Neomuralismo para combatir la delincuencia y reconectar la ciudad con sus raíces indígenas

Este nuevo movimiento pictórico llamado neomuralismo, o arte callejero, ha invadido zonas de la Ciudad de México... Y tiene mucho que decir.

Los jóvenes que han llevado adelante el proyecto de Liberalia Colectivo Itinerante, y al que llaman neomuralismo o arte urbano, tiene un objetivo muy concreto: la recuperación. 

Estos jóvenes plantean la necesidad de recuperar los espacios que la violencia citadina les ha arrebatado y, también, de recuperar el muralismo partiendo de la criminalizada técnica del graffiti. Pero sobre todo abogan por recuperar las raíces indígenas en la metrópoli.

Unas latas de aerosol, un mural y toda su creatividad son las únicas herramientas que estos jóvenes ocuparon cuando comenzaron el proyecto de Liberalia Colectivo. Así es como han podido retrotraer a nuestros días la vieja práctica del muralismo mexicano, una tradición asociada a la revolución y, por ende, al cambio social.

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El muralismo mexicano plasmó indeleblemente los sueños, las pesadillas, el hambre, la dignidad y, en general, la historia de nuestra sociedad; pero sobre todo plasmó la parte indígena de ésta. Retomando esto, una de las principales batallas de Liberalia Colectivo ha sido contra la discriminación y por el rescate de las raíces indígenas.

Una indígena nahua en la colonia Guerrero

Cuando Liberalia Colectivo empezó a desparramar colores en la colonia Guerrero, incentivó las juntas vecinales para que, “entre toda la banda”, propusieran temas para los murales y se decidiera qué paredes podían ocupar. Una de las asistentes fue Doña Esther, una indígena de origen nahua cuya familia llegó de Puebla y que pidió un mural en homenaje a su madre, donde se pintara su retrato. “Yo les di una foto porque la gente se olvida de que existimos y no quiero que se pierdan las culturas indígenas”, expresó.

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Pero no obstante que este proyecto ha promovido la mejor convivencia en el barrio, aún hay quienes no entienden el mensaje, o simplemente no les importa.  Doña Esther sigue viviendo la discriminación que por años la ha acompañado cotidianamente, y ha enfrentado amenazas para que se retire el mural de su madre. Pero eso no puede contra ella ni contra los jóvenes detrás de Liberalia Colectivo, pues son la mayoría de los vecinos quienes sí suscriben esta iniciativa, ya que incentiva el cuidado y el amor por el barrio y ha ayudado a que éste “se vea más bonito”, como expresan las vecinas.

Iniciativas por el rescate de los pueblos indígenas

Muchos otros de los neomurales que adornan el llamado Corredor de Arte Urbano Buenavista-Guerrero, en Eje 1, muestran las pieles morenas y las miradas intensas de los indígenas, a quienes rodean distintos motivos y símbolos que tienen que ver con sus raíces. Así, Liberalia Colectivo se aferra a defender esta milenaria cultura, a irradiar toda la sabiduría que ésta conlleva y a visibilizar a los indígenas que hoy pueblan la Ciudad de México, que tan sólo en 1999 eran más de 500 mil, de los cuales 15 mil residían en la delegación Cuauhtémoc.

Esto hace a la Ciudad de México una de las principales metrópolis indígenas del continente, población compuesta por migrantes, en su mayoría mujeres, que cambiaron el campo por el concreto para huir del rezago, pero a su llega debieron enfrentar condiciones muy duras.

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Por eso es que Liberalia Colectivo también llevó adelante un taller de cine documental para jóvenes y niños de origen indígena, algunos de la Ciudad de México y otros de distintas regiones como Chiapas. Del taller surgieron 12 cortometrajes que fueron presentados en septiembre pasado en lucgares como el centro cultural 77, La Casa del Cine y el Museo de Arte Popular.

Esto demuestra que son múltiples las esferas del arte que pueden ayudar al objetivo de visibilizar a los indígenas y a rescatar sus raíces y que, también, ellos mismos pueden ser sujetos activos de este proceso de rescate y transformación de sus condiciones de vida.

Fuentes:
Periódico La Jornada, Periódico El Universal
Los pueblos indígenas y la ciudad de México

Imágenes:
1) Pinterest 2) El Universal 3)MásPorMás 4)LaGuerreroDF 

 

 

 

Preciosas imágenes que celebran, cuestionan y exploran nuestro mestizaje (GALERÍA)

Cortesía del brillante fotógrafo David Alan Harvey, experimenta el encantador misterio de esta tierra mestiza.

El mestizaje tal vez sea la más rica y misteriosa cualidad de la identidad mexicana. Al mismo tiempo, es el detalle más complejo, el que más complica nuestra existencia, pues transforma el entendernos y definirnos en un trabajo constante, que posiblemente, no se termina nunca.

Tristemente, también nos da motivos para distanciarnos entre nosotros, pues, en un afán de consolidar la identidad subjetiva, nos lleva a concentrarnos en una sola forma de ser y olvidar que somos una mina infinita de significado, que no se agota.

¿Qué tenemos en común todos los que nos llamamos mexicanos y de qué manera reaccionamos a lo que nos hace distintos? La exploración se vuelve eterna. Al fotógrafo estadounidense David Alan Harvey le intrigaba mucho nuestro origen y el de otras culturas “latinoamericanas”, especialmente por ser “diásporas” como él las llamó, de otras culturas (como la española y la portuguesa), pero adaptadas a un mundo completamente distinto.

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En sus fotos se vuelve evidente que esa distinción, que parece mínima, se vuelve rápidamente otra cosa, cuando las culturas que nos intentaron colonizar antaño se mezclan con cientos de culturas nativas y otro bonche de culturas migrantes.

Para celebrar esta diversidad, en 2003 David Alan publicó un libro con más de 100 fotografías tomadas en las décadas de los 80 y 90 distintos países latinos, mostrando sus vibrantes, contradictorios y provocativos rituales, creencias espirituales, fiestas y vivencias cotidianas.

Lo llamó “Alma dividida”, que evoca una melancolía deliciosa, reconocible en nuestras identidades fragmentarias, pero que si lo pensamos con cuidado es también nuestro más precioso legado.

Cortesía del brillante fotógrafo David Alan Harvey, experimenta el encantador misterio de esta tierra mestiza en esta galería.

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EXTINTO: una increíble iniciativa para regresar a las especies en peligro a nuestro imaginario (FOTOS)

En las calles de diversas ciudades de México se asoman las miradas curiosas de jaguares, armadillos, orangutanes y otros olvidados…

A veces tratamos a lo que se está extinguiendo como si fuera transparente. Lo atravesamos casi sin darnos cuenta y solo nos sorprende cuando su ausencia es inevitable. Tristemente este es el caso de las especies amenazadas y en peligro de extinción en México. A veces, especialmente en las ciudades, nos olvidamos de que somos muy afortunados y que podemos presumir una inmensa (casi indescriptible) riqueza natural. Pero nuestro desbordado y arbitrario desarrollo se ha llevado “de corbata” a algunas icónicas especies mexicanas.

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Vale la pena mencionarlas y, por qué no, involucrarse en protegerlas; pero antes, tenemos que conocerlas; tenemos que regresarlas a nuestro imaginario cotidiano. Con esto en mente trabaja el colectivo EXTINTO, formado por un grupo de artistas y diseñadores preocupados por “generar conciencia” sobre estas especies en México y el mundo. Su invitación es simple: podemos cambiar los hábitos que contribuyen a dañar a estos animales y plantas y, con mucho trabajo y un poco de suerte, recuperarlos.

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Armadillo

¿Y cómo hacer explotar esta conciencia? Los diseñadores de EXTINTO decidieron regresar la imagen de estas especies a nuestro día a día a través del arte urbano. Así, quienes protagonizaron las calles fueron las miradas curiosas de jaguares, armadillos, orangutanes y otros olvidados, sorprendiendo a los transeúntes.

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Además de celebrar este proyecto, hay que considerarlo como una inspiración para involucrarse en la causa y compartirla con otros. El graffiti y otras técnicas de arte urbano siempre han tenido esta carga ligada a la comunicación, a lo colectivo, a lo social y también a la protesta y lo político. Mientras que a muchos les ha servido para reapropiarse del espacio público esta vez se trata de que los animales en peligro se vuelvan a apropiar de la tierra.

La técnica que utilizó el colectivo se llama “paste up” y consiste en pegar con engrudo impresiones de tintas vegetales en papel reciclado. Es barata, no contamina mucho y en palabras de los creadores lo efímero de esta técnica refleja la vulnerabilidad de los animales representados. Cada imagen viene acompañada de una ficha informativa que cuenta detalles sobre la especie y su situación actual, haciendo de este un proyecto de difusión muy completo. Pero lo que se queda contigo es la imagen de estos simpáticos compatriotas a los que nos toca cuidar y, sin duda, revalorar.

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Este increíble colectivo está reviviendo el espíritu del muralismo mexicano a través del graffiti (FOTOS)

El graffiti es un acto que hermana la calle con las ideas, que conecta, de forma espontánea a sus espectadores con nuevas formas de pensar...

Los mejores trazos que hemos realizado son en conjunto.

xFamilia

Cuando el graffiti se piensa como práctica colectiva, revive los principios de uno de los movimientos más importantes en el arte mexicano: el muralismo.

Y es que, a veces, frente a sus manifestaciones contemporáneas, se nos olvida que el arte también posee una dimensión conciliadora y no sólo se trata de ser autorreferente o crítico (aunque ambos ejercicios son muy valiosos). En esta dimensión, el arte llama a lo colectivo, tratando de plantearse como un punto de encuentro para diversos agentes sociales y haciendo lo posible por reivindicar las identidades vivas del espacio que le sirve como lienzo. mexico-mexicano-graffiti-colectivos-historia-muralismo-arte-urbano

El muralismo mexicano se estableció en este sentido. Esta corriente de principios del siglo XX fue consolidada por un grupo de artistas e intelectuales en la búsqueda de generar una nueva identidad nacional. En ella tenía que ser posible hacer caber desde ideales revolucionarios, hasta una concepción muy profunda de los grupos indígenas. Estos últimos habían quedado fuera de los planteamientos de nación, como resultado del fuertísimo racismo que guió los procesos coloniales. 

Por su lado, el graffiti en México, también tiene una carga densa de identidad. Esta expresión fue primero adoptada en Tijuana, como resultado de los constantes intercambios culturales con el otro lado de la frontera. Fueron los cholos los que empezaron a practicarlo, influenciados por muralistas chicanos. De ahí comenzó a transitar hacia el sur, hacia las grandes ciudades como Guadalajara y, por supuesto la Ciudad de México.

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Con el tiempo se desarrolló muchísimo, no sólo como técnica, también como forma de vida y de construcción de grupos sociales. En el graffiti, las hermandades, las comunidades, las agrupaciones, las organizaciones y los llamados “crews” (tripulaciones) son muy importantes. Entre ellos hay competencias; hay definiciones territoriales; hay distinciones de estilos y tópicos; luchas y lealtad.  Esta fuerza, esta necesidad de comunicar en conjunto puede ser aprovechada para incidir en la vida cotidiana de cada entorno.

En este sentido se mueve la acción de colectivos como xFamilia. Ellos se definen como “un esfuerzo por construir autonomía, desde la colectividad.” Al centro de su hacer está el graffiti, manifestado en tremendos murales.mexico-mexicano-graffiti-colectivos-historia-muralismo-arte-urbano

Los temas que plasman en las paredes son variados y, a veces sí pintan sólo por el gusto de hacerlo; sin embargo, están convencidos de que estas piezas de gran formato, que se construyen entre varios, pueden modificar formas de pensar. Su trabajo es autogestivo, esto quiere decir que no tienen patrocinadores privados, ni financiamiento público. 

Les interesa lo político, la protesta, justicia social, identidad indígena y mexicana, cultura ambiental y educación. Es muy importante para ellos que su trabajo se desenvuelva con el permiso de la comunidad donde pintan, en lugares asignados para eso. Cada mural dice algo sobre el lugar donde se posiciona, habla de formas de vida y preocupaciones que la gente y, ahora también, las calles, le gritan a la exterioridad.mexico-mexicano-graffiti-colectivos-historia-muralismo-arte-urbano

Ellos pintan en muchos sitios de México, no se limitan; pero su pieza más reciente ubicada en Tlatelolco, Ciudad de México, es uno de los más fantásticos ejemplos de lo que hacen. Decidieron pintar una de las fachadas de un edificio multifamiliar. Aunque el formato es vertical, nos quieren recordar con su pieza que en México la estructura social es diversa, es polisémica, no es líneal. Así dibujan una historia que, como los edificios mexicanos, está agrietada; haciendo de las identidades una remezcla y punto de reconexión.mexico-mexicano-graffiti-colectivos-historia-muralismo-arte-urbano

Esta “plástica monumental”, que busca con su hacer reintegrar experiencias, formas de vida y perspectivas culturales, está reviviendo abriertamente las intenciones del muralismo mexicano del siglo pasado. Por un lado, porque está clarísimo que, otra vez, nos hace mucha falta reinventar la identidad mexicana y, por otro (tal vez insospechado incluso por estos artistas) porque este ser mexicano nunca nos va a quedar claro, pero sí nos exige hacer grandes cuestionamientos, tremendos y elocuentes como un magnífico graffiti.