50 películas esenciales en la historia del cine mexicano

Las obras incluidas en este listado bastarían para familiarizarnos con la historia y actualidad del cine hecho en México.

Hoy, tras más de un siglo de historia, el cine mexicano ha proclamado un estilo propio, tal vez resultado de en una singular búsqueda por comprender el entorno en donde estamos. Alimentándose de la influencia de generaciones como la que protagonizó la Época de Oro, de la injerencia de directores extranjeros que en uno u otro momento eligieron a México para desarrollar porciones determinantes de sus carreras (Buñuel o en otro plano Jodorowsky), así como una “realidad” esencialmente surrealista, por momentos caótica y siempre muy vital, si echamos un vistazo hacia atrás y luego lo correspondemos con el presente, entonces sería difícil poner en duda que hoy el cine mexicano puede presumir no solo una identidad única, también un pasado pasionante. Por cierto te recomendamos visitar aquí esta selección de 12 buenas películas mexicanas que puedes ver enlínea y gratis.

Y para celebrar el este fenómeno, te compartimos una lista de películas que han marcado, de alguna manera, la proyección de esta mexicanidad tanto en el país como en el extranjero:

(1933)  El compadre Mendoza de Fernando de Fuentes

el compadre mendoza fernando fuentes

(1935) Vámonos con Pancho Villa de Fernando de Fuentes

vámonos pancho villa fernando fuentes

(1940) Ahí está el detalle de Juan Bustillo Oro

ahí está el detalle juan bustillo oro

(1943) Distinto amanecer de Julio Bracho

distinto amanecer julio bracho

(1943) María Candelaria (Xochimilco) de Emilio Fernández

maria candelaria xochimilco

(1946) La otra de Roberto Gavaldón

la otra roberto gavaldón

(1946) Los tres García de Ismael Rodríguez

los 3 garcía ismael rodríguez

(1947) Nosotros los pobres de Ismael Rodríguez

nosotros los pobres ismael rodríguez

(1947) Gángsters contra charros de Juan Orol

Gángsters contra charros Juan Orol

(1948) Salón México de Emilio Fernández

Salón México de Emilio Fernández

(1948) Calabacitas tiernas (¡Ay qué bonitas piernas!) de Gilberto Martínez Solares

Calabacitas tiernas (¡Ay qué bonitas piernas!) de Gilberto Martínez Solares

(1949) La oveja negra de Ismael Rodríguez

La oveja negra de Ismael Rodríguez

(1949) Aventurera de Alberto Gout

Aventurera de Alberto Gout

(1950)  Los olvidados de Luis Buñuel

Los olvidados de Luis Buñuel

(1950) Doña Perfecta de Alejandro Galindo

doña perfecta alejandro galindo

(1950) Sensualidad de Alberto Gout

Sensualidad de Alberto Gout

(1950) Víctimas del pecado de Emilio Fernández

 Víctimas del pecado de Emilio Fernández

(1950) Susana (Carne y demonio) de Luis Buñuel

Susana (Carne y demonio) de Luis Buñuel

(1951) A. T. M. A toda máquina! de Ismael Rodríguez

A. T. M. A toda máquina! de Ismael Rodríguez

(1952) Él de Luis Buñuel

Él de Luis Buñuel

(1955) Ensayo de un crimen de Luis Buñuel

 Ensayo de un crimen de Luis Buñuel

(1956) Ladrón de cadáveres de Fernando Méndez

Ladrón de cadáveres de Fernando Méndez

(1957) El vampiro de Fernando Méndez

El vampiro de Fernando Méndez

(1958) Nazarín de Luis Buñuel

Nazarín de Luis Buñuel

(1959) Macario de Roberto Gavaldón

Macario de Roberto Gavaldón

(1960) La sombra del caudillo de Julio Bracho

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(1961) Los hermanos Del Hierro de Ismael Rodríguez

Los hermanos Del Hierro de Ismael Rodríguez

(1962) El ángel exterminador de Luis Buñuel

El ángel exterminador de Luis Buñuel

(1964) El gallo de oro de Roberto Gavaldón

El gallo de oro de Roberto Gavaldón

(1966) Los caifanes de Juan Ibáñez

Los caifanes de Juan Ibáñez

(1969) El Topo de Alexandro Jodorowsky

El Topo de Alexandro Jodorowsky

(1970) Reed, México insurgente de Paul Leduc

Reed, México insurgente de Paul Leduc

(1975) La pasión según Berenice de Jaime Humberto Hermosillo

La pasión según Berenice de Jaime Humberto Hermosillo

(1983) Frida, naturaleza viva de Paul Leduc

(1983) Frida, naturaleza viva de Paul Leduc

(1984) Veneno para hadas de Carlos Enrique Taboada

Veneno para hadas de Carlos Enrique Taboada

(1991) Danzón de María Novaro

Danzón de María Novaro

(1991) Sólo con tu pareja de Alfonso Cuarón

ólo con tu pareja de Alfonso Cuarón

(1991) Cabeza de Vaca de Nicolás Echeverría

Cabeza de Vaca de Nicolás Echeverría

(1991) Como agua para chocolate de Alfonso Arau

Como agua para chocolate de Alfonso Arau

(1992) Cronos de Guillermo del Toro

Cronos de Guillermo del Toro

(1994) Hasta morir de Fernando Sariñana

Hasta morir de Fernando Sariñana

(1997) Bajo California de Carlos Bolado

Bajo California de Carlos Bolado

(1998) La ley de Herodes de Luis Estrada

La ley de Herodes de Luis Estrada

(2000) Amores Perros de Alejandro González Iñárritu

Amores Perros de Alejandro González Iñárritu

(2001) Y tu mamá también de Alfonso Cuarón

Y tu mamá también de Alfonso Cuarón

(2002) El crimen del padre Amaro de Carlos Carrera

El crimen del padre Amaro de Carlos Carrera

(2007) Luz Silenciosa de Carlos Reygadas

Luz Silenciosa de Carlos Reygadas

(2013) Heli de Amát Escalante

Heli de Amát Escalante

7 películas nacionales están incluidas en la colección más exquisita de cine

Ejemplos arriesgados, honestos y conmovedores que, según esta fina lista, no te puedes perder.

Al cine nacional sin duda le hace falta reconocimiento, especialmente de parte de los mexicanos. No solo preferimos el cine taquillero estadounidense sobre la producción local; también alimentamos constantemente el equivocado perjuicio de que en México no se hace buen cine.

Por suerte, nuestro cine se está ganando un lugar muy relevante en los festivales, listas y colecciones más exquisitos del planeta. Entre ellos The Criterion Collection en donde la creación mexicana es representada por 7 ejemplos arriesgados, honestos y conmovedores que tienes que conocer.

The Criterion Collection es una distribuidora de películas en formato “doméstico” (que las puedes consumir en tu casa) con una curaduría bien cuidada e inteligente. Los títulos que distribuyen son notables en sus respectivos géneros, sin importar que sean clásicos, contemporáneos, comerciales o “de arte”, de alto o bajo presupuesto. La cosa es que son una representación de lo mejor del cine en cada una de sus formas. En ese sentido, es un privilegio ser seleccionado para formar parte de la selección.

Además, sus versiones son muy especiales, pues mantienen la mejor calidad audiovisual, además de incluir  múltiples contenidos adicionales especiales para hacer de la película una experiencia pedagógica.

Así, hay que celebrar que nuestro cine figura en esta colección y, utilizar el pretexto para aprender un poco de lo mejor del cine nacional. Te presentamos a las 7 seleccionadas:

También en Más de México: 7 cosas (muy buenas) que pasan cuando consumes cine nacional

Redes (Zinnemann y Gómez Muriel, 1936)



Entre el documental y la ficción, esta película basada en hechos reales describe la dura vida de los habitantes de la región pesquera de Veracruz en la época en la que fue producida: las terribles injusticias, la pobreza, el trabajo tremendo al que estaban sometidos algunos y la dura vida que llevaban. Vigente en todas las épocas, pues sin duda aún relata involuntariamente la realidad de esas y muchas otras comunidades, pero en el presente. La música original es de Silvestre Revueltas.

El Ángel Exterminador (Luis Buñuel, 1962)

En el clásico surreal de Luis Buñuel, un grupo de burgueses de la Ciudad de México asiste a una elegante cena, después de la ópera. Cuando termina el evento social, se dan cuenta de que no pueden abandonar la habitación donde estaban cenando. El episodio lentamente los transforma en algo muy alejado a lo que pretenden ser cotidianamente.

Simón del desierto (Luis Buñuel, 1965)

Doble aparición para el fantástico Luis Buñuel que sin duda puso en alto el cine de uno de los países más “surrealistas” del mundo (por su composición cultural, no solo por su curiosa cinematografía). La historia narrada en esta película pierde sentido escrita en pocas palabras, así que vas a tener que verla. Pero podemos asegurarte que no forma parte de esta colección por nada.

Canoa (Felipe Cazals, 1975)

El drama de Felipe Cazals es muy relevante en la historia de nuestro cine, primero, porque contrasta con las dramáticas y románticas ficciones típicas de la época (y también de las décadas anteriores) y presenta una narración basada en una historia real ocurrida en el pueblo de San Miguel Canoa, Puebla, cuando injustamente y por una extraña confusión fueron linchados unos jóvenes empleados de la Universidad Autónoma del estado. Esta película fue parte de una trilogía dedicada a contar historias similares. Además de su calidad cinematográfica, hay que verla por sus intenciones políticas.

Sólo con tu pareja (Alfonso Cuarón, 1991)

Aunque no lo creas, la ópera prima del fantástico Alfonso Cuarón fue una comedia romántica, más parecida a las de Almodóvar que a las actuales comedias mexicanas. En su tiempo también fue peculiar, pues ese cine aún no se ponía de moda. Ahora continúa siendo una auténtica rareza y vas a disfrutarla mucho, teniendo en cuenta la obra contemporánea de Cuarón

Cronos (Guillermo del Toro, 1993)



La ópera prima de Guillermo del Toro es una extraña versión de los mitos del “vampiro” como figura fantástica, aunque no lo sea de forma explícita. Es una película de terror hecha y derecha y te encantará ver los orígenes del hombre responsable de obras muy queridas como “El laberinto del fauno” y “La forma del agua”.  

Y tu mamá también (Alfonso Cuarón, 2001)

Por si te hacía falta: doble Cuarón. La película protagonizada por los bien queridos Gael García y Diego Luna ganó mejor guión en el Festival Internacional de Cine de Venecia. A su manera, aún con tintes de comedia de enredos, nos plantea el panorama político y social del México contemporáneo, pero de forma muy sutil y combinándola con una reflexión sobre la sexualidad y los tabúes, ligados a la clase.

También en Más de México: Un catálogo de películas mexicanas en línea gratis (cortesía del Imcine)

Las lecciones filosóficas de Cantinflas para vivir mejor

Conocido mundialmente por el cantinfleo, este ídolo, si se escucha con atención, entre sus frases se encuentran verdades filosóficas.

¿Quién no ha escuchado del cantinfleo? Esa palabrita que sirve para nombrar al que habla mucho, pero no dice nada. Cantinflas inventó el término al hablar de esta manera. Aunque, si le dedicamos algo de atención reflexiva, curiosamente aparecen pequeñas gemas filosóficas.

De su boca no sólo salen palabras sin sentido, también verdades con las que filósofos o escuelas filosóficas concordarían. Aquí te presentamos algunas de sus expresiones más sabias y, que sin duda, pueden servir para orientarnos en el complejo arte de existir:

“Ya vio para que sirvió el dinero”

Es con esta frase sarcástica con la que Cantinflas finaliza una reflexión que, tal vez hasta podría maravillar al más exigente orador. A partir de una disertación en la que alude al desapego material, Cantinflas rememora a una de las más antiguas escuelas filosóficas: los Cínicos. Estos filósofos apoyaban el desapego a lo material en orden de alcanzar la felicidad.

El fundador de este modo de pensar fue Antistenes, discípulo de Sócrates, y cuentan las historias que él disfrutaba pasearse en público con ropa desgastada y desaliñada. Algo que Cantinflas disfrutaba de hacer.

“Ya se me puso hablador, con esa voz de borracho, presumiendo de tenor”

El señalar la imprudencia o la falta de humildad en otros es un rasgo también de los cínicos. Durante la época griega, los filósofos de esta escuela daban sus conocimientos en la vía pública. Poco les importaba a estos maestros si fueran aceptados por los escuchas. Para ellos, el hecho de decirlo era lo único importante. De ahí que muchos hayan visto sus enseñanzas como molestia.

“que si cobran más que trabajan, que cobren menos; pero que si trabajan más que cobran, pues que cobren más”

La frase no podría decir más. A partir de esta expresión, Cantinflas alude a la importancia de la remuneración laboral de manera justa. Esto significa una visión de la persona que trabaja como un ser con derechos. Algo, con lo que, muchos filósofos de la Escuela de Frankfurt estarían de acuerdo.

Un ejemplo vendría a ser Herbert Marcuse, quien en su obra Razón y revolución, habla sobre el derecho intrínseco de todo individuo por el mero hecho de ser una persona. Algo que Hegel ya había mencionado en su teoría jurídica y que Marcuse rescata.

“cálmese comadrita, al fin de esto ya pasó, como dicen”

Este pésame que da Cantinflas es otra de las breves enseñanzas, entre su humor y risa. La visión de la muerte como algo innegableble es evidente y, más que nada, innevitable. Vivir con la certidumbre de que la experiencia vital puede acabarse en cualquier momento, hace que uno valore la vida misma más allá de cualquier doctrina metafísica o creencia religiosa. Esto es, sin duda alguna, existencialista.

El haber revisado estas frases, así como las ocultas enseñanzas es revelador. Muestra que Cantinflas, más allá de su aparente aspecto despreocupado, ocultaba grandes pensamientos. Algo muy inspirador y que prueba, que todas las personas tienen algo que decir y que la filosofía está más presente de lo que la gente cree en la vida diaria.

Los consejos de belleza que María Félix le dio a una joven

Todas hemos queridos ser bellas y María Félix tiene la fórmula para lograrlo.

La belleza física, aunque relativa, ha sido perseguida históricamente por el ser humano. Y si bien todo indica que la verdadera belleza está lejos del plano perceptible, es decir se cultiva internamente, también es importante, para jugar el juego de la cultura, de vez en cuando esforzarnos en sentirnos bien por afuera. Lo cual no siempre es fácil. 

¿Quién no ha querido sentirse hermoso o hermosa alguna vez? El problema es que La única esperanza que queda es pedir consejo y guía, ¿y quién mejor que a una diva mexicana? María Felix es el icónico ejemplo y sus enseñanzas fueron plasmadas en un cortometraje mexicano, dirigido por Amanda de la Rosa

Aunque deja que desear en más de un sentido, María Bonita, estrenado en 2016, es interesante pues narra la experiencia biográfica de la directora Amanda, durante la estadía de la estrella mexicana en su casa en Veracruz. En este entonces, y debido al acoso de la prensa, María buscaba un lugar en dónde disfrutar en paz y no ser perseguida por la farándula. Por esta razón, la madre de Amanda decidió ofrecerle su hogar para pasar unos días. 

Este acontecimiento cambia toda la vida de Amanda, quien desde ese momento, decide a toda costa, hacer que María Félix le comparta sus consejos de belleza. La doña, quien en un principio parece ser escéptica ante la niña, no le da ninguna respuesta. Lo cual provoca que Amanda se desespere y comience a sentirse decepcionada de su ídola, a la que veía como una de las mujeres más hermosas. Sólo es, antes de irse, cuando María Felix le revela su consejo:

La palabra más importante del diccionario es amor, amor propio. La belleza es una percepción, un espejismo, una creencia y tú eres la primera que lo tienes que creer. La que es bella se atreve a llevar lo que es hasta las últimas consecuencias. Haz lo que te dé la gana y, nunca, nunca, te arrepientas.

Es así como María Félix se despide de su joven estudiante, a quien tiene que dejar para seguir su camino, pero no sin antes, haberle dejado una valiosa enseñanza: sólo el amor propio nos hará bellos, de los pies a la cabeza.