¿Y si mejor construimos una ciudad binacional en lugar de un muro? (VIDEO)

En la Bienal de Diseño de Londres, el arquitecto Fernando Romero presentó una ciudad que abarca ambos lados de la frontera de Estados Unidos y México.

Desde hace meses Donald Trump ha aludido, una y otra vez, al muro que pretende que los mexicanos paguen para evitar su propia migración a Estados Unidos. Este muro comenzó a construirse en 1994 aunque fue aprobado en el 2006 por el senado estadounidense su reforzamiento y extensión a lo largo de toda la frontera.

Sin embargo existen proyectos a la par que abogan, al contrario del muro, por unir aún más a los países a partir de, por ejemplo,ciudades binacionales.

El arquitecto mexicano Fernando Romero ha desarrollado los planos de una ciudad binacional, la primera en su tipo en el mundo. El proyecto fue presentado en la Bienal de Diseño de Londres. Antes, en el 2000 Romero había planeado un puente (tipo túnel) que hiciera más viable el flujo de personas. El arquitecto declaró sobre el proyecto de la ciudad a Dezeen Magazine:

Con la tecnología, las fronteras están volviéndose límites simbólicos. (…) La realidad es que existe una fuerte dependencia entre ambos poaíses, económicamente y por los tratados.

El anterior motivo es por el cuál Romero ha diseñado esta ciudad binacional donde no habría necesidad de cambio de moneda ni restricciones para movilización, estudio o trabajo. Habrían áreas económicas especializadas en cada zona (una economía dividida por sectores); estaría súper conectada, permitiendo el flujo continuo de personas, bienes o servicios. La ubicación estaría entre Nuevo México y Texas en Estados Unidos, y en Chihuahua, México.

Siendo que ambos países se encuentran más interconectados de lo que parece, ¿no sería mejor que comenzáramos a pensar en posibilidades como esta inédita ciudad binacional?

*Imagen: Fernando Romero

Fantásticos disfraces inspirados en los mejores dulces mexicanos (FOTOS)

¿Quién dijo que lo mexicano y el Halloween no combinan? Estos disfraces demuestran lo contrario…

Del disfraz, la cualidad tal vez más codiciada es la posibilidad de convertirse en cualquier otra cosa. Pero nada como disfrazarse para conectar de forma ingeniosa con una parte de nuestra cultura, honrarla o simplemente hacerle un tributo divertido a lo que de ella añoramos.

Posiblemente en este sentido se viste la genial Sydney Presley, chicana de California que está subiendo mucho las expectativas para las fiestas de Halloween a la mexicana. Inspirada en las cosas deliciosas que recuerda de su infancia en México, ella hace los disfraces desde cero.

Sin duda la réplica a gran escala de cosas que nos son cotidianas (como los mazapanes, las conchas o los chicharrones con salsa) es un chiste que se cuenta solo, pero también una perspectiva nueva sobre objetos que normalmente damos por hecho, pero que discretamente construyen el significado de nuestras vidas en este lugar. Así, con las memorias más entrañables de Sydney nos podemos identificar todos.

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Además, viviendo las costumbres y tradiciones que ama, sin límites de nacionalidad, esta chica le pone fin a la eterna discusión sobre si los mexicanos deberíamos o no celebrar Halloween (y también viceversa). La disputa se ve, sobre todo, en los pueblos y barrios más tradicionales, donde se pide a los niños que no se disfracen de brujas, monstruos o las figuras de la cultura pop americana.

Pero, mientras que cada fiesta tiene significados distintos y se construye en sentidos definidos por las culturas que los han perpetuado por siglos, está clarísimo que, no solo la comunidad binacional, cualquiera debería poder honrar a sus muertos y festejar la vida agarrando cultura de donde pueda y como mejor le acomode.

Al fin y al cabo, las celebraciones son para tender puentes entre las personas, reforzar nuestro rico sentido comunitario y, si somos capaces, sacar a relucir el inmenso ingenio que le da sabor a nuestras tradiciones.

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Boxeador gringo se burla de mexicano por el muro; boxeador mexicano lo noquea (VIDEO)

El boxeador estadounidense salió portando un calzoncillo con la imagen del muro; el mexicano Francisco Vargas simplemente lo derribó.

El probable futuro del muro de Trump quedó plasmado en una pelea de box de peso super-pluma, ocurrida en Indio, California. El contendiente estadounidense, Rod Salka, salió al ring portando unos calzoncillos con una imagen del muro y la leyenda “America 1st”. Se trataba de una clara ofensa hacia su oponente, el mexicano Francisco “El bandido” Vargas.

Tras seis rounds Salka terminó noqueado –y así, Trump, su muro y Salka besaron el suelo al menos por esta noche. Miles de detractores del presidente de Estados Unidos y su política anti-inmigrantes, interpretaron esta pelea como una hilarante profecía. En las redes sociales no se hizo esperar la burla masiva al contendiente gringo  

Ve aquí uno de los más deleitantes momentos de la tunda que le metió Francisco “El bandido” Vargas:

Y si quieres un poco más de la pelea (y la metáfora), aquí va el resumen:

El día que los mexicanos hicieron del muro fronterizo su red de voleibol

Parece inimaginable, pero el muro que divide a Sonora y Arizona fue, en 1979, sitio de reunión para jugar voleibol con el muro fronterizo (y para festejar la amistad).

Del ingenio mexicano han surgido improbables ritos que transforman realidades. Uno de ellos: el acto de hacer, de un símbolo de discriminación –como lo es el muro fronterizo con Estados Unidos–, un espacio para practicar un deporte inédito y entre camaradas.

No hay cómo explicar que tal contradicción exista, excepto si pensamos que dicha perspicacia distingue de forma innata a los mexicanos, sobre todo cuando se trata de poner en práctica filosofías como “al mal tiempo buena cara”. Así lo han hecho los habitantes de Naco, en Sonora, y los mexicanos estadounidenses del otro lado de esta misma población, que pertenece a Arizona.

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Todo comenzó con la invención del Border Volley, o wallyball, un voleibol que comenzaron a jugar en 1979 en la frontera, utilizando el muro —que en ese entonces era una malla con púas— como la clásica red del deporte original. Ambos equipos jugaban, paradójicamente, en casa. Mirones y jugadores eran parte, en aquellos años, de los festejos que se hacían cada cinco partidos, cuando el equipo perdedor debía hacer un homenaje, en su lado de la frontera, al vencedor.

En ese entonces se podía cruzar el muro, ya fuera con agujeros hechos con alicates o a hurtadillas por “el hoyo”, un túnel que servía para pasar de un lado a otro, lo que hacían los vencedores para asistir a su homenaje.

Este inédito deporte fue posteriormente documentado por la televisión francesa, y actualmente se práctica también en Baja California y Tijuana. Se trata de un voleibol subversivo y de resistencia contra el terror y la disgregación que implica la frontera. Con él, los pobladores de estas zonas deconstruyen el paradigma impuesto por una valla y, si acaso, se quedan con la melancolía irremediable que prosigue a todo partido acabado.

Hoy en día este encuentro entre dos poblados que, en esencia, pertenecen a la misma tierra, se transformó en la famosa Fiesta Bi-nacional. Se trata de un evento tradicional donde se celebra con bailes regionales, se lleva comida y se toca música en vivo, como puede verse en el siguiente video del 2007:

Además, desde 2010 la frontera se volvió también el lienzo de cientos de niños de ambas comunidades que dibujan sobre el muro. 

Grandes festejos transfronterizos, como la Fiesta Bi-nacional, son ya comunes no sólo en Sonora, sino en otras comunidades a lo largo de la frontera. Según Xavier Oliveras-González, del Colegio de la Frontera Norte, se puede decir que la reproducción de esta fiesta “crea unos efectos tanto o más insidiosos que el propio endurecimiento material y legal de la frontera”.

Pero, de aquellos legendarios encuentros de voleibol en la frontera no solo queda la celebración ritual. En esta fiesta se reafirma la identidad colectiva –la mexicanidad sin límites–, en una preciosa metáfora surgida, paradójicamente, de uno de los mayores símbolos de odio y segregación en el planeta.

*Referencias: Fiestas transfronterizas y representaciones espaciales en la frontera México-Texas
Cuando mexicanos y estadounidenses usaban el muro para jugar al voleibol

*Imágenes: 1) y 2) Archivo particular Sixto de la Peña; 3) Proyecto Puente