7 películas nacionales están incluidas en la colección más exquisita de cine

Ejemplos arriesgados, honestos y conmovedores que, según esta fina lista, no te puedes perder.

Al cine nacional sin duda le hace falta reconocimiento, especialmente de parte de los mexicanos. No solo preferimos el cine taquillero estadounidense sobre la producción local; también alimentamos constantemente el equivocado perjuicio de que en México no se hace buen cine.

Por suerte, nuestro cine se está ganando un lugar muy relevante en los festivales, listas y colecciones más exquisitos del planeta. Entre ellos The Criterion Collection en donde la creación mexicana es representada por 7 ejemplos arriesgados, honestos y conmovedores que tienes que conocer.

The Criterion Collection es una distribuidora de películas en formato “doméstico” (que las puedes consumir en tu casa) con una curaduría bien cuidada e inteligente. Los títulos que distribuyen son notables en sus respectivos géneros, sin importar que sean clásicos, contemporáneos, comerciales o “de arte”, de alto o bajo presupuesto. La cosa es que son una representación de lo mejor del cine en cada una de sus formas. En ese sentido, es un privilegio ser seleccionado para formar parte de la selección.

Además, sus versiones son muy especiales, pues mantienen la mejor calidad audiovisual, además de incluir  múltiples contenidos adicionales especiales para hacer de la película una experiencia pedagógica.

Así, hay que celebrar que nuestro cine figura en esta colección y, utilizar el pretexto para aprender un poco de lo mejor del cine nacional. Te presentamos a las 7 seleccionadas:

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Redes (Zinnemann y Gómez Muriel, 1936)



Entre el documental y la ficción, esta película basada en hechos reales describe la dura vida de los habitantes de la región pesquera de Veracruz en la época en la que fue producida: las terribles injusticias, la pobreza, el trabajo tremendo al que estaban sometidos algunos y la dura vida que llevaban. Vigente en todas las épocas, pues sin duda aún relata involuntariamente la realidad de esas y muchas otras comunidades, pero en el presente. La música original es de Silvestre Revueltas.

El Ángel Exterminador (Luis Buñuel, 1962)

En el clásico surreal de Luis Buñuel, un grupo de burgueses de la Ciudad de México asiste a una elegante cena, después de la ópera. Cuando termina el evento social, se dan cuenta de que no pueden abandonar la habitación donde estaban cenando. El episodio lentamente los transforma en algo muy alejado a lo que pretenden ser cotidianamente.

Simón del desierto (Luis Buñuel, 1965)

Doble aparición para el fantástico Luis Buñuel que sin duda puso en alto el cine de uno de los países más “surrealistas” del mundo (por su composición cultural, no solo por su curiosa cinematografía). La historia narrada en esta película pierde sentido escrita en pocas palabras, así que vas a tener que verla. Pero podemos asegurarte que no forma parte de esta colección por nada.

Canoa (Felipe Cazals, 1975)

El drama de Felipe Cazals es muy relevante en la historia de nuestro cine, primero, porque contrasta con las dramáticas y románticas ficciones típicas de la época (y también de las décadas anteriores) y presenta una narración basada en una historia real ocurrida en el pueblo de San Miguel Canoa, Puebla, cuando injustamente y por una extraña confusión fueron linchados unos jóvenes empleados de la Universidad Autónoma del estado. Esta película fue parte de una trilogía dedicada a contar historias similares. Además de su calidad cinematográfica, hay que verla por sus intenciones políticas.

Sólo con tu pareja (Alfonso Cuarón, 1991)

Aunque no lo creas, la ópera prima del fantástico Alfonso Cuarón fue una comedia romántica, más parecida a las de Almodóvar que a las actuales comedias mexicanas. En su tiempo también fue peculiar, pues ese cine aún no se ponía de moda. Ahora continúa siendo una auténtica rareza y vas a disfrutarla mucho, teniendo en cuenta la obra contemporánea de Cuarón

Cronos (Guillermo del Toro, 1993)



La ópera prima de Guillermo del Toro es una extraña versión de los mitos del “vampiro” como figura fantástica, aunque no lo sea de forma explícita. Es una película de terror hecha y derecha y te encantará ver los orígenes del hombre responsable de obras muy queridas como “El laberinto del fauno” y “La forma del agua”.  

Y tu mamá también (Alfonso Cuarón, 2001)

Por si te hacía falta: doble Cuarón. La película protagonizada por los bien queridos Gael García y Diego Luna ganó mejor guión en el Festival Internacional de Cine de Venecia. A su manera, aún con tintes de comedia de enredos, nos plantea el panorama político y social del México contemporáneo, pero de forma muy sutil y combinándola con una reflexión sobre la sexualidad y los tabúes, ligados a la clase.

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Netflix prepara una masiva cantidad de películas y series producidas en México

Netflix prepara más de 50 series y películas producidas en México para 2019 y 2020.

Con el claro reto de sacudir una larga historia de entretenimiento telenovelero y contenidos poco estimulantes para el  imaginario, o eso esperamos, Netflix prepara una verdadera cruzada de producciones mexicanas. Evidentemente el mercado mexicano no es una cancha nueva para el gigante mediático de la era digital; basta con recordar que Roma (2018), la aclamada cinta de Alfonso Cuarón, fue una producción netflixera, además de varias series, entre ellas Club de cuervos, Luis Miguel, La casa de las flores, IngobernableLa piloto y Made In Mexico (con su título desafortunado).

Si bien Netflix presume que esta nueva ola de producciones mexicanas (se tienen contempladas más de 50 durante los próximos dos años, entre series y películas) será un vehículo para, en palabras de Ted Sarandos, CCO de Netflix, “proveer una plataforma para que el talento mexicano se reconozca alrededor del mundo”, también esperamos dos cosas esenciales de esta oleada:

Calidad

1. Que realmente se eleve la calidad del contenido producido en México para un público amplio –y no dicho en un sentido snob o intelectualoide, sino deseando narrativas accesibles pero también propositivas, placenteras y entretenidas, pero también estimulantes y que incentiven la madurez mediática del imaginario.

Identidad

2. Que dichas narrativas se construyan realmente en torno a la identidad mexicana y no atendiendo a una faceta de la globalización cultural que termina uniformando las identidades a favor de estereotipos globales, en buena medida dictados por el entretenimiento hollywoodense y afines. 

En fin, a continuación te compartimos un promo llamado “Listos para lo que sigue. Netflix México, pronto” producido por esta compañía para celebrar su próximo lance en este país (y que, por cierto, esperemos que no refleje el tono ni acercamiento con el que se abordara esta generación de contenidos).

¿Qué sigue para Netflix México?

Estas son algunas de las producciones más interesantes anunciadas por Netflix para México, además de las secuelas de series que en los últimos cuatro años ya fueron probadamente exitosas:

Rio Grande, Rio Bravo (serie de cinco cortos documentales sobre temas fronterizos, cuyo productor ejecutivo es Gael García)

Los corruptores (un thriller basado en la novela homónima de Jorge Zepeda Patterson)

Estas son las películas mexicanas que tienes que ver antes de que termine 2018

En 2018 el cine mexicano llegó con todo. Estas 9 películas son imperdibles.

Este 2018 el cine mexicano llegó con todo. Además no se limitó a un solo género o circuito comercial. Desde las comedias comerciales, pasando por las festivaleras que se convertirán en clásicos, hasta un par de muy finas propuestas alternativas: en la cartelera local hay para todos los gustos.

Y extrañamente, el cine nacional sigue sin llamar la atención de la audiencia local que prefiere sobre este rico abanico las películas taquilleras de Hollywood. Pero si amas el cine, apreciarás mucho saber que aún te queda tiempo para disfrutar en pantalla grande algunas de las joyas que la industria mexicana nos regala este año.

Estas son las que no te puedes perder antes de que termine el 2018.

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Ana y Bruno

Para niños y no tanto, este genial largometraje animado del brillante Carlos Carrera, finalmente vio la luz y nos presenta una historia que rompe los límites de lo que se puede hablar con los niños, tratando temas como muerte, locura y soledad, con pinceladas sutiles que se manifiestan en los curiosos personajes.

Extraño pero verdadero

De Michel Lipkes, una brillante visión de la oscura realidad mexicana. Con una trama intensa y bien argumentada, esta película nos deja entrar al mundo de la violencia, la basura y los basureros, la calle y la pobreza. En un acto de justicia narrativa, Lipkes nos recuerda que esos desechos materiales, sociales y simbólicos que vamos dejando tirados por ahí, no desaparecen, sino que son recogidos, limpiados, administrados y aprovechados por otras personas. Esta es una joya que te sacudirá toda indiferencia.

Los adioses

Esta es la esperada película sobre la vida de una de las escritoras mexicanas más relevantes de la historia: Rosario Castellanos. Dirigida por Natalia Beristán nos muestra el contexto de Castellanos: una mujer sensible a su condición sociológica en un mundo regido por hombres que simultáneamente se enfrenta a una turbulenta historia de amor. Si lo que esta mujer vivió resuena, es porque sus problemas continúan vigentes entre nosotros.

Mexicanos de bronce

Rocky, Hones y Bullet están en la cárcel, se vuelven amigos y, ahí, deciden formar un grupo de rap. Con sus potentes canciones narran sus vidas, sus emociones y problemáticas que, no por casualidad, conectan con las de tantos otros jóvenes mexicanos que tienen experiencias similares con el crimen y la violencia. El documental de Julio Fernández habla de música, barrio, familia, violencia, libertad y destino.

Tiempo compartido

Dirigida por Sebastián Hoffman, esta película ganó el premio al mejor guión en el festival Sundance. Esto es bastante decir. Con un reparto que combina talento local y extranjero, el planteamiento de la trama es muy peculiar. Dos familias hospedadas en un hotel en una paradisiaca playa mexicana, comienzan a vivir extraños eventos que llevan a los padres a sospechar que una corporación multinacional quiere atacarlos. A partir de esto se desarrolla una extraña historia de supervivencia que te mantendrá a la orilla del asiento.  

Nuestro tiempo

Lo nuevo de Carlos Reygadas (ganador de La palma de oro en Cannes, 2012) explora la vida de Juan y Esther, un matrimonio que comienza una relación abierta, pero, cuando ella se enamora de otro hombre, el asunto se complica intensamente. El mismo Reygadas protagoniza lo que promete ser un filme de intensa contemplación, tensión y mucho drama.  

Museo


Lo nuevo de Alosno Ruizpalacios (director de Güeros) nos tiene muy impacientes. El largometraje protagonizado por Gael García Bernal y Leonardo Ortizgris se llevó el Oso de Plata por mejor guión en el Festival Internacional de Cine de Berlín. Y cuenta la historia (con múltiples libertades narrativas) del “robo del siglo mexicano”. Fue la madrugada del 25 de diciembre de 1985, cuando dos jóvenes estudiantes se robaron 140 piezas del Museo Nacional de Antropología. La historia es realmente fantástica y a juzgar por el trailer el producto final será inolvidable.

 Roma

Sin duda la película mexicana más esperada del año. Lo nuevo de Alfonso Cuarón (que hizo la fotografía, edición, dirección y guión) es un regalo muy personal para México. Su película contará la historia de una familia de clase media que vive en la colonia Roma de la CDMX y su relación con Cleo, la empleada doméstica, en el contexto de los años 70, una época muy compleja en el país por los episodios violentos que acontecieron. Nos morimos por ver esta co-producción con Netflix, en el cine y también en las casas mexicanas.

Bayoneta

El drama dirigido por Eduardo Kizza y Luis Gerardo Méndez, narra la historia del boxeador tijuanense Miguel Galíndez, “Bayoneta”, que después de perderlo todo en el boxeo, se auto-exilia en Finlandia. Entre el frío, la oscuridad y el alcohol, la depresión que lo persigue se hace cada vez más grande, pero el ring continúa esperándolo.

7 cosas (muy buenas) que pasan cuando consumes cine nacional

No podemos dejar morir al cine mexicano. Aquí una lista de buenas razones para salvarlo…

Tristemente, como otras cosas mexicanas, el cine local está en peligro, no de extinguirse, precisamente, pero sí de perder su oportunidad de iluminar la mirada de cientos de espectadores que esperan, con ansias, algo rico para ver. Así, nos toca a nosotros, amantes de las palomitas con valentina, darle la vuelta al asunto.

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Estas son 7 cosas muy buenas que pasan cuando consumes cine nacional:

Apoyas a creadores locales (y a un enorme conjunto de trabajadores mexicanos)

El cine es una industria, que, como cualquier otra genera empleos. La particularidad frente a muchas otras industrias es que los trabajos que solicita son creativos. Ser artista, creador o técnico en algún área de artes o diseño en México es complejo, porque las industrias locales son pequeñas. Hay que hacerlas más grandes. Cuando vas al cine a ver una película gringa estás financiando a Hollywood. Cuando ves una mexicana, puede que estés financiando la cena de tu vecino.

Impulsas la continuidad de la industria mexicana

Si la industria local fuera más redituable, probablemente habría más personas dedicadas a ella. Y si pudiéramos hacer más sólidos los casos de éxito en este campo, tal vez los gobiernos y otras instituciones y organizaciones invertirán en los creadores emergentes. Así, no te tienes que aventar solo las películas de Carlos Reygadas; también puedes ver las formas del agua, los birdmans y de plano hasta los cocos de cada año, porque eso hace que suba el valor de creativos mexicanos y eso nos deja mejor parados a todos.

Te das la oportunidad de aprender más de México

El cine mexicano registra de manera muy peculiar visiones diversas de este país. Así, es una ventana a todos los Méxicos que no conoces y también una invitación a mirarlos con empatía. Si México es diverso esto es precisamente porque es enorme en todos los sentidos. El cine nos acerca a todo tipo de realidades, también al fondo de aquellas que consideramos convencionales.

Abres la posibilidad, de una vez por todas, de terminar con un prejuicio muy grave

Quien piense que en México no se hace buen cine tiene que ver más cine mexicano, porque aquí hay muestras fantásticas de toda clase de géneros. Por ejemplo, el cortometraje animado de Carlos Carrera llamado “El héroe” de 1994  ganó la Palma de Oro en Cannes. Puedes verlo gratis aquí.

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Le apuestas a una forma de comunicación creativa, abierta, honesta y reflexiva

El cine nos permite abordar hasta las circunstancias y problemáticas sociales más dolorosas y hasta obscenas. Tal vez nos moleste, pero, por a cambio de nuestra paciencia en muchos casos nos ofrece reflexiones preciosas, panoramas visuales insospechados y sobre todo la invitación a involucrarnos, a actuar, a cambiar las circunstancias que inspiran hasta el filme más espeluznante.  

Refuerzas algunos puntos clave de tu identidad (y la de otros)

La identidad, como casi todas las cosas mexicanas, es megadiversa y elusiva. Pero se vale narrarse la propia identidad, ser narrado por otros y explorar las narraciones que plantean los demás. El cine tiene esta cualidad y hasta la exploración de los clichés más sutiles (como el hecho de muchos mexicanos guardamos la sal en viejos frascos de mayonesa o que los papás se van por cigarros y nunca vuelven), sobre todo si es ingeniosa, nos invita a reflexionar sobre nosotros mismos.

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Pones en cuestión tu propia definición de mexicanidad

Al final ese es el ejercicio. El cine es el lugar donde podemos imaginarnos de formas distintas, especialmente si somos espectadores o de rediseñar lo que vivimos, especialmente siendo creadores. No podemos perdernos de esta oportunidad. Mejor, consume cine mexicano.