Mermelada de tuna (Recetas exóticas)

Esta conserva dulce hace honor a las cualidades y sabor exquisito de la mexicanísima tuna.

La mermelada, a grandes rasgos, se trata de una conserva de fruta en azúcar. Su nombre viene del latín y los antiguos griegos cocían membrillos en miel, quizá su antecedente más antiguo. A México la mermelada llegó como un legado europeo y quizá su pariente más cercano sea el dulce de membrillo.

Ahora, con la globalización, en la casa propia pueden hacerse adecuaciones de platillos de todo el mundo y prácticamente con ingredientes de todos los países, un fenómeno gracias al cual nace la mermelada de tuna.

Compartimos la siguiente receta publicada por la PROFECO como resultado de la globalización antes apuntada. La tuna, además, contiene proteínas, carbohidratos, lípidos, fósforo, potasio, sodio; entre sus efectos están: es antoxidante, reduce el colesterol, antiinflamatorio

Acá esta deliciosa receta:

Ingredientes:

  • 1 kg de tunas sin cáscara (15 tunas aproximadamente)
  • 3 1/2 tazas de azúcar (840 g)
  • 1 cucharada sopera de pectina*
  • 1 cucharada sopera de jugo de limón

Procedimiento

  • Corte las tunas en trozos y licue sólo la mitad. Reserve el resto.
  • Vierta la fruta licuada en la cacerola, pasándola por el colador, y caliéntela a fuego medio; en cuanto empiece a hervir, añada la pectina, el azúcar y el jugo de limón. Revuelva la mezcla constantemente con la pala.
  • Una vez que suelte el hervor de nuevo, sin dejar de mover añada la fruta que reservó en el paso 1.

Retire la mermelada del fuego cuando adquiera una consistencia espesa y al revolverla se vea el fondo de la cacerola (más o menos después de una hora). Envásela de inmediato.

Envasado y Conservación

Sobre el paño seco coloque el frasco previamente esterilizado. Vacíe la mermelada aún caliente, con ayuda de la cuchara, dejando un espacio mínimo de un centímetro entre la boca del frasco y el contenido. Permita que escape un poco de vapor y cierre perfectamente.

Deje enfriar a temperatura ambiente y coloque una etiqueta en el frasco con el nombre del producto, la fecha de elaboración y la de caducidad. La mermelada estará lista para su consumo después de 12 horas de haber sido preparada.

Este producto se conserva en óptimas condiciones hasta por un año en un lugar fresco y seco. Una vez abierto el envase debe mantenerse en refrigeración y consumirse en un lapso no mayor de un mes.