10 mujeres inspiradoras que México dio al mundo

Con un sistema en contra, brillaron porque su capacidad era tal, que fue imposible ignorarlas.

Por años las mujeres se vieron obligadas a cumplir un rol en la sociedad que las relegó a tareas del hogar. Su capacidad intelectual, artística o científica era simplemente allanada por las pocas oportunidades que tenían de llevar una vida distinta a la de madre.

Aún así muchas mujeres han hecho historia por su talento, capacidad o ingenio. Su mérito, además, va acompañado de haberlo conseguido con un sistema que no estaba dispuesto a que ello sucediera.

Hacemos un recuento, hoy, en el Día Internacional de la Mujer, de mujeres inspiradoras que abrieron camino a otras más para su desarrollo en los planos de las ciencias o las artes:

Laureana Wright de Kleinhaus

Fue una valiente intelectual, periodista y precursora del feminismo. En la época porfirina fundó la primera revista feminista en la que solo participaban mujeres: Violetas del Anáhuac. En esa misma publicación, cuando muy pocos medios lo hacían, criticó fuertemente al régimen, lo que casi le valió ser extraditada de México. Nació en Guerrero y sus ideas influyeron a muchas mujeres de su época que cuestionaron su rol en la sociedad. Fue también vicepresidenta de la Sociedad Espírita de la República Mexicana.

Sor Juana Inés de la Cruz

Probablemente la primera intelectual mexicana reconocida como tal. Su rebeldía innata venía probablemente de su madre, quien nunca se casó “legítimamente” con su padre, incluso se separó de este y tuvo hijos con otro matrimonio “ilegítimo”, retando con ello la moral de la época. Desde muy pequeña aprendió a leer y a escribir y también aprendió nahuatl. Cuando ingresó en la corte se dice que aprendió latín en solo 20 sesiones y cuando entró a una orden como religiosa su obra literaria fue expandiéndose prodigiosamente. Escribió dramaturgia y poemas, y cambió con su inteligencia la concepción de las mujeres en su época.

Helia Bravo Hollis

Nació en 1901 y, con la época en contra, fue considerada un pilar elemental en la botánica mexicana (y abrió a las mujeres un terreno inédito en este rubro). En 1930 era ya responsable del “Herbario Nacional”. Publicó la  1ª edición de Las Cactáceas de México, en 1937. Exploró México y en su obra científica hay más de 160 publicaciones, 60 taxa descritos y 59 cambios nomenclaturales.

Frida Kahlo

Además de su prolífica obra pictórica (con un estilo prácticamente irrepetible), su vida misma, enclavada en el sufrimiento físico a raíz de un accidente que sufrió cuando era muy joven, fortaleció su carácter frente al dolor de una manera admirable. Es considerada una inspiración para muchas generaciones por su coraje para sobrepasar su dolor anímico (en gran parte por su relación tortuosa con Diego Rivera) y por sus padecimientos físicos.

Elena Garro

Escritora, poeta y dramaturga. Algunos críticos la consideran la escritora mexicana más importante luego de Sor Juana. Estuvo casada con Octavio Paz durante 20 años y esa sombra le costó caro pues su reconocimiento estuvo siempre supeditado a este, aunque el tiempo ha ido haciéndole justicia. Jorge Luis Borges, Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares, publicaron en 1967, en su segunda edición de la Antología de la literatura fantástica, una breve obra de teatro de la escritora: Un hogar sólido. Entre los temas que tocaba están la marginación de la mujer, la libertad femenina, la libertad política.

Rosario Castellanos

Poeta y narradora, promotora del Instituto Nacional Indigenista, escribió durante años en Excelsior. Internacionalmente puso en alto el nombre de una mujer en el ámbito literario. Escribió novela, poesía, cuentos, ensayos, artículos y dramaturgia. También fue diplomática y activista. En uno de sus poemas apuntó: el mundo es un “lugar de lucha en el que uno está comprometido”.

Chavela Vargas

Es una de las cantautoras más emblemáticas del país. Aunque nació en Costa Rica fue demasiado mexicana. En una famosa entrevista apuntó:

– Sí, soy mexicana.

– Chavela pero usted nació en Costa Rica.

– ¡Los mexicanos nacemos donde nos da la rechingada gana!

Sus letras y canciones, y sobre todo la emoción que les imprimía, hicieron que mostrara el sentir mexicano desde sus más profundas expresiones culturales a partir de los boleros y la música ranchera. Rompió el estigma de la música ranchera machista, consagrada para hombres.

Poniatowska

Escritora, activista y periodista. Es la primera mujer en obtener el Premio Cervantes. Su descendencia familiar, por parte de su padre tiene herencia aristocrática europea, pero a ella, que inició su carrera como periodista en Excelsior haciendo una entrevista diaria, se le ha calificado siempre de izquierda. Cuando prácticamente ningún periodista indagaba el tema, Poniatowska recogió incansable y valientemente los testimonios que incriminaron al gobierno de la masacre de estudiantes en Tlatelolco.

Amalia Hernández

En el rubro de la danza ha sido la exponente más importante internacionalmente que ha tenido México. En 1952 fundó el Ballet Folklórico de México y en toda su vida creó hasta 60 coreografías. Ha sido una figura primordial en la preservación de los bailes tradicionales mexicanos.

María Izquierdo

Fue la primera pintora mexicana en exponer sus obras fuera de México. Su obra fue elogiada por personajes como Antonin Artaud y Carlos Monsiváis quienes apuntaban que su pintura retaba lo convencional en la manera en que la mexicanidad era representada. Hacía una mezcla de surrealismo con rostros muy poderosos y de intensa presencia.

*Imagen: larevistavision.com

Conoce a algunas de las mujeres más poderosas e increíbles de México (según Forbes)

Algunas son muy populares; otras, tal vez más discretas. Todas están haciendo cosas realmente increíbles por México y tienes que conocerlas.

Ser mujer en México (y casi en cualquier parte) sigue siendo una lucha. Si la frase parece trillada es porque ser sujeto en el sentido más amplio posible es, en muchos sentidos, luchar constantemente contra las circunstancias. Sin embargo, sería un poco ingenuo negar que las circunstancias para las mujeres, son increíblemente complejas.

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Así, celebramos que haya chicas, mujeres y niñas que están construyendo cosas increíbles y que, no solo son “ejemplos a seguir” también, abren los caminos y las posibilidades para otras tantas que tienen ideas fantásticas o buscan participar activamente en construir la sociedad que habitan.

Recientemente, 100 de estas mujeres formaron parte de la lista de Mujeres Poderosas Forbes en 2018, algunas (como la escritora Amparo Dávila) por su inmensa trayectoria, otras como Xóchitl Cruz de 8 años, por sus logros recientes. Algunas de ellas son muy populares, como Natalia Lafourcade; otras tal vez más discretas como la partera, Otila Gómez. Sin duda todas están haciendo cosas increíbles en y por México. A nosotros nos toca, en el mejor de los casos, seguirles el paso.

Para dejarte inspirado, aquí te presentamos el perfil de algunas de ellas.

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Elisa Carrillo

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Ella baila danza clásica y empezó a estudiar a los 6 años de edad y hoy, a los 37 años, es la primera bailarina de la Ópera de Berlín.

Marta Sánchez Soler

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Es una investigadora y defensora activa de los derechos migrantes. Ella dirige el Movimiento Migrante Mesoamericano que se dedica a cuidar los derechos de migrantes mexicanos y centroamericanos que van hacia Estados Unidos.

Fritzia Irízar

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Imagen: CIAC Art.

Esta artista mexicana es una de las escultoras contemporáneas más importantes. Su obra cuestiona al sistema económico actual, a través de ingeniosos juegos. Ha expuesto en algunas de las galerías más importantes del mundo.

Xóchitl Guadalupe Cruz

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Tiene 8 años, es originaria de Chiapas y este año ganó el premio del Instituto de Ciencia Nuclear a la Mujer porque construyó su propio calentador solar de agua. Ama profundamente la ciencia.   

Alexia Ulibarri

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Imagen: Mulier.

Esta importante diseñadora mexicana ha consolidado una popular marca de ropa. Además, es la creadora de los chalecos luminiscentes que, diseñados para los rescates después del sismo del 19 de septiembre. Alexia también se dedicó a recaudar fondos para los rescatistas.

Natalia Lafourcade

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Además de ser una importante embajadora de la cultura mexicana, Natalia trabaja con la fundación TECHO, que construye viviendas para personas de bajos recursos.

María Guadalupe ”Lupita” González

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Imagen: El País.

Esta increíble atleta ganó la medalla de oro en la prueba de 20 kilómetros de caminata en la Copa del Mundo en Taicang, China. Y este no ha sido el primer oro de su carrera.

Carmen Aristegui

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Imagen: Economicon.

La periodista que desde 2017 dirige el sitio independiente Aristegui Noticias es un referente vital para los medios y el ejercicio informativo en México.

Charlyn Corral

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Imagen: Noticiasnet.mx

Esta futbolista mexicana juega delantera en el equipo Levante Unión Deportiva, de la Primera División Femenina española. Además es una goleadora para la Selección Mexicana Femenil.

Daniela Michel

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Imagen: FICM.

Ella es la fundadora y directora del Festival de Cine Internacional de Morelia. Además e suna prominente crítica de cine y ha sido jurado en festivales internacionales como Sundance.

Dorothy Ruiz

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Amante de las estrellas, esta mujer originaria de San Luis Potosí, representa la presencia femenina y latinoamericana como científica de la NASA.

Ángeles Camacho Rosales

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Imagen: Prensa CONACYT.

Esta investigadora ganó el premio Women In Science, en Londres. La mexicana diseñó un programa para eliminar la brecha de género en la ciencia que incentiva el interés de las niñas y jóvenes inglesas por esta área del conocimiento.

Amparo Dávila

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La brillante escritora publicó por primera vez en 1950, pero sigue siendo un referente para la literatura mexicana contemporánea.

Toni François

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Esta fotógrafa hace crónica visual de la música en vivo de la Ciudad de México. Su trabajo es fantástico y se ha expuesto en importantes eventos de fotografía.

Ana Ramírez

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Es artista visual, animadora y fue parte del equipo de animación de Coco, que ganó el Oscar a mejor película animada en 2018 y que además, conquistó el corazón de miles de amantes del cine, haciendo una preciosa representación de México.

Otila Gómez Morales

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Es partera tradicional, originaria de Chiapas y es la presidenta de la Asociación Mexicana de Partería. Además es una activista de los derechos de las mujeres, derechos de la infancia, la salud sexual y reproductiva y defensora de la perspectiva de género en las prácticas médicas.

Feminismo comunitario en Oaxaca: El cuerpo como metáfora del territorio

La mujeres indígenas de Oaxaca tienen algunas lecciones de feminismo que compartirnos

Un susurro se transporta en el viento, pasando por el Istmo de Tehuantepec y llegando hasta la Sierra Norte de Oaxaca. Es el susurro colectivo de cientos de mujeres indígenas que se han organizado en torno al territorio y a las raíces que en él subyacen.

Son mujeres, no obstante, que consideran que la categoría de territorio entraña más que selvas, mares, campos y montañas; para ellas entraña también el cuerpo; su cuerpo. Desde los pies, pasando por las piernas, la vulva, el ombligo (centro de ese territorio), los senos y la cabeza; todo eso es su tierra.  

De esta amplia categoría de territorio ha devenido el feminismo comunitario, una práctica que se ha extendido por todo el estado de Oaxaca como un susurro, pero que se ha transformado en miles de voces exigiendo mejores condiciones de vida para los pueblos originarios y un alto a la violencia de género, tanto al interior como al exterior de sus comunidades. En esta simbiosis de cuerpos y territorios, de territorios y cuerpos, las mujeres han recuperado sus raíces y su dignidad, defendiendo todo lo que es sagrado en el mundo para ellas.

“El lenguaje neoliberal ha construido las cárceles para nuestros cuerpos que son las construcciones sociales-culturales y políticas que se hacen sobre los cuerpos”, dice Julieta Paredes, poeta, escritora y feminista comunitaria de Bolivia. Por ello, tanto la tierra como el cuerpo son en esta concepción espacios que se siembran, se cultivan, que se aman y se defienden. Las mujeres indígenas entienden que el cuerpo de una mujer es el primer y último territorio, el más inmediato, y que es suyo porque el cuerpo, como la tierra, es de quien lo trabaja.

Estas mujeres han hecho lo que otros feminismos no han podido: llevar a la práctica cotidiana el empoderamiento de la mujer, el cual va más allá de instancias jurídicas para posicionarse como un empoderamiento multidimensional en el cual se vuelven, antes que nada, regentes de su propio cuerpo. Así, y con la dignidad a tope, estas mujeres oaxqueñas han hecho sus propias alianzas productivas en sus localidades, haciéndose autosuficientes y combatiendo la carestía generalizada a la que están sometidos los pueblos indígenas de nuestro país. Incentivan así el apoyo mutuo en sus comunidades, mientras denuncian la violencia de género e intentan reconstruir y defender su identidad como mujeres y como indígenas.

Ponentes en el foro “Mujeres en el poder, comunidad y comunalidad” que se llevó a cabo en la Feria Internacional del Libro Feminista realizado en mayo de 2017, en el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca

Una lógica diferente

Los indígenas, tanto en México como en otros países del continente, reivindican una lógica muy suya. Sin la necesidad de conocer las diatribas de la historia de la filosofía (predominantemente europea), las comunidades no dejan de darnos lecciones de lo que es aquello que los griegos llamaron praxis: la práctica más allá de la contemplación, la unión entre teoría y práctica. Porque mientras nosotros interiorizamos las formas de la competencia, ellos practican el apoyo mutuo; mientras que nosotros pensamos dicotómicamente, ellos piensan en todo un cosmos de posibilidades que rigen y transforman nuestro estar en este mundo.

Eso es lo que ha dado fuerza al feminismo comunitario el cual, con esas poderosas raíces de lógica indígena, ha podido hacer florecer la lucha de las mujeres al interior de los pueblos y comunidades originarias, demostrando que “feminismo” no es sinónimo de “europeo”, al igual que la praxis no fue un invento griego, sino una relación social que ellos, como indígenas, mantienen hasta el día de hoy sin tener que llamarle praxis. Ello no quiere decir que sean reticentes a aceptar otras visiones del mundo exteriores a su cosmogonía, pero saben que es fundamental, antes que nada, el rescate de sus raíces. Eso es lo que han hecho las mujeres que han encontrado en el feminismo un lenguaje que parecía ajeno, pero que con el tiempo se ha descubierto como uno que puede ser traducido al mixteco, al zapoteco, al mixe o al chinanteco por igual.

“Para entender la despatriarcalización lo primero que hay que entender es la descolonización del tiempo, que nuestros pueblos y nuestras comunidades nos estamos conceptualizando como un cuerpo y desde allí es que vamos hablando”, dice Julieta Paredes.

Las mujeres de Oaxaca y de otras comunidades, como la de Cherán, en Michoacán, nos dan así la más importante lección de feminismo (entre muchas otras): que el feminismo es un lenguaje no monopolizable y que debe ser, ante todo, hablado de forma cotidiana para aprenderlo, entenderlo e ir haciéndolo parte de la vida de todas y todos. 

*Imágenes: 1)Pinterest, 2)NSS Oaxaca

Sandra Vanina Celis
Autor: Sandra Vanina Celis
Hija de tiempos posmodernos, pero aún así terca en la necesidad de construir el socialismo. Colaboradora del proyecto político Colectivo Ratio.

Chavela Vargas o el aplauso de Shiva

Cinco años sin Chavela Vargas es una oportunidad preciosa para sumergirnos en la mística de una mujer simplemente irrepetible.

 

Chavela Vargas: mujer, paloma negra, hilo de plata que vibra entre las penas de José Alfredo. Su voz es la bala perdida que siempre da en el blanco, su voz es la voz que puebla todos los mundos raros posibles, su voz es la música misma que se ha puesto a llorar de amor.

Chavela canta, y cuando canta acude José Alfredo a acompañarla en un dueto de relámpagos y lluvias de sangre; es la dama de la falda de serpientes, la  mujer de los ojos frágiles, la del rostro firme como el silencio, la de la boca que no concede nada pero que lo dice todo. No se sabe si eligió la música para hablar, o si la música la eligió a ella para hablarnos nosotros. Chavela Vargas es la sacerdotisa que oficia misas de alcohol y de presagios de muerte o desamor, es la  mujer/enigma que desde su garganta ofrece un sacrificio ritual a las penas de la vida diaria. Sus canciones matan pero resucitan, hieren pero curan, golpean con una fuerza desmedida y acarician el alma de los tristes. 

Chavela entraña una dualidad mística que nos descoloca siempre y al mismo tiempo pone a cada quien en su lugar. Cuando canta el mundo entra en pausa, los soles y las lunas que habitan nuestro interior se enfrentan y esperan lo que Chavela les ha de revelar.  Su presencia es un centro de referencia, una vez que canta el universo parece a girar en torno a ella, las tormentas y la calma se mezclan en un huracán de música, los elementos vitales encuentran en esa voz su reflejo más claro. En ella se confunde la noche y el día, es la mujer que convocó a las sombras pero que amó la luz. En sus interpretaciones, la luz y la tiniebla se encuentran y  se tocan, se suceden y se entrecruzan e inevitablemente se confunden.

La famosa interpretación de Paloma Negra es la clara muestra de esta tensión. La canción empieza con una larga lágrima contenida. Chavela nos canta al oído, nos cuenta su pena, y al mismo tiempo la acaricia, la medita, se refugia bajo su propia sombra, se contiene.  Luego, intempestivamente, un relámpago mueve las aguas y de su voz surge un lago de fuego que incendia el instante, un golpe  de música agita violentamente la vida y Chavela no puede más que dejarse ir.  Entonces aparece  el dolor envuelto en llamas, un dolor en carne viva que extrañamente se parece al nuestro y juntos asistimos al desbordamiento de un río que nos arrastra en una corriente de luces trágicas y sombras de llanto fresco. Paloma negra  en voz de Chavela Vargas es el canto del eclipse, es la región del misterio donde la aurora y la tiniebla se enredan en una canción. 

Chavela Vargas es también el sueño de una deidad, es la mujer que en una mano tiene el sol y en la otra la manta oscura de la penumbra y cuando las une surge el aplauso de Shiva que a un tiempo ilumina y ciega al mundo en un solo  movimiento mágico y preciso. Más afortunada que los alquimistas Chavela sacó luz de entre las sombras, más poderosa que las diosas comunes  provoca que  la luna se encienda y que el sol se oscurezca  con las notas desgarradas que salen del fondo de  su garganta.

Chavela es la furia y el sollozo, el veneno y antídoto, es un mar herido de amores y  el canto del pájaro en la rama, es la fórmula mágica que une la tristeza con el gozo, es la heredera de la noche de José Alfredo y de sus momentos más lúcidos, es la mujer multicolor que canta lo que las demás callan, es el aplauso de Shiva inmemorial que danza  sobre las penas de los  hombres.

Dejar entrar a nuestra vida a una mujer como ella es  hacerse amigo de la  noche ebria que entre sus largas horas nos deja ver el día como si fuera un sueño; hacerse amigo de  ella a través de su música nos depara una felicidad luminosa que entiende que la fatalidad está justo al cruzar la calle, escuchar su música es entender que, en efecto, Chavela Vargas es una gota de llanto en una canción.

Imagen: Revista Proceso
Samuel Rodríguez Medina
Autor: Samuel Rodríguez Medina
Samuel Rodríguez Medina es graduado del master en Filosofía contemporánea con acentuación en artes por la Universidad de Granada. De 2014 a la fecha es profesor de Estética y Arte contemporáneo en el Tecnológico de Monterrey, campus Monterrey. Es autor de blog "Neuma" www.rodriguezsamuel.wordpress.com que es seguido en mas de 10 países.