Crea un trompo al pastor casero para comer infinitamente tacos

Imposibilitados por el no saber cómo hacer un tronco, muchos se han quedado con las ganas de hacer unos taquitos al pastor caseros. Con estos pasos, esto no volverá a suceder.

A lo largo de la historia, ha habido diferentes tipos de tacos. Desde los de suadero, cecina natural, hasta los más excéntricos,  como los de cabeza o lengua.  Aunque, el taco al pastor hoy en día, continúa siendo el predilecto de muchos. Sea por su sabor, o la manera en que es preparado, esta comida se ha vuelto un distintivo en México. Tanto así, que existe en cada esquina un puesto en dónde poder comprarlos. 

El disfrutar de un buen taco es, sin duda alguna, una manera de perpetuar la tradición mexicana, mas  hacerlos también. Esta es una iniciativa que muchos han pesado, aunque el problema de dónde encontrar un trompo o cómo hacerlo es lo que ha detenido a varios. De allí que, nosotros te presentamos cómo hacer un trompo o, al menos, de qué manera construir su equivalente. 

Utiliza una charola

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Una bandeja es el plato ideal para cocinar nuestro taco al pastor.  De esta manera, la carne podrá ser cocinada a elevada temperatura sin el peligro de algún accidente. También se recomienda recubrirla con papel encerado

Una rodaja de piña como base

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El uso de una rodaja de piña es bastante importante, tanto para la sazón como el decoramiento de este alimento. Se debe cortar la piña acorde al diámetro con el cual se decida cortarse, debido a que ésta será la base del tronco al pastor. Se recomienda utilizar un diámetro de 13 centímetros

Dos palos de madera de brocheta 

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El siguiente paso, es adquirir dos palos de madera para brocheta. La longitud es opcional y acorde al gusto de cuán grande uno desea que sea el largo de su tronco. Al ya tener este material, lo siguiente, e indispensable, es clavar los palos de madera en la piña. Ensartarlos de una manera profunda es muy importante. De lo contrario, la estructura y firmeza del tronco resultará imposible. 

Colocar la carne

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Una vez que ya se tiene esta estructura, debe colocarse la carne en el palo. La carne ya deberá estar sazonada con el chile guajillo, jugo de piña y los otros condimentos necesarios. El tipo de carne que se recomienda utilizar es hombro de puerco y, sobre la cantidad, sugerimos un aproximado de 2 K. También es opcional poner rodabas de cebolla o piña entre la carne. Aunque, por tradición, se suele poner una rodaja de piña hasta la punta de lo que vendría ya ser el trompo.

Meter al horno

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Ya listo el tronco al pastor, debe meterse al horno a una temperatura de 180º C y esperar, aproximadamente, 1 y 1/2 horas

 

¡A disfrutar!

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El último paso y el más importante es disfrutar de los tacos al pastor. De esta manera, no sólo disfrutarás de los taquitos al pastor en la calle, sino que la oportunidad de ya hacerlos tú, en tu casa y de manera infinita ya es posible. 

 

Imágenes: 1)Adolfo Calsin, 3)Javier Lastras y 5)Megumi

Una delirante galería de tatuajes de comida mexicana

Marcas en la piel que son homenajes a ingredientes y platillos de una cultura culinaria sugerente.

Hay personas que no dudan en marcar su piel con un elemento de la cultura mexicana. Y en este sentido, tal vez no haya simbología de cultura más sugerente que la gastronomía –que, por cierto, siempre suele ser atractivamente colorida–.

La gastronomía es por sí sola un elemento que permea al mexicano. Y tal vez por ello sea que en numerosas ocasiones se viene a la mente la posibilidad de tatuarse un aperitivo tradicional; de llevarlo en la piel como una especie de culto a su sabor, o simplemente como una insignia del ingenio mexicano. Por otro lado, cientos de símbolos de la gastronomía mexicana son reconocidos a nivel mundial, acaso como una suerte de emblemas que exponen la mexicanidad como un estado de ser. Porque todo foráneo que haya probado alguna vez los singulares sazones del territorio, sin duda quedará hechizado por el espíritu de estos alimentos. 

Ya sean insignias de un delicioso guacamole –y su ingrediente clave, el aguacate–, o un ardiente tequila que recuerda ese sentimiento peculiar de la fiesta mexicana. Un pan dulce como la mítica “concha”, acompañada de una bebida aliente, tal vez un chocolate tradicional o un café de olla; la mítica planta que, según numerosos mitos antiguos, estamos hechos los mexicanos –el maíz–, y hasta la figura del chile, que sencillamente expone una increíble paleta de colores según su grado de picor.   

Son muchos los elementos de nuestra comida típica que se retoman para crear fascinantes y extravagantes diseños, algunos de los cuales son particularmente bellos y, otros, indudablemente ocurrentes. En breve te mostramos algunos ejemplos:

 

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El melón es una fruta que aparece incluso en muchas pinturas de principios mediados del siglo XX (Tatuaje: Think Tank)
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El maíz es base de nuestra nutrición y además es estéticamente bello (Tatuaje: Tomás García)

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Con chile, pimiento y carne se puede hacer un alambre; y con limón, que no puede faltar.
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Otro ejemplo de remix con estilo mexicano y de tatuaje clásico inspirado en el delicioso guacamole. (Tatuaje: Tattoos 20)

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Un pequeño nopal, del cual salen guisos e incluso frutas, como la tuna. (Tatuaje: Soltattoo)
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Ni más ni menos que un chile, símbolo representativo de nuestra predilección por la comida picante. (Tatuaje: mauricioardila13)
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Un café en una taza de peltre, material muy usado en México (Tatuaje: luanaxaviertattoo)
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Guacamole con totopos: nótese el detalle del cilantro. (Tatuaje: Guillermo Tavera)
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Un flameante y delicioso rombo de carne al pastor con una sagrada piña coronándolo.
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Un regalo divino: pan dulce mexicano. (Tatuaje: César Gutierrez)
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Un caballito de tequila y su correspondiente limón. (Tatuaje: 212)
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Un maíz en toda su natural y realista hermosura. (Tatuaje: Hudson Valley)

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*Imagen principal: Julia Rothman

La dieta de la milpa: el libro que te enseñará a comer para nutrirte a ti y a tu identidad cultural

La tierra mexicana nos ofrece las delicias que necesitamos para nutrirnos y vivir de forma equilibrada con el entorno

Cuando uno se decide a seguir una dieta, muchas veces está respondiendo a los argumentos clásicos, relacionados con la salud y el peso; recuperar la identidad nacional no suele ser una razón común para modificar la forma en que comemos. Además, en la contemporaneidad, ese argumento se nos podría quedar un poco corto, porque de alguna manera, comemos apegándonos a los hábitos ligados a nuestro estilo de vida y estos responden a nuestras identidades. Pero la forma en que comemos no es siempre la más sustentable.

Ante el alza de la popularidad de dietas que se consideran amistosas con el medio ambiente (como la vegana, vegetariana y crudivegana) vale la pena preguntarse si la forma en la que comemos y los productos que consumimos tienen alguna correspondencia con el entorno que habitamos.

Si lo pensamos un poco, mucha de nuestra gastronomía tradicional sí está pensada para aprovechar los deliciosos recursos que nos ofrecen las tierras mexicanas. En este sentido, vale la pena recuperar las recetas que conforman el amplio repertorio de la comida mexicana y, por qué no, darle un sentido amplio al ejercicio de consumir lo que ha alimentado a los mexicanos por muchísimas generaciones.

La dieta de la milpa se propone en esa tensión entre volver a utilizar el saber local sobre la comida, procurar un consumo que se equilibra con el entorno y alimentarnos sanamente. En este libro  (que puedes descargar gratis aquí) se propone que la dieta de la milpa se adapte a las características culturales y naturales de las diferentes regiones del país. A diferencia de otras dietas que se dicen sustentables, esta es muy flexible; sin embargo, al centro está la milpa.

La milpa es una parcela de siembra, pero no se trata sólo de maíz, la idea de la milpa es ser un policultivo y estar rotando los productos que se van a cosechar. Esto responde a no sobreexplotar el terreno, respetar las estacionalidad de los cultivos y variar el consumo. El maíz, el frijol, el chile y la calabaza, son los cuatro productos centrales en la milpa. Pero lo más interesante de esta dieta es que se propone como un estilo de vida. Así que la vida sustentable se despliega no sólo en lo culinario y la alimentación, la intención es que lo lleves a muchas acciones de tu día a día.

Estas son algunas de las recomendaciones curiosas que propone la dieta de la milpa y son una buena forma de empezar a seguirla:

Alimentar a los infantes menores de dos años con leche materna.

Hacer ejercicio todos los días y limitar el consumo de aguacate, tortillas, frutas y tubérculos si no gastas mucha energía durante el día.

Consumir bebidas alcohólicas locales y saludables, en poca cantidad.

No limitarse a la milpa y consumir productos derivados de actividades asociadas, como la ganadería de monte, los insectos y las plantas medicinales.

No comer cosas industrializadas, como algunos lácteos o aceite. En otras palabras: olvídate de las fritangas.

Comprar productos locales y de temporada en mercados.

Sembrar tú mismo.

Ser flexible con tu alimentación, comer cosas de otros lados a veces, para que sea realmente sustentable.

Si quieres comer más sano, en conexión con el medio ambiente y disfrutando de las riquezas que te regala la tradición, no necesitas comprar super alimentos importados. Se trata de darle crédito a los sabores que alimentan algunas de tus memorias más íntimas y familiares: los de la comida mexicana.

*Imagen: xiroro – flickr  

60 tipos de tacos que puedes encontrar en México

La tortilla es el perfecto compañero, la diversidad de tacos crece cada día y te decimos cuántos tipos de tacos existen en México.

Sobre la antigüedad y origen del taco apenas tenemos algunas pistas. Su consumo en México es, y ha sido, tan profundamente cotidiano, que sus rastros originales se pierden o confunden en un mar de salsas y sonrisas. Se tienen antecedentes como el hecho de que Moctezuma hacía uso de la tortilla como una especie de cuchara, o que las mujeres envolvían en tortillas la comida que enviaban a los hombres que trabajaban largas jornadas fuera de casa. También, que los banquetes organizados por Hernán Cortés en Coyoacán incluían carne de cerdo con tortillas.

La tortilla está intuitivamente está dispuesta para “envolver” los alimentos, y así ha sido desde hace cientos años. Sobre los tacos podría decirse que prácticamente cualquier alimento podría convertirse en uno, pero entre esta potencial omni-simbiosis de tortilla y otro alimento, existen algunas combinaciones que fueron perfilándose como las predilectas o más comunes y, por lo tanto, alcanzaron su condición irrebatible de ser llamadas tacos.    la costumbre de pedirlos como tales.

A continuación te presentamos 60 de los tacos más comunes de México. Aunque es una medida arbitraria, en un inicio los dividimos por el tipo de preparado de la tortilla, y posteriormente presentamos su variedad dependiendo lo que contienen. Vale aclarar que aunque la gran mayoría de los tacos se hacen con tortilla de maíz, en el norte del país también suele emplearse la de harina. Finalmente, y antes de proceder a este suculento listado, no sobra advertir que el épico ejercicio de enumerar las especies de tacos que se disfrutan en México está condenado a la insuficiencia: a fin de cuentas, hay buenas probabilidades de que mientras tu lees esta lista este naciendo un nuevo tipo de taco… por suerte para todos nosotros.

Por tortilla

Tacos de canasta o sudados: nacieron en 150 en San Vicente Xiloxochita, Tlaxcala ante una crisis de empleos, como una manera económica y deliciosa de comer. También son llamados tacos sudados, y aunque su contenido suele ser chicharrón, papa, frijoles, u otros., su particularidad reside en que son preparados al vapor y por lo tanto la tortilla queda muy suave.

Tacos dorados: la tortilla se fríe previamente, pueden ser prácticamente de cualquier contenido, pueden ir enrollados o simplemente doblados.

Tacos acorazados:  su tortilla de arriba lleva una cama de arroz y sobre ella algún guisado. Se sirve en doble tortilla y son oriundos de Cuautla, Morelos.

Tacos miniatura: tacos dorados muy pequeños, con pollo, papa o carne de res deshebrada, salsa, queso y crema.

Tacos blandos: de tortilla blanda, generalmente la mayoría de los tacos son blandos.

Por contenido

Taco mi Matamoros querido: tortilla frita, carne de bistec o fajitas y queso fresco, cilantro, aguacate, cebolla cruda frita, con salsa Mexicana.

Tacos gobernador: de camarón con queso.

Tacos ahogados: tacos dorados en salsa o caldillo de jitomate, con col cebolla y frijoles. De Guadalajara.

Tacos de carnitas: de distintas partes de cerdo, generalmente cocidas con manteca y especias.

Tacos al pastor: el preparado de la carne de puerco o de ternera (usualmente) se hace en un braseado de tradición libanesa. Nacieron en la década de los 60 luego de una importante migración de libaneses a la Ciudad de México.

Tacos placeros o botaneros: su nombre viene del hecho de que son vendidos en las plazas, tianguis, mercados, etc., Pueden ser de muchos tipos, pero en general, el término refiere que son tacos “corrientes”, de calle, pero muy sabrosos.

Tacos de barbacoa: son tacos de diversas carnes preparadas a la barbacoa, y esta última refiere el método de cocción en jugo de limón o al vapor. La carne puede ser de oveja, cabra, conejo, pollo, pescado, venado e iguana.

Tacos de suadero: de carne de res, la que se encuentra entre el costillar, el pecho, muslos y la piel.

Tacos de cabeza: se trata de partes de la cabeza de la vaca. Son tacos de una mezcla de ojo, labio, cachete, lengua y sesos.

Tacos de chanfaina: de un guisado espeso de origen español, a este se le agregan partes picadas de distintas carnes o bien, del mismo animal.

Tacos de tripas: hechos con tripas de res, generalmente.

Tacos surtidos: el término se refiere a la mezcla de distintas partes del cerdo, aunque también puede aplicar para carnes de distintos tipos en un mismo taco.

Tacos de cecina: a la cecina en el norte se le llama a la carne de res salada secada al sol, y en el centro del país, a una tira de carne de res delgada cocida; de ambas se hacen deliciosos “tacos de cecina”.

Tacos de sal: la tortilla con un poco de sal, el taco más común y “democrático”.

Tacos de aguacate: de aguacate con un poco de sal, probablemente uno de los más antiguos.

Tacos mixiote: con una o más hojas de mixiote (cocidas) y distintos tipos de carne.

Tacos de chilorio: originarios de Sinaloa, se tratan de tacos de carne de cerdo desmenuzada, condimentada con chile pasilla, ajo, comino, orégano y sal y cocida en manteca. En ocasiones se usa también carne de res o pavo.

Tacos de chilayo: de carne de cerdo deshebrada, nopales y verduras cocinados en una salsa con tomates y jitomates. Son de Colima.

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Tacos de charales: hechos con una especie de pez, muy pequeñito, que vive en los lagos de México. Suele secarse y marinarse antes con sal y limón. También se comen empanizados.

Tacos de coachala o guachala: pollo y carne de cerdo en chile pasilla.

Tacos de chicharrones de vieja: de carne de chivo frita en manteca de cerdo. De Durango.

Tacos de caldillo durangueño: de carne de res en adobo de ajo, cebolla, jitomate y chile ancho o mulato. De Durango.

Tacos de requesón: hechos con el derivado de la elaboración de quesos de pasta blanda.

Tacos de pepena: elaborados con tripas y corazón de res en salsa de tomate.

Tacos de aporreadillo: de cecina de res picada y frita con cebolla, chile verde, jitomate y huevos revueltos. De Michoacán.

Tacos de chicharrón de camarón: camarones rebozados y fritos acompañados de col, mayonesa y salsa roja. De Baja California y Baja California Sur.

Tacos de marlin ahumado: de este tipo de pez preparado ahumado.

Tacos de pescado zarandeado: de Nayarit.

Tacos de macha de langosta o de matarraya: la carne se cocina a la mexicana, con jitomate, cebolla y chile verde.

Tacos de cabrito a la leña o al pastor: carne asada al carbón, en tortillas de harina y salsa de chile piquín o de monte. De Coahuila.

Tacos Laguneros: es uno de los pocos tacos de tradición que podrían calificar como vegetarianos. Llevan rajas de chile poblano asado, jitomate, queso manchego, cebolla; son peculiares pues la tortilla va un poco frita y se calientan envueltos en papel aluminio al horno. (Algunas personas también los preparan con carnes de distintos tipos). De Coahuila.

Tacos de tuétano: se hacen con la médula de los huesos de distintos animales.

Tacos de arrachera: de carne de res que proviene del diafragma de la vaca, a su tipo de corte también se le llama así.

Tacos de chicharrón: son prácticamente tacos hechos con la piel del cerdo.

Tacos potosinos: de queso y tortillas rojas doradas con escabeche.

Tacos de chochas: tacos de yucca en salsa de jitomate, o con huevos revueltos.

Tacos envenenados: mezcla de frijol, papa, chorizo y queso fritos en manteca. De San Luis Potosí.

Tacos mineros: con pasta, papas, tocino y carne de cerdo.

Tacos de nopal asado: con nopal asado, suele agregársele cilantro y jitomate picados.

Tacos de escamoles: de deliciosa hueva de hormiga.

Tacos de chapulines: de chapulines secos. Se consumen en distintos estados, sobre todo del centro del país, como Oaxaca. Acompañados de guacamole, limón o salsa.

Tacos de chinicuitles: hechos con los deliciosos gusanos de maguey.

Tacos de jumiles: con chinches de monte.

Tacos de nata: nata, crema y rajas de chile poblano, bañados con caldillo de jitomate, al horno. De Guanajuato.

Tacos dorados de pejelagarto: tacos dorados de pejelagarto a la mexicana, con jitomate, cebolla y chile verde. De Tabasco.

Tacos de carne salada con chaya: de picadillo, cecina o machaca, plátano y hojas de chaya.

Tacis de cochibita pibil: esta deliciosa carne deshebrada, un platillo típico de Yucatán, se prepara con carne de cerdo adobada y achiote.

Papadzules: tacos de huevo duro en salsa de pepita de calabaza, con salsa roja de chile habanero.

Tacos de chochito: de lechón adosado al horno.

Tacos de pito: flores de colorín guisadas en tortillas capeadas servidas en tacos con caldillo de jitomate. De Chiapas.

Tacos de plátano frito con salsa chimole: con tiras de plátano frito en tortilla frita bañados con chimole (salsa espesa y negra hecha con chiles quemados).

Tacos de hormiga chicatana: con guacamole y hormigas asadas al comal. De Chiapas.

Tacos de pescado Tikin xic: pescado a las brazas con adobo de chile ancho y achiote. De Quintana Roo.

Tacos de Tzic de venado: de salpicón de carne de venado (o res) cocinada en hoja de plátano, con rábano, cebolla, ajo, chile jalapeño, naranja agria y aceite. De Yucatán.

Tacos de coetlas: hechos con gusanos criados en el árbol de chía. Se comen con salsa de chile. De Puebla.

tacografia tipos de tacos en mexico

*Imágenes: 1)chalemadame.com; 2) Tacografía