7 simples sugerencias para proteger y fortalecer a México

Aunque más que un recordatorio habrían de ser un hábito, las siguientes sugerencias pueden ayudarnos a proteger a México desde lo más básico.

Hoy México enfrenta una encrucijada fundamental. Con la victoria de Donald Trump en Estados Unidos, así como diversas circunstancias sociales y económicas, pareciera que más allá de la amenaza “Trumpiana” en realidad nos encontramos ante una oportunidad inmejorable para cerrar filas, repensarnos como mexicanos y unirnos.

En caso de lograrlo, de ser capaces de actuar de forma coordinada, empática y apostando por el bienestar compartido, México podría salir de esta coyuntura más fortalecido y mejor parado que nunca. A continuación de compartimos siete recursos que tenemos todos a la mano y que podrían ayudar mucho a aprovechar esta oportunidad histórica.

¿Contamos contigo? 

Para la soberanía alimentaria

México es de algún modo el inventor del maíz. Por milenios los indígenas pudieron mantenerse sanos solo con la triada frijol, calabaza y maíz en gran parte por su invento de la nixtamalización (una mezcla de cal con maíz para hacer masa) que potencia las propiedades del maíz. Asegúrate que las tortillas que compras sean de maíz nixtamalizado, mexicano, y no de harina de maíz importada (la cual, por cierto, suele ser transgénica). Puedes ayudar a salvar el maíz también apoyando campañas como esta y en general, el consumo de productos cultivados o producidos en México, ayudará a fortalecer la economía interna y a promover la soberanía alimentaria. 

Para la economía

Compra productos locales, sobre todo en tianguis, mercados y tiendas de la esquina comunes (aquí encontrarás un directorio de tianguis y mercados orgánicos de México). Recordemos que mientras más local compres, se suele estar más lejos de los transgénicos, por ejemplo, y apoyas a pequeños productores. Localiza cooperativas de todo el país donde los campesinos venden sus productos certificados, de manera sustentable y sin pagar a intermediarios, y en general privilegia los productos mexicanos a la hora de decidir tus compras. También, en este plataforma digital puedes hallar productos de hasta 70 mil marcas nacionales.

Apoya una causa

Aunque puede resultar ridículo, en ocasiones, solo hasta que pasa un fenómeno como este tipo nos decidimos a hacer comunidad. En México la ciudadanía es aún deficiente, muy pocas personas están involucradas en alguna causa comunitaria. Como dice Kumamoto, identifica tu pasión (música, deporte, etc.,) y únete a algún esfuerzo colectivo por mejorar este rubro.

En lo social

No discrimines, sé amable y practica el civismo, . Si tienes contacto con algún migrante no lo juzgues y si puedes ayúdalo, recuerda que así como los mexicanos van a Estados Unidos (la mayoría por necesidad) estas personas solo están buscando una vida mejor, algo que probablemente tú harías si estuvieras en su situación.

Infórmate sobre el México actual

Más allá de nacionalismos anacrónicos es importante conocer sobre el talento de las personas de tu propia nacionalidad, incluso como cultura general. Ello genera un cierto sentido de pertenencia, que, aunque no lo creas, genera cohesión social. Hay mexicanos destacando en las ciencias, haciendo revolucionarios inventos ecológicos, sobresaliendo en la gastronomía internacional, en el mundo del arte, o bien, rescatando una mentalidad que nos acerca con la naturaleza y nos lleve a una vida más sencilla.

Viaja por México

Al viajar hacemos una derrama económica importante. También, México se encuentra entre los 5 países más megadiversos del mundo y su apabullante diversidad hace que simplemente cambie tu percepción sobre el valor del país. No dejes de visitarlo, y cuídalo.

Defiende su naturaleza

La mentalidad de “desarrollo” en las esferas de poder desde hace más de 30 años apunta por un crecimiento económico pese a la destrucción de la naturaleza, un absurdo absoluto. Únete a campañas, aunque sean digitales, para proteger la naturaleza del país; muchas de ellas han sido muy útiles

Esto es todo lo que ocurre cuando consumes productos mexicanos en lugar de extranjeros

Comprar local, especialmente a pequeños productores, es una forma de reforzar la economía mexicana y reivindicar tradiciones.

La economía es una estructura comunitaria. Cada decisión que tomamos con respecto a nuestro consumo de bienes y servicios, afecta la manera en que nos desenvolvemos como colectividad.

Consumir productos mexicanos es una forma de reforzar la economía interna, pero ese no es el único beneficio ligado a esta decisión. Pongamos sobre la mesa el hecho de que las pequeñas y medianas empresas son la médula espinal de la economía local. En ese sentido, no se trata de que dejes de consumir productos importados por completo, en tu día a día puedes intercambiar casi todas las cosas por sus versiones hechas en México y por pequeños productores o productores artesanales.

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La calidad de lo Hecho en México

Hay bienes y servicios mexicanos de muy buena calidad y cada vez hay más opciones ligadas al comercio justo y sustentable con el medio ambiente. Al elegir lo hecho en México, y sobretodo al privilegiar con tu consumo aquellos productos mexicanos de mayor calidad, estás impulsando el perfeccionamiento de la producción nacional: a fin de cuentas contamos con el talento y la calidad de insumos suficientes para producir cosas con los más altos estándares de calidad. Así, al elegir productos mexicanos antes que los extranjeros, estas activando un engranaje que tiene consecuencias en múltiples niveles.

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Comprar local es definitivamente más sustentable.

1. Transportar bienes es una forma de producir emisiones de gases de efecto invernadero que puedes evitar.

2. Al comprar local estás apoyando el consumo de materias primas locales. Así no se benefician solamente los que te venden, también las comunidades que explotan sus propios recursos.

3. Cuando compras local es mucho más fácil rastrear la historia de lo que estás consumiendo y puedes asegurarte de consumir productos que utilicen materias orgánicas, obtenidas sin dañar al medio ambiente y sin aprovecharse de los trabajadores o los dueños de de esas materias primas.

El consumo consciente como herramienta de conservación natural y cultural

México posee una desbordante riqueza natural y cultural, lo que se traduce en una vasta diversidad de insumos y técnicas de producción. Al comprar lo hecho en México, en especial lo generado por pequeños productores, apoyase esta diversidad y promueves su conservación –tanto de insumos naturales como de técnicas tradicionales.  

Comprar local también es una forma de reivindicar tradiciones, creencias, símbolos y líneas culturales que se han estado abandonando para seguir la tendencia que dictan los mercados. Mientras que es muy relevante que al comprar local estás promoviendo una economía interna sólida, mucho menos vulnerable a las crisis, también estás reviviendo prácticas mexicanas que podrían estar al borde de desaparecer.

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Distribución de la riqueza

Al comprar local no sólo estás apoyando a las PYMES y a los pequeños productores. Esto facilita una mayor distribución de la riqueza lo cual a su vez permite que más mexicanos vivamos en mejores condiciones económicas. Cuando compras local y, como criterio complementario, cuando compras a productores pequeños y artesanales, estás apoyando el movimiento de distribución equitativa de la riqueza económica.

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Una forma sencilla de empezar a consumir mexicano,

Asegúrate de que todo lo que comas sea producido en México y que, si te es posible, sostenga la vida digna de otros mexicanos, y no dañe al entorno. Te invitamos a que también dediques una buena porción de tu consumo de alimentos en el mercado o en puestos callejeros, a pequeños productores, artesanos, es una forma de apoyar la vuelta al campo y, por lo tanto, la autosuficiencia alimentaria. En México las sociedades que son agricultores de tradición están decayendo, pero no es difícil traerlas de vuelta.

 

 

 

*Imagen principal: Franco GDL – flickr / CC

¿Dónde comprar mexicano? Esta tienda en línea tiene más de 70 mil marcas (y puedes subir la tuya)

Esta opción es excelente tanto para subir tu empresa como explorar hasta 1 millón productos y más de 70 mil marcas: Kichink, #ConsumeLocalMX

El momento histórico en que nos hallamos mostró, quizá más que nunca, que a nadie conviene que una economía dependa de las inversiones extranjeras mayormente. Así, fortalecer la economía interna, sobre todo consumiendo a las pymes y a los pequeños productores, es imprescindible.

Sin embargo, incluso atendiendo a lo anterior, muchas veces ante la hegemonía de las grandes cadenas comerciales resulta complicado encontrar ofertas verdaderamente nacionales.

En el caso de la alimentación lo mejor es acudir a tianguis y mercados, aunque si se trata de muebles, ropa u otros productos están surgiendo nuevas plataformas que agrupan estas opciones. Una de ellas es Kichink, la cual, de hecho, es una iniciativa mexicana que inició en el 2013 gracias a Claudia de Heredia, Jennifer Marquard y Claudio del Conde.

Iniciaron con 300 tiendas y su éxito hoy es tal que hoy exhibe más de 70 mil marcas registradas: más de 1 millón de productos desde muebles, diseño mexicano, ropa, utensilios, juguetes. Su éxito ha sido tal que en el 2015 Google los incluyó en su Demo Day.

Explora esta página y descubre millones de artículos mexicanos a buen precio y de calidad. Inicia escribiendo en el buscador desde el artículo hasta el nombre de la marca. Y también, si deseas agregar tu empresa, puedes hacerlo de manera sencilla, acá.

En una serie de artículos estaremos desglosando lugares o espacios donde es posible enterarte y conseguir productos mexicanos. La proliferación y solidez de las empresas mexicanas, depende también de la creación de espacios de encuentro para conocerlas, este es uno de ellos.

Explora Kichink, acá.

15 ideas para hacer frente a Trump de académicos, intelectuales, empresarios y artistas mexicanos

Ideas, análisis y recomendaciones desde la mente de personajes diversos para hacer frente a los embates de Dondal Trump contra México.

En el lapso de un año Donald Trump pasó de ser un empresario adicto a los reflectores a presidir el gobierno de Estados Unidos. Durante ese lapso, en el que fue precandidato, luego candidato y finalmente Presidente, embistió los derechos humanos, insulto a decenas de personajes, repartió amenazas por doquier y hoy tiene un poder si bien no absoluto, al menos lo suficiente dañino para tomar decisiones de relevancia global.

Entre sus enemigos colectivos (por que como señala Hannah Arendt para que surja un “líder” así deben crearse enemigos: “el ustedes contra nosotros”), Trump colocó a México en primera fila de un largo auditorio. Esta manera simplista de ver las cosas, sin embargo, resulta muy útil en la ficción de una parte de la sociedad estadounidense desencantada, la cual necesita de enemigos para encausar su frustración.

Curiosamente, el ambiente que el ya mandatario ha impuesto a la relación entre ambos países, podría ser el mejor aliciente  para que México se fortalezca como nación. Se trata de una franca invitación a redirigir nuestra mirada, como sociedad, hacia adentro: poner otra vez los ojos en México, en el fortalecimiento de la economía desde dentro, desde el mercado interno, emprendiendo, innovando,  reconociéndonos como parte de un cuerpo colectivo, con una identidad cultural que presume una riqueza. Al respecto, Lorenzo Meyer nos dice optimista: “Dentro de algunos años, tal vez le pongamos una estatua a Trump: es el padre de nuestra segunda Independencia­”. 

En el mundo académico, intelectual, artístico, etc., diversos personajes mexicanos se han pronunciado con ideas y posturas para hacer frente a este momento. Es tiempo de imaginar alternativas, este ejercicio es fundamental. Te compartimos una compilación de algunos ejemplos:

 

Lorenzo Meyer (académico e intelectual)

Muchos se atreven a hablar de los beneficios de la crisis. Pero en realidad el muro es una posibilidad de cambiar el rumbo, de que México no siga eligiendo la geografía pero sí su historia, su sentir. Hay que volver a Latinoamérica, hay que hacer frente al cambio para que Estados Unidos no nos siga pareciendo conveniente, como le pareció a Carlos Salinas de Gortari en 1988, cuando firmó el Tratado del Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

 

Carlos Slim (empresario)

Aboga por la imperiosa necesidad de no depender tanto del mercado internacional y fortalecer el mercado interno:

La inversión extranjera debe seguir y hay que agradecer su presencia en México a todas esas empresas, pero el 85% de la inversión no proviene de ellos, sino de nacionales(…) Tenemos un superávit [comercial] sustancial con EE UU, pero un déficit con el resto. Se debe optar por una sustitución comercial.

En materia migratoria:

Ahora la preocupación primera de México debe ser la situación de los mexicanos que están en EE UU. Ayudar a nuestros compatriotas allá, que México les dé los documentos que necesitan, a través de los consulados(…) Hay que buscar que se reconozca a los mexicanos que están allá.

 

Ana de la Reguera (actriz)

No es muy inteligente de su parte la construcción de esta barrera. Sin embargo, esta es una buena oportunidad para fortalecernos como país. Tenemos que consumir más productos mexicanos, apoyar a nuestro campo y nuestros mercados y ser menos dependientes de Estados Unidos. Esta es mi idea de por dónde tendríamos que empezar.

 

Guillermo del Toro (cineasta)

Para mí es muy importante que se continúe la acción ciudadana. […]  Le queda a la gente la necesidad de seguir manifestándose, protestando, diciendo y preguntando cosas incómodas, porque lo que está probado, una y otra vez, es que las cosas no van a cambiar del otro lado, por ningún motivo”.

 

Elena Poniatowska (escritora, periodista e intelectual)

México, con una cultura muy anterior a la de Estados Unidos se dejó nuevamente seducir por cuentas de colores. Ahora es Trump, hombre de negocios que envilece todo lo que toca en la peor forma del big business del Tío Sam. La comunidad latinoamericana es inmensa y su territorio mayor que el de los Estados Unidos, ¿no sería hora de que se uniera contra Trump?.

 

Margo Glantz (escritora)

El problema más grave de México son sus gobernantes y la violencia. Si a esto le sumamos Trump, a México se espera un periodo muy difícil. Ojalá sirviera para conseguir ser un país un poquito más independiente. Ojalá el Gobierno tomara medidas excepcionales para ayudar a los trabajadores que sean deportados para que se queden a trabajar aquí. 

 

Enrique Krauze (historiador)

Nos enfrentamos a un cambio de paradigma. El que había se ha roto y hay que buscar uno nuevo. Esa es una tarea en la que debe participar toda la sociedad, desde los medios hasta las organizaciones civiles y la oposición. No podemos depender sólo de la diplomacia y del Gobierno Federal. Una de las muchas cosas que se deben hacer es crear un lobby mexicano que llegue al pueblo y a las instituciones estadounidenses, sobre todo, en los swing states.

 

Carmen Aristegui (periodista)

También habla de la necesidad de fortalecer el mercado interno: 

Si se descarrila la lógica comercial que ha florecido en los últimos años, México estará también ante una oportunidad de reducir su dependencia de Estados Unidos, un “gigante” del que dijo que tiene a su país “contra la cuerdas. (…) México tendrá que diversificarse, fortalecer su mercado interno, producir buena parte de lo que hoy exporta para consumir.

 

Ernesto Zedillo (ex presidente de México)

México puede crear nuevas condiciones que mantendrán, e incluso mejorar, nuestra posición como un buen lugar para las empresas globales para producir para nuestros propios y otros mercados importantes, no menos importante que los Estados Unidos. Debemos tranquilizar a las empresas globales, con acciones concretas, que México se mantendrá abierto para los negocios y que nuestro gobierno no va a tratar de intimidarlos o les dicen qué, dónde y cómo producir.

* También hace énfasis en fortalecer el mercado interno y depender menos de Estados Unidos. 

 

Jorge Volpi (escritor)

México requiere un nuevo discurso público -una nueva narrativa-, firme y nítido, para el abierto enfrentamiento que nos espera con Trump. Una narrativa de unidad que no podrá ser articulada sólo con palabras huecas y blandas, como las que hemos escuchado hasta ahora, sino con hechos y posiciones que demuestren un radical cambio de rumbo.  

 

Jesús Silva Herzog (intelectual)

Depender menos de Estados Unidos:

La mejor manera de defender el Tratado de Libre Comercio es asumir su mortalidad. No hay tratado internacional por el que deba pagarse cualquier costo. El país no puede mostrarse existencialmente dependiente de la sobrevivencia de ese pacto. Hay país sin TLC. Si se pretende usar la amenaza del repudio de Trump al acuerdo como chantaje perpetuo, el país debe estar listo para despedirse de él. Al gobierno de la República corresponde aclarar cuáles son los términos en que, a su juicio, puede “modernizarse” el acuerdo, y en consecuencia, cuál es el costo que no está dispuesto a pagar por su permanencia.

 

Alejandro Solalinde (activista y religioso)

Paradójicamente el fenómeno Trump puede ser una oportunidad para el despertar de México. Tenemos decenas de años de sumisión a Estados Unidos y de abandono y violencia del pueblo y así hubiera seguido siendo con Hilary Clinton como presidenta. De esta forma México puede despertar y mirar hacia dentro.

 

Juan Villoro (escritor y periodista)

Mayor incidencia ciudadana:

Se necesita un plan de largo plazo y una idea de nación. Uno de los grandes desastres del país es la política cortoplacista y tratar de tomar decisiones económicas y sociales que benefician a unos cuantos y a corto tiempo y destruyen el país poniendo en riesgo la Soberanía”. Debemos combatir lo que la escritora Cristina Rivera Garza ha llamado apatía militante de muchas personas; no sólo se siente sino que también se puede construir y hay mucha gente que ha vivido en ella porque considera que no hay otras alternativas”. hace falta “ciudadanizar” la política y buscar formas de participación que lleven de la democracia representativa a una participativa, donde la gente tenga el poder no sólo el domingo de elección cuando sufraga, sino que pueda vigilar y continuar participando en las decisiones supervisando la gestión pública. 

 

Sergio Aguayo (intelectual y académico)

El viejo entendimiento con Estados Unidos está hecho trizas. Rediseñemos la relación cambiando actitudes para mexicanizar, sin complejos, la estrategia, las políticas y el relato. ¿Tienen proyecto general para negociar con el gobierno de Trump?, ¿están considerando acercarse a los estadounidenses que se oponen a Trump (lo hicimos durante las guerras centroamericanas y funcionó)? La unidad sólo puede darse en torno a la defensa de nuestros intereses y dignidad, con las armas de la razón y la pasión, y teniendo muy claro el proyecto de Nación.

 

Valeria Luiselli (escritora)

Sobre la necesidad de la resistencia civil:

La clave es que lo que espolea esa reacción civil se transfiera exitosamente de las protestas de pancarta a la acción cotidiana sostenida; de las calles, a las instituciones y organizaciones. En la tormenta de mierda del trumpismo nos toca inventar santuarios.

*Imagen: i.ytimg.com