Sobre la importancia de retomar la tradición de hacer comunidad en México (Entrevista con Pedro Kumamoto)

Pedro Kumamoto nos invita a dejar de esperar un mesías; México tiene las respuestas en sus tradiciones e historia: hacer más comunidad.

 

 

Debemos dejar la vieja idea de que vendrá un político a salvarnos, sino que como comunidad construiremos una política descentralizada.

Pedro Kumamoto

 

La historia de Pedro Kumamoto es sumamente especial. Este chico, cuando solo tenía 25 años, consiguió sin dinero y con un equipo en promedio de seis personas (a diario) hasta 8 mil 500 firmas físicas en sólo 40 días para alcanzar su candidatura independiente.

Muchos escépticos sobre el margen de acción de un candidato independiente quedaron sorprendidos cuando hace poco Kumamoto consiguió el concenso para eliminar el fuero en Jalisco (el candado que impide que a un político se le procese por algún delito), una victoria histórica.

También renunció recientemente al 70% de su sueldo y creó con su equipo un fondo llamado Germina (puedes checarlo en internet) para apoyar proyectos creativos y sociales en Jalisco.

Kumamoto viene de una organización social llamada Wikipolítica, y aún siendo legislador, en realidad aún forma parte de la sociedad civil. Quizá sea el primer politico verdaderamente ciudadano de México. La manera en la que incursionó en la política y el modo en que lo ha hecho hasta ahora lo han posicionado como una de las promesas para hacer política  de otra manera.

En esta entrevista, Pedro Kumamoto nos comparte su visión sobre el México actual y la manera en que interpreta sus posibilidades.

 

 ¿Cómo definirías la actualidad de México

Al menos a partir de dos emociones my importantes: es un momento de tocar fondo y tiene qué ver con la desigualdad, la corrupción, empezando con el presidente; en temas de medio ambiente, social, causas como Ayotzinapa, sí creo que estamos tocando fondo, pero habrá futuro.(…) Una señal sobre ello son los movimientos sociales para defender los derechos humanos, comunidades (que son casos inéditos en el mundo) como Cherán; espacios tecnológicos para conectarnos, hay muchos personajes, a pesar de las circunstancias, que buscan un modelo de país distinto, y tienen claro en qué sentido debe ir; todo ello se expresa en movimientos importantes.

 

¿Qué aspectos tradicionales que tenemos en México pueden inspirarnos o servirnos como referentes para transformar el México actual en el México que queremos? 

 

Aspectos milenarios de solidaridad como el apoyo, el milenario tequio o el trueque, espacios comunitarios… Los mexicanos reconocemos la importancia de lo común y podemos pensar cómo reestablecer lo común que el modelo actual ha desarraigado…. Los modelos de colaboración de nuestros pueblos indígenas, originarios, e incluso prácticas de colaboración que existen hoy en la periferia de las ciudades (proyectos y prácticas barriales) todas las respuestas están ahí, solo hay que voltearlas a ver…

 

¿Desde tu posición y tu experiencia, qué consejos darías a las nuevas generaciones de mexicanos?

Involucrarnos en lo político, dentro de la comunidad. A mi no me gustaría que personas de 60 años decidan cómo voy a vivir en 20 años; construir nosotros, y creo que debemos de construir una idea de proyecto de país donde quepamos todos. De entrada reconocer que como joven tienes intereses: quizá con el arte, con la autonomía alimentaria: que cada quien identifique cuál es su causa y desarrollar esta colaboracion entre todos. Enfocarnos en la colaboración, bajarle a los egos.

 

¿Dentro del actual panorama (cultura, política, economía) qué papel consideras que tiene la identidad cultural? ¿Es importante fortalecerla, alimentarla y hacerla consciente?

A mi me parece que de las identidades culturales hay que identificar lo bueno y lo que estamos cambiando de ello. Las tradiciones que son propositivas es importante preservarlas y entender que de las distintas posibilidades de encuentro con el otro se construyen nuevas realidades.

 

Para Pedro Kumamoto ¿qué significa ser mexicano?

Para mi es una identidad dentro de otra identidad. Yo antes de mexicano me defino como tapatío; yo no podría entenderme como mexicano si no entendiera lo mío, mi barrio, amigos, comidas… México es un mosaico de muchos amores, comida, parques; me hace ayudarme a comprender que México es una parte muy grande, que se construye desde lo micro en la diversidad; convivimos, construimos y cabemos.

 

¿Qué papel juega la ciudadanía para enfrentar los retos actuales del país?

Un papel central, debemos dejar la vieja idea de que vendrá un político a salvarnos, sino que como comunidad construiremos una política descentralizada, amplia; debemos dejar de creer que el presidente va a cambiar las cosas. Necesitamos acciones, acciones pequeñas pero articuladas con las instituciones. Las acciones cotidianas le dan sentido a tu vida pero también deben estar articuladas para influir en las instituciones- Es importante que esas acciones individuales estén vinculadas a movimientos y organizaciones para que tengan una incidencia más dirigida al poder y el modo de” hacer las cosas” de las autoridades. Por su parte, la protesta como vía de comunicación siempre debe existir, para sentirnos vivos, entre otras funciones.

 

 

 

Ana Paula de la Torre Diaz
Autor: Ana Paula de la Torre Diaz
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional ( http://bit.ly/2jkE8lD )

Mujeres Purépecha, detrás del nombramiento de la comida mexicana como patrimonio mundial

Un movimiento de cocineras purépecha en los años 80, desembocó en el nombramiento de gastronomía mexicana como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

En noviembre de 2010, la gastronomía mexicana fue nombrada por la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Detrás de esta decisión quizá uno se imagina solo gestiones diplomáticas para conseguir este nombramiento, pero la verdadera historia es sorpresiva.

Detrás de este nombramiento existe una historia peculiar y orgullosa. En 1985, un grupo de cocineras tradicionales de remotas y tradicionales comunidades del hermoso Michoacán, advirtieron que en su estado la comida mexicana corría el riesgo de perderse, ya que los nuevos “modos” traídos por compatriotas que habían migrado a Estados Unidos, estaban influyendo en el cambio de hábitos, y encontraron que los nuevos jóvenes no estaban valorando la riqueza nutricional y cultural de la gastronomía mexicana.

Estas mujeres iniciaron caravanas gastronómicas y comenzaron a exhibir su comida en la feria artesanal anual de Uruapan. Curiosamente, incluso en Michoacán, sus platillos no eran del todo conocidos, así que tuvieron qué regalarlos, con el fin de que las personas los probaran.

mujeres purepecha patrimonio cultural de la humanidad comida mexicana

Estas mujeres iniciaron con el movimiento para que la Unesco declarara la gastronomía mexicana como patrimonio de la humanidad. Su primer intento fue en la Convención de París, y aunque fue negada la declaración, al siguiente año consiguieron la gran sorpresa.

Inicialmente fueron nueve mujeres purépecha de los municipios de Sichuicho, San Lorenzo, Capácuaro, Angahuan, Tarerio, Santiago Azajo, San Juan Nuevo y Caltzontzin, entre ellas Juana Bravo y Antonina González Leandro. A su caravana la apoyaron empresarios gastronómicos y Catalina Easley, una ex delegada.

Ahora Bravo es invitada a diversos lugares del mundo a cocinar sus ancestrales recetas, de hecho, recién llegó de Kenia, donde cocinó en la semana internacional gastronómica, invitada por la Secretaría de Relaciones Exteriores de ese país.

Y aunque el nombramiento tuvo qué ver con un movimiento más complejo, podría decirse que ellas fueron sus iniciales promotoras, desde su comunidades y la conciencia que aún guardan sobre el valor ancestral de la gastronomía mexicana. Su especialidad, por cierto, es la tortilla purépecha bicolor llamada Ichuskuta, verde y blanca, que para simboliza la vida y la muerte.

*Imágenes: Ubaldo Garibay/El Universal

*Fuente:

Cocineras. Mujeres indígenas rescatan la comida tradicional mexicana/ El Universal

Pasión y ritual en la cocina mexicana: una entrevista con Patricia Quintana

Amante, y talentosa practicante de la gastronomía de México, la chef Patricia Quintana nos explica la importancia de la comida en la cultura mexicana.

Prácticamente todo mexicano, y muchos millones de extranjeros, vivimos enamorados de la comida mexicana. La inabarcable variedad de sabores y ánimos que convergen en este universo, en combinación con una rica historia, o mejor dicho una deliciosa y larga historia, hacen de la tradición y actualidad gastronómica de México un verdadero aliciente existencial.

Pero si bien muchos la celebramos, pocos son en comparación los que realmente se abocan a su estudio y entendimiento, a su recreación y, muy necesario, a su defensa. Precisamente esto es lo que nos llevó a buscar conversar con Patricia Quintana, distinguida chef que ha dedicado su vida al arte de la comida mexicana.

Autora de 27 libros relacionados al tema, creadora de uno de los restaurantes que dejaron huella en el imaginario, el Izote, e incansable promotora de la cocina de este país, ella es hoy un inspirador referente para honrar el privilegio de una tradición como la que presume México a través de su comida.    

 

¿Quién es Patricia Quintana?

Patricia Quintana desarrolla un interés en la cocina mexicana, desde niña, por sus vivencias del rancho. Esas vivencias de percepción y acercamiento de la tierra, es lo que me marcó para poder estar muy de cerca de las “mujeres de humo”, ver cómo se ponía desde un nixtamal, y eso me fascinaba porque cada vacación era como un encuentro con una tradición tan milenaria, náhuatl, de la región de Veracruz, colindante con Puebla. Ahí hay una mezcla de sensaciones y de fórmulas. Y entonces me tocó todo eso, afortunadamente, un encuentro milenario porque el rancho estaba a tres horas de la civilización, en la sierra, y eso fue lo que me hizo que me surgiera la inquietud y el gusto por este mundo.

Estuve siempre en una búsqueda de sensaciones, en las tradiciones y mercados buscando ingredientes. El ir y deambular por los diferentes mercados por todo el país con diferentes proyectos hizo que encontrara ingredientes milenarios que se cocinaban, como el Izote. Hasta 70 ingredientes mexicanos totalmente de raíz, y con técnicas y bases con un poco de las tendencias modernas, pude, sin una rigidez total, mantenerme al margen de lo tradicional.

comida prehispanica 2

 

¿Cuál es la importancia de defender o de promover estas tradiciones en México?

Yo me he fijado que ahora los jóvenes están volcando los ojos hacia lo tradicional, con un estilo moderno, y eso es lo que a mi me encanta ver, que dentro de todo lo excéntrico, y que son top chefs, de alguna u otra manera quieren ser innovadores pero estudiando las raíces y empapándose de los diferentes lugares culinarios tradicionales de México que aportan mucho.

 

¿Por qué es importante que los mexicanos conozcamos y sintamos la comida mexicana? ¿qué está en juego, digamos, hablando en el plano de identidad cultural?

Desde cosas muy básicas como reconocer la autenticidad de los alimentos, como una tortilla, saber que es auténtica al palparla, olerla. Siempre diferenciando de lo industrial pues es la sabiduría de la naturaleza la que te da el sabor; y a eso es a lo que me he dedicado, a defender una tradición milenaria. Una de las cosas que más se extrañan cuando se viaja es la comida, y las personas cuando están fuera se dan cuenta de que lo tienen adentro de su alma, es la misma naturaleza.

Luego del reconocimiento más antropológico, en la comida hay una esencia, y dentro de esa esencia hay danzas, yo quise ir a ver cómo se ofrendaba, cómo se hacían los rituales, en todo un contexto antropológico. La cocina es sensibilidad y composición.

 

¿Algún ritual que te parezca especialmente fascinante?

Bueno, todo lo de Oaxaca, desde como se purifican los alimentos, digamos. Se transforma un grano de cacao que se infla y se mantiene debajo de las lunaciones y lo tienen que lavar para poder hacer espuma del xocoatole, entonces la florecita de cacao también es importante pata hacer la espuma; el tejate, las bebidas ancestrales como el tascalate, el pozol que es a base de maíz fermentado.

La cocina estaba muy relacionada con los cuerpos celestes, con las lunaciones, los 28 días, las festividades de el ritual de los dioses. De los ciclos de los calendarios aztecas y mayas, las dos culturas madres.

 

comida prehispanica¿Cómo describirías el momento actual de la comida mexicana?

Emocionante, con retos, es un parteaguas. Creo que un parteaguas importante a un reconocimiento de una tradición, de una sensibilidad de las manos, del arte, porque es un arte, nuestra cocina es un arte. ¿Qué tal los cocimientos de bajo de la tierra? Es una tradición de que la madre tierra te cocina, con el fuego, que te lo hace, te lo da, te lo ofrenda. Esta es la parte mística y está creciendo el interés por ese lado. Algunos sentidos místicos sí se han rescatado pero muchos otros no, por ello debemos estar inmersos en la parte cultural, en las raíces, si tú no tienes base es como un caballo desbocado.

 

Luego de tu experiencia y trayectoria ¿algo que quisieras comunicarle a los más jóvenes sobre la comida mexicana?

Que no dejemos a un lado la cocina mexicana sino que luchemos por ella. Hay qué exponerla. Platicar tu experiencia, yo creo que las experiencias de la comunidad o de una mesa, siempre son importantes, la importancia y significado cultural de la cocina mexicana debe seguir exponiéndose.

 

*Imágenes: 1) Cortesía de Patricia Quintana; 2 y 3) Archivo Más de Mx

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Imagen instántanea de Paty Quintana

Esta semblanza nos introduce a la personalidad de una las figuras más importantes en los últimos años en la resignificación de la comida mexicana.

 

“…La femineidad luce en su rostro. Trabaja, no se está ociosa, emprende cosas, tiene ánimo.”   

¡Gran embajadora de la cocina mexicana para el mundo!

Mónica del Villar K. 

 

Conocí a Patricia Quintana hace muchos o pocos años, depende del punto de vista, a principios de los años setenta, en un contexto familiar y social pero en el que, sin duda, era un honor sentarse en la mesa que ella servía con bondad y gusto, así nomás, en la vida diaria, cotidiana, casera pero con un toque de virtud porque sus platillos tenían ya “ese algo” de excepcional y disfrutable. Por supuesto, yo no tenía entonces una conciencia y conocimiento claro de la importancia y riqueza que posee la comida tanto como elemento cultural, como natural. Menos conocía los sabios tonalpohualli o “libro de los destinos” de nuestros antepasados, para poder predecir el futuro de la vida de una gran mujer, aunque algo se podía intuir ya en la importante labor destinada a Patricia: la preparación de los sustentos del hombre.  

Ella eligió el arte de la cocina que se manifiestó de varias maneras: en su seria investigación y experimentación, en su manejo y creación, en el enamoramiento de sus raíces antiguas que matrimonia con el presente mexicano. Pero además, en la gran difusión de su quehacer en las que ha empleado múltilpes vías: cursos, seminarios, conferencias, asesorías, banquetes, restaurantes, hasta convertirse en una empresaria exitosa con sus productos comerciales de gran éxito por sus recetas secretas.  

Conservo, con gran aprecio, el primer libro de Paty de 1975, con la portada dibujada por José Luis Cuevas en una edición pionera y artesanal. La tituló: La cocina es un juego, fue dedicada a “Todos aquellos que se aventuran en el maravilloso juego de la cocina”.  Así fue como el juego de Patricia, se convirtió en toda una aventura profesional, cultural y recreativa. Casi 10 años después,  en los años ochenta del siglo pasado, salió su segundo libro, The taste of México, y a partir de entonces, ha publicado numerosos títulos, más de 10, siendo uno de sus últimos libros, El Mulli. Pero Paty, no solo es una destacada chef y autora, sino que se ha convertido en toda una gran promotora cultural, tanto dentro como fuera de México. Cómo expresé en líneas anteriores, ella es: asesora, articulista, maestra, empresaria, embajadora culinaria, difunde y recrea numerosos platillos calificados como “el gusto mexicano”, es un contacto internacional y al mismo tiempo es un identitario nacional.  

Por 13 años fundó y mantuvo el reconocido y exitoso restaurante El Izote, que significa la flor de palma en maya yucateco, en la Ciudad de México, decorado con ese gusto de pictografías de nuestros anitguos mexicanos y con un menú digno de ellos hasta nuestros días. Fueron 13 años, una trecena, que marcan un ciclo calendárico prehispánico de inicio-fin para pasar a otros ciclos nuevos.  

En el 2015 fui invitada a un homenaje a Paty por cumplir 50 años de chef que ha dado tantos satisfactores a nuestros paladares y espíritu. Ha librado una gran y digna batalla por su salud física, sin demérito de su valores y creencias que tanto ha luchado por ellos con gran ejemplo por la vida . En verdad es una mujer extraordinaria y bella. Esa noche lucía un traje tan fino como autóctono de Veracruz, lugar donde guarda honda raíces. Nos sorprendió a todos al compartir su último libro, Polvo de jade. Esencia del tiempo. La primera obra narrativa que nos brinda, una piedra preciosa como su título. Es un reencuentro consigo misma, pasado y presente, también le damos las gracias por ello como otra muestra que nos comparte de su amor a la vida y a su cultura. 

Termino esta fotografía de Paty con una cita de Bernardino de Sahagún que resaltó Miguel León-Portila sobre  la figura ideal de la mujer indígena en el México antiguo, la cual incluye entre sus atributos esenciales, el ser buena cocinera, “prepara buena bebida, buena comida…”. “La mujer ya lograda, en la que se ponen los ojos, digna, no es objeto de diversión. Cihuayotl iixco ca, la femineidad luce en su rostro. Trabaja, no se está ociosa, emprende cosas, tiene ánimo”. 

 

¡Esta es Patricia Quintana!

 

*Imagen: 1) Cortesía de Patricia Quintana

Mónica del Villar K.
Autor: Mónica del Villar K.
Amante del México Antiguo, cuidadora del Bosque de Chapultepec y entregada a los oficios editoriales desde hace muchos años.