarrollar el primer centro de estudios para mexicanos que busca promover la educación universitaria de jóvenes sin importar su condición migratoria.

De acuerdo con la organización a favor de la salud emocional de migrantes indocumentados mexicanos, PHP for Mexico, alrededor de 6 000 niños viajan mensualmente sin papeles ni acompañantes mayores hacia EE.UU. Estos niños pretenden huir de la violencia y pobreza que experimentan en sus países de origen, ya sea México, Honduras, Guatemala o El Salvador.

Estos niños llegan al país estadounidense sin un apoyo económico ni salubre ni educativo; lo cual genera una serie de consecuencias en su desarrollo biopsicosocial, académico e inclusive laboral. De hecho, según un informe de Migration Policy Institute –MPI– los migrantes mexicanos son quienes poseen el menor nivel educativo y, en consecuencia, los sueldos más bajos del mercado laboral en EE.UU. 

Frente a esta situación, Jaime Lucero ha decidido desarrollar el primer centro de estudios para mexicanos que busca promover la educación universitaria de jóvenes sin importar su condición migratoria. 

Jaime Lucero

Oriundo de Puebla, Lucero emigró en 1975 a EE.UU., sin haber terminado sus estudios de secundaria ni hablar inglés; no obstante, para principios de la década de los 2000, ya contaba con una empresa distribuidora de ropa con una flotilla de 25 camiones. Fue hasta el 2012 que Lucero decidió crear el Instituto de Estudios Mexicanos en donde ha ido otorgando 63 becas universitarias a estudiantes mexicanos sin documentación legal y con escasas oportunidades de recibir financiamiento para su educación. 

Y tras años de apoyo a los migrantes sin documentos, tanto Lucero como el Instituto de Estudios Mexicanos Jaime Lucero, fueron reconocidos por el alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, así como por la Asamblea neoyorquina. En la ceremonia, la Asamblea de Nueva York proclamó que el Instituto de Estudios Mexicanos Jaime Lucero, “sirve como una senda hacia el sueño americano para los mexicano-estadunidenses que viven en Estados Unidos y, más importante, encarna el lema de Lucero: ‘Empoderamiento político y económico mediante la educación‘.” Mientras que De Blasio reconoció a Lucero como “un emprendedor, un líder, un impulsor de la educación y un filántropo que ejemplifica el espíritu global de generosidad de la ciudad’. […] Lucero está allanando el camino para que otros jóvenes neoyorquinos mexicanos alcancen su pleno potencial.” 

Hasta la fecha, el Instituto de Estudios Mexicanos Jaime Lucero tiene el apoyo económico de Lucero, así como el financiamiento del Instituto de los Mexicanos en el Exterior, de la Fundación Juntos Podemos y de organismos como la Asociación de Profesionistas y Empresarios Mexicanos –APEM–. 

[La Jornada]

*Imagen: 1) xpatnation