Prueba esta deliciosa receta prehispánica para preparar chocolate con chile

Prueba la receta prehispánica original de chocolate frío con chile; se trata de una bebida deliciosa y energetizante.

Independientemente del primer lugar donde apareció el cacao (el cual algunos advierten que fue en México y otros que en Sudamérica), lo cierto es que es en este país en donde se han registrado las primeras evidencias de consumo humano de chocolate. Esto ocurrió alrededor del 1,500 a.C., según pruebas de residuos de chocolate encontradas en una vasija en la región maya que data del 1750 a.C., y se consumía como una bebida fría, originalmente fermentada y altamente energetizante.

Con el tiempo esta bebida llegaría a Europa y generaría una apasionada sub cultura en torno a su consumo. En Italia, Francia y otros países se abrazo con euforia el chocolate, y ya en esta etapa europea es cuando se le añadirían ingredientes como el azúcar y la leche. 

De acuerdo con el libro Chile para todos, publicado por Algarabía, la receta prehispánica del chocolate incluía chile, vainilla y se endulzaba con miel de maguey. Esta receta fue retomada por el sitio Animal Gourmet, y nosotros aprovechamos para compartírtela a continuación:

Ingredientes

  • 4 litros de agua
  • 2 litros de miel de maguey
  • 6 piezas de chile guajillo
  • 2 vainas de vainilla
  • 3 kilogramos de pasta de cacao con cáscara

 

Preparación

Primero se limpian y desvelan los chiles guajillos para hervir en agua.

Una vez que se tiene la infusión, se cuela y se le añade la miel de maguey

Posteriormente se agrega la pasta de cacao (resultado de moler las semillas tostadas, idealmente en metate, con un poco de agua) y se deja a fuego lento hasta que esta se disuelva en el agua. 

Al último se agregan las semillas de vainilla y se deja hervir hasta notar la formación de espuma. 

Finalmente se deja enfriar (pues se consume frío) y antes de beber se revuelve bien para mezclar nuevamente la grasa natural del cacao. 

 

5 beneficios de tomar el prehispánico y delicioso chocolate

La bebida más popular en el mundo hecha con cacao, el chocolate, tiene su origen en tiempos prehispánicos. Hoy su sabor y beneficios continúan fascinándonos.

El cacao fue en el mundo prehispánico un alimento imprescindible. Empleado prácticamente en todas las grandes culturas mesoamericanas, su uso como energético, ritual, medicinal, e incluso como moneda de cambio (como en el caso de los mexicas,) fue constante.

Una de las maneras de preparación del cacao eran las bebidas. Del cacao se extraía la base para elaborar bebidas como el chocolate, puzunque, tejate, bupu, tascalate y pozol. Y la que más se consume hoy día es el chocolate caliente.

En tiempos prehispánicos este era preparado cono agua; luego de la llegada de los españoles viró a su acompañamiento con leche, como hoy más se consume.

Además de delicioso, el chocolate caliente te aporta beneficios concisos, te compartimos algunos de ellos:

Es bueno para el cerebro

Uno de los estudios más sorprendentes al respecto fue publicado en la revista de la American Academy of Neurology, llamada Neurology. Este se aplicó a personas de la tercera edad, quienes tomaron dos tazas de chocolate diarias por 30 días. Al finalizar el experimento, se mostró un aumento de 8,3% de flujo de sangre al cerebro, también mejoraron sus funciones de memoria y conocimiento.

Es antioxidante

Tomar dos tazas de chocolate diariamente también te proporciona una buena cantidad de antioxidantes, por lo tanto es considerado también como antienvegecimiento. Lo anterior según los resultados de una investigación de la Universidad de Cornell, en Nueva York, publicados en el Agricultural and Food Chemistry.

Mejor la salud cardiovascular y cerebral

Otro estudio de BMJ vinculó al consumo de chocolate a la disminución del riesgo de sufrir ataques al corazón o derrames cerebrales en pacientes de alto riesgo.

También

El chocolate en bebida  mejora la salud de la piel, activa la circulación sanguínea y  el funcionamiento del hígado.

*Imagen:

Cocina al Natural/ YouTube

Mujeres Purépecha, detrás del nombramiento de la comida mexicana como patrimonio mundial

Un movimiento de cocineras purépecha en los años 80, desembocó en el nombramiento de gastronomía mexicana como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

En noviembre de 2010, la gastronomía mexicana fue nombrada por la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Detrás de esta decisión quizá uno se imagina solo gestiones diplomáticas para conseguir este nombramiento, pero la verdadera historia es sorpresiva.

Detrás de este nombramiento existe una historia peculiar y orgullosa. En 1985, un grupo de cocineras tradicionales de remotas y tradicionales comunidades del hermoso Michoacán, advirtieron que en su estado la comida mexicana corría el riesgo de perderse, ya que los nuevos “modos” traídos por compatriotas que habían migrado a Estados Unidos, estaban influyendo en el cambio de hábitos, y encontraron que los nuevos jóvenes no estaban valorando la riqueza nutricional y cultural de la gastronomía mexicana.

Estas mujeres iniciaron caravanas gastronómicas y comenzaron a exhibir su comida en la feria artesanal anual de Uruapan. Curiosamente, incluso en Michoacán, sus platillos no eran del todo conocidos, así que tuvieron qué regalarlos, con el fin de que las personas los probaran.

mujeres purepecha patrimonio cultural de la humanidad comida mexicana

Estas mujeres iniciaron con el movimiento para que la Unesco declarara la gastronomía mexicana como patrimonio de la humanidad. Su primer intento fue en la Convención de París, y aunque fue negada la declaración, al siguiente año consiguieron la gran sorpresa.

Inicialmente fueron nueve mujeres purépecha de los municipios de Sichuicho, San Lorenzo, Capácuaro, Angahuan, Tarerio, Santiago Azajo, San Juan Nuevo y Caltzontzin, entre ellas Juana Bravo y Antonina González Leandro. A su caravana la apoyaron empresarios gastronómicos y Catalina Easley, una ex delegada.

Ahora Bravo es invitada a diversos lugares del mundo a cocinar sus ancestrales recetas, de hecho, recién llegó de Kenia, donde cocinó en la semana internacional gastronómica, invitada por la Secretaría de Relaciones Exteriores de ese país.

Y aunque el nombramiento tuvo qué ver con un movimiento más complejo, podría decirse que ellas fueron sus iniciales promotoras, desde su comunidades y la conciencia que aún guardan sobre el valor ancestral de la gastronomía mexicana. Su especialidad, por cierto, es la tortilla purépecha bicolor llamada Ichuskuta, verde y blanca, que para simboliza la vida y la muerte.

*Imágenes: Ubaldo Garibay/El Universal

*Fuente:

Cocineras. Mujeres indígenas rescatan la comida tradicional mexicana/ El Universal

Sopa de lima yucateca (Receta)

La sopa de lima es uno de los platillos primordiales de la deliciosa gastronomía yucateca.

La lima es una de las frutas cuyo sabor es de los más indecibles. Su mezcla dulce, un poco ácido, seguido de un dejo amargo, y mucho jugo, le otorgan una identidad irrepetible.

En la famosa gastronomía yucateca la lima ha sido muy importante, sobre todo desde su exquisita sopa de lima. La sopa de lima es resultado de la conjunción de la gastronomía maya y la gastronomía española, es un platillo mestizo por excelencia.

 

Acá la receta (y si la prefieres vegetariana omite el pollo y haz la mezcla en un caldo de agua): 

 

1 pollo

2 cebollas

6 limas

1 manojo de cilantro

2 dientes de ajo

2 ramas de orégano fresco

sal

5 jitomates

3 Tortillas tostadas

 

Modo de preparación

  1. Coce el pollo en agua y agrégale los ingredientes, salvo el cilantro y la lima.
  2. Retira el pollo una vez cocido. Exprime 4 limas y agrega el jugo al caldo, luego el cilantro.
  3. Corta en rodajas las otras 2 limas y ásalas.
  4. Ahora en platos hondos vierte el caldo, luego las tortillas al gusto, el pollo desebrado, y por último las rodajas de limas asadas.

*Imagen: skinnymixers.com.au