8 acciones a tomar en cuenta para mejorar el futuro de México

Es incuestionable que somos los ciudadanos mismos quienes podemos transformar el paradigma mexicano: ¿nos arriesgamos?

En aras de una época que demanda cambios desde el individuo, es evidente que las sociedades del futuro proyectarán una transformación a partir de la conciencia colectiva. Desde este plano, los retos que afronta México como país en vías de desarrollo son enormes, pero no están nada lejos de colocarse en el imaginario y alcanzarse. Si bien es cierto, México enfrenta una realidad atestada de extremos; un periodo señalado por fuerzas económicas, políticas e incluso emocionales. Pero, más allá de sabernos como una nación con obstáculos, es evidente que los mexicanos queremos reconectar con nuestro suelo desde una voluntad colectiva acaso genética. 

Lo anterior se confirma en la vida cotidiana; en aquellos millones de mexicanos que conservamos nuestra cultura –nuestra identidad– desde hace siglos, y la evidenciamos en el lenguaje, las creencias, las tradiciones familiares o populares, el deseo de hacer comunidad y tomar el espacio para lograrlo. Estos ingredientes hoy tienen la ventaja de la tecnología y la comunicación de gran alcance que ofrece internet, no solo para llegar a un acuerdo como habitantes del mismo territorio, también para aprender de las experiencias que hemos atravesado como país a lo largo de la historia.

En este contexto, es entendible que nos preguntemos ¿qué posee México que otras naciones francamente no tienen para mejorar el futuro? La respuesta, más allá de aludir a los insumos tangibles que nos rodean, insinúa una serie de acciones que fácilmente encuentran lugar en el imaginario del mexicano:

Retomar tradiciones

A medida que pasan las generaciones, parece que perdemos el interés por las tradiciones milenarias. Sin embargo, hoy está comprobado que la clave al éxito de las sociedades depende en buena medida de la relación entre la modernidad y las raíces culturales. La ciencia confirma lo anterior, por ejemplo, al apostarle a las prácticas milenarias de los grupos indígenas para mitigar el cambio climático. De entrada porque dichas prácticas tradicionales surgieron desde el contacto del hombre en colectividad con su entorno. En México han tenido aportaciones ejemplares en el rubro de la sustentabilidad, la medicina natural, la historia, el arte y la cultura. Las tradiciones son conocimiento heredado desde las más antiguas experiencias; aprender del pasado para sostener el presente. 

Conservar el patrimonio natural y cultural

El desarrollo de toda nación depende ampliamente de ambos factores. Las ciudades inteligentes del planeta han estado apostando por la protección de su patrimonio natural y cultural, pues estos ya no solo representan el capital nacional, sino que proyectan futuros a largo plazo sostenibles. Mexico entabla una conexión entrañable entre su riqueza natural y cultural y obligadamente una no puede sostenerse sin la otra debido a la enorme variedad de ecosistemas que poseemos. La conservación de este invaluable patrimonio comienza desde nuestra capacidad como mexicanos para darle el valor que merece.  

patrimonio natural y cultural mexico

Asumir una responsabilidad ecológica 

Generar menos emisiones de gases contaminantes es uno de los retos que se han propuesto cientos de países para mejorar su calidad de vida. En este contexto, las grandes ciudades protagonizan un papel fundamental, al ser responsables de la mayor cantidad de basura, dióxido de carbono y demás contaminantes. La capital mexicana es uno de los más grandes emisores de gases a nivel mundial, principalmente por la demanda de automóviles que existe y el poco interés que se tiene por utilizar otros medios para movilizarse. Dicho esto, la responsabilidad ecológica recae en los ciudadanos como individuos, y en cuánto estamos dispuestos a concientizarnos de las problemáticas que corren a nuestro cargo.

Pensamiento informado

Leer no basta para suponer un pensamiento informado en era de las redes sociales. Tener conciencia de ello es el primer paso. México exige ciudadanos comprometidos a informarse, a corroborar sus fuentes, a leer y optar por ser críticos activos, que propongan soluciones y se arriesguen a la posibilidad de cambiar su forma de pensamiento.

Establecer lazos; hacer comunidad

En los barrios con identidad, los habitantes establecen lazos con otras personas de la misma comunidad, y a causa de ello fabrican, juntos, una valiosa cultura que puede durar incluso siglos. Este es tal vez uno de los puntos más destacables en México, ya que conformamos una cuantiosa “comunidad de comunidades”, un hecho histórico que ha sido siempre así y debemos valorar a toda costa.

Inclusión y participación social

En todo país y en toda época discurren cambios sociales que no serían posibles sin la diversidad de pensamiento. El empoderamiento de género, la aceptación de personas jóvenes como factores fundamentales de cambio y la erradicación de toda clase de discriminación engruesan el músculo de la participación social que, a su vez, promueve la creación de soluciones a los retos que enfrentamos como mexicanos.  

Apoyar el consumo nacional

Podemos pensar en consumo local, donde la premisa es básicamente consumir en mercados y establecimientos pequeños que generalmente gozan de productos de mayor calidad. Pero también podemos llevar la acción a mayor escala, apoyando la producción nacional (consumir, por ejemplo, productos con la leyenda Hecho en México) y liderando cada vez más empresas y comercios mexicanos a pequeña y gran escala. 

Celebrar a México desde su amplia gama de valores

No es sorpresivo escuchar que una de las riquezas más grandes que tenemos como mexicanos son nuestros valores. Practicar la honestidad, la empatía, el agradecimiento y el respeto, por mencionar unos cuantos es, a todas luces, la clave más simbólica para sostener nuestro futuro desde hoy mismo.

*Imágenes: 1) Remix desde Sergio Flores Rosales – flickr/ Creative Commons; 2) Galeón Fotografía – flickr / Creative Commons; 3) Archivo Más de México; 4) Café mexicano Clatier 

Y tú, ¿ya donas sangre? Te explicamos por qué hacerlo

La mayoría de los mexicanos no son donadores altruistas, pero esto debería cambiar ya.

Donar sangre es un hábito poco arraigado entre los mexicanos. Antes de negarlo, piensa si alguna vez has donado sangre para un desconocido, por iniciativa propia, sin que hayas acudido al banco de sangre como respuesta a la petición expresa de algún amigo o conocido.

Si la respuesta es no, no estás solo: eres parte de la mayoría de los mexicanos, quienes no hacen donaciones de sangre altruistas, sino solamente familiares (o destinadas a un individuo en particular). Este dato nos habla de la necesidad de adquirir un hábito que poco o nada se fomenta en el país.

Según el Banco Interamericano de Desarrollo, (BID), solamente en 74 países el 90% de las unidades de sangre se obtienen voluntariamente, y México no es uno de ellos. En nuestro país la donación de sangre remunerada está prohibida; la única posibilidad para cubrir la demanda son las donaciones altruistas. Sin embargo, solamente 3% de las donaciones totales son de este tipo. El 97% están dirigidas a un paciente específico.

El día 14 de junio se conmemora el Día Mundial del Donante de Sangre. Con este pretexto, te invitamos a que te acerques a cualquier institución de salud, pública o privada, y te atrevas a donar solo porque estás en posibilidad de hacerlo. También puedes descargar la app de Blooders para identificar pacientes a quienes podrías apoyar y consultar los requisitos.

Donar sangre es un acto desinteresado que no te afecta, y en cambio significa la diferencia entre la enfermedad y la salud de alguien. La cantidad que se extrae son 450 ml., equivalentes al 10% del volumen sanguíneo y pueden utilizarse en hasta tres pacientes. Además, es posible donar más de una vez al año.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) busca que para el año 2020 el 100% de las donaciones de sangre sean voluntarias. Esto ya es una realidad en algunos pocos países.  Entre todos, podemos cumplir este objetivo compartido, mientras contribuimos activamente al bienestar de otros.

Regina Garduño Niño
Autor: Regina Garduño Niño
Relaciones Internacionales, ITAM. Trabajo en sociedad civil. Siempre tengo más preguntas que respuestas.

Guardianes culturales: la pareja que preserva uno de los últimos talleres de juguetes hechos a mano en CDMX

En un local que sorprende por su originalidad pervive uno de los oficios más bellos de México.

De la pared sobresale un diablo rojo de cartón que carga con un letrero que dice: –Te estaba esperando-. Estamos en el 129 de la calle Chihuahua de CDMX. El muro es colorido y una frase sobre un espejo pregunta, irreverentemente: –¿Te peinaste?-

En mitad de una de las colonias más gentrificadas de CDMX: la Roma, vive este pequeño taller de juguetería hecha a mano, el último de la ciudad, según sus dueños Álvaro Santillán y Jazmín Juárez. ¿Su nombre? gina: Taller Tlamaxcalli; abrió sus puertas hace 15 años.

Sus dueños son unos rebeldes, de algún modo, ellos retan al tiempo desde dos sentidos: preservando el oficio de la juguetería artesanal y enseñando que el tiempo también tiene distintos ritmos:

La prisa es un problema muy serio con la generación millennial, siempre tienen prisa. Aquí llegan a mi taller y preguntan –¿y en cuánto tiempo aprendo?- Pues en el tiempo necesario, les digo. O quieren hacer un alebrije sin aprender a preparar el engrudo: hay cosas que tienen un tiempo, quieren saltarse los procesos. Se desesperan porque ven que yo no tengo prisa”.

Aquí hay alebrijes, juguetes de madera; diseño de hace más de 100 años. Las curiosísimas Lupitas o mini piñatas de colores eléctricos. 

taller-juguetes-hechos-a-mano-mexico

 

Santillán hace cartonería aunque también trabaja madera y es un conocedor del arquetípico juguete. En CDMX, según su experiencia, solo quedan unos 16 cartoneros. Dice que a él no le gusta “intelectualizar”, cuando le pregunto sobre el valor de su oficio: “yo lo hago porque me gusta, así, simplemente. Porque cuando uno hace lo que le gusta nunca tienes trabajo, se vuelve una manera de jugar. Nunca debemos dejar de jugar, ni de adultos”.

Sus juguetes son una metáfora de su manera de pensar y de su oficio que reta a la época, ahí, en un local inesperado de la calle Chihuahua en la Delegación Cuahutémoc.

 

taller-juguetes-hechos-a-mano-mexico

 

 

 

Ana Paula de la Torre Diaz
Autor: Ana Paula de la Torre Diaz
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto huenasnoticias.com Y pintora con bordadora ocasional ( http://bit.ly/2jkE8lD )

Guía práctica para que todo mexicano apoye verdaderamente a su país

Con acciones muy concretas podemos modificar el panorama de México, estas son algunas opciones para comenzar a hacerlo.

Más allá de vincular la identidad mexicana con el folclore, hay que entender lo que significa asumir que, como mexicanos, estamos habitando el mismo espacio. Un territorio que nos comparte, gracias a su peculiar textura y clima, una diversidad de pensamientos para crear una cultura con fortaleza. 

Pero, además de esta diversidad, México es increíblemente grande y siempre está en movimiento. Y los que decidimos en qué sentido van a desplazarse las cosas —especialmente las formas en que se van a ir construyendo—, somos sin duda los mexicanos: todos aquellos que asumimos nuestra identidad cultural y la hacemos valer en la vida cotidiana.

Está guía práctica pretende ser un recordatorio para todos los que desean hacer verdaderos cambios en México desde su lugar y perspectiva. Se trata de sencillas acciones que pueden contribuir, más allá de involucrar un nacionalismo obsoleto, a mejorar el país:

 

1. Reconoce la diversidad como base de nuestra identidad cultural. Si algo compartimos los mexicanos es una atmósfera fascinante por su diversidad. La discriminación a los demás por sus orígenes étnicos, sus preferencias sexuales, su clase social, etcétera solo relega esta gran virtud. 

2. Practica valores como la solidaridad y la empatía. México es rico en cultura, y dentro de ésta existe un universo de valores heredados a través de los tiempos. La solidaridad y empatía ante necesidades de urgencia (por ejemplo, un desastre natural), ayudan a reforzar lazos entre la colectividad. 

3. Involúcrate tanto como puedas en la micropolítica de tu entorno. No se trata sólo de ser buen vecino, se trata de participar; asistir a las juntas de tu localidad, ser parte de las consultas ciudadanas y organizarte con los demás para tomar decisiones que van a afectarte a ti y a las futuras generaciones. 

acciones-cambiar-mejorar-mexico

4. En México hay buenas leyes, y muchas otras más se pueden mejoran.  Tú puedes exigir a los representantes de gobierno que se cumplan. Si hay algún fenómeno social que te preocupa, infórmate sobre las leyes que existen al respecto y sobre las personas que se están movilizando para hacer un cambio.

5. Recoge y separa la basura porque ésta es un problema que resulta catastrófico no solo para el cambio climático, también para la movilidad de las ciudades y el flujo del agua cuando hay lluvias.

6. Practica el consumo local y Hecho en México. Comprar local elimina intermediarios comerciales y reduce impactos ambientales, además de que contribuyes a impulsar cadenas de valor mexicanas. Es más sustentable y apoyas la economía de los mexicanos. Consume productos que promuevan equidad social y precios justos.

7. No desperdicies agua y recicla las aguas jabonosas para limpiar patios o lavar tu coche. México es rico en este recurso natural pero lamentablemente existen muchas regiones del país que carecen de ella, principalmente porque el agua de sus ríos es trasladada a las grandes ciudades. 

8. Respeta los espacios ajenos especialmente cuando viajes, respeta a la gente local y a sus costumbres. Aprende, disfruta e intercambia, pero es mejor procurar no ser invasivo de las cotidianidades de los demás.

9. Cede el paso y el asiento en el transporte público. Se trata de generar cultura cívica, y poner el ejemplo, para que otros observen. 

10. Apoya la gastronomía mexicana porque es una buena forma de conectar con las tradiciones más íntimas. Además, México ofrece un patrimonio gastronómico inmenso, consumir platillos mexicanos es una gran forma de perpetuarlos.

11. Entérate de la situación actual de los pueblos indígenas que, desde la colonia han estado luchando por poder aprovechar las tierras que legítimamente son suyas y por sus derechos humanos básicos. Los pueblos indígenas no son del pasado, están muy vivos. 

fortalecer Mexico-mexicanos

12. Intercambia saberes, es una buena forma de hacer comunidad y perdurar la cultura. Si sabes un idioma, cocinar, hacer huertos urbanos, enséñale a otros y que ellos compartan lo que saben.

13. Atiende los problemas sociales en lo cotidiano, sin clavarte demasiado en tu forma de ver el mundo. Si retomas ideologías, adecuadas a tu contexto local y/o nacioal (hay mucha gente que ya está viviendo así).

14. Apoya la autosuficiencia alimentaria y la vuelta a la milpa porque México puede alimentar a su propia gente, pero estamos abandonando el campo. La milpa es nutritiva y no necesitas volverte a una dieta muy estricta para ser sustentable, sólo consumir lo que tienes a la mano.

15. Apoya iniciativas sustentables, especialmente si viajas porque el turismo tradicional es contaminante y desplaza a las comunidades de los procesos económicos. Apoya el ecoturismo comunitario.

pueblos mancomunados Oaxaca

16. Reduce tu huella ambiental, camina más, muévete en bicicleta, utiliza el transporte público. También, recicla bienes personales y basura. Come más verduras. Trata de evitar productos industrializados y deja de comprar botellas de plástico. El plástico, por ser un desecho tan común, ya está en todos lados, hasta en lo que comemos.

17. La vejez en México también es un sector marginal y eso es terrible, porque los viejos tienen una vida entera que enseñarnos, además siguen vivos y no por ser mayores tienen que dejar de disfrutar. Cuidemos a los ancianos y no dejemos de incluirlos en lo social y valorarlos como los grandes libros de conocimiento que son. 

18. Recupera las microhistorias y compártelas, sobre todo si piensas que la historia oficial tiene muchos huecos. Investiga las pequeñas historias de las tradiciones que compartes y de las comunidades que te rodean. Cuando negamos la historia de los otros negamos su presencia.

19. Cuida tu salud, porque si tú te sientes muy bien, es más fácil hacer sentir bien a los que te rodean. Como mexicano –saudable–, y haz ejercicio, te aseguramos que te va a cambiar la vida.

20. Apoya al arte emergente y otras iniciativas creativas independientes. Siempre están ofreciendo discursos y planteamientos inesperados, vale la pena escucharlos y entender a qué contexto están respondiendo.

21. No dejes de consumir lo que ofrecen instituciones académicas y científicas. La oferta es muy amplia y lo que no sabes es que, detrás de cada exposición, obra de teatro, película, proyecto  o invención, se encuentra un equipo de gente trabajando muy duro por forjar el futuro de México.

22. Práctica el agradecimiento cada que puedas. Dar gracias es una manera de recordarnos todos los días la fortuna que tenemos de vivir en un país como México. 

23. Asume tu ciudadanía. No fomentes actos de corrupción (aún si eres víctima de ello), respeta a tus conciudadanos y toma muy en serio el hecho de que vives en un espacio compartido y, por ende, el de alado tiene los mismos derechos a habitar que tú. 

En México hay muchísima gente increíble, no demerites la posibilidad de cambio. Hay que construir juntos, constantemente.

 

*Imágenes: 1) Volcán Popocatepetl visto desde Puebla / Worldwide Elevation Finder; 3) Baja California, islas de Loreto / Kirt Edblom – flickr, CC; 4) Erwin Morales – flickr / CC; 5) Pueblos Mancomunados, Oaxaca / Expediciones Sierra Norte